Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
foto Fesal Chain

31 oct. 2011

Despierto de espanto


Fesal Chain

Despierto de espanto
de tumulto en espiral
y metralla en boca,
despierto de taquicardia
de espuma y belfos
y enjambrentado.

Esta Noche


Fesal Chain

Bien, bien, bien,
esta noche y solamente esta noche
vendrán las ánimas a mi morada
esa de un tal Eduardo
(el pintor aullido en mis '80)
de una tal Fabiola con su Tau
de un tal Marco sarcástico rotundo.

Vendrán en manadas todos mis muertos reviviendo
con sus cartelones y sus sonrisas
con sus abrazos y sus vapores
con sus voces calmas roncas tibias.

Vendrán con regalos y sin hambre
con regalos y sin temblores
con regalos y antiguas tardes de niebla.

Bien, bien, bien,
esta noche y solamente esta noche
vendrán las ánimas de mis amores
a la mesa blanca engalanada
frente al mar.

27 oct. 2011

Camino al mar


Fesal Chain

Camino al mar y desarticuladas gaviotas cual volantines quebrados se alimentan a dentelladas de cardúmenes saltantes cubriendo de alaridos la bahía y las costas sin blancos cachalotes bramando verticales. Camino al mar como un Ismael cándido, al interior de un vientre atiborrado de remolinos que lanzan al cielo basurales, resecas caracolas y delgadas piedras filosas. Camino al mar, al destino inmaterial, equidistando entre niebla y muralla, envolviendo susurros, ecos, árabes letanías inmersas en fragancias de jazmín, fingiendo ceguera y un total vagabundaje entre gatos curvados que rozan ese "cuerpo anguloso (...) y esa boca a medio hacer, de adolescente" (1). Camino al mar, palpando imaginario la figura-sombra cabizbaja, en cuclillas y enmarcada por una puerta oblicua que cae y cae. Camino al mar y soy mero reflejo entre las casas labradas por aquellos guerreros y gigantes que nos antecedieron. Camino al mar escarbando en el libro secreto "tu paso de tórtola que hiende los asfaltos ensangrentados de mi poesía" (2). Camino, camino, camino al mar descifrando con ternuras y labios la vida prometida que un éter difuso y húmedo me entrega en sobresaltos, y desde mi profundo instinto agazapado gruñe entonces mi garganta hinchada de amorosas crueldades y renovados olfatos y animales.

(1) De "Los Pasos Perdidos" de Alejo Carpentier
(2) De "Antología: Epopeya del Fuego" de Pablo de Rokha