Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo

20 jun. 2018

Un tal Robert Allen

Fesal Chain

En esta casa que casi siempre anda mal de la cabeza
se ha sentado de nuevo en mi mesa el tal Robert Allen,
le comento sobre un mundo de paz y él me vomita
que no hay política,
entonces maldigo y él carcajea cerrando un ojo y con los codos sobre la mesa
me pregunta qué tanto me preocupa todo
que ya deje de hablar de miserias
que abandone los libros, en especial ese que tienes ahí muchacho
el del tal Malraux,
que no importan las tumbas ni los rufianes
ni los excéntricos o los delatores
ni el cómo deberían ser las cosas, deberían, deberían
estás atiborrado de deberes muchacho
no hay política y a ti te han estropeado la cabeza
me dice,
yo entonces pierdo la calma, aunque nunca la he tenido
y hablo de principios con el brazo en alto
con la palma sobre todo el rostro
de Robert Allen,
bah, bah no hay política me repite burlón
aunque la tierra esté baldía o plagada de pobreza
y me pregunta ¿qué eso de los cambios?
también existe la vaciedad sagrada ¿acaso no lo sabes?
sí, la santidad vacía muchacho,
y tu casa está sucia
tu pieza apesta
tu entrada se derrumba
y la sangre de los animales muertos
se está secando en la ladera del cerro,
yo le digo que nada es perfecto
y el me retruca que no hay política.


18 jun. 2018

Mi estadía

Fesal Chain

Cómo será mi estadía
mi muerte o mi triunfo,
sólo Lucifer lo sabe
sí, sólo él lo sabe,
camino recorrido entre diamantes
y óxido
como un semita más
que no adora a Satán,
en tanto en el castillo no hay osos
sí perros, gatos
y pájaros por doquier,
árboles que gritan al cielo
en busca de esos ángeles
que no llegan nunca,
que no arriban
al jardín de la fruta madura.

1974

Fesal Chain

Era 1974. Yo siempre escuchaba la radio de la cocina, una pequeña envuelta en cuero. A su lado estaba el yogurt de pajaritos y unos soldados de plomo en una caja desvencijada.Y yo ahí de pie, sobre el piso helado de plástico lavable. Azul verdoso, verde azulado, la guitarra de Wings, y antes de su sonido eléctrico: "sólo mi amor tiene la llave para mí". Entonces el ventanal que daba a una compra venta vidriada de autos, era un enorme dinosaurio transparente con lomo de madera, mirando al parque donde la champaña se descorchaba luminosa y caía como el Salto del Laja sobre la calle. Era marzo de 1974 y los sonidos de la guerra también caían al pasto junto a la champaña chispeante y llenaban la piscina sucia donde los vagabundos y los muertos se lavaban los pies con yogurt de pajaritos, mientras yo escuchaba la radio tarareando que era muy entendible que sólo "en el armario encontraría algo con mi amor".



Quién


Fesal Chain

¿Quién te regalará al final del día
las manos a través del agua
quién te regalará al comienzo del día
tu cabeza bajo el cielo
atravesándolo con tu mirada?
¿Tu padre
tu madre,
el partido?
¿Quién durante tu vida
ha creado en ti lo sensible
y lo supra sensible
quién te lo quitara?
Lo siento pero no tengo nada heroico
lo siento de todo corazón
no tengo sangre
derramada en mi jardín
para ofrecerte,
soy un tipo más
en la medianía de las cosas,
disculpa con todo mi alma
en la que no creo,
pero no tengo nada fuera de lo común
para colmar tus ansias
ni me interesa.

15 jun. 2018

El Padre Antonio y su Monaguillo Andrés

Fesal Chain

Sandor Dolmus se deletrea la sangre
pero es mejor callar, ¿acaso no ves
que sólo los fascistas asesinan niños?
Dolmus tenía quince años
una rosa roja entre sus costillas
pero sólo los fascistas matan niños
recuerda
sólo ellos matan niños
sólo ellos,
cuatro sílabas tiene la sangre vertida
sobre León
pero no quieres verla
que no quieres verla
que no quieres ver la sangre
de Sandor sobre la arena
pues para ti
sólo los fascistas matan niños,
sólo ellos
nadie más que ellos
sólo ellos...

10 jun. 2018

Libertad

Fesal Chain

Libertad libre liberada
de anteojeras de caballos
libertad libre liberada
de discursos secos
o lágrimas lastimeras
libertad libre liberada
de mercanchifles tranversales
y de los inventores de cielos
libertad
libertad
libertad
libre como una hoja mecida por el aire tibio
libre como las tormentas de arena de mi pueblo
libre como el mar golpeando la roca
libre como mi sangre y mi boca libre liberada
de todos ustedes administradores y ociosos
constructores de lápidas y estatuas
donde cagan palomas hediondas
como vuestra alma.


Recorridos sobre la navaja I

Fesal Chain

Ha llegado la hora de contar la historia
de un niño del sur que caminó
por el filo de la navaja casi toda su vida
hasta que la navaja lo partió en dos,
él creía que los pobres detrás de su reja
por el camino de barro hacia el lago
eran mucho más libres que él
en su casita de persianas americanas
y sus dedos con gusanos,
él creía que todos sus tíos comerciantes eran más felices
que su padre y madre
dentro de la vieja cama que daba al gallinero,
así la historia, hasta que llegaron los soldados
envueltos en taques con sus ametralladoras
frente al viejo jardín de reja blanca
pintada junto al cordero amarrado a un palo,
entonces el niño se daba cabezazos contra la pared
de un departamento de 40 metros cuadrados
frente a una Avenida de la capital llena de luces sin amor
hasta que tuvo fiebre y su padre y su madre lo desnudaron
para ponerle paños fríos en el estomago y despertó del sueño,
el comenzó a creer que la ciudad era una larga espera
que volvería al sur a escuchar las cuatro estaciones
a mirar a su amigo tocar el violín y a bailar
arriba de los mesones con telas
a besar al cordero y correr por el pasaje
con su volantín de papel de diario,
pero el niño despertó en un gran patio de tierra sin lluvia
con altavoces colgando de postes
que gritaban Rapsodia Bohemia
y se metió a cualquier sala y allí otros niños
salían en fila al patio donde de nuevo
los soldados con sus metralletas
apuntaban a los cerros y al suelo,
pero ya no se dio cabezazos en ninguna pared
ni escucho al verdugo de turno
sólo la vio a ella con su moño estirado tan morena
como esos niños que detrás de su reja caminaban
por el camino de barro hacia el lago,
ese fue el primer recorrido sobre la navaja.


9 jun. 2018

La palabra


Fesal Chain

La palabra hundida en el barro
a este barro a este barro
abro la boca apenas
como una mueca
o cuando se prepara al beso
o al vaso
la palabra entonces salta al suelo brebaje
al barro a este barro a este barro
me basta así
húmeda
gelatinosa
elástica
mugrienta
sin oídos ni pupilas
sin testigos
de la boca al barro
una paletada y otra
-que nadie diga nada-
-que nadie diga nada-

Los Nobles de la Quebrada de San Agustín

Fesal Chain

Llueve como la mierda
y yo acá cuidando a un perro viejo
pero de verdad viejo
tanto que cuando ladra tiene que acostarse
de nuevo por tres días,
Duque
el Duque de la Quebrada de San Agustín
la que separa el Alegre del Cordillera
debe tener unos 25 años, el perro te digo
es sordo, ciego
pero es nuestro perro
y todavía come, caga, mea y salta,
ahora lo metí en brazos a su casa
y se le colaron dos gatos
el naranja habla inglés y se parece
a Ricardo III
después de la batalla de Bosworth
como si la punta afilada de una alabarda
le hubiese volado la mitad del rostro,
en cambio ella, la gata baya está perfecta
una princesa de castellano preciso
pidiéndole permiso al Duque
para acurrucarse en su estómago de siglos,
tienen su fiesta de viejos
tienen su conversación de viejos
tienen su silencio de viejos,
en este año del perro
que llueve como la mierda.


7 jun. 2018

Dicen que es la edad

Fesal Chain

Dicen que es la edad, pero sé que no. Detrás del vidrio las nubes anaranjadas se posan sobre las sombras de los cerros. El viento entra a la casa y la gata duerme en el borde del abismo. Me dicen que es la edad, pero sé que no. La irrupción del hombre que requiere algo, es el retumbar del cataclismo en mis oídos, del que busca padre o madre y proyecta su aliento helado sobre mí, como Saturno sobre el mundo . El humano agotado aullando infancia y pidiendo sangre. Mis pupilas ciegas al convidado de piedra prefieren la ventana, las nubes, las luces titilando de las casas que caen al mar y a la gata también a punto de caer al abismo de los cerros, para volar.


30 may. 2018

Defensa de Valparaíso

Fesal Chain

Sí, es cierto, Valparaíso huele a un enorme baño del Estadio Nacional, (cualquier futbolero puede recordar haber chapoteado en esa piscina ñuñoína de caca líquida, a fuerza de chorros de orina esparciéndose como vertiente putrefacta hasta alcanzar las escaleras de acceso a la galucha baja, llena de rejas). También es cierto que sus quebradas contienen ratas, cocinas a gas o escombros, vertederos del desaliño de un porteño ahogado en la pobreza y en la deuda pública de una ciudad muerta. Que, en verano, esas mismas quebradas se encienden como leña vieja, escupiendo lenguas de fuego hacia el habitante sin esperanzas. No es mentira que sabiondos nos declaran la ciudad fantasma invivible de un Chile que casi alcanza, como siempre, la caótica modernidad. Y tampoco es falso que las policías, los políticos, los funcionarios públicos y los pocos ricos esquilman con garras de gato maula los escuálidos recursos, que llegan desde el pulpo metropolitano, dádiva católica cínica y ciega. Convengamos que todo esto es así.

Sin embargo, el viento en ráfagas limpia todo y reparte la caída infinita de la ciudad muerta, elevándola al cielo y tirándola al mar. Océano que resucita nubes a ras de suelo, nieblas y lloviznas oxidando los objetos, pero humedeciendo la frente del que mira el horizonte. Que como dijera el poeta, frente al norte y sur del país atormentado, nuestro puerto se yergue hundido para arriba, con sus casas colgando de los cerros, a punto de volar como pájaros prehistóricos graznando burlas. Que sus mujeres y hombres bajan y suben escaleras conversando entre ellos y con los niños y los perros, riéndose de sí mismos, pícaros del tiempo, demonios más allá de sus límites y ángeles por dentro. Convengamos que esto último es lo imperecedero, lo que nos alimenta día y noche. Lo que nos vive y revive como los seres extraños de un mundo ido.



23 may. 2018

El gallinero

Fesal Chain

Ayer limpié el gallinero
un túnel del tiempo abarrotado de largos árboles secos
como sueños,
una boya, un sillón carcomido donde se sentaba
la mujer junto a la cocina a leña
cientos de sacos de leña cortada exacta
para alimentar esa cocina,
bebederos y pocillos para el grano
un baúl de madera y cuero lleno de herramientas
con las cuales el hombre de la casa
arreglaba desperfectos después de haberla construído
con el sudor de su sangre,
un barril con agua oxidada en las noches sin habitantes
túneles de ratones muertos
una rueda de la bicicleta del hijo mayor
o del primer nieto,
techumbres desvencijadas
tierra, polvo, una vid enredada entre las cosas
comiéndose la estructura,
mi padrino mirándome tras el vidrio
mi madrina bebiendo el tercer mate
de la jornada
mientras yo, en el gallinero,
juego con las lombrices enroscadas en mis dedos
en mi túnel del tiempo
abarrotado de árboles secos
como sueños.


22 may. 2018

Piazzolla

Fesal Chain

Recuerdo de noche a mi padre escuchando Adiós Nonino de Astor Piazzolla, en nuestra primera pequeña cassettera. 1978. Yo lo miraba desde el pasillo, sentado en su sillón verde, con su rostro ladeado y su mano derecha sosteniéndolo, todo a media luz. No sabía si su tristeza era por la muerte de mi abuelo, o por alguna pelea con mi madre, o por lo que pasaba en Chile. Lo que nos había sucedido es que efectivamente se había muerto mi abuelo, que ellos se peleaban bastante y que Chile era un larga noche de gritos en la lejanía, y de seres humanos que dejaban de existir como si se evaporaran en el aire. Con Adiós Nonino como música de fondo de las imágenes de nuestra vida, la cosa se ponía aún más triste, a pesar del comienzo del fin de la cesantía de mi padre, de las vitrinas llenas de importaciones, de la plata dulce con el dólar a 39, de los paseos en el auto nuevo. Eso era el decorado de nuestro silencio público, la superficie de nuestra angustia privada, de los discos fondeados en el entretecho, de las visitas clandestinas de amigos, de los tíos que no querían ir más al Estadio Nacional a ver el fútbol, de mis ruegos de cada Pascua, para que se fuera el culpable de nuestra pena infinita.




Todos todos

Fesal Chain

Todos, todos, tenían algún sentimiento, una opinión, todos poseían cual tesoro escondido, un sarcasmo y una autoconstrucción de sí mismos como personas muy sagaces o al menos como sujetos a los cuales no se les vende cualquier cosa. Todos, todos.Pero eran unos niños. Creían que el juego de ellos era el juego de los demás. Creían que los otros carecían de seriedad y que dada ciertas condiciones horrorosas, tendrían cierta consideración, algún pudor, conmiseración.Cuan equivocados estaban y cuan ingenuos seguían siendo. Mientras bailaban al son de la orquesta tropical, los otros bajo el sol de la tarde, afilaban sus cuchillos y observaban el baile sin decir nada y el bailarín más dotado, guiñaba un ojo al que sería el más cruel de la jauría.


16 may. 2018

Shalumit Firestone

Fesal Chain

Leí hace muchos años
a Shalumit Firestone
ella me gustaba
como también la RAF
o los colectivos contra culturales alemanes,
la Firestone era seria como Ulrike Meinhof
así de seria,
también leí revistas
donde los grupos de teatro del desnudo
mostraban las garras que se cernían sobre la juventud
del capitalismo desarrollado,
pero de todo lo que estudié, me quedé con la Firestone
ni siquiera con su hermana Kate Millet,
sólo con la Firestone
la incendiaria
la bola de fuego
la incandescente
la cibernética quien nos decía:
el embarazo es una barbaridad
el parto es como cagar una calabaza
y que la infancia era una pesadilla supervisada.
Ella la que se negaba a ser
la señorona auxiliar de la izquierda
ella, que en lugar de la belleza y el poder ocasionales
deseaba un mundo en el que estuviesen ahí todo el tiempo
en cada palabra y cada pincelada.
Ella, que murió abandonada
en un pequeño departamento
de un edificio en la East Tenth Street,
ella que ya no podía leer
que ya no podía escribir
que a veces se reconocía en los rostros de los demás,
pero que tenía su vida en ruinas
y no tenía plan de salvamento.

15 may. 2018

Le dijeron

Fesal Chain

Durante la guerra
le dijeron que el mundo
de la posguerra sería mejor
mucho mejor
y luego tuvo que salir
de su casa
de su barrio
de su aldea
de su patria
con lo puesto y un carrito de madera
con ollas, alfombras, niños y un perro
con su mujer a un costado arrastrando los pies,
la larga marcha tenía un color de sangre y tierra
la larga serpiente amoratada de sangre seca
la infinita lengua violácea de sangre muerta
y los cañones de los fusiles punzando en las espaldas
y sobre la cabeza del perro,
le habían repetido tantas veces
que el mundo
sería mejor
mucho mejor
pero nunca le dijeron para quién.


13 may. 2018

Salmo a Nicaragua

Fesal Chain

Bienaventurado los poetas y las poetas de Nicaragua
la flor más linda de mi querer,
bienaventurada Gioconda Belli leona enmarañada en la línea de fuego
bienaventurado Ernesto Cardenal añoso árbol plantado junto a la fuente
bienventurado Sergio Ramírez muchacho compañero de nuestras vidas
bienaventurados Carlos y Luis Mejía Godoy caudalosos ríos de leche y miel
bienaventurado Darío padre azul de nuestra lengua girasol en tren de cabalgar,
bienaventurados ustedes, hombres y mujeres
que no se sientan en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra,
bienaventurados genuinos hijos de Sandino
que no se venden a las consignas del decrépito partido
ni veneran la hedionada figura del traidor del pueblo
en los mitines.

11 may. 2018

D

Fesal Chain

Antes de leer el Guardián entre el centeno, y no fue hace mucho, conocí a D. No puedo nombrarla, tampoco dar detalles de su historia. En realidad su historia es muy triste, aunque ella no lo sabe. Su padre está en la cárcel y su madre camina por la delgada línea que hay entre el mundo y la cárcel. D. es una niña bella. Y buena. A mí me dan ganas de salvarla, sí , tal cual, salvarla. Es decir, que deje de caminar por la delgada línea que hay entre ser una niña feliz y una atormentada. He planeado varios caminos y creo que si lo hago bien, podría resultar. No puedo dar detalles, se trata de la privacidad de ella, porque hasta los niños y sobre todo ellos deben tener privacidad. Si todo resulta, ella podría ver el mar desde un cerro, tomar leche con sabor en su pieza, acostarse con su muñeca, al despertar mirar los pájaros por la ventana y por la tarde leer cuentos, por ejemplo de Mark Twain. En un principio no le causarían gracia, pero sé que terminaría por entender el humor negro de Mark Twain. También podría tener su propio perro. A D. le encantaría un cachorro de pastor alemán, un ovillo gordo de lana que le ladrara por la mañana antes de ir a la escuela. Cuando pienso en todo eso, más ganas me dan de salvarla, sí, salvarla, como cuando Holden le decía a su hermana, que imaginaba a un montón de niños jugando en un campo de centeno a punto de caer a un precipicio y a él tomándolos justo antes del vuelo. Bueno, así fue, cuando leí aquello volví a pensar en D., como ahora, que yo podría ser su guardián hasta que creciera y pudiese tener una vida, una verdadera vida.


9 may. 2018

Corazón Solitario

Fesal Chain

Hubo un tiempo en que escribía en una máquina adler en el barrio Matta, en un segundo piso que daba a la zona sur de Santiago. Desde el ventanal era posible mirar en perspectiva una colección de techos de zinc, con hombres jóvenes y viejos agachados poniendo tapa goteras o erguidos de torso desnudo tomando el sol de la tarde. En la mesa tenía mi máquina y al costado una estufa a parafina, sobre ella una tetera hirviendo y un tarro con hojas de eucaliptos. En esa época combinaba mi escritura con un trabajo de ayudante de electricista y con transcripciones de audios de mujeres pertenecientes a ollas comunes, que hablaban muy rápido y a las cuales había que plasmar en el papel del modo más genuino posible. Cansado de teclear muchas horas, me ponía a pintar al óleo las mismas techumbres repetidas que se podían ver desde el ventanal, colocando en el centro de distintas telas al hombre viejo que observaba con una lupa el trabajo de reparación. De esos cuadros, una treintena al menos, no tengo ninguno. A veces escuchaba el único disco que había en la casa, Sargent Pepper's Lonely Hearts Club Band, esperando a una mujer que había sido mi mujer un tiempo. No tenía teléfono ni como ubicarla, así que pensaba que poniendo el disco ella podría sentir a lo lejos mi llamado. Era una invocación absurda. Sin embargo, una tarde en que ya no tenía papel, ni óleos, ni tampoco comida, puse el long play y en la mitad del tema Fixing a Hole (Arreglo un agujero por el cual entra la lluvia, que no deja viajar a mi mente errante), sentí unos golpes en la puerta. Al abrirla, la vi a ella con su cámara fotográfica colgando de un hombro y con un pan con mortadela en su mano derecha. Así fue como comencé a vivir con aquella mujer durante casi diez años.


8 may. 2018

Escondrijos

Fesal Chain

Escucho a Philip Glass y miro por la ventana todo el cielo y una parte ínfima de los cerros que bajan al mar. El mar se confunde con el cielo, la niebla iguala realidades distintas. Pienso en mi vida que pocos conocen, han visto la exterioridad pero no mis escondrijos. También pienso que eso no importa nada, ¿a quién le interesa mi vida sino a mí? En estos días las personas inflan su ego como si fuesen celebridades y no entienden que quienes trabajan en serio, digo bien en serio, es decir pelándose el lomo y quemándose las neuronas, aquello les produce risa, una risa burlesca escondida en sus escondrijos que no pueden ser vistos.