Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
La Patria Dibujada. El Niño Rodríguez

29 abr. 2011

Te acuerdas?


Fesal Chain

A Marco Fuentes

Te acuerdas?
Nada y todo decía que simultáneo
estabas en casa segura
o cuasi segura esperando la hora
del buen lugar y del buen hogar,
o en alguna esquina resguardando
los minutos de la vida de tantos,
recuerdas?
Nada y todo decía que estabas en otra parte
luchando por lo mismo y yo en otra parte
luchando por lo mismo,
nada y todo hacía conocernos
sino hasta después.
Y ayer luego de algunos años
te vi en la portada de un libro nuevo
marchando por las calles de antes
detrás de cartelones,
con ojos redondos
y boca abierta en grito
estabas tan vivo amigo
tan libre y resuelto,
y en fugaz segundo
pasaron por mi pupila
negra o roja
tus visitas en aquella guarida
de mi silencio y lagrimal,
porque yo me estaba dejando
cagar la vida
y llegaste para darme tu mano
mándalos a la mierda y levántate
me dijiste,
fuiste el único
que miraba detrás de los sucesos
y de las caídas,
él único con quien yo reía con cinismo
como reímos los descreídos
amantes de este mundo
cuesta abajo en la rodada,
y ahora acá estoy en un puerto de miseria
construyendo, destruyendo
moviendo las cosas, como las movíamos
sin descanso, huevón, sin descanso,
y esta palabra no es suficiente
porque como buen materialista
que soy en la oquedad
sé que no te llega,
cuando en noche fría y viento
en plena plaza Anibal Pinto
estabas ahí de nuevo
en esa portada en blanco y negro
junto a mi figura desgarbada,
puta huevón,
si hubieses hecho caso
un poco de caso
un mínimo caso,
a tu espíritu descalzo
comiendo ciruelas verdes
en la Rosita Renard,
un mínimo caso
a estos viejos y raros versos:
"... nada nuestro tiene precio
mi vida entero es mi derecho
y hoy decido por vivir"

Escuchar este video: http://www.youtube.com/watch?v=9FP3br-sZM0

Espinazo temblando y en frío


Fesal Chain

Muerte reverbera la muerte
sin ojos ni lengua
crispada entre dientes,
vida que salta y estalla
en vena y arterias pulsando,
mano sin manos
brazo sin brazos
ni cabeza ni pechos
que no hay hormigas o arena,
sólo espinazo temblando y en frío,
muerte que viene la muerte
en vida que salta y estalla.

28 abr. 2011

Cómo es vivir y dormir, con toda esa vaina.


Fesal Chain

-Bueno ahora que estoy acá entre palma y palma lleno de humedad y entre tanto cabro chico glotoneando y esa mujer mirando desde la cocina y su hijo de reojo, que había preparado todo un discurso y preguntas y respuestas y hasta había anticipado nerviosismo y genio, sabe qué, sabe qué, le digo como dijo su amigo entrañable, el único verdadero que usted tiene: qué vaina el poder no? Yo acá me siento y lo escucho, largamente, pero hágase la idea de que soy un viejo más cercano que cercano y cuénteme, no me venga con imágenes, dígame, hábleme de sus complicaciones y cansancios, adulaciones y traiciones, de sus penas no de glorias, de cómo es vivir y dormir, con toda esa vaina.

Me armo me rearmo


Fesal Chain

Antes de bajar a todo centro
a caminar vida
me armo me rearmo
me converso Chain,
me digo lo que no digo a otros
susurro mis secretos
estiro el músculo frenético
y los huesos,
cual aquel Miguel de barro
con manos de cirujano
disecciono mis miedos
mi pasado
y boto algodones sangrantes
e infecciones,
que ojos de infierno relampaguean
desde esta alma ronca
y ni barrotes ni grilletes
detienen los pasos
hasta que, aunque sonrían
con sorna los cobardes,
verde oliva o tumba
frondosa barba o huesuda calavera,
se yergan en la corona
de este cielo, Chain.



Escuchar y ver este video: http://www.youtube.com/watch?v=47I8zsZyo6Q&feature=related

27 abr. 2011

Poesía OBLICUA


Fesal Chain

oblicuo, -cua adj.: Que está en una posición media entre la vertical y la horizontal.


Te detienes a pesar de esto y lo otro
te dejas estar
te quedas,
o no has partido quizás?
no has fundado tu recorrido
acaso?
o te detienes a pesar de esto y lo otro
te dejas estar,
te quedas?

26 abr. 2011

Qué maldición ha caído sobre mí


Fesal Chain

Qué maldición ha caído sobre mí
pregunto a la bahía inmóvil
lechosa sopa fría
grasa seca colgando
de los garfios de un matadero de pobres,
qué maldición ha caído sobre mí
cuando mojado tengo que caminar estas calles
y mirar a los ojos del teniente
o del cabo idiotizado
en el vaivén de su mínimo poder prestado,
yo apenas un débil fragor
una comisura mueca
ojos que caen sobre un lago
de quilas y boñiga,
qué maldición ha caído sobre mí
que no puedo vivir muriendo en mis palabras
sólo en mis palabras
sólo en mis palabras de pieza tibia
en violines sin tacto
en gargantas roncas de un tango
o de un gruñido que arrebate mi cabeza,
qué maldición ha caído
sobre mí
sobre mí
sobre mí
y no poder decir
aquí me quedo.

25 abr. 2011

Un viejo navío oxidado


Fesal Chain

Escucho a Chopin,
releo Las Memorias de Adriano.
Afuera llueve, Graciela duerme.
La guerra fuera de las fronteras de la patria
apenas es un destello.
El mar recibe del cielo negro
mínimas gotas infinitas
que parecen bruma,
y la lucha de clases se retuerce
en las frazadas húmedas de una cárcel,
que no es sino
un viejo navío oxidado
entre los cerros.

Cifrado en Abril


Fesal Chain

Gonzalo
Gonzalo
Gonzalo Rojas viejo sátiro
de la palabra chilena,
reporfiado libertario
contra la baba tiránica,
susurrante embajador de las sombras
del silencio,
gran arquitecto de la fantástica
pausa entre dos estridencias y estallidos,
Rojas por "Relámpago"
en cielo despejado,
Gonzalo "Contra la muerte"
fétida en el nicho inundado por la lluvia,
correteando ligero que ya vuelas,
desde un Lebu tembloroso de negra roca
mar y terremotos,
hasta ese Chillán seco y derrumbado
lleno de cuervos y de brujas,
Gonzalo Rojas
desde lo "Oscuro"
contra lo oscuro,
regurgitando sobre "la Miseria del hombre"
tu alimento,
eyaculando sobre los "pétalos abiertos"
de la ansiosa mujer que se retuerce
en el tibio aceite del deseo,
Gonzalo, Gonzalo Rojas
un veinticinco de Abril,
día o noche de tu primer alarido
resurrecto,
"te han echado
al corral de la morgue",
y nosotros los esquizoides o andróginos
muchachos y muchachas del ayer,
bajo un cielo de terribles lunas
y escorpiones,
"ya no te veremos
hasta después".



(*) Entre comillas, títulos de los libros del poeta Gonzalo Rojas, y/o paráfrasis a sus poemas.

22 abr. 2011

Wuthering Heights


Fesal Chain

My lonely life in thy ghost
was a crippled child
that walked and walked
wearily on the swamp
because were the times
of the Wuthering Heights

20 abr. 2011

Todos hijos de burgueses todas hijas de princesas


Fesal Chain

Todos hijos de burgueses
todas hijas de princesas
y yo como un Moris cualquiera
hijo de turco
"esperando a nadie
esperando a nadie" (1)
tomando esa bebida
color caramelo
en el Jaque Mate
leyendo "Morir en Berlín"
sumergido en espíritu y materia
de una fragua quemante
desbocada y muerta
desbocada y espumosa
en tanto
nuestro "Ché Guevara
gira que te gira
gira que te gira,
gira que te gira" (2)



(1y 2) Moris: Nocturno de Princesa


Escuchar el video en ventana aparte mientras lees el poema:
http://www.youtube.com/watch?v=kDfQqmxGlyY&feature=related

16 abr. 2011

Mujeres y rebeldías


Fesal Chain

Casi siempre, por no decir siempre ( y en esto probablemente no hay atisbo de feminismo) me he acercado literariamente a la revolución ( lo que en absoluto significa que me haya acercado a ella sólo literariamente) por libros de mujeres. Los textos autobiográficos de hombres me aburren. No me siento identificado en ellos. A veces pienso que es lisa y llanamente travestismo. Como cuando Charly García vocifera que es "hija de la lágrima". A propósito, usé ese poema canción de García muchas veces en uno de los tantos libros que he escrito y que duermen el sueño de los justos, al menos en el papel.

El primer libro que leí fue "Un día de Octubre en Santiago" de Carmen Castillo. Su vida con Miguel. La revolución por amor. Por el amor no solamente al pueblo, sino al hombre con el que compartía sus días y sus noches, su cotidianidad en la casa y en el barrio junto a sus hijas y al perro Pillán. Cuando tuve en mis manos una de la novelas de Regis Debray, sobre su vida como guerrillero, más allá de algunos pasajes interesantes, me pareció una burda copia del libro de Carmen. Pero al revés. Exactamente la misma experiencia de Carmen, pero desde una mirada de macho seductor.

También leí una y otra vez, dos veces para ser sincero, "Los mandarines" de Simone de Beauvoir. Lo hice por olvido. Es decir cuando lo leí la primera vez, olvidé que lo había hecho y cuando lo terminé por segunda vez, sólo en las últimas páginas recordé que ya lo había recorrido completo. Anoche me pasé de largo leyendo "El país bajo mi piel, memorias de amor y de guerra" de Gioconda Belli. Y me reencontré con Carmen y Simone. Pero también conmigo mismo, pues a pesar de mis limitaciones yo soy también como Charly "la hija de la lágrima". Aunque muchas mujeres y hombres crean lo contrario. Soy a la par que este "macho iracundo" la otra ella. Como cuando niño miraba en un quiosco de la esquina de mi casa, las fotos de la Tongolele y su mechón blanco cayendo sobre su frente y deseaba tener ese pelo cayendo sobre mi ojo. Cuando los hombres ni siquiera se ponían ropa de colores. O cuando tantas veces he deseado que la boca de mi amiga de siempre, sea mi boca y entonces ocupo sus palabras en mis textos, porque sé que son más acuciantes y certeras que las mías.

Porque ser hombre es a la vez que un desafío, una especie de castigo. Pues la maqueta del macho chileno y latinoamericano y quizás mundial, paradojalmente tan alimentada por las madres y las propias mujeres y tan bien aprendida por nosotros, actúa como un corsé y una camisa de fuerza de lo que sentimos y somos tan diversamente en nuestras motivaciones más internas. Hacer dinero o comerciar, mirar a las mujeres de reojo, chismorrear entre hombres sobre las características físicas de una u otra, alzar la voz, andar poniendo normas a diestra y siniestra, o mandar y salir a combatir, son límites muy básicos para la riqueza humana del hombre. Un niño por ejemplo es, y lo sabemos, mucho más que eso, especialmente cuando comparte el día a día y los minutos con su madre o hermanas, mientras justamente el padre anda cazando mamuts por las calles de la ciudad. Entonces juega a las muñecas o a las tacitas, o aprende las labores de la casa o en esa etapa de su vida, conversa mucho más con las amigas de la madre y de la hermana de lo que conversa con los hombres. Esa dimensión enorme del aprendizaje de un niño ha tenido que ser escindida o escondida cuando se trata de vivir como hombre adulto dominante, ya sea para conservar o revolucionar.

Pero volviendo a la literatura y a esas mujeres enormes como la de Beauvoir, la Castillo o la Belli, y volviendo a mí mismo, las envidio. Son a la vez que fuerza politizada, fuerza telúrica y sexual, rebeldía personal para el ser social. Seres humanos más completos e integrados en su enorme diversidad de energías. La de Beauvoir entonces, y ya lo dijo un célebre sociólogo, aún permanece porque no habla "en abstracto", sino desde su experiencia. Parafraseando a Bourdieu, cuando ella dice hombre, dice hombre como dice mujer y no como Sartre que cuando habla del hombre, habla del HOMBRE EN GENERAL, es decir de la especie, y desde una idea, sólo real en su mente filosofal. La Carmen, habla del amor de Chile, pero no meramente del amor a masas indeterminadas o a la geografía, sino del amor a hombres y mujeres concretas, y de su vida en tanto, pasión, sangre y cuerpo particular. Gioconda pone sin remilgos sus partos y sus llantos o el nacimiento y la existencia de un niño o de una anestesia epidural al mismo y exacto nivel de la existencia de un líder revolucionario o de un estallido social, pues también lo sabemos, ese líder y esos hombres y mujeres que hacen la historia, pasaron por penas y alegrías cotidianas o por la etapa de niños, y probablemente sus madres por dicha anestesia, placeres y dolores.

Todas ellas, la Carmen, la Simone y Gioconda escriben por decirlo de una manera,como cuando la Tongolele movía sus caderas y el ombligo, que al bailar, hacía rebelde y particular política contra todo conservadurismo y no mero arte por el arte, mientras un niño de hace 40 años la miraba en la portada de una revista, queriendo tener su mechón blanco cayéndole sobre la frente, y ojalá sobre el maldito ojo derecho.

15 abr. 2011

En pocas palabras


Fesal Chain

El pueblo
ya no corre ni va
ni vuela
no lleva ninguna rienda,
desperdigado pueblo
sólo cambia entre liberales
vacíos burdos presidentes
nada más
y nada menos,
pues no quiere tener la llave
ni la sagrada conciencia,
en pocas palabras
el pueblo ya no corre
ni va
ni vuela,
pues no quiere tener
el supremo y libre derecho
de ser libre como el viento.

10 abr. 2011

Ay mi Perú


Fesal Chaín

Qué cuando se jodió el Perú
qué cuando se jodió preguntas tú
Varguitas,
pues yo no lo sé
pero sí recuerdo
desde mis venas aún abiertas,
a Jose María Arguedas
en la arcilla roja de Yawar Fiesta.

Qué cuando se jodió el Perú
preguntas tú Varguitas,
pues yo no lo sé,
pero cual orgulloso hijo
de Sybila Arredondo
liberada y observando,
hoy recuerdo a Arguedas
en su barrosa Fiesta Sangrienta,
y repito a través de su boca
ya no muerta:

Ay mi Perú,
“¡levántate, ponte de pie; recibe ese ojo sin límites!
(...) sacúdete con los árboles de la gran selva,
empieza a gritar...” (1)





(1) Jose María Arguedas del poema Katatay” (1965).

8 abr. 2011

Qué dices


Fesal Chain

Qué dices?,
qué digo?
siempre rezongando
por sí o por no,
tan ácido, tan duro
tan infante
o añoso luchador
arrastrando décadas,
pero oye
acá esta la tierra, acá tu barrio
la vieja vecina
el almacenero cojo
la esquina habitual
el perro ronco de siempre
la misma ventana rota
los amigos,
al fin y al cabo
la pequeña patria
que no es sino la única patria
que tuviste,
la que recorriste con tus hijos
y con ella o él atrapando su cintura
o dejándote envolver,
donde aprendiste todo y nada
donde aprendiste a amar
a ser feliz,
a construir cual gigante
tu preciosa y cotidiana vida.

7 abr. 2011

Sueños


Fesal Chain

Ya no te creo Vladimir Ilich:
no es es preciso soñar
confrontando nuestra observación
con nuestros sueños,
lo que es preciso es soñar
soñar y seguir soñando,
que no ganen
los de siempre
ninguno de ellos,
los paranoico fascistas
de izquierda o de derecha,
los
carniceros
de nuestros sueños.

5 abr. 2011

Ayeres


Fesal Chaín

Ayer
podría perfecta
mente
ser
ahora,
claro que tendrías
que
arroparte con muchos versos
barrocos
amorosa
mente lezamianos o martianos,
tomar algo de ese rock
que se ha ido vagamundo
trotamundos,
empuñar
una Avtomat Kalashnikova
modelo 1947,
y después del sexo
sudoroso
o de ver
"la sangre
de un niño brotar", (1)
salir
a quemar
falsas conciencias.



(1) de Pablo Milanés, 1971.

El del espejo


Fesal Chaín

Ese, el del espejo,
de barba cana
y pequeños surcos
en mis ojos caídos,
ese, que rasguña
sus ideas enquistadas
en el pecho carmín,
ese hombre cansado
soy y no soy yo,
pues vengo del ayer
de mis 15 años
de mis 20
de mis 35 vengo,
y no he dicho adiós
al que está detrás
muy detrás,
del craquelado vidrio vaporoso
de esta madrugada.

2 abr. 2011

La Burla


Fesal Chain

"Porque ahora, (...) entre la soledad o en el tráfico de las ciudades o en las costas de los grandes océanos y ríos, se empieza a estremecer este mundo lleno de razones, con los puños calientes de deseos de morir por lo suyo, de conquistar sus derechos casi quinientos años burlados por unos y por otros". (1)

Por unos y por otros, por unos y por otros. Por unos y por otros, sin excepción alguna... agregaría yo, desde mi humilde puesto de escribidor.

"Ya se les ve, (...) llevando sus cartelones, sus banderas sus consignas; haciéndolas correr en el viento por entre las montañas o a lo largo de los llanos". (2)

Y de qué nos han servido los cartelones, las banderas o las consignas, de nada. De nada nos sirvieron los barbudos y las sierras, o los fantasmas recorriendo harapientos Santa Clara o los cielos de La Habana. Las figuras espectrales hoy se han avejentado, se han hecho almidonados uniformes y jamás gigantes. Todos lo sabemos, algunos callan, otros se duelen.

Es que si para Milan Kundera fue "La Broma", para nosotros, ha sido"La Burla". Hijos e hijas de la revolución permanente de la burla, hijos e hijas de la burla infinita en infinitas noches de ronda, llevamos más de quinientos años caminando sobre las herrumbres y una lágrima.

Pero yo, continuaré escribiendo con mi sangre sobre el mismo sueño embrutecedor (3) pues sé que "esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado", volverá y que "ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase" (4).

Vendrá entonces la marcha nuevamente sobre el olvido del príncipe, sobre su cuerpo desnudo y las promesas, y ya no se detendrá, créanme, no cejará esta vez, y para siempre dejaremos de morir inútilmente.

Escuchar Video de Carlos Varela, Foto de Familia: http://www.youtube.com/watch?v=nQygGBGEY98

(1,2, 3 y 4) Fidel Castro; Segunda Declaración de La Habana, La Habana,Cuba, 4 de febrero de 1962