Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo

30 ene. 2015

Contigo en la distancia

(O un bolero con Pedro, la mariquita linda)


Fesal Chain

Caminar con un abrigo ruso por Avenida Matta en el invierno seco de Santiago era para llamar la atención de cualquiera. Todos y todas se daban vuelta a mirarme, mientras me enfrentaba con un dejo de nostalgia a ese torreón decrépito, y tú ahí parada en la puerta, con tu ceja arriba y tu pañuelo en la cabeza. Del ojo de buey lleno de luz salía una canción, mientras uno de tus pies en punta alzaba el taco levemente que movías de un lado a otro. “No hay bella melodía/ en que no surjas tú/ ni yo quiero escucharla/ si no la escuchas tú.”

Al acercarme, todo ese aire de casa de Hopper, en penumbra, casi exacta en sus ángulos y de pintura descascarada, se fue a la cresta. Las escaleras olían a un pichí viejo, en un rincón dormía un vagabundo entre diarios, y tú no jugabas con tu pie alado ni nada, sólo cojeabas por una espina incrustada en el talón. Tan incrustada como se nos había metido el diablo post dictadura a nuestros cuerpos trajinados. Hola chico, me dijiste, cómo van tus días. Y para ser sincero, te mentí, me hice el duro, bien, bien, porque mis días eran una soberana mierda. Ya no era ni la sombra de aquel que creía que “cada momento era un río sin fin; de cigarrillos y revistas”. Mis bríos de ayer, de joven rapado, aro en la oreja y lengua viperina, lo que te había deslumbrado tanto, se habían ahogado en copas rotas y en amores trizados. Exudaba mi remedo.

Los peldaños al segundo piso, desclavados, crujientes, eran nuestro camino al cielo sin luz. A mano izquierda una pieza llena de gasas lilas colgando, y frente a mí un gran salón sin muebles, sólo cajas y más cajas y un gran David pegoteado en la pared despintada. El pañuelo al suelo, los tacones al aire, la mirada de ojos caídos. ¿Qué nos había pasado? El piso no era el pasto, las cartas del bolso no eran de amor, las pelusas que rodaban no eran hojas, y el agua que corría no era el Mapocho sino el silencioso del baño, con su goma quemada.

-Aquí estamos pues chico, parecemos putas tristes por la mañana.
-Sí, tú con la pintura corrida y las patas hinchadas. Yo tarareando las notas del piano, en el sofá de la Carlina, lejos de mi mujer. Y esa radio funciona?
-Ya, chico, ya, si no es pa’ tanto, me estai’ lateando. Sí, funciona, tengo un casete maravilloso.
-Escuchémoslo mientras hago estos petí buché de mortadela con margarina, traigo tazas?

En realidad la voz de Gatica nos hizo aún más tristes, y la cerveza tibia me recordó la espuma de aquel mar que nunca vimos juntos.

-Mejor bailemos, que con esa cara de funeral no le ganai’ a nadie, y además te relajas, lindo, no te vai’ a hacer el cartucho ahora o me tení' miedo?
-¿Miedo yo? Tai’ tonta, nunca te tuve miedo, no te acordai’ que te discutía como endemoniado? Que te abrazaba en el parque. Me encanta bailar pero pa’ celebrar, y ahora qué fiesta?
-La fiesta del encuentro pues chico, la fiesta de estar vivos. Ay, no sé, que tenemos radio. Que aprendiste echarle margarina al pan, ya párate
-Bueno, pero yo te tomo la cintura.
-Claro y voy a quedar colgá' como ropa vieja
-Bueno, tómamela tú, aunque me queda poca.
-Sí, tení' tanta como yo tersura en el cuello…
- Ya, si no es pa’ tanto, si no estai’ vieja. Oye, y a ese quién lo invita? Al de la pared…
-Ahh, ese mancebo, nunca me deja, nunca, pero es quieto, frío, no baila, como tú…

Entonces, apenas tocaste la tecla del play desvencijada, y divertida me abrazaste riendo y subiendo tu ceja, de la pieza llena de gasas salió la luz, cual chispas de disparos en la noche, el pañuelo voló a tu cabeza, a la vez que uno de tus pies en punta alzó el taco levemente. El piso fue el parque del aquel verano, las cartas del bolso se llenaron de novias y novios de primaveras pasadas, las hojas amarillas del otoño se pegaron a nuestra piel, y el Mapocho invernal volvió a ser bramido sordo y tempestuoso. Así, en un chic tu chic se mezclaron nuestros ímpetus y ayeres, entre lágrimas de sal que corrían por los pliegues de tu rostro, del mío, y el del David de Miguel Ángel, mientras el Pitico con voz asmática y lastimera nos decía al oído: “Es que te has convertido/ en parte de mi alma/ ya nada me conforma/si no estás tú también”.



No te quejes






















Fesal Chain

Sí, la vida, la vida
de qué te quejas?
acaso no has elegido Chain?
acaso no has escogido?
cuando a chancletazos
recorriste Santiago
cuando te paraste en cada esquina
cuando hiciste explotar la ignominia
cuando besaste desnudo la boca de la muerte
de qué te quejas Chain?
no recorriste acaso el río
los canales
las veredas
los pozos de áridos
las muecas y sonrisas
los torsos y caderas
los muslos del deseo,
no lo hiciste?
no tienes un peso
no tienes propiedades
no tienes inversiones
no tienes ni pa' la micro Chain
pero acaso tuviste antes?
lo necesitaste en el pasado?
no te quejes Chain
no naciste para tener
no naciste para llorar
naciste para volar
aunque el ojo miope no vea tus alas
sobre el cielo de Chile.


26 ene. 2015

Y entonces



Fesal Chain

Y entonces
arrendé un departamento
frente a las putas
ahí, en la entrada adyacente al Cuervo
en el lado izquierdo del viejo cine y te esperé,
días
semanas
meses
te escribí cartas
me tomé un ácido lisérgico y te busqué
por todas las calles del barrio
y más allá de esas calles
y no apareciste jamás,
luego de vagabundear bajo los demonios y gárgolas
colgando de los edificios
luego de ser yo mismo uno de esos demonios
luego de convertirme en gárgola
arriba del techo
de aquel edificio de las putas
adyacente al Cuervo y sobre el Normandie
me fui al Forestal
a mirar una gordas que jugaban con globos de colores
y a reírme con la loca de los taco aguja,
mientras escuchaba a lo lejos
el ulular de las sirenas
de las bombas rojas como mi sangre
que apagarían el incendio
de aquella pieza a la que jamás llegaste.

Me comparo


Fesal Chain

Me comparo a los hombres
y entiendo esta mi vida
de tantos años,
ellos los que funcionan
los que sí logran
los que se acoplan
lagrimean, ríen sin más,
pero para mi
nadie especial, ni sobrehumano
el mundo es un lago
de viento norte y nubarrones
que nacen en el horizonte
tras el peñón aquel
donde el bote de madera
en su vaivén
me anuncia la tormenta,
y así es, qué se le va hacer
así es, sin más
no es triste ni alegre
no hay nostalgia ni euforia
de lo que fue
o vendrá en mí,
es, ¿cómo decirlo?
un modo complejo
una disposición inicial y detenida
un gesto
una mueca por ustedes
sumidos en aquel huracán,
en tanto converso
sentado en la tierra
con mis muertos
con mis amados muertos.




25 ene. 2015

Ya no basta


Fesal Chain

Debo salir
no bastan las palabras impresas
qué importa que pueda o no pueda publicar
panfletos
cartillas
dípticos
trípticos
folletos
libros
qué se yo,
debo salir
vocear mis versos
ya no en sordina
ni en el maleficio del silencio
debo gastar mis cuerdas
mirar cara a cara al invisible
latigar con mi lengua a que domina
acariciar la piel rugosa de mi pueblo
no debo perder tiempo
que no esté hecha mi vida
de perder la vida
que sea para cubrirme de sol y de noche
de arena y de cordilleras
de hielos y selvas
de sindicatos
de poblada y de números que progresan
ya no más tristeza
ya no más nostalgia de futuro
sino suelas y medias suelas
voz ronca en la muchedumbre
o en la pequeña sala
debo salir
ya no basta la escritura
machacada en cualquier página
ya no basta,
no basta
"porque mañana
a lo mejor hay un entierro"

Adonde van

Fesal Chain

Y El Castillo
y nuestra amiga la Stella
pegándole combos al poeta
ese, esmirriado, enclenque?,
y las mesas con ajedrez o damas
y las cervezas de a litro y los poppers
y tu risa entre carcajada y vergüenza?,
y el pasto del Bustamante
frente a esa casa que ya no existe
o los maderos botados
que dividían mi pieza de la entrada
y tu parándolos como fuese
diciéndome, esta hueá no tiene arreglo, chico,
y mis manos enguantadas de gasa
y tú mano en mi frente
en la mesa entierrada?,
y la visita que no fue
y tu boca antes del hospital
preguntando por mí?
adonde van
adonde van
dime
adonde?

En estos días


Fesal Chain


La muerte del salvaje detective
fue un zarpazo de la vida
para ti
mira qué coincidencias del mundo
en estos días
tu muerte ha sido una zarpazo en el alma
para mí,
y así es esta posta, grotesca posta
de la vieja huesuda pasándonos la guadaña
anunciándonos la próxima morada.


24 ene. 2015

Volvamos


Fesal Chain


Volvamos a los 80'
ya?
cuando estábamos a pasos del ayer
a pasos de esos 70' que removieron
el piso
el cielo
la sangre
la pupila,
entre gredas
entre móviles
entre conchitas e hilos
entre óleos del pintor
entre antiguedades
y libros usados,
ahora volvamos, te parece?
entre los viejos cigarros Life
y el bolso de lana
la melena revuelta
las alparagatas
el chaleco chilote
juntos, abrazados
riendo y tarareando a los blops,
"porque yo vengo aquí a cantar
la pena de mi dolor
que es una pena tan chiquita
que ni puedo entender yo"
volvamos ya?




Lemebel



Fesal Chain

Neruda decía de Alberto Rojas
que volaba entre magnolias,
de Federico que andaba de ángel
vestido de durazno,
pues yo te digo Lemebel
nada de alas para ti
que chancleteaste la tierra
y hundiste tus tacones en el barro
como Run – Run
sabiendo que la vida es mentira
que la muerte es verdad.


23 ene. 2015

No viajaré


Fesal Chain


No viajaré,
iré solo al cementerio
cuando ya nadie te nombre
cuando ya nadie te llore
cuando ya nadie nos mire,
iré solo
cualquier día de estos
solo
con un vestido y una flor,
y bailaré nuestro último bolero
y leeré nuestro último sol.

Pedro (Lemebel) y un seminiño asombrado

Fesal Chain

Para Eduardo, Marta, Mirna, Cecilia y Cristina los amigos y amigas “del pueblito”. 


Ciertamente el muerto es Pedro, y yo no sé cómo explicarlo a ustedes. Para mí no se ha muerto el escritor, toda la noche no he dormido, toda la noche he llorado lágrimas de sal. Tener 16 años, vivir en dictadura y en barrio militar, ya no aguantar la vida un minuto en esos días de mierda (y no es metáfora) y entonces ir a refugiarme a lo que se le llamaba “el pueblito” un centro artesanal para pitucos, pero mucho, mucho, mucho más que eso para mí. 

Allí con mi adolescencia dando tumbos y arrancando de la barbarie, conocí a Eduardo, un hombre que se suicidó de desesperación (y que pasó la noche anterior durmiendo en mi pieza), y a Marta, ambos una pareja jipi que había decidido vivir de artesanos. También a Mirna y Cecilia con sus antigüedades. Todos los días después del colegio, yo me iba a fumar mi cigarro al interior del taller de barro, todos los días durante cinco años buscando la esperanza. 

Y entonces conocí a Pedro Mardones, desde el primer día conversamos, nos peleamos, y sobretodo nos quisimos muchísimo, fumando como chinos. Allí yo era el “chico”, el cabro rabioso y clase mediero. Mi primera militancia se la conté a Pedro, mi primera polola de verdad, mis primeros poemas serios, que una vez me pidió para mostrarlos a sus amigos, como si fuese mi hermano mayor, mi hermano mayor. Allí me recibió después de grandes caídas mías diciéndome que no me asustara de mi fragilidad, allí él me contó sus penas, sus fracasos, sus marginaciones. Allí conversamos en el pasto frente a un ajedrez gigante, compartimos pan con mortadela, nos reímos de tonteras. Ahí lloramos juntos la pérdida de Eduardo, allí pateamos la perra entre antigüedades y corbatas con el logo de la Unidad Popular. Allí yo sentí que él se refugiaba en mí y yo en él, porque era poco lo que podíamos esperar en esos tiempos, recién comenzaba la rebelión y la dignidad. 

-Que voy a hacer Fesal. No tengo donde caerme muerto.
-Haz clases pues Pedro.
-Clases, clases, claro si me han echado de todas las escuelas por maricón pues Fesal.
-Pucha Pedro no sé, vamos a almorzar a la casa.
-Bueno chico, pero antes deja leerte esto cuentos que saqué en unas cuartillas.
-Son re güenos Pedro, son güenos…
-Si tú lo dices chico, si tú lo dices…Ya vamos a comer algo. Esa carta tuya a la pololita es media siútica.
-Sí, en realidad es como muy sufrida.
-Oye y yo de falda, no te complica que te vean conmigo en el barrio?
-Porque me van a complicar los huevones Pedro, milicos de mierda, que se la coman.
(Verano del 83) 

Después, cuando me fui de mi casa, siempre tuvo gestos, ir a mi pequeña pieza, llevar pan con mantequilla, invitarme a caminar. Para una Fiesta de Los Abrazos, ya en la década del 2000, donde yo leía mis poemas y él se aparecía como invitado estrella, llegó y me abrazó muy fuerte, la gente que no me conoce como escritor, se extrañaba que este hombre me diera besos tan latigudos y risueños, como si yo fuera una celebridad en el escenario y lo que no sabía es que en realidad el me abrazaba como “el chico” del “pueblito”. Eran los recuerdos que nos llegaban al alma, era la historia de un hombre de 30 años y de un seminiño asombrado de 16, que se habían hecho amigos en la noche más negra de Chile. 

 Y cuando me ibas a ver al departamento del Parque Bustamante y entonces comíamos pizza en pan y después nos íbamos a fumar yerba al forestal? Mirábamos a unas gordas enormes que jugaban con unos globos y nos reíamos mucho, te acuerdas Pedro querido? Nadie creería que robábamos libros en la Feria a la orilla del Mapocho, y que todos esos viejujos que firmaban autógrafos no te conocían, pero llegábamos a mi pieza y tocábamos las portadas como si fueran tesoros… O que a veces te quedabas en otra parte, en la casa de Eduardo, porque en la población cuando llegabas muy tarde te tocaban el poto y te gritaban maricón culiao, y me contabas que la homofobia de los tuyos era descarnada… 
(Verano del 86) 


Hasta hace poco y si bien no nos veíamos, conversábamos por mail. Su pregunta hermosa y delicada: ¿”cómo están tus letras, chico”? Me invitó a su departamento y nunca pudimos coordinarnos, en fin. Como les explico, no es el escritor, es Pedro para mí, mi Pedro, mi amigo que me mostró otra vida, otro mundo. El mundo de los muchos que somos diferentes a la medianía, que tenemos determinaciones de distinto tipo y modos que no gustan a mayorías circunstanciales e ignorantes, que luego nos toman como modas. El mundo de la pérdida del miedo. El de la valentía de ser uno mismo. 

Y yo aprendí. Por ello seguiré escribiendo siempre en su memoria, no en la del escritor exitoso, sino en la del hombre de 30 años que no veía horizonte alguno, que nadie reconocía, que todos rechazaban, hasta los izquierdistas de ese tiempo y los transeúntes que se alejaban como si tuviese tiña. En nombre de mi amigo, profesor de arte echado de todas las escuelas y que no podía más que ser vendedor de artesanías. Y en nombre de ese chico de 16 años, que no tuvo miedo a nadie y que caminó a su lado tan orgulloso como él por las calles de un Chile degollado.



Algunos recuerdos con Pedro


Fesal Chain


-Que voy a hacer Fesal. No tengo donde caerme muerto.
-Haz clases pues Pedro.
-Clases, clases, claro si me han echado de todas las escuelas por maricón pues Fesal.
-Pucha Pedro no sé, vamos a almorzar a la casa.
-Bueno chico, pero antes deja leerte esto cuentos que saqué en unas cuartillas.
-Son re güenos Pedro, son güenos...
-Si tú lo dices chico, si tu lo dices...Ya vamos a comer algo. Esa carta tuya a la pololita es media siútica.
-Sí, en realidad es como muy sufrida.
-Oye y yo de falda, no te complica que te vean conmigo en el barrio?
-Porque me van a complicar los huevones Pedro, milicos de mierda, que se la coman. (Verano del 83)

Este disco me lo regalaste en el Verano del 84 querido Pedro



Y cuando me ibas a ver al departamento del Parque Bustamante y entonces comíamos pizza en pan y después nos íbamos a fumar yerba al forestal? Mirábamos a unas gordas enormes que jugaban con unos globos y nos reíamos mucho, te acuerdas Pedro querido?

Nadie creería que robábamos libros en la Feria a la orilla del Mapocho, y que todos esos viejujos que firmaban autógrafos no te conocían, pero llegábamos a mi pieza y tocábamos las portadas como si fueran tesoros...

O que a veces te quedabas en otra parte, en la casa de Eduardo, porque en la población cuando llegabas muy tarde te tocaban el poto y te gritaban maricón culiao, y me contabas que la homofobia de los tuyos era descarnada... (Verano del 86)

***

Puta' que fuiste bien hombre pa' vivir Pedro, en dictadura andabas como tú eras, y cuando la izquierda te negó, te paraste en tu orgullo, y después en democracia siempre igual. Nunca te negaste a ti mismo.


18 ene. 2015

Qué cae

Fesal Chain

Qué resbala de los dedos?
gotas caen
de pintura
de sudor
de almíbar
caminamos desde la UNCTAD
al barrio Merced
y nos tomamos un café
muy cerca de Los Asesinos
allí donde las librerías
se pudren o brillan
allí donde los actores
salen con frío por la noche
o mirando los adoquines,
allí donde el sobrino viejo
guarda las pinturas del Rulo,
qué resbala de las manos?
gotas
de pintura
de sudor
de almíbar
caen...

Pasan los años


Fesal Chain

Es que requiero tormentas
llamaradas
y entonces tras de mí
derrumbe y polvareda
y pasan los años
y requiero tifones de uñas
temblores de piel
explosiones de dientes
y así, sin que nada pueda hacer
incendios del alma
tras de mí.


17 ene. 2015

Mi tarea





















Fesal Chain

Es simple,
ahora no lo creerán, pero no importa,
llegué como vuestro espejo a la vida
más ese que esconden en el viejo armario,
de tan craquelado que casi no es espejo
y así he rondado entre ustedes,
también como el cadáver que esconden las familias
por ello me olvidan
justo en el mismo instante en que me ven,
lo sé
es mi tarea,
estar frente a frente
mirándolos al blanco de sus ojos,
cuando distraídos buscan la vieja marina
o el libro infantil ya desteñido
o la pequeña escultura de yeso saltado,
objetos peligrosos
que arrinconaron
en la obligatoria pieza de guardar.

Testamento


Fesal Chain

Como me dijo un compañero de enseñanza básica
es que tú eras demasiado serio, demasiado
pues es cierto, continúo demasiado serio, demasiado.

Y mi testamento es simple, todo lo escrito.

Allá quien se haga cargo,
allá ustedes cuando llegue el momento.

Que si estando vivo el peso era enorme
no seré materia dispuesta
para cargar un muerto.

Pequeña serenata nocturna


Fesal Chain
(con ayuda del viejo Silvio).

Sí, vivo sin la bota en la cabeza
no me importa que otros
digan que no veo
y soy feliz, porque soy un gigante alado
que corre aullando por el mar de Chile.

He amado a mujeres claras y oscuras
que me han amado
pidiéndome lo imposible o lo posible
o no pidiéndome nada, —o casi nada,
que no es lo mismo, pero es igual—.

Y si esto fuera poco,
tengo palabras, habladas y escritas
que mastico, trago o escupo
como le cuadra a un buen caballo
bufando fuego.

Soy feliz, soy un hombre feliz,
y no quiero que me perdonen
por estos años
todos los muertos bien muertos
de mi felicidad.

Importante declaración


Fesal Chain

Las mujeres que luchan
no necesariamente son más bonitas,
hay de todo,
pedir que un sujeto vuele alto
es una frase de ciencia ficción
o lisa y llanamente magia blanca o negra,
si "el muere lentamente" al estilo:
"quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar"
hubiese sido de Neruda
no le habrían dado el Nobel,
y si lo hubiese escrito después del premio
se lo habrían quitado,
para qué hablar del "queda prohibido"
sólo se le puede haber ocurrido a un tal
Sr. Cuervo
cuando trabajaba para tarjetas Village,
los gnomos, ninfas y otros seres esotéricos
no están obligatoriamente relacionados
con la poesía,
como tampoco los arcoiris,
los unicornios perdidos
o el ché guevara en versión
cómprame una camiseta en la quinta avenida.
Para terminar esta importante declaración
la educación
la salud
el trabajo
la igualdad
la justicia
o cualquier valor
perteneciente a la enorme panoplia humanista
no son derechos
pues si lo fuesen
nadie lucharía para que se convirtieran en tales.
E indignarse desde la virtualidad
es un síntoma de personas
que en virtud de una organización refractaria
sólo han conseguido,
bajo el influjo de los reclamos culturales,
una sofocación aparente,
y en progresivo fracaso, de sus pulsiones...
según Sigmund.


Poética


Fesal Chain

Si es de poética,
de poética poética
pero de poética pues,
Violeta Ausente,
el Amigo Piedra,
el Viejo de Paumanok,
ya no tengo tiempo.



Parra de nuevo


Fesal Chain


Nicanor

Premio Nacional de Literatura
Premio Juan Rulfo
Premios Reina Sofía
Premio Cervantes,
los otros son medallitas
o inventos del gobierno de turno
no más,
y el Nobel es un invento
de Alfred
el dinamitero.


Parra al Nobel

Expertos analizan posibilidad
de que Nicanor Parra
gane el Premio Nobel,
Nicanor analiza posibilidad
de que expertos
ganen el Premio Parra.




Diálogos del barrio



Fesal Chain

-Oiga señora el perro se me tira y yo soy diabética
-Cállese ridícula el perro es mansito
-Cómo que no se me tira?, mírelo mírelo
-Cállese escandalosa, el perro está tranquilo
-Tranquilo, tranquilo, si claro, miré voy hacer una denuncia a carabineros oiga
-Ahh si, carabineros, escandalosa no más...

***

- Abuelita hasta que edad me vas a tomar la mano
- Siempre m'jito, siempre...

***

- Oiga poeta como está el mundo
- Así, así...
- Bueno hay que sostenerlo...

***

- Oiga poeta, usted que es leído, ¿qué es vetado?
- Impedido, prohibido...
- Ahh, porque la vecina me dijo: "usted está vetado en esa casa"

***

- El basurero: usté además de poeta es palestinista
- Si pues, palestinista soy...

***

- Me da un Lucky
- Ahh estai pituco
- Si es que los Philip Morris son ma o meno no má
- Pero son re güenos cuando no tení plata

***

- Ahí llegó "el compañero"
- Como está don facho
(silencio sepulcral)


***

- Ah te cortaste el pelo
- El mismo vecino (que tiene la cabeza alargada): Sí, con un sacapuntas

***

-Oye estai harto guatón
-¿Y yo te ando molestando por que caminai' como pisando chicle?


Nos llamarán a tod@s

12 ene. 2015

Décimas para Netanyahu

Fesal Chain

Que ya se viene la vieja
con la guadaña afilada
que no vean que es mi aliada
que no les caiga la teja
vamos comiendo lentejas
alzo manos y sin prisa
marcho calmo y con sonrisa
marcho ufano y altanero
aunque soy el carnicero
el más grande genocida.


10 ene. 2015

Mañana de radio

Fesal Chain

El cielo es sólo uno
desde la costa al centro de una plaza,
desde el pasado hasta hoy
el mismo cielo
lo sabes,
de cuando las primeras matanzas
en el norte agreste
hasta aquellas selváticas de negras cordilleras
o cuando la patria te dejaba sola
lo sabes,
y bajo la inmensidad de este cielo agreste
me dices que no te pertenezco
mientras escucho música italiana,
quizás, quizás no es tarde
no es tan tarde el nuevo mundo
bajo este único cielo.




Dos veranos


Fesal Chain

Ya son dos veranos,
y como dijera Valery:
"Calmo techo surcado de palomas,
palpita entre los pinos y las tumbas",
pero son gaviotas graznando,
aunque parece que gritaran,
y no es mar dotado de delirios
sino buques de guerra grises
y tu sarcástica maldición:
"así te irá muy bien",
pero no te preocupes
que la vengo escuchando desde niño,
y he salido siempre
como un muerto vivo,
de las bocas
de vuestro cementerio marino.



6 ene. 2015

Ay


Fesal Chain

Ay tú quién eres
qué amas
dime
qué,
cómo te vistes
por las mañanas
con cuánto sueño?
cómo te acurrucas en la tarde
de sombras que caen sobre la cordillera?
que esperas aún?
ay quién, qué, cómo
dime, dímelo, dime.
Ay tú quién eres
cuando el sol se esconde
y saltan los peces
en el mar de tus días.


4 ene. 2015

Es cierto





Fesal Chain

Sí, es cierto
cayeron los ídolos
cayó ese muro
y las estatuas
pero no ha caído el hombre
no ha caído la mujer
no ha caído
la miserable necesidad
ni el más sublime sueño
así que déjate de lloriqueos
y cabalga,
aunque sea a pelo
pero cabalga.






Entonces

Fesal Chain

Entonces
entonces
entonces
después de rejuntar el amasijo
de huesos, nervios y carne chamuscada
vino el despojo
metieron las manos a lo que quedaba
de nuestros bolsillos
y nos robaron las billeteras
luego recogieron las estampitas
el anillo de matrimonio
y los aritos de perla
de la madre muerta.

1 ene. 2015

Andan por ahí

Fesal Chain

Andan por ahí
supuestamente luminosos
supuestamente eróticas
supuestamente liberados
supuestamente eufóricas
andan por ahí
un abrazo
otro abrazo
manos en espalda desnuda
dedos sinuosos
pelvis con pelvis
risa pegada a la piel
el agua siempre hierve
a la misma temperatura
andan por ahí
corren como atletas
saltan como gimnastas
aplauden como payasos
luminosos
eróticas
liberados
eufóricas
en el año
que cae
como equilibrista
sobre
la
red.

Patas de Chivo

Fesal Chain

Entonces, en ese verano de mierda sin monedas, transpirando alcohol y con mi lengua pegándose pastosa al paladar, en plena escalera recién pintada de un aeropuerto recién pintado Raúl caminaba con sus diálogos de exiliado en la vieja maleta, bueno me dije, nada pierdo si le muestro este cuento me dije, y con la cuchara dando vuelta en la espuma de un café recién servido, me miró diciéndome: es una novela, sigue, continúa, sigue, es una novela, mientras el niño pezuñas de chivo saltaba a nuestro alrededor.