Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo

27 jun. 2009

Números



Los números son números
me enseñaron
tú los juntas o los separas
en fin
un lenguaje propio
me enseñaron,
yo busco mis números
a lo largo de los años
he buscado mis números
pero las personas
son un tanto impresionables
sugestionables,
la mujer en la feria
me preguntaba
si yo tenía opinión
sobre
lo de la foto y los periodistas
o sobre el funeral de Jackson
yo no tengo televisión le dije,
ah me dijo
yo a veces tampoco veo,
yo le insistí
no tengo aparato
me contesto: ah
y salió caminando con sus bolsas
con pescado y verduras
la gente es impresionable
sugestionable
no busca sus números
prefieren que se los dicten
que les jueguen el juego
no desean pensar,
yo busco mis números siempre
los junto, los separo
no he logrado una vida propia
realmente
ni un lenguaje mío
realmente
como las personas
como aquella gente
como la señora de las bolsas,
pero yo no tengo
aparato de televisión
al menos.

26 jun. 2009

No se si lo sabías o Requiem Para Jackson



A Bob Dylan...

Ese chiquillo Jackson
a los 11 años cantaba:
"...tú y yo hemos de hacer un pacto,
hemos de traer la salvación
de regreso,
donde esté el amor, estaré ahí"
vivía en Gary, Indiana
una ciudad del medio oeste
fundada por
la United States Steel Corporation,
era un complejo industrial
Jackson vivía en la calle Jackson
Jackson era proletario
un negro proletario
de la minoría negra de Indiana
que había sido un lugar de indios,
las chimeneas en Gary
funcionaban mañana tarde y noche
lanzaban
su niebla negra también sobre las calles
sobre los niños
sobre las mujeres desempleadas
sobre los homosexuales negros
que se escondían
en los pasajes, en las esquinas,
el padre de Jackson, Joseph
era un operario de grúa
en una fábrica de fundición
de metal,
la plata, el dinero
no le alcanzaba
para mantener a nadie
ni para tomarse una cerveza,
ni para llevar a su cansada mujer
a las fiestas de fin de semana
de la comunidad negra empobrecida,
no le alcanzaba para nada
es que el padre era proletario
lo que ganaba
-te cuento, yo que estuve ahí-
apenas le servía
para mantener a su familia
Jackson nació el 58
tenía 12 años
tan solo 12 años y ya cantaba
cuando durante la década del 70
los trabajadores
se quedaron sin empleo,
el padre sin empleo
tomó a sus hijos
creó una banda de niños
4 niños
que viajaban en buses
por el medio oeste
por las noches
cantando en tugurios
de mala o buena muerte
pero de muerte al fin,
los hijos le daban "lana"
como dicen los mexicanos,
los hijos que dormían como fuera
que pasaban frío o hambre
o sueño,
los hippies aún sobrevivían
y Jackson cantaba
"hemos de traer la salvación
de regreso"
número 1 en los rankings
Bobby Taylor y Diana Ross
y Joseph el padre,
se llenaron de dinero,
en los 80, el cinturón del óxido
cayó como un gigante de barro
sobre los negros y los obreros
se cerraron las fábricas
hubo despidos en masa
Jackson tenía 20 años
y continuaba cantando
"...cada exhalación tuya
es la muerte de una persona
en otro lugar
(Otro lugar)
tu sonrisa saludable
es el hambre y los conflictos
de otro niño
(Otro niño)"
mientras era un espantapájaros
en el Mago Negro de Oz
comedia mediocre
para los negros de Indiana,
lo que vino después
es cuento conocido,
demasiado conocido
no sé si lo anterior
explica lo que vino después
no lo sé, ni me importa
sólo te cuento esto
porque me preguntaste
y yo estuve ahí
que mierda de vida
la de los negros de Gary
la ciudad y el estado
con menos leyes a favor
de todos los trabajadores
del mundo,
no se si lo sabías...
tú que eres tan comunista,
era un infierno estar allí
a mi me cortaron el brazo
me lo suturaron
a sangre de pato
yo jamás volvería allí
ni por todo el oro del mundo,
y ahora déjame
déjame tomar
esta cerveza tibia
y ándate
esto todo yo lo vi
cuando trabajaba ahí
en la maldita fábrica
de fundición de metal
con ese tal Joseph
que era un perro
cuando desentonaba
el pobre niño
zas!!
le daba como si fuera
una cosa, una cosa
en fin
yo lo escuché cantar
en Gary
era un genio
pero algo olía mal
algo olía muy mal
en toda esa historia.

En la plaza quemado por el sol




Hoy me fui a sentar a la plaza
de mi barrio,
y mi pierna la quemaba el sol
la misma pierna que me duele día a día
cuando camino por la pieza húmeda
que da al jardín de todos mis inviernos.

Me senté en un banco verde
como son todos los bancos
de las plazas de este Chile,
verde musgo carcomido.

Miré a mi alrededor
los arboles negruzcos
siempre están desesperados
con su ramas
que parecen brazos torcidos
clamando al cielo.

Los niños
jugaban como siempre
y las vecinas jóvenes o viejas
rondaban el Liceo
esperando que salieran
escolares vestidos de azul
en su algarabía cotidiana.

El loco de la plaza
siempre está sentado
ya sea hablando
por un teléfono celular
de palo
o gritándole a los viejos
y a los perros.

Me senté en la plaza,
nunca lo había hecho
prendí un cigarro suelto
desvencijado,
y sin quererlo al ver
una pequeña abeja
caminando en el cemento
me encontré con mi mirada
con mis sueños.

Vagar por arena, entre arrecifes
mirar el mar
sonsacarle sus historias y naufragios
caminar cuesta arriba hacia la casa
leer acaso un poema de García Lorca
o de Machado
calentar el agua del mate amargo
en un brasero
contar las gotas de rocío
sobre el ventanal que da a la playa.

Juntar mis hojas más preciadas
mis libros sin pegamentos ni portadas
comenzar nuevamente a trabajarlos
como quien rehace su vida y su mirada.

Para al fin en algún tiempo
cuando este viejo, quizás solo
quizás enfermo
(eso nunca se sabe realmente)
taparme con lanudas frazadas
de Tomé o del sur de este Chile
abandonado .

Cubrirme bien las piernas
y los pies entumecidos
conversar con algún joven poeta
en mi covacha,
decirle que no viva
demasiado preocupado
ni que haga de su recorrido
un trago amargo.

Que a pesar
de que su corazón
puede latir como le plazca
rodeado de amores y de afrentas,
la poesía lo obligará una y otra vez
a mirar la realidad de frente
sin reparos.

Que eso ya es bastante
no es necesario
además condimentarlo
con sufrimientos de segunda mano.

Eso pensé hoy por la mañana
cuando me senté
en un banco de la plaza
a mirar la vida de mi barrio.

Nueva antigua paráfrasis de Dalton



El poeta cara a cara
con la realidad
económica
social
y política del poeta.

Fuma sus cigarros sueltos
comprados
en el almacén de la esquina
bebe su dosis de aquellas
o estas palabras
de un poeta salvadoreño muerto
ya no vuela
el rocío se ha congelado
por el barrio.

Hasta que se destroza el hocico
contra la realidad
económica
social
y política del poeta
que no puede sino
escribir
y escribir
y escribir
al escuchar un grito
cruel que lo despierta
¡¿Vamos a vivir de esto
de esto
de palabras propias
o prestadas
vamos a vivir?!

Malabar en la noche fantasmal



Malabar en la noche
fantasmal
nuestra pirueta juvenil aún
chapoteando
en la sangre de la niebla,
la motocicleta congelando
el labio superior
mis piernas
y tu canto junto al piano,
malabar en la noche fantasmal
y la pequeña pintura
de Juan Francisco González
colgando chueca
en la pared de la casa colonial.

Padre Mío



Padre, que estás
a kilómetros de distancia,
reafirmado sea tu nombre
en el mío
y mi nombre en tu sangre;
venga a mi tu mundo
como mi materia ablanda tu coraza;
hágase tu voluntad y la mía
en esta tierra desierta.

Démosnos siempre Padre
nuestro pan de cada día
y repartamos
lo poco o lo demasiado
entre los que amamos
en esta tierra deshabitada.

Te perdono tus ofensas Padre,
como también tú perdonaste
mis bravatas y caídas,
no dejemos
que nuestros cuerpos añosos
caigan en la tentación
del egoísmo o del olvido del otro.

Afirma hoy tu cabeza en mi hombro
Padre amado
como yo lo hice en el pasado sobre el tuyo,
sigamos esta marcha cansada juntos
aunque sea a kilómetros de distancia,
para librarnos
del mal y de todo dolor
que nos regala
esta tierra baldía .

Así sea.

Poema de la inacción


"...canciones para no llorar
lecciones para la bravura
que rima con total ternura
cuando es la hora del final"
Chinoy


La palabra
y el murmullo,
la oración
la frase suelta,
el discurso de la levedad,
la granjería diaria
la retórica inconsciencia,
el poeta profesional
y el político habitual
juntos salen a la calle
se mezclan entre harapos
que no delectan
y la palabra ronda en su mentira
a la masa insatisfecha,
los idiotas de siempre
orgullosos de su humanidad
y coherencia,
se solazan en la liviandad
de la elocuencia.

Vida y pasión



Fesal Chain

Esta noche me puse a mirar una película, en la que el editor en jefe de un periódico le decía al protagonista, un columnista satírico, que se estaba poniendo gruñón, que sus columnas estaban siendo demasiado ácidas y críticas. El le contestaba que las cosas no andaban bien realmente, que se estaban construyendo edificios horribles en barrios residenciales, que la contaminación de las aguas, y que esto y que lo otro. El jefe lo miraba y le decía: anda, tómate unas vacaciones, anda a un lugar tranquilo, que tenga belleza y paz, pero el columnista le retrucaba: vivo en un lugar tranquilo y bello, entonces el Jefe le decía nuevamente: entonces ve a un lugar horrible, sin paz, pero sale, sale...

Antes de ver esa película ya había pensado en ello, mis artículos, mis poemas, mis frases o pensamientos escritos están siendo en extremo críticos y ácidos, para este escritor sin editores o periodista sin medio, nada de la patria es bello. Claro que entre el protagonista de la la película y yo existen grandes diferencias, la primera es que realmente a mis 43 años y durante mucho tiempo, no encontré, a excepción de uno, algún periódico en papel o revista en el cual publicar frecuentemente mis columnas.

En el Chile de los 90 dejaron de existir los medios alternativos que alguna vez ampararon a escritores, poetas y periodistas de oficio que no tenían cabida en la dictadura o que eran decididamente anti sistema. Para qué hablar de las editoriales, las chilenas son muy pocas y no son negocio realmente. Más allá de la calidad de uno, las editoriales nacionales no apuestan a aquello en lo que puedan arriesgar demasiado, en términos comerciales. Menos en poetas o cronistas. Teillier decía que a él como mucho lo leían mil o mil quinientas personas, que las ediciones que sacaba nunca pasaban de ese tiraje y raramente una o dos ediciones.

Pero bueno, es este el país en que nos ha tocado vivir, sin embargo hay otros creadores que tomaron algunas oportunidades, que para mí o para personas como yo, nunca lo fueron, es decir existieron, pero las consideramos en su momento, una traición a nuestras ideas. Y hablo de aquellos que pensaban similar y sin embargo ejercieron en medios que algunos consideramos indignos. Y desde ese espacio pudieron emplazar sin traicionarse, quizás no una literatura y periodismo de combate o de trincheras, pero si ciertas ideas y ciertos guiños que permitieron a los lectores pensar, e ir más allá.

Pero no era de esto, de lo que quería escribir, lo anterior no es más que un contexto. Quería reflexionar sobre lo primero, sobre el mal humor y acaso sobre cierta desazón en mi escritura. Un lector de internet me escribió un mail, en el que me decía que no era el mundo solamente, sino que era yo, yo no era feliz. Me molesté, lo consideré un psicologismo barato y una intromisión. Pero al parecer también soy yo y muchos, los que caemos en la insatisfacción permanente.

La cultura de la izquierda que tomamos libremente, nos ha marcado a sangre y fuego, nos ha hecho a veces personas depresivas y porqué no decirlo un poco amargas. No siempre fue así en la izquierda y con los periodistas y escritores, los poetas también tuvieron excepciones . También había alegría y bohemia. Enrique Lira Massi era un rebelde de tomo y lomo y sin embargo tenía un humor de maravillas, era alegre, al menos lo fue cuando escribió en Puro Chile y su famoso libro La Cueva del Senado y los 45 Senadores, es cuestión de leer el prólogo. Volodia Teitelbom era también un gran humorista de si mismo y de sus amigos, hay una anécdota en ese mismo libro de Lira Massi que lo retrata a carta cabal. Parra o Neruda eran grandes sarcásticos y poseían un humor envidiable

Por que Chile no está como lo queremos, es cierto, pero también y que me perdonen los puristas del materialismo histórico, tiene elementos como país, no sé si más acá o más allá de la lucha de clases, o productos de ella, que lo construyen, tradiciones que parecieran flotar en el viento de cualquier barrio pero que en realidad están encarnadas en los cuerpos y las relaciones sociales y que no tiene nada de malo reconocerlas, para mantenerlas y ampliarlas. Y cuando uno logra detectarlas y considerarlas al menos necesarias, para vida cotidiana de uno mismo y de los otros, deja de tener una mirada amarga y se concilia un tanto, al menos consigo mismo y con algunos otros, que es lo más importante.

No quiero ni necesito hacer un listado, no es por temor a la discusión o al debate, no es necesario, son los artistas, poetas, músicos, pintores los que nos las muestran a cada rato y hacen entre todos y todas una gran red o malla de aquello que nos constituye como patria, aquello que desde nuestra mirada inconformista desde la izquierda más radical, nos es tan difícil reconocer, como lo permanente, los que nos da identidad, anterior acaso a lo ideológico o al ideal de país que queremos.

Probablemente esos elementos y la suma de ellos, no basten para sostener nuestra vida y llenarla de pasión, o para aceptarla en la dimensión de lo tolerable, pero no reconocerlos tampoco basta y acaso no ser capaz de ver ningún elemento identitario de lo que somos y solo observar conflicto y desconstrucción, nos pueda llevar, como al columnista de la película a una mirada permanentemente ácida, extremadamente crítica, al límite de la amargura y de la pérdida del mínimo humor que se requiere, para entre otras cosas, reconocer lo que nos dota de existencia, distinguir lo que nos gusta, para cambiar lo que no nos gusta y construir lo que deseamos.

Y aún más grave, cuando esa mirada se hace totalitaria y nos envuelve completamente, podemos quedar transidos entre la reja del patio y la muralla de la casa, odiando al mundo y en el peor de los casos, volando rabiosos y desesperanzados, en mil pedazos, en alguna calle oscura de la patria.

Al maestro con cariño



Esa mañana,
llegue a la universidad
no se por qué motivo
quizás por auto engaño
de fiesta y risotada,
y me encontré con un funeral
en el hall central de la vieja casa
con gritos y tembladeras de cuerpos
en el patio.

Qué pasa pregunté
y me clavaron los ojos llorosos
las mujeres,
me miro mi profesor
amigo y compañero también
por esos años
me dijo:
Que nos han matado a los hermanos
que nos han matado a los hermanos.

El mareo que me dio
hizo que me reclinara en su hombro
y me explotó la cabeza en mil pedazos
lloré como un niño castigado,
nos habían matado a nuestro Ignacio
acaso el más preclaro de todos
el más humano.

Nos habían matado a aquel
que nos enseñaba economía
a nuestro maestro dedicado
el que explicaba El Capital
con la velocidad de un rayo
y relacionaba
el valor de uso y el de cambio
con la necesaria
rebelión de aquellos años.

Nos habían matado a nuestro Ignacio
jamás olvidaré
en lo que me resta de mis días
su cuerpo tirado en Alhué
como si fuera una cosa
tapado con diarios
y jamás olvidaré en su nombre
que brilla en los corazones
de quienes nunca lo olvidamos
a los héroes de esa trágica jornada
a mis amados 12 hermanos.

Para los jóvenes de hoy
que sueñan con un Chile nuevo
capaz de ser amado,
fueron ellos, todos ellos
y nuestro Ignacio
los que nos enseñaron con premura
que no sólo había que ser rebelde
ni bastaba odiar con pasión
a aquel tirano,
que no sólo había que armarse
hasta los dientes,
había que ser el mejor
en nuestro ámbito,
estudiar como el que más
inviernos y veranos
y que había que entender
con dedicación de artista
el escenario.

Todo eso y algunas cosas más
era ser comunista y revolucionario
como lo fue Ignacio Valenzuela Pohorecky,
acaso el más preclaro
nuestro querido maestro
tan humano.

Continuo de Chile



Larga franja
larga
ya no estrecha más
su angosta tierra
no alcanzará nunca
polo alguno
ni puntos de claridad
ni de penumbra
no habrá mayor oscuridad
reinando en su figura
ni destellos de luz
serán paridos,
y así,
como en el Diálogo
entre el Amor y un Viejo
de Cota de Manguaque
la larga franja
se retuerce sobre sí misma
en "vista ciega, luz oscura"
y sus hijas se revuelcan
locas de ira.

Allá va la mirada del que mira


Cuál viaje
borrascas en la sien
merodeando bosque
y vagando la vereda
ojerosa de anteayer
la mirada del que mira
y a través
cuál viaje
las manos sin calor
un perro y su gruñir
quemar leña en un sitial
húmedo y pintar
los ojos que se escapan
más allá
y aún más
que me dejan sin mirar
tendré que reinventar
tendré que merodear
el bosque nuevamente
y el sitial
la vereda ojerosa
de anteayer
reencontrar mis ojos
sin desván...

12 jun. 2009

Palabras



Yo sólo deseo
que estas palabras
descansen
en hojas blancas
en letra imprenta
negras
delirantes.

Y que sean leídas
por otros
imaginados y reales
ni siquiera deseo
yo leerlas.

Ni menos declamarlas
frente a un público
limitado o numeroso
sentado en taburetes
de plástico o madera.

Ni como se usa ahora
con micrófono y luces
y en una mesa larga
junto a otros
poetas de la corte
trovadores
o juglares.

No quiero que nadie
me escudriñe
respire mi jadeo
o vea mis ojos
húmedos
o escuche mi boca
temblorosa.

Yo sólo deseo
que estas palabras
descansen en una hoja
sin mi presencia
y en el pecho de otros
imaginados y reales.

Flores de Nácar en la casa de la risa, paráfrasis de Sobre dolores de cabeza de Dalton




Dalton nos decía
"Es bello ser comunista,
aunque cause
muchos dolores de cabeza."

En la casa de la risa impenitente,
en la casa del horizonte plástico
y radiante,
hoy, en la casa de las flores de nácar
ser comunista
poseyendo el don de la ubicuidad
es una sinrazón
implacable.

Por eso Descartes nos decía
Humanitas divergit.
La humanidad se separa
diverge.

Así yo digo
El verdadero comunismo
será,
si es posible asumirlo
primero en la mente
entre las cosas,
no la explicación
de la separación
o la guerra de movimientos
sino una divergencia
del tamaño del sol.

Recreación de Alfonso Alcalde



BIENAVENTURADO Alfonso
fuiste en tu pobreza,
por que en este país de arribistas y conversos
al dios de metal y sus destellos
tú señalaste el camino del reino verdadero.

BIENAVENTURADO Alfonso
en tus lágrimas salinas
que dieron a parar
a la orilla del mar del abandono
porque tu palabra no murió
y consuela al que renuncia
y desespera.

BIENAVENTURADO Alfonso
en tu hambre y sed de justicia
por que tu palabra- hambre
muestra siempre
la marcha de los pobres
y olvidados.

BIENAVENTURADO tú
querido Alfonso
que fuiste
insultado y calumniado
perseguido y exiliado
y niguneado en tu retorno
por esta seudo democracia
y sus mediocres funcionarios.

BIENAVENTURADOS ERES Y SERÁS
por siempre Alfonso Alcalde
porque tu recompensa será grande
porque de ti será el reino de este mundo
cuando los desarrapados y poetas
alcancemos la victoria.

La hermana


¿Quien soy yo
para deletrear su nombre
y aprehenderla?

¿Quien soy yo
para recomenzarla
tal cual una casa
o una vasija de greda
que se quiebra
en un aire enrarecido?

¿Quién soy yo
para desear
con toda el alma húmeda
desenredar la madeja
de la vieja araña?

Quien soy,
sino otro barro
y otro madero
y ese viento que se quema
tan sólo el viento...

De qué estamos cansados, entre otras cosas


Estamos cansados de la radio cooperativa
de las entrevistas de facilita rovaretti
y su risita tontificada
estamos tan cansados
del cine chileno "maravilloso"
"realista" "precioso" "talentoso"
con sus actoruchos
"demócratas" y "regios"
de genialidad de festival de viña
o de teatro a mil
arrastrando su"bendita "rebeldía"
de salón.

Estamos cansados entre otras cosas
de las copias de las series españolas
de la solidaridad cantante
y sonante de la iberia
remodelada en el estadio de la muerte
cuando de tanto en tanto
sus empresas y multinacionales
nos roban el agua
la luz
y el puchero diario.

Tan cansados
estamos entre otras cosas
de la frase rimbombante
imagen de la imagen,
del mechón en la frente
del político joven desfachatado
y valiente primito o familiar
de los de siempre,
estamos tan cansados ¿no?
de la tartamudez intelectual brillante
de Gumucio
y del capcioso Fernández Ch.
de Chadwick la Ch,
y su Clinic de marcha tan dura
que da miedo, no?

Estamos cansados
en suma
del baile famélico
de la pequeñita burguesía
democrática y rebuznante
de todos ellos
los cadáveres
que prometen
prometen y prometen
sólo aquello que queda
dentro de sus propios límites
tortuosos de la familia
y la sexualidad en el sillón
del psiquiatra espejo
y de la gran patria socialité
que tanta sangre
les ha costado construir
en los livings de sus casas
o en la playa o en el liguria
un viernes por la noche
o en las sudorosas
tardes de cerveza
y buena mesa.

No pertenezco


Es cierto
no pertenezco
a aquellos que amo,
no me pertenecen.

Pero caí aquí
parado
en el lugar bendito
donde la tierra y el polvo
siguen siendo extensiones
infinitas.

En el lugar
donde los animales de la cuadra
juguetean juntos
y los hombres y mujeres
en triciclo
andan de arriba para abajo,
con kilos de abarrotes
y verduras
mirándose a un espejo
y coloreando en la pupila
sus retratos.

Es cierto
no pertenezco
a aquellos que amo,
no me pertenecen.

No nací aquí
ni fui uno de ellos
en la escuela
o compañero en la fábrica
de paredes de hojalata
o en el galpón
donde las chispas
revientan en los rostros
resguardados.

Es cierto no nací aquí
ni pertenezco realmente
pero no podría
estar en otra parte
dejar de caminar
por estas calles
o conversar
con los vecinos.

No podría realmente
escribir
sobre las flores
o sobre niños radiantes
y plazas de colores
o sobre los dolores de cabeza
de una mujer afectada
en una cama.

Escribo
de herramientas
y de harapos
de paisajes humanos
y divinos
del esfuerzo
de los que son mayoritarios.

Y no del camello ni la aguja
o de veloces autos
y piscinas
ni menos sobre aquellos
que siempre han sido
mercenarios.

Escribo en suma
sobre la vida
y la muerte
de los que siempre
he amado y siempre amo.

Que por las noches
se me llena el alma
de signos y de rayos
verdaderas explosiones
que me anuncian
por qué estoy aquí
y porque nunca podré
huir de mi mismo
ni del barrio.

De vuelta al interior de la casa pintarrajeada por el sol


A Graciela

De vuelta al interior de la casa
pintarrajeada por el sol
cerrando las ventanas
y las puertas
quemando los diarios vespertinos
apagando la radio y los discursos
dando vuelta las fotos familiares
y al político lenguaje enflaquecido
triste combinatoria
de deseos y de bárbaros.

De vuelta al interior de la casa
pintarrajeada por el sol
mirando tus labios
y mis labios
cercando el dolor
con piel y poros
acercando mis manos
a tus manos.

De vuelta al interior de la casa
pintarrajeada por el sol
entregándonos
sin ninguna esperanza
el único regalo:
nuestra valiente
estadía en este mundo
de mediocres intereses
y de diablos
plagado de ignorantes
y de amos.

Cuando la verdad es un ovillo de lana

La verdad
es un ovillo de lana
mullido, colorido
se puede jugar con ella
como el gato se revuelca
por las tardes
con esa pelotita
enmarañada
y un rayo de sol
le da en la cara.

Pero el gato desespera
comienza a morder la lana
y a arañarla
a estirar sus hilos
desde el centro a los bordes
de la pieza
y entonces el ovillo
ya no es ovillo
ya no es blando
ni es tibio
sólo un montón de líneas
rasgadas y tenues
ya sin color
y sin su esencia.

Nada ni nadie
podrá rehacerlo
como antaño
ni revivir su rojo fuego,
es como aquella verdad
que sostenemos
en nuestro ingenuo devenir
de gatos
mojados y hambrientos
aquella que va perdiendo
su espesura
y que ya no gira
lanzada veloz
a un derrotero...

Ella no es ella

Ella no es ella
realmente
parece ella
pero no es ella
no es nada más
que una representación
pero no es la misma mujer
que conocimos
durante los días y noches
de aquel fatídico otoño.

Y no es que sea
otra y la misma
no
no es ella
simplemente no lo es
nos equivocamos
así fue
la confundimos
así fue
cuando quisimos
hablarle
cuando quisimos
estar junto a su cuerpo
cuando quisimos
tomarnos un café
en aquel paseo de piedra.

Ella no es ella
realmente
no es la misma mujer
que conocimos
durante los días y noches
de aquel fatídico otoño.


Extractos de Bárbara en el frío de este Chile


Yo leía allá por el año
1986 este poema
de Jacques Prevert:

"Un hombre se cobijaba en un portal
Y gritó tu nombre
Bárbara
Y corriste hacia él bajo la lluvia
Empapada embelesada dichosa
Y te echaste en sus brazos..."

Ahh, pensaba en ella
la que me había regalado
los poemas
Paroles
Paroles,
pensaba en ella
corriendo a mi encuentro bajo la lluvia
entre la gris soldadesca
y los tanques que se tomaban
Avenida Vicuña Mackenna
mientras yo sostenía el libro
entre las manos
y el soldadito de plomo
una metralleta.

Pensaba en ella
que dibujaba como una loca
perros de colores
con crayones
y miraba descreída a cualquiera
que oliera a madurez temprana
o a viejo vinagre
mientras yo
también cobijado
en una esquina leía:

"Oh Bárbara
Llueve sin cesar en Brest
Como solía llover en otro tiempo
Pero no es lo mismo y todo está estropeado"

Ha paso mucho tiempo ya
mi impermeable negro
y sus zapatillas rojas
ya no descansan en esa pieza
húmeda guarida de explosiones
y degüellos
el libro de tapa dura con flores
en portada
se me ha perdido para siempre
y por desgracia
el ultimo verso del poema
se adherido a nuestra piel
como una marca indeleble
como un tatuaje indeseable.

Márai

La oscuridad
de la tierra negra
la desazón y el frío
en las piedras y maderas
la penumbra del olvido
de los otros
y la pérdida
de la propia memoria
carnicera,
los castillos
derrumbados
la sangre
corroyendo
los metales,
el oso pardo acechando
en la penumbra
el lobo aullando tu miseria
y el lince boreal
observando tu sollozo.

Pasos lentos

Mejor lentos los pasos/
yo de apurado/
de boca al suelo/
madre metapío en mano/
piedrecitas incrustadas/
en las rodillas/
fue lo menos que me ha pasado/

Rayo abdominal


La oscura
o luminosa muerte
de la materia
vagando el aire de ayer
pieza de madera y espiral
risa y llanto
del que se ha ido
bajo el árbol de ciruelas
la estación tibia
el rayo abdominal
ojos de crisol y mantequilla
chorreando por el pan.

Buenas noches Chile


De vertiente seca
y arrugada
de camino derrapado
en hombre sangrante
y carretilla
de la mesa del hambriento
corcovado
de la política como culo
adherido a los barrotes
de risotadas del dominio
sobre la infantil marcha
de la bandera sin la hoz
de la bandera sin martillo
de la bandera sin su rojo
ni la estrella volando
como ayer
en su marco marginal
de la bandera sin bandera
buenas noches
buenas noches
hijos de perra
de la mascarada
de la fiesta electoral
de la mierda sobre mierda
sobre mierda y sobre mierda
buenas noches
buenas noches Chile
reflujo de la hacienda
muerte del muerto
y de la madre
muerte
de la vida en flor
podrida en callejuelas
de risotadas del dominio
sobre la infantil marcha
de la bandera sin la hoz
de la bandera sin martillo
de la bandera sin el rojo
ni la estrella volando.

Cercos torcidos


El buey
recostado en la foresta
la marca del agua
sobre barro sobre tejas
transitado el indio
sin su tierra
sub ametralladora
el fusilero
carabina el fusilero
roe la rata su premura
mascando a cien y sienes
bala en la sangre coagulada
el niño llora padre y cárcel
hombre de tierra y de la tierra
mujer de tierra y de la tierra
en campo desgarrado
sin clemencia
y los amos de la polis
bailando en votos
papeletas
sus espejos reflejando
tanta mueca
tanta mueca
tanta mueca