Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
La Patria Dibujada. El Niño Rodríguez

28 jul. 2008

Moría por no llover


Moría por no llover
En la cama ciega y delgada
Trastornado moría por no llover
Nada se movía
Nada explotaba
Nada de color florecía
Y yo
Abandonado a mí mismo
Moría
Por no llover
Y entonces sólo una micro
Unas cuantas monedas y tu compañía
Entonces envuelto en el humo
De un cigarro suelto
Caminar tan solo un poco
Al paradero habitual
Mirar tras los vidrios de la micro
Las calles vacías del verano ardiente
Recorrer la Quinta
Y ver a esa mujer sin derrotas
Vociferante
Ver a los compañeros y compañeras
Sentados en el pasto
Ver la roja y amarilla flameando al viento
Yo el que moría
Ahora trascendiendo a mi cabeza y a mis penas
Trascendiendo a mi piel arrugada y soñolienta
Trascendiendo en la boca de los otros
En la piel de los otros
En la bandera vuelta loca
Al viento
Ya no abandonado
Ya no más solo
Mojándome entero
Con lluvia roja.

21 jul. 2008

Chain y la distinción japonesa



Encuentra y envuélvete
En el rojo sol
Envuélvete en la fuerza
Deja el lado izquierdo
Y el maldito lado derecho
Déjalo ya
Deja
La decadencia
De la víctima
Perro llorón
Deja la decadencia del victimario
Perro marqués
No sigas a la madre
Ni al padre
Encuentra al estado
Ocúpalo como una pieza caliente
Como un dispositivo
Como un aparato
Los músculos son
A la vez fuerza y forma
Y este concepto de una forma
Que envuelve a la fuerza
Es la síntesis perfecta de mi idea...
No sigas al ariete
No sigas al proletariado
No sigas a la burguesía
No sigas a la aristocracia
Ni a las masas
Levantando manos abiertas
En un estadio vacío...
Así los músculos
Eran a la vez existencia
Y obras de arte...
No sigas nada
No sigas
No busques
No vayas a la vagina
No vayas al culo
No vayas al beso de mañana
Ni trates de encontrar
El beso perdido de ayer...
NO VAYAS
El lenguaje de la carne
Es la verdadera antítesis
Para las palabras...
DIRIGE no sigas, no vayas
Indica el derrotero
No sigas a nadie, no vayas
DIRIGE, indica,
A la mujer,
Al pueblo
Al individuo
Encuentra en su plenitud
Al sol rojo al incendio del alma
Como lo hizo
Kimitake Hiraoka,

20 jul. 2008

Mi país de nunca jamás


La ventana daba al mar. Al otro lado del vidrio las olas, una tras otra, una tras otra, una tras otra. Así era. En el altillo el tiempo pasaba muy lento, mucho más lento que en cualquier pieza de la casa. En la cocina era todo rápido, automático. En el comedor, una cierta pausa seguía a otra pausa, de cucharas en las bocas, de manos temblando en los cuchillos sobre la carne seca. En las otras habitaciones, se arrastraban pies lentamente en la mañana y en las tardes esos mismos pies correteaban detrás del orden de las cosas. Pero en altillo de madera, el tiempo pasaba lento y no golpeaba, era pausado como el vaivén de las hojas cayendo o como globos que se desprenden de los brazos al cielo de los niños, hacia el sol. Y la ventana húmeda con la garúa del agua salada, de su niebla, de su vaho aterido a los cristales. Las fotos de la mujer azul entre las rocas o el niño mirando una gaviota o la vieja arremangándose la falda y mojándose los tobillos. La foto del viejo sacudiendo la toalla. Las fotos en un cajón amontonadas y luego lentamente, una a una, una tras otra, una tras otra, cayendo desde la mano como naipes de baraja, sobre la cama. Así era.

En el país de la nada, nada pasaba. Los días se apretaban entre sí y luego se repelían asqueados de sí. En la calle los camiones trasladaban carga, pescado o verduras, o fruta o madera, o fierro. Los camiones pasaban de noche, cuando las luces de las casas se apagaban y comenzaban a titilar las ampolletas del alumbrado público. En el país de nunca, nunca pasaba nada. Las noches eran sucesivas, después de cada tarde una noche y luego después de cualquier tarde una misma noche idéntica a la anterior y a la anterior de la anterior.

En el país de jamás ya no había mentes en cuerpos, ni cuerpos en mente, sólo órganos y anatomías autónomas que se movían en el aire e interactuaban con las cosas también autónomas y bailando. Así las manos, en su vieja costumbre de atenazar elegían copas o platos y ciertos ojos miraban pinturas abandonadas en muros sin continuidad. Y pies que caminaban sobre baldosas o maderas solitarias. Partes de perros y de gatos jugueteaban con lanas o huesos antiguos y las lenguas deleitaban restos de gotas de vino o migas de pan en partes de mesas con sólo una pata o dos. Así era.


Nota:
El cuadro es del pintor Eduardo Mena
se titula Cerro Bellavista

18 jul. 2008

Ulises

Mujer, soy yo, Ulises navegando
Por el mar del mundo
Deseo regresar a ti y besarte mi asimétrica
Voy por el mar y deseo volver a ti
Y que juntos miremos las rocas
Y sintamos el viento frío
Sobre nuestros rostros desamparados.
Ah Mujer, mi viaje ha sido largo,
Yo sé que tú me esperas
Entre los animales desangrados
Y escondida entre el pueblo dormido.
Qué enorme soledad tengo en este recorrido obligatorio
¿Será acaso comparable a la tuya en el crepúsculo de Ítaca?
Y entre el velamen y los maderos roídos me pregunto
¿Si acaso basta con ocuparnos y preocuparnos
Y volver a ocuparnos de la vida, de nosotros, de los otros?
¿Basta acaso con dormir y despertar, comer algo, conversar,
Hacer el trabajo diario, negar, afirmar, empoderarnos,
Perder o ganar y tener o no tener?
¿Basta mujer mía con vivir la transitoriedad, la otredad,
esta edad que nos condena y nos salva?
El mar por estos lados, lleno de monstruos platinados y verdes
Llenos de peces y de escamas flotando, mece mis sueños,
Me detiene, me envuelve, mientras acaso tú miras desde alguna orilla.
Hoy, es la noche de San Juan, hoy es la noche más oscura del año,
Hoy los dioses nos han abandonado y todos
Todos los demonios nos esperan acechándonos
Detrás de cada esquina de nuestras existencias débiles y maltrechas
Y tú, mujer, con tus manos débiles y tus pies resquebrajados
Atendiendo a extraños y muriéndote de sueño,
Pero yo voy a hacia ti sin permiso y sin mapas
Sin signos de derrota, voy hacia ti para que borres esas noches
Y este ostracismo,
Para que llenes de palabras y de labios mi vacuidad de años.
Ya son trece años de navíos y puertos malolientes, de encierros en tierra extraña
El enemigo brutal ha querido destruir una y otra vez nuestra mente,
Haciéndonos pensar en la mente, haciéndonos volver a ella
Ese era el castigo, no sólo la vigilancia o la tortura
Males menores para nosotros los hijos de la tierra
Pero hemos logrado escapar
Y entonces el mar nuestro nos recibió amante
Para cultivar el viaje hacia el valor y el amor
Y no me ha bastado escribir este diario
No me ha bastado recordar tu aliento tibio
Soplando en mi cuello y en mí pecho.
Deseo caminar junto a ti sobre los campos de trigo
¿Existen aún los campos amarillos, o son hoy
Terrenos podridos por los cuerpos de hermanos y enemigos?
Y nuestra casa
¿Aún conserva la textura de cuero y lana y el olor a humo
Del tabaco ¿Aún fuman tabaco los viejos de Itaca?
Son nuestros hijos jóvenes vivaces, se han casado ya?
Y nuestras madres, nuestros padres aún recuerdan los nombres
De las palabras y las cosas?
Puede que todo haya muerto
O que ustedes estén prisioneros o enterrados
En aquellos campos podridos de trigo amargo
O hayan desaparecido y se hayan detenido en un tiempo ya pasado
O quizás se encuentren convertidos en estatuas de lava
Formando figuras secas, frías, como aullidos de perros en la niebla.
Pero si todo ha muerto, tú no has muerto
Porque eres bella y te proteges de todo mal por tu belleza
Porque tu risa congela a la muerte
Y tu sangre calienta el suelo por donde caminas
Y me esperas, y me llamas amándome en secreto
¿Se venden aún los libros de páginas infinitas
Y de poetas henchidos de voluntad?
¿Sigue siendo el vino dulce y el pan lleno de semillas?
O también han quemado el pan y se han tomado nuestra agua?
¿Los muertos son venerados en la primavera y el verano?
¿Hay flores en los cementerios y en los blancos mausoleos?
¿O acaso los muertos no tienen sepulcro y caminan errantes
Meditabundos por las calles y las noches?
Ah mujer, que soledad tan sola nos ha rodeado, sin los amigos
Y sin el cáliz más bello de tu humedad y la mía entrelazadas
Revoloteando en nuestra cama.
Que soledad más sola fuera de la patria
Y yo fuera de ti
Pero tú eres mi patria
Y si nuestra tierra ha muerto, tú la renacerás mujer amada
Si nuestra tierra se ha calcinado
Tus ojos de fuego la volverán a llenar de verde
Como este verde mar que me rodea
Y tu boca besando la mía
Hará que mis ojos revivan a mi padre y a mi madre
Y a los hijos bien amados
Y a los hermanos y a los dioses y a todos los muertos maravillosos
Que lucharon contra el enemigo enrarecido y canalla
Oh mujer, que soledad tan sola hemos tenido
Pero brillarán cien soles, mil soles, un millón de soles
Cuando desnuda me recibas amante y niña
Y a cada movimiento de tu mano señalándome
Se destruirán los homicidas
Y se convertirá el malo en bueno
Y el enemigo en amigo
Y el padre en hijo
Y el hijo en padre
Y todo además se corresponderá
Y nacerá el cielo nuevo/Y la nueva tierra.

Patria

Patria, miro tu calor y tu viento
En este diciembre lleno de humaredas
Miro la iglesia, con sus tres campanarios
Y la Cordillera de la Costa reseca,
Patria miro tus calles hoy tan inmaculadas
Y tus modernos gestos de nuevo siglo
Miro los rostros dispares de los pobres y los ricos
Mujeres a las doce del día en batas de seda, soñolientas
Alimentadas de ansiolíticos de última generación
Y las más jóvenes con bolsas Andreoli,
con Cartier
Y zapatos de 200 dólares
Y a las otras disfrazadas de mucamas
Regando los jardines
Y sacando el polvo de los departamentos
Sacudiendo sábanas y alfombras
Abrazos y lamentos.
Patria
Morena y callosa
O novia de piel recién tostada
Como una muchacha pintándose de rojo ardiente
Las uñas de blancos pies alados.
Patria
De mis desaparecidos
De mis torturados
De mis amigos drogadictos
Y suicidas
Patria de mis locos y vagabundos
De las mujeres que amé y amo
Patria de mis poetas y de mis héroes
De mis asesinos y de mis sádicos esbirros
Patria de mis barrios y de mis kioscos
Patria de mi hija llena de preguntas
Y de mi hijo amado
Con su rostro pegado en cada micro
Patria de mis libros comprados y vendidos
Patria de mi llanto y de mi risotada
Patria de mis miedos en la oscura noche
De la vieja dictadura
De la alegría de la marcha cuando éramos tan jóvenes
Patria de mis hermanitos y de mis traidores
De mis besos húmedos y de mis orgasmos
Patria de los niños y de Miguel y de Jécar
De mi pasión y de mis pesadillas
Patria de las enormes diferencias
Y de la igualdad escondida en cada gesto
Patria de mis delitos y mis grandezas
Patria de mis discusiones, de mis cafés
De mis plazas, de mis balcones
Y mesas al almuerzo
Patria de tijeras y cuchillos
De murmullos nublados y noches de cielo azul
De murallas pintarrajeadas
Y de hojas amarillas
Caídas en Otoño
Patria de garúa y torrenciales lluvias
De terremotos implacables
Y fuegos de artificio en Año Nuevo
Mi patria amada,
Mí pasión y mi juego
Mi Patria niña meciendo una muñeca de trapo
Y Monstruo sagrado comiéndose a sus hijos
Patria de mi vida y de mi ocaso
De mi piedra y mi papel
De mis rezos y de mis maldiciones
Patria
Cara o sello
Noche o día
Ojos enormes entornados
O párpados pegados y secos.

16 jul. 2008

Poesía de Combate

Fesal Chain

Maldigo la poesía

concebida como un lujo cultural
por los neutrales
que lavándose las manos
se desentienden y evaden.

GABRIEL CELAYA ("Poesía urgente")



NUNCA EL HOMBRE LIMITA CON SÍ MISMO

Siempre tuve la secreta esperanza de mostrarle mis textos, pero quería hacerlo cuando éstos tuvieran una cierta madurez. No era difícil acercarse a este hombre. La oportunidad de estar junto a él, fue en un pequeño salón donde conversó más íntimamente con quienes compartíamos tareas de dirección en la Universidad en que yo trabajaba y que le otorgó el Doctor Honoris Causa. Allí, me autografió con su mano temblorosa, una entrevista sobre su vida junto a Neruda. Allí estaba también Stella Díaz Varín, la musa y gran poeta de la generación del 50.

La última vez que lo vi y presumo, la ultima en que lo vimos muchos, fue en la Fiesta de los Abrazos del Partido Comunista de Chile, en enero de este año, donde fui invitado junto a otros escritores a Plaza de las Letras, a leer mi poesía. Algunas semanas después fallecería.

Mostrarle mis textos, no fue posible y no sé que habría dicho de ellos. Lo que si sé, es que siempre Volodía y hablo de Volodia Teitelboim, ha sido para mí, un derrotero y el mayor intelectual comprometido del Chile del siglo XX. Y como la vida no me permitió que hubiera escrito aunque fuera un breve comentario sobre este libro, me he tomado la libertad de extractar algunas reflexiones de él, para que el muchacho del Siglo XX se haga presente en éstas páginas, hablando de la función profunda de la literatura:

“…Cuando uno parte de sí mismo, no como tema central, sino como relator, como veedor, como oidor, está mirando el mundo. Se fija en una persona, no en función de un ser individual, sino en alguien que representa, tenga conciencia o no de ello, un valor trascendente, que se proyecta más allá de su propia piel. Porque nunca el hombre limita con sí mismo. Limita con el mundo y, de alguna manera, lo transcribe”.[1]

Visto de este modo, el presente libro intenta rendir homenaje a los protagonistas de la historia, sin caer en el relamido culto a la personalidad y como dice Volodia, tratando de retratar seres humanos y no construir estatuas. Y a la vez, mostrar ese “valor trascendente que proyectan mas allá de su propia piel”. Este valor superior es, en cada uno de los aquí retratados, sobretodo y más allá de su diferencias, el amor y la solidaridad con los oprimidos, al punto de hacer carne en sus propios cuerpos, los avances y retrocesos, las derrotas y triunfos, las alegrías y el dolor del pueblo, confundiéndose con él y dando la vida por su dignidad.


Quinta Normal,
Invierno del 2008.



LENIN

Cuando todos dudaban
Cuando todos vacilaban
O aullaban como fariseos
Sus lamentos de derrota
Tú, Vladimir Ilich Ulianov
Tú, pequeño gigante
De pómulos fuertes y mano dura
Tú, maravilloso maravillado hombre
De ojos penetrantes
Y mente prodigiosa
“cazador incansable
De la mentira y la miseria de la vida”

Tú, “chispa y energía indomable
Del espíritu”
[2]
Hiciste retroceder
En mil blondas blancas
A las piadosas señoras de la corte
Saltar a los héroes de sus tumbas
Y en el fragor de la victoria
Rechinar los dientes
De los cuerpos agónicos
De los burgueses vencidos.

FIDEL

Cuando miro tu figura
Subiendo al monte
O en Playa Girón
O al lado del Ché apuntando
Arriba de un tanque
Tu índice al cielo
O cuando escucho tu primera Declaración
De La Habana
Y veo a los jóvenes barbudos
Asaltando todo cielo.
Me entra una nostalgia
De quemar la casa y el sillón[3]
Sin embargo, cuando miro tu vejez
Y las de aquellos que te rodean
Y sus uniformes demasiado lavados
Demasiado planchados
Y las barbas ralas o ya inexistentes,
Y esa cierta rigidez,
Y al Ché muerto solo,
Colgado de la puerta de mi pieza
Me entra, no se cómo decirte, Fidel
Una confusa contradicción,
Y sueño entonces, un nuevo monte,
Un nuevo índice,
Una frondosa barba juvenil
Una primera declaración
De estruendos,
Tu desparpajo monumental,
Tu resurrección
Fidel.

MI CHÉ, EL TUYO

Veo la desazón en los ojos
De los que ayer
Estaban tan seguros,
Veo la desesperanza en aquellos
Que ayer seguían al abanderado.
Cuando salimos, hace tan poco,
A protestar
Contra los malditos concertados
El pueblo entero caminaba sigiloso
Con aún más miedo que ayer
El pueblo,
Que se escondía entre los pasajes
Y las madrigueras de la calle
Llena de una fuerza oscura
De un Estado populista y corrupto
Yo recordaba las palabras
De nuestro crucificado:
“Estoy entonces
Un poco más avanzado que el caos,
Tengo un mundo de ideas
Que chocan, se entrecruzan
Y, a veces, se organizan”.

Cuando salimos hace tan poco
A protestar
Contra los malditos concertados
El pueblo entero caminaba sigiloso
Con aún más miedo que ayer
El pueblo,
Se escondía entre los pasajes
Y las madrigueras
Y entonces se me aparecía
Mi Ché, el tuyo,
El crucificado:
“Y otra vez siento bajo mis talones
El costillar de Rocinante,
Vuelvo al camino
Con mi adarga al brazo.
Ahora, una voluntad
Que he pulido con delectación
De artista,
Sostendrá unas piernas flácidas
Y unos pulmones cansados.
Lo haré".

Y comencé a gritarle a los míos
A los tuyos
A los nuestros
A mí mismo:
Vamos, vamos, vamos
Avancemos sin miedo
Nada pueden hacernos
Nada
Sólo herir esta materia transitoria
Nada pueden hacernos
La historia del espíritu
No ha sido escrita aún.

ULRIKE POR SIEMPRE

Ulrike pensaba por la mañana
Mientras su hija tocaba
En el piano de la fría casa
La Sonata Claro de Luna al revés:
“Si digo que tal y cual cosa
No me gusta
Estoy protestando.
Cuando a media tarde
El tenue sol del invierno
Alumbraba
Con un delgado hilo de plata
Las teclas blancas
Del piano abandonado
Ulrike pensaba:
Si me preocupo además
De que eso, que no me gusta
No vuelva a ocurrir,
Estoy resistiendo.
Y al llegar la noche implacable
Sin niños
Ni amor retozando en las sábanas
De Ulrike
Ella divagaba:
Protesto cuando digo
Que no sigo colaborando.
Resisto cuando me ocupo
De que tampoco los demás
Colaboren.” 
[4]
Era el año 1970
Cuando en el mundo
Se había acabado
Abruptamente
La broma
Con las tres balas
Disparadas desde el odio
Contra nuestro Rudi Dutschke.

AH MARCOS,
QUERIDO MARCOS


Ah Marcos, estamos acá,
En subterfugio
Somos fantasmas y recorremos
Este Chile
Concertado/desconcertado
Somos subterráneos como el Metro
Somos caóticos como las fotos
En blanco y negro de la UP.
Ah Marcos, somos los sempiternos
Destructores del viejo orden
Y constructores de uno rebelde
Y nuevo.
Ah querido Subcomandante
Muchos creen
Que hemos desaparecido
O que estamos contentos y tranquilos
En familia y trabajando
En conformidad
No! Nos mataron, nos tiraron al mar
Y usaron sus perros de presa,
Nos prometieron un socialismo Rosado
Y aquí estamos, asalariados
Y un tanto rutinarios
Pero no nos movieron un centímetro
Nuestra mente a la derecha
Y cuando podemos y nadie nos ve,
Somos los mismos de antaño
Somos querido Sub
Aún los jóvenes de ayer
Construyendo silenciosos
La Solitaria Estrella
De la Mañana.


TANTOS LAUTARO

Lemún
Katrileo
(Enciende la hoguera
Lautaro en la noche)
Lemún
Katrileo
(Que ya sopla el viento
De nieve y de muerte)
Lemún
Katrileo
(Acecha la tierra
Que ayer fuera tuya)
Lemún
Katrileo
(Y corre los cercos
Prepara la estrella)
Lemún
Katrileo
(Tu Espíritu, hermano
Avanza con ellos
Avanza con ellos
Avanza con ellos)
Lemún
Katrileo
Lemún
Katrileo

EL LLAIMA

Aulla socavón
Escupe fuego
Por Ranquil
Aulla socavón
Escupe fuego
Por los muertos
De hace dos días
De ayer
De ahora mismo aulla
Socavón
Escupe fuego
Por tu Arauco
Que ya tiene tantas
Y tantas penas
Aulla
Socavón
Aulla
Escupe fuego

RECABARREN

Padre
Tu vida padre
¿Qué dejó en el aire
Qué dejó en el aire?
Acaso un fantasma
Que recorre Chile
Una brisa cálida
De fuego anaranjado,
¿Qué dejó tu marcha, padre?
Acaso una voz resoplando
Por el norte, centro y sur
Ya son 100 años
100 años de curtida lucha
Desaparecida
Aparecida
Desaparecida
Y aparecida
Nueva/Mente
Como una llama crepitante
Como un fósforo antiguo,
O como un torbellino
Que da la resurrección
Padre
Tu muerte padre
¿Qué dejó en el aire?
¿Qué dejó en el aire?

ALLENDE

Según tus palabras:
Eras sólo un hombre
“Con todas las flaquezas
Y debilidades
De un hombre
Sin pasta de apóstol
Ni de mecías
Sin condiciones de mártir”
[5]
Y sin embargo todo era mentira,
Una gran mentira de la vida
No eras cualquiera
Eras día a día
De tarde a tarde
La dignidad de Chile
El amor de Chile
Su historia errante y vagabunda
Asaltando el poder
De la podrida fronda
Eras
En la mañana del Once
La multitud de ojos
Los miles de pechos
Palpitando
Los millones de músculos
En espasmo
De los trabajadores
Y de los pobres
Mentira,
Compañero Presidente
No eras sólo un hombre
Eras desde tu cuerpo
Inquebrantable
El pueblo entero
Gritándole al mundo nuestro sueño
Gritándole al mundo la tragedia
Rodeado de bombas y metralla.

(Y entonces la humareda
Y el fuego en espiral
Quemando la bandera de la patria
La ajada bandera
De la tristísima patria
Siempre traicionada).

VÍCTOR

En el barrio
El viento llena las calles
Formando pequeños remolinos
Que se llevan los papeles viejos
La mujer camina con su hija
De la mano
Y el trabajador pasa en bicicleta.
Acá en el barrio se camina lento
Y cabizbajo
Se camina gris
Y a veces sin sentido
Y el viento hace girar una y otra vez
Las hojas en las veredas de polvo
Remolinos, remolinos
Mientras los perros vagos en jauría
Rompen las bolsas de basura.
Acá en el barrio,
Tú haces falta compañero
Se echa de menos tu fuerza
Y tu voz pausada, campesina
Yo en tanto miro por la ventana
De la casa tibia
Del pan horneándose redondo,
Y siento tu presencia
En el cielo de llovizna
Cubriendo la ciudad amurallada
Y este viento, una y otra vez,
Y otra y otra vez, girando
Remolinos, remolinos
Llevándose lejos los papeles
Y los perros
Y las miradas turbias y el desánimo
El viento, que con su silbido
Me trae tu canción de andamios,
Tu canto proletario
Que sube a las estrellas.

GLADYS

Dabas siempre Gladys
La espalda a los acomodados
Señores de la polis
Y fuerte y limpia tu cara al pueblo [6]
Te enfrentabas al poder
De componendas y corruptelas
En la calle, compañera,
Comandando a la débil
Y disgregada muchedumbre,
Armada hasta los dientes
De palabras precisas
Con tus manos prodigiosas
De maga y sin condescendencia
Atrapabas la triste violencia
De los funcionarios de medio pelo
Del estado social demócrata
Su pobretona humareda
Y el agua sucia de sus máquinas
Transformándola en poderosa
Energía popular y constructora
Nuestra dulce Gladys
Armada hasta los dientes
De una voluntad de hierro.


JOSÉ MANUEL,
MANUEL, SANTIAGO


En la avenida
La muchedumbre
Agolpada contra sí misma,
Tristemente rabiosa,
Horrorizada la mente
Envuelta en corvos,
Hundiéndose
En las gargantas
De nuestros amigos,
José Manuel,
Manuel, Santiago.
En la avenida
La muchedumbre
Agolpada contra sí misma,
Caminando descuerados
Los pies,
Las manos limpias,
La frente marchita,
Como en el tango.
Gritábamos,
Llorábamos,
Masticando el aire,
Aguernicándonos,
Hombre y mujer,
Jóvenes,
Muchos jóvenes y niños,
Con carteles
De pobre cartón
De cajas de alimentos
Inexistentes.
En la avenida
La muchedumbre
Agolpada contra sí misma,
Tristemente rabiosa,
Horrorizada la mente
Envuelta en corvos
De José Manuel, el solidario
De nuestros derechos
Tan humanos
De Manuel,
Educador de juventudes
De Santiago,
Pintando la vida nueva
Y en la avenida
Tristemente rabiosa,
La muchedumbre
Preparando la rebelión.

JOSÉ MIGUEL

Joven Patriota del nuevo siglo
Recogiste el fusil de Manuel
Contra el tirano
Cabalgaste
Con la fuerza de la sangre
Que golpeaba las paredes
De nuestros tristes
Tristes corazones
Metal contra metal
En la refriega
Ráfagas y chispas
Batientes cadenas
Y apagones
Contra los esbirros de la miseria
Los cobardes gorilas
Las hienas temblorosas
De un ejército en las sombras
Joven Patriota del nuevo siglo
Soñaste el sueño
De los pobres, de los niños
Rondando cordilleras
De nuestras mujeres
Bailando la danza
De la vida
Que tú, hermano
Húsar trágico de nuestro tiempo
Diste a raudales generosos
Para el nuevo Chile
Que callado, aún te espera.

MIGUEL, BAUTISTA, LUCIANO

Miguel, Bautista, Luciano
Bautista, Miguel, Luciano
Luciano, Bautista, Miguel
A caballo comenzó el delirio
De esta carrera
,[7]
El orden o el desorden
El desorden o el orden
De los factores
No altera el producto,
La trinidad se hace una
¿Cuánto ha pasado hermanas
Hermanos
Cuánto tiempo ha recorrido
El cuerpo trinitario
Por las tres letras del amor?
A caballo apagamos el frío
A caballo borrando ignominias
¿Cuánto ha pasado amigos amigas
Cuánto tiempo ha recorrido
El cuerpo Trinitario
Cuánto ha pasado
Compañeras compañeros
Por las tres letras del amor?
Manos UZI,
Manos LOW
Manos FUEGO
De tres letras
Trinidad infinita del amor
Frentes del pueblo en el campo
Frentes del pueblo estudiando
Frentes del pueblo trabajando
En la fábrica,
Frentes del pueblo en la calle
Frentes y aparatos del pueblo,
Todos después silenciosos
Cual palomas
Pero serpientes, pero serpientes
A caballo impartiendo justicia
En la organización completa
De la nueva vida
¿Cuánto pasó hermanas hermanos
Sobre la fuerza de la energía trinitaria
¿Cuánto pasó el Padre
Cuánto pasó el Hijo
Cuánto el Espíritu
Cuanto pasó
El pueblo eterno que no acaba
Infinito el pueblo que no acaba
Cuánto pasó el fusil presionando
La vida
Cuánto pasó la conciencia total?
No hemos muerto aún
Vivimos en las entrañas
De la encabritada Bestia Capital
A caballo
Vivimos
De tan necesarios
Aún vivimos
Pervivimos.

COMO VIEJOS AMIGOS
NOS HAN TRAICIONADO


¿Quieres progresar, ser más
De que lo nunca fuiste
Salir de tu población
Comprarles a tu padre y a tu madre
Un nuevo enrejado para la casa,
Un nuevo televisor
Un DVD, un computador
Cambiar el auto año a año?
No te odio hermano,
Yo me levanto mirando
La modernidad endeble
Y tiemblo como un niño abandonado
Olvida tus viejas razones
Olvida a tus amigos de la infancia
Olvídate de una vez y para siempre
De la Revolución Francesa
Ahora que viejos amigos
Nos han traicionado
Métete a la Concertación de Partidos
Por la Democracia de ellos
De la libertad progresista de ellos
De la fraternidad entre ellos
De la igualdad sólo para ellos
Conviértete en uno de ellos
O a lo menos en una mascarada
Parécete
A lo sumo se reirán
Desde sus fiestas privadas
(Ahora sí les gusta la palabra)
De tu pelo crispado y negro
De las marcadas y arrastradas
Chhh de tu lengua
De tu pretenciosa muñeca Rolex
Y de tus camisas y pantalones
De colores
Emulando la moda de Milán
Te nombrarán Machuca en secreto
En sus fiestas de pequeños pequeñitos burgueses
De siempre
A lo sumo te harán operador político
Para obtener recursos,
(Así se dice ahora)
Frescos por montones
Y así vestir sus nuevas casitas
Con Pinturas de Arte Moderno Ininteligible
Pero de mala calidad
No conocen a Adolfo Couve
Ni a Juan Francisco González
Obtener recursos, (así se dice ahora)
Para vestir sus estanterías
Con libros de Hayek, Friedmann
Y sus amigos de Chicago,
Y con Poemas de Parra
No conocen a Alfonso Alcalde
Ni menos leen a los poetas
De la Unión Chica
Y sólo celebran a Andrés Pérez ahora
Que se revuelca muerto
En su desesperado esfuerzo
Por tratar de volar
Evitando que ellos
Los pitucos de medio pelo
Le corten las alas de nuevo
Obtener recursos,
(Así se dice ahora)
Para llenarse de estudios
De Postgrado
En alguna Universidad Norteamericana
De la Nueva Derecha
O de la Cristiandad Solidaria
Para seguir escuchando a Bosé
En directo
O a la Torroja
O alguna diva cartucha
De la canción Light
De la transición eunuca
Se olvidaron de Zitarrosa o de Víctor
O del “Gitano” Rodríguez
No te odio mi hermano y acuérdate
Que cuando todo se derrumbe
Te acusarán a ti primero
Cuando la prensa
Descubra que han sacado
Las castañas de dólares
Por montones
Con tu aún dura y callosa mano
De Gato proletario
Para mantener el poder
Que detentan hace tanto,
Para seguir revolcándose
En el estiércol de ratas
De su propio progreso
De sus playas mexicanas
De sus viajes a La Habana
Para pagarle a las jineteras
Cientos de contorsiones
Que sus propias mujeres
En nombre de Cristo no se atreven
A hacer para ellos y para ellas
En sus blancas y olorosas camas
De sábanas con blondas
Para seguir levantando
La cultura de la basura Liberal
La cultura linda del evento
Y la fiesta ciudadana
De las concesiones geniales
Para sus veloces autos geniales
Que buscan bosques
Y cabañas doradas
Donde sus abandonados hijos Geniales
Esnifan la mejor Coca
Y andan raudos
En las más bellas motocicletas
Y en los Audis color caramelo
Mientras tus sobrinos con el cerebro
Negro y limítrofe, hermano
Todavía jalan pasta base
En la Rosita Renard,
En la Legua
O en la Sara Gajardo.
Yo por mi parte no te odio
Me levanto mirando
La modernidad temblorosa
Mientras trabajo callado
Aún leo a Alcalde
Y las viejas Revistas Araucaria
Aún miro embelesado junto a mi hijo
Pintura Chilena
En el Museo de Bellas Artes
Los domingos gratuitos
Paseando por el Forestal
Y ahora que viejos amigos
Nos han traicionado
Desde tu antigua memoria
Histórica y de pie, yo trabajo
Para que empiece el carnaval
La orgía en el Palacio de Invierno
De Banderas y Besos.
[8]


OJO ROJO,
NEGRO Y ROJO OJO


Escucho acá, en el sur Palimpsesto
Mirando por la ventana, Caleidoscópico ojo
El verde verde de este sur obligatorio
Y recuerdo aquellos años 80
Cuando teníamos la bella
Y terrible ansia
De echar la tierra a mugir,
La luz a rodar
[9]
Escucho acá en mi sur,
Palimpsesto
Mirando
Por la caleidoscópica ventana
Desde este mi ojo de brillo rojo,
Negro y rojo ojo,
El verde de este sur mío
Y como ayer, igual que ayer
Todavía se me va
Y no se quema
La esperma
Tu esperma
La vuestra entera esperma
La que otros presumen muerta
Y la tan viva de esta mi carne
Toda la esperma
En el empeño.

YO SOBREVIVÍ [10]

Soy de aquellos
Nacidos en plena masacre,
O un poco antes
Genocidio, holocausto, elige,
La Dictadura del perro
Soy de aquellos
Obligados en la infancia
A mantener un silencio
Que nos carcomía la lengua
(Tu papá qué hace, dime es comunista,
Te regalo este dulce),
No digas nada, hijo, nada
Soy de aquellos jóvenes,
Bigotudos revolucionarios,
Hechos pebre
En la calle o en las comisarías
Los con menos suerte
En la Peni o en las mazmorras,
Los con menos suerte
Acribillados en cualquier esquina
Fuente Ovejuna, Alhué, Janequeo
Pedro Lagos
Por nombrar algunas calles,
Recodos del silencio[11]
El poder o el no poder
Rozándonos la ropa
La muerte y la no muerte
Rozándonos la ropa
Relación dialéctica
Yo Sobreviví
Soy de la generación
De la Rebelión
Popular de Masas
Situación insurreccional
O preinserrucional
De los trabajadores y el pueblo
Aplastado por la bota militar
Y los arreglines de las oligarquías
De todo cuño
Yo sobreviví
Era esperable esta nuestra historia
Perdida la Revuelta,
Poli contusos en cuerpo y alma
Expropiados del estado mayor,
Pero más viejos y maduros
Yo sobreviví
Nuevamente buscando
El amor irrefrenable
Para el viaje que nos resta,
Nuevamente reflexionando
Para transformar
Yo sobreviví
Nuevamente el poder o el no poder
Rozándonos la ropa
Yo Sobreviví
Y somos tantos aún
De nuevo diciendo NO
De nuevo sin colaborar
De nuevo la vida y la muerte
Relación dialéctica
Y vuelta a levantarse.

EL MAR DE CHILE

Cuando voy al mar de Chile
Al hermano mayor
Que cubre los largos e interminables
E infinitos kilómetros de Chile
Y veo sus olas revueltas y el frío Temblando en las piernas
De las mujeres de los pescadores
Y las gaviotas y los lobos
Pienso en el hermoso y duro Marinetti
En el futurista que cantó al automóvil
Y a la fuerza
¡Oh grande, rebelde y feroz mar!
Mar vengador,
Mar como hule incoloro
¡Anda! ¡Salta!
Salta con salto elástico
Hasta las nubes, hasta el cenit.

Y cuando veo trémulo y distante
Las algas verde ámbar
Y las ágatas redondas chocando
Y los gritos del elefante
Con su vaho volando
Por los kilómetros interminables
De la patria
Pienso en el hermoso y duro Marinetti
En el futurista que cantó al automóvil
Y a la velocidad del rapto
De las masas sin miedo
¡...Y luego botar y rebotar, sin cansarte
Como una enorme bola!
¡Inundar orillas, puertos, muelles, agachados
Como búfalos bajo sus retorcidos cuernos
De humo!

Cuando voy al mar de Chile
Al hermano mayor
Que cubre los largos e interminables
E infinitos kilómetros de Chile
Y veo sus olas revueltas y el frío Temblando en las piernas
De las mujeres de los pescadores
Y las gaviotas y los lobos
Pienso y pienso y pienso
En el hermoso y duro Marinetti
Que cantó a la muchedumbre Carismática
Embelesada por su propia marcha Firme sobre la tierra negra
Aplasta, oh mar, las ciudades con sus corredores de catacumbas
Y aplasta eternamente a los viles,
A los idiotas (…) y siega, siega
De un solo golpe las espaldas inclinadas de tu cosecha.

Cuando corro por la arena
Como un desvariado
Y monumental gigante
De alas blancas
Cuando miro la roca que estalla
Sobre mi mar de Chile
Cuando miro a los pescadores
Que vuelven de la jornada
Popular y hambrienta
Del pescado barato y mal mirado
Pienso, busco, pienso y busco
A Marinetti
Cuando gritaba frenético
Como yo quisiera hacerlo:
¡Oh mar
Mar de Chile, mar tempestuoso
Y vengador ¡
Oh mar de Chile mío
De mi Patria herida y degollada,
Haz machucar los pozos
De los millonarios,
Tocándolos como tambores!

Y luego, sentado sobre su arena
Me deleito en soledad,
Como un niño
Que juguetea con su rifle
Y una granada de mano.

FIESTA DE LOS ABRAZOS

Es nuestra fiesta
Los obreros y sus mujeres
De caminar cansado
Los trabajadores y trabajadoras Cocinando
Alegres gritando precios y comidas
Mirando sensibles
Sencillos
El sonido de las palabras
Mirando la voz
Volando en el aire de la fiesta.
Sus ojos añorando el futuro que viene
Sus ojos tristes
Llenos de un ayer duro y cruel
Y ahí está María y está Juan
Y Pedro cantando
Y Marta y Mario abrazándose
Y tantos otros y otras,
Sentados en el pasto
Haciendo volar los besos
O comiéndose una empanada
Y tomando el vaso de vino tinto
Tan merecido
En este fin de año
Caluroso y transpirado.
Mis compañeros y compañeras
Sencillos,
Mirando las palabras
Volar bajo el cielo de la fiesta.
Y no se por qué,
Con una cierta nostalgia
De párpados cerrados
Me acordé aquella tarde
Entre medio de todos
De una canción que escuchaba
De niño
Cuando escondido miraba
Detrás del único manzano
A la mujer más linda del barrio:
Buscare un hogar para ti
Donde el cielo se una con el mar
Lejos de aquí.
[12]

LOS COMPAÑEROS

¿Donde están los compañeros
Donde están?
No importa si a veces
Se pierden en el tumulto
De una social democracia errante
En el reino de este mundo
No importa si a veces,
Algunas veces, quieren progresar
Y con ello se olvidan de los otros
No importa
Si en momentos se deprimen
Y guardan cama en casa oscura
O pierden calma y se rebelan
Y disparan a fantasmas
En medio de un aire inexistente
Yo, con mis dudas y locuras
Equilibrios y contradicciones,
Orgullos y humildades,
Como ellos son
Me hago presente y los guarezco
Me hago presente y los comprendo
Me hago presente y los sigo amando
Me hago presente y los invito
Porque al fin,
Yo canto la poesía de todos ellos,
Que ha sido escrita
Para alentar coraje.
[13]

POPULARES

Algunos creen haber ganado
Haber ganado
(Retozan como cachorros de loba
En el charco de mierda
Del fin de la historia)
En cambio yo camino
Por las veredas húmedas
De Lorenzo Eiting,
La juventud clase mediera
Envuelta en polars en la plaza Garín
Y más allá
Solo media cuadra más allá
En Cerro Navia
Los populares de hoy
La juventud obrera
La juventud pobladora
Entre la garúa y la pasta
Ente la garúa y la poli
Entre la garúa y la feria
Que te salva el día
Entre la garúa
Y la muerte con bozal
De los nuevos perros narco
Entre la garúa y la incipiente
Disposición a actuar
Y en tanto algunos
Creen haber ganado
(Retozan como cachorros de loba
En el charco de mierda
Del fin de la historia)
En cambio, yo camino
Por las veredas húmedas
De Quinta Normal
Y siempre me persigue
Se me aparece
En la mente, el “Gitano”,
El cantor de ayer
Con sus profecías:
Café y dos panes
Para esperarte
Afuera el mundo
Se comienza a organizar
[14]


Notas:

[1] Entrevista de Jaime Pinos para Revista “el periodista”, enero del 2002.
[2] Máximo Gorki.
[3] Canción de Silvio Rodríguez
[4] Artículo de Ulrike Meinhof en Revista Konkret, 1968.
[5] Extractadas de distintas alocuciones públicas del Presidente Allende
[6] Paráfrasis a un discurso de Laura Rodríguez, en el primer Parlamento chileno post dictadura militar.
[7] Canción de Silvio Rodríguez
[8] Canción de Ismael Serrano
[9] Canción de Inti Illimani
[10] Fesal Chain Paráfrasis del poema Perros Sabuesos.
[11] Título de una Novela de los 80 de Antonio Ostornol.
[12] Canción de Nino Bravo
[13] Canción-poema de Pony Micharvegas
[14] Canción-poema de Osvaldo “Gitano” Rodríguez.