Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
CUBO DEL ENCUENTRO Irarrázabal, Mario (1940-) 2003 Bronce Universidad de Talca, Talca, Chile

15 ene. 2019

Empuñas tu mano

Fesal Chain

Tú te quejas
lloras
gritas
te enojas
luego empuñas una mano al cielo
al marchar calles donde te pican los ojos y la garganta
mientras ellos a veces te apalean
y muchas veces patean el culo de otros
de otras,
sí, quieres cambiar el mundo
quieres darlo vuelta como un calcetín
eso deseas
con tu bandera nueva,
luego si tienes suerte
la pones en lo alto de un palacio
gritas y cantas en el balcón
mirando a la muchedumbre
mientras los discurseas
para que ondeen sus banderas nuevas
y se emocionen con tus palabras
con tus promesas,
los acunas como niños
los mimas como niños
dándoles juguetes que en suma llamas libertad
hasta que dejan de estar de acuerdo
hasta que se enojan
hasta que tratan de marchar en tu contra,
entonces ahí los tuyos les patean el culo
los hacen vomitar con tus gases
con tus palos
con tus rabias
con tu mano empuñada,
para que no cambien tus sueños
para que no cambien tu mundo.


11 ene. 2019

Giros

Fesal Chain

En mi sueño éramos tres
en giro derviche
un flujo constante
en sentido contrario
a las agujas del reloj
y al medio, el alienado mundo,
pero mañana
"de las tres rosas rojas
quedará una chamuscada,
ya que morirán las otras
no serviré de nada".



1 ene. 2019

El Estanque

Fesal Chain

Después de almuerzo siempre íbamos al estanque verde esmeralda, donde se suponía se encontraban los peces más grandes y gordos de toda la localidad. Era una circunferencia rodeada de arbustos a la que uno no debía meterse nunca, pues podía ser succionado por algún túnel subacuático que nos llevaría río abajo y desde su cauce turbulento a la China. Se decía que era tan profundo que los peces que lo habitaban eran ciegos y sin colores. Mi amigo y yo, siempre llevábamos un par de carretes con suficiente hilo, como para que las carnadas exploraran sin problemas aquel fondo infinito. Y ahí nos sentábamos en el pasto, entre una hierba amarilla que nos tapaba por completo bajo el sol. Por eso, cuando en el único almacén, vi aquel sombrero de paja, le rogué a mi padre que me lo regalara. Así, todas las tardes con una canasta con pan con mermelada de mosqueta, íbamos a sacar los famosos peces que en la noche arderían con mantequilla en una paila de gitanos en la cocina a leña. Lo único que perturbaba mi pacífica estadía en el estanque, eran los ladridos del perro lobo, encerrado en una jaula de madera a pocos metros de allí. De todos los años que fuimos nunca pescamos nada. Y crecimos a tal punto, que sentados, la hierba ya no nos cubría más que las rodillas. Mi sombrero de paja se fue deshilachando y un día cualquiera, con una piedra en su interior, lo tiré para verlo hundirse formando un pequeño remolino. De mi amigo no recuerdo ni su rostro. Al parecer, el estanque no era sino una poza que se llenaba con las cascadas que bajaban desde las cordilleras negras, y que luego continuaba drenando subterráneo hacia el camino de tierra frente a la casa. Los carretes aún los tengo, envueltos en una bolsa plástica. Desde que tuvimos que escapar, jamás volví a aquel lugar. Lo último que supe fue que el padre de mi amigo nunca fue como nosotros, sino un tipo que, al almuerzo, mientras el perro lobo no paraba de ladrar rabioso, esbozaba una sonrisa al saber que algunos vecinos habían terminado flotando por el río, ese que se suponía llegaba a la China.


24 dic. 2018

Escribiendo muchacho

Fesal Chain 

Ahora que estás
y digámoslo de una vez
escribiendo seriamente
escribiendo y borrando
borrando y escribiendo
¿qué sientes muchacho?

Bien, por todos los indignados
que más bien son unos neuróticos
por todos los neuróticos entonces
que andan pateando la perra
pero salen poco, muy poco
para qué decir de si incendian cosas
o qué sé yo,
para el tipo que no desea
para la muchacha que desea pero sólo desea
para los nostálgicos de lo que no hicieron
para los que se hurguetean las muelas
las caries de sus muelas
y se tocan el nervio con un palito afilado,
para los que sueñan y sueñan y se la pasan soñando
y no despiertan nunca
para los histéricos e histéricas
maniformes del reloj
o los sociópatas que odian hasta su propia sombra,
para todos esos
no escribo ni borro
no borro ni escribo más.

Nada más que unas pocas palabras
indolentes
para ociosos y amantes.

22 dic. 2018

Una canción rock para plebeyos

Fesal Chain

Yo siempre quise una casa grande,
¿te acuerdas cuando te contaba
que tendría un castillo con osos?
bueno, para allá voy
y que todos se vayan a la mierda
menos mis amigos,
yo muy tranquilo
me falta el abrigo de visón americano
y estoy haciendo el camino inverso que hice,
ahora voy de la madre al padre
y del proletariado a la aristocracia terrateniente
después tendré esclavos
el camino de Rimbaud al final de sus días,
espérate que sea rico
porque seré inclemente.


17 dic. 2018

Tonto tú

Fesal Chain

Es impresionante como la reacción de un vasto sector contra el adversario se ha transformado en el "tonto tú" de la niñez. Tonto tú y así se abren las compuertas de una reacción impotente. No está de más decir que el origen de la palabra indignación viene del latín “indignatio”, que significa “irritación y enfado ante un hecho o situación...”. Tonto tú, claro está como metáfora de palabras más soeces, pero que esconden esa indignatio infantil. ¿Pero de qué se indignan los indignados del tonto tú? Bueno, sin saberlo, de algo muy profundo. De que aquellos que se suponía habían perdido en la guerra sucia, en realidad ganaron, (cuestión que se ha dicho muchas veces). Y triunfaron imponiendo la cultura del mercado por sobre la comunidad, el autoritarismo por sobre la comprensión de los fenómenos, la eficiencia, eficacia y el resultado por sobre la vida, y el conservadurismo integrista por sobre el espíritu. No hay chileno ni chilena que no viva en el espacio cultural de los triunfadores. No hay chileno ni chilena que no pueda más que maniobrar en dichos márgenes y que incluso le resulte. Y eso a algunos, los verdaderos perdedores, que se creyeron ganadores en algún momento, los enoja hasta el punto de empujar al otro y decirle en tono muy grave, tonto tú. Pero al parecer ese que se nos pone al frente agitando su imperio, de tonto no ha tenido un pelo. Ha impuesto más bien perverso sus términos y no sólo a sangre y fuego, sino con la seducción de quien puede cumplir, al menos en algún grado, con la promesa del progreso y del placer en la cual todos operan. Ni tontos ellos ni tontos nosotros. Sino todos hijos de una época, muy difícil de esquivar y mucho más difícil de cambiar.


13 nov. 2018

El tipo ese

Fesal Chain

No señor
no señora
no rasgo vestiduras por monstruos
travestidos en santos
no no no,

soy demócrata y todo eso
pero no me sobreactúo
no le voy a estar prendiendo velitas al tipo tampoco,
mire que no derramé pero ni media lágrima
por su muerte
ah, es cierto
soy la hija de la lágrima
"las lágrimas me hablan,
y están adentro de mí"
pero de mí
y de los que son como yo
¿entiende?,
claro, asesinato, no muerte natural, ni por enfermedad
ya, digámoslo de una vez asesinato con todas sus letras
nueve letras,
pero déjeme serle sincero
ese día en la plaza
inclusive yo brindé
¿entiende usted?,
así que
sí, soy demócrata
y no tengo que probárselo
usted estaba en el bando del tiranuelo
yo en el otro,
sí está bien, si desea se lo repito
yo creo que no es posible
andar asesinando a adversarios en democracia,
pero por favor
por favor
no me venga a pedir que más encima haga contrición
y rece en una capilla ardiente por su alma,
si usted y yo sabemos que el tipo no tenía alma
que no tenía ni corazón
que jamás amó a nadie
más que a sí mismo
así que no insista
por favor.

Este mar

Fesal Chain

"Conozco esta ciudad
no es como en los diarios",
mira esta basura huevón
y este mar
mira estas pozas de pichí
mira huevón esos tipos
que hablan por hablar
y dan vueltas por dar
y este mar
que se ve desde todos los cerros
más azul que tu puto cielo de diamantes,
conozco
esta ciudad
y este mar
no es como en El Mercurio
ni como en La Estrella.


Ninfa

Fesal Chain

Ninfa glamorosa
con un arco y una flecha
escribió Dylan,
y yo rodeado de gatos, pájaros y perros
lo repito para ti,
aunque tu rostro que también
debe estar mirando el mar,
más bien me recuerda
a aquella desesperada mujer en Dallas
en medio de las húmedas rosas rojas
y la sangre.


Vueltas

Fesal Chain

A los 12 recién mirando todo ese estruendo,
a los 24 saliendo al mundo con el reloj detenido
entrando a la casa por el túnel de Alicia,
a los 36 poniendo mi cabeza en su lugar,
a los 48 haciendo pan contigo amor,
y hoy a mis 52 frente al mar,
"hundido para arriba" escribiendo,
por fin escribiendo.


29 oct. 2018

Quedó el cartelito

Fesal Chain

¿Qué hace un escritor? Escribe. Publica. Cualquiera que tiene un oficio lo realiza, tal cual. Alguna gente sabe que la acción es fundamental. Que además hay que hacerlo bien, pues hay evaluaciones de otros, es decir de los que usan y le dan un valor a lo que hacemos, no a lo que decimos que quizás haremos. También alguna gente sabe que un lenguaje claro permite una comunicación más fluida y por tanto una acción eficaz. Todo eso, la cultura de izquierda lo ha perdido por completo. Sus miembros no se dan cuenta cuan irritante puede llegar a ser la carencia de actos y de una propuesta sistémica y la posterior palabrería intrincada, inentendible y excluyente sobre lo se les viene en gana, o sobre fenómenos que no son capaces de ver en su complejidad y menos explicar y mucho menos darles solución. Y luego lloran la mala evaluación de los demás. En ese sentido es una cultura sin actos a falta de ideas, llena de frases hechas muy antiguas o tan nuevas que llegan a ser un mero dialecto de tribu, todas plagadas de lamentos sobre el adversario. Y en ese mismo sentido es más bien una subcultura sin paradigma, es decir, lo que quedó de una pretérita propuesta global y de una profunda práctica de vida. Ya no hay nada aquí, sólo unos días que se aprestan a pasar, sólo supervivencia. Quedó el cartelito.


25 oct. 2018

Manifiesto

Fesal Chain

Cuando comienzo a escuchar verdades no me da la paciencia, tampoco recetas a menos que sean de cocina, en realidad ya no tengo paciencia excepto con mis gatas y a veces también la pierdo con ellas cuando me quieren imponer su verdad de gatas. Anda un filósofo en las redes diciendo que la comunicación con quien uno coincide o está de acuerdo, no es comunicación. Ese señor no tiene idea de nada y menos de neurociencia. La comunicación es justamente el espacio de intersección en que uno se encuentra con otro distinto en un tema común o varios. Ese caballero debió haber peleado toda la vida o lo que es peor tolerado. O sea, se lo pasaba haciéndose el lindo mientras hervía por dentro y debió haber tenido un ego enorme para poder luchar contra su hervidero interior trasformándolo en hielo o algo así. Una pérdida de tiempo eso. Y a propósito de las falacias de autoridad, tampoco creo que ningún hombre o mujer sea un ídolo. Es decir un símil de un pretendido dios. Yo a esos no los trago. Y tampoco a los que tienen ídolos. Unos y otros son pasto de dominaciones. Acá de igual a igual o nada.Me gusta el mar, el cielo, las plantas y sobre todo leer, leer mucho, leer hasta reventar leyendo. Estoy de acuerdo conmigo mismo, aunque el negocio de autoayuda y de los que desean imponer su punto de vista sea la duda. No me vengan con dudas existenciales para mí, no las tengo. Para eso trabajé al menos veinte años, para mandarlas al carajo sin mandarme a mí mismo al carajo. No quiero alas ni nada por el estilo, ni necesito sueños ni esperanzas, me basta con hacer lo que me gusta y estar con los que amo. Y no me interesa en absoluto que los demás hagan lo que yo creo que es bueno para mi propia vida. Que cada quien hace lo que quiere o puede. Y me gusta la plata y no la pobreza. No tengo culpas con eso y no tengo culpas por ser quien soy, el hijo que soy, el padre que soy, la pareja que soy. Antes las tuve y lo pasé pésimo ya sea porque es muy mal negocio aquello del cuento del Hombre Nuevo o del discurso del Crucificado, de la Madre Vírgen, de los curas, del Papa,unos, genocidas con bellos discursos de cielos terrenales y otros, viejos pervertidos de cielos extraterrenos que en lo único que piensan es en desplegar el deseo a como de lugar, a ambos les faltó al menos una lectura de Freud. Eros y Thanatos por decir algo. Se prueba con ellos que los que andan repartiendo verdades y recetas muy autoritarias o muy libertarias, son los que tiene un tejado de vidrio más grande que la pirámide del Louvre. Me gustaría ir a París con Graciela y mis gatas, pero también a Buenos Aires para estar con mi hija y mi hijo, y comprar cientos de libros y leerlos mirando el mar y mi jardín primitivo. Bon voyage.


19 sept. 2018

Septiembre

Fesal Chain 

¿Cuánto te cansa septiembre
los primeros veinte días, los primeros veinte años
cuánto?
y mientras tanto qué,
sudores encamados, caminata en calle seca
con esos perros en leva rondando
turbaciones, alergias, tos y cigarros
tu desnudez, lo que queda de mi cuerpo,
ya ves, ha pasado más tiempo todavía
casi medio siglo
y entre el comienzo y este día
qué,
más alergias, más tos y estos cigarros
masturbaciones endémicas
tu desnudez  y lo que queda de mi cuerpo
sin andamios.



2 sept. 2018

Ritual

Fesal Chain

Alrededor del retorcido quintral
absorviendo la savia del árbol ya muerto
me coloco la máscara Kollón
con mis dedos pinzas de niño
para beber en el cántaro Metawe
el ñiachi de todo mi sur acuchillado.



1 sept. 2018

Allende por Allende

Del libro Salvador Allende. Pensamiento y Acción. Coordinadora: Frida Modak.
(Elaborado con fragmentos de sus intervenciones. F. M.)



Pertenezco a una familia que ha estado en la vida pública por muchos años. Mi padre y mis tíos, por ejemplo, fueron militantes del Partido Radical, cuando este era un partido de vanguardia. Este partido nació con las armas en la mano, luchando contra la reacción conservadora. Mi abuelo, el doctor Allende Padín, fue senador radical, vicepresidente del Senado y fundó en el siglo pasado la primera escuela laica en Chile. En aquella época fue, además, serenísimo gran maestro del orden masónico, lo cual era más peligro que ser hoy militante del Partido Comunista.

Bien pronto, pese a pertenecer a una familia de la mediana burguesía, dejé la provincia, Valparaíso, y vine a estudiar medicina a Santiago. Los estudiantes de medicina, en aquella época, se encontraban en las posiciones más avanzadas. Nos reuníamos para discutir los problemas sociales, para leer a Marx, Engels, los teóricos del marxismo.

Yo no había frecuentado la universidad buscando ansiosamente un título para ganarme la vida. Milité siempre en los sectores estudiantiles que luchaban por la reforma. Fui expulsado de la universidad, arrestado y juzgado, antes de ser médico, por tres cortes marciales. Fui liberado, enviado al norte de Chile y después comencé en Valparaíso mi carrera profesional.

Tuve muchas dificultades, porque aunque fui un buen estudiante y me gradué con una calificación alta, me presenté, por ejemplo, a cuatro concursos en los que era el único concursante y, sin embargo, los cargos quedaron vacantes. ¿Por qué? Por mi vida estudiantil.

En Valparaíso tuve que trabajar duramente, en el único puesto que pude desempeñar: asistente de anatomía patológica. Con estas manos he hecho mil quinientas autopsias. Sé qué quiere decir amar la vida y sé cuáles son las causas de la muerte. Terminado mi trabajo de médico, me dedicaba a organizar el Partido Socialista. Yo soy el fundador del Partido Socialista de Valparaíso.

Me enorgullece haber mantenido, desde cuando era estudiante hasta hoy, una línea, un compromiso, una coherencia. Un socialista no podía estar en otra barricada que en aquella en la que yo he estado toda mi vida.

En verdad tuve influencia, en mi formación, de un viejo zapatero anarquista que vivía frente a mi casa, cuando yo era estudiante secundario. Además, me enseñó a jugar al ajedrez. Cuando terminaba mis clases, atravesaba la calle e iba a conversar con él. Pero como era un hombre brillante, no sólo me planteaba sus puntos de vista, sino que me aconsejó que leyera algunas cosas. Y empecé a hacerlo. Cuando fui a la universidad, ya había allí una inquietud mayor, y también en esa época los estudiantes de medicina representábamos al sector menos pudiente —no como los abogados—; los abogados, como estudiantes, formaban parte de la oligarquía. Aquí hay tres abogados chilenos, por eso lo digo.

Además, yo iba de provincia y desde esa época empecé a ver la diferencia que existía en la universidad y en la vida. Como médico, las cosas se me fueron haciendo mucho más claras. No soy un gran teórico marxista, pero creo en los fundamentos esenciales, en los pilares de esa doctrina, en el materialismo histórico, en la lucha de clases. Pero pienso que el marxismo no es una receta para hacer revoluciones; pienso que el marxismo es un método para interpretar la historia. Creo que los marxistas tienen que aplicar sus conceptos a la interpretación de su doctrina, a la realidad y conforme a la realidad de su país. Por ejemplo, yo era tan marxista como ahora, en el año 1939, y fui, durante tres años, ministro de Salubridad de un gobierno popular. Soy fundador del Partido Socialista, que es un partido marxista, y llevo dos años en el gobierno. Pero ya lo he dicho: no soy presidente del Partido Socialista, ni mi gobierno es un gobierno marxista.

Yo he sido candidato cuatro veces: en el ’51, para mostrar, para enseñar, para hacer comprender que existía un camino distinto de aquel que estaba establecido, incluso por el Partido Socialista, del cual yo, a partir de ese momento, fui expulsado por no haber aceptado esa línea. Expulsado del Partido Socialista, entré en contacto con un Partido Comunista que estaba en la ilegalidad. Y así nació el embrión de lo que es hoy la Unidad Popular: la alianza socialista-comunista. Un pequeño grupo socialista que yo representaba y los comunistas, que estaban en la ilegalidad.

En el ’51, recorrí todo Chile sin ninguna ilusión electoral, pero para decirle al pueblo que la gran posibilidad consistía en la unidad de los partidos de la clase obrera, incluso con partidos de la pequeña burguesía. La fuerza de esta idea, nacida en el ’51, se manifestó de manera poderosa en el año ’58.

En el ’58 yo perdí las elecciones por 30.000 votos. En el ’64 hubiéramos vencido, si hubieran sido tres los candidatos. Pero el candidato de la derecha, que era radical, prácticamente se retiró, y quedamos el señor Frei y yo. Y la derecha apoyó a Frei. Con esto quiero subrayar que por tantos años yo he tenido un diálogo constante y permanente con el pueblo a través de los partidos populares. Y en esta última campaña organizando los comités de la Unidad Popular en cada fábrica, en los cuarteles, en las calles, en todas partes habíamos formado comités; escuelas, liceos, industrias, hospitales. Estos han sido los vehículos, los contactos, los tentáculos del pensamiento de la Unidad Popular con el pueblo.

Es por ello que, aunque los medios de información eran tan restringidos, pudimos alcanzar esta victoria de hoy. Se puede usar aquí una expresión no política, pero clara: la cosecha de la victoria es fruto de la siembra de muchos años.

En el año 1958 el FRAP —que entonces se llamaba así: Frente de Acción Popular— venció en la votación masculina. Yo vencí en la votación masculina y perdí en la de las mujeres.

En 1964, pese a que Frei fue apoyado por los sectores de la derecha, en el voto masculino quedamos en igualdad. Pero él me ganó, por un porcentaje muy elevado, entre las mujeres. Después de eso, en el ’70, la verdad es que Alessandri y Tomic habían obtenido más votos que yo en proporción, en el sector femenino. Yo triunfé de lejos, entre los hombres.

Ahora, en el ’58, las condiciones eran distintas. La Unidad Popular, en aquella época, era representada sobre todo por socialistas y comunistas. Y aun si hubiéramos ganado —gracias al voto masculino— la composición del Congreso era distinta de la actual. Los partidos Conservador, Liberal y Radical eran la mayoría. No había ninguna posibilidad, aun con el apoyo demócrata-cristiano, de que yo venciese al Congreso.

Todo, absolutamente todo, estaba dispuesto en Chile de modo tal de asegurar la victoria de Alessandri. Además, existía una tradición según la cual el Congreso siempre ratificó a quien venciera en las elecciones. Se imagina cuan difícil era suponer que un Congreso en el cual no teníamos la mayoría hubiera podido romper con esta tradición, para elegir —en el ’58— un candidato socialista apoyado exclusivamente por el Partido Comunista. Si nosotros hubiésemos lanzado al pueblo a la lucha, se habría desatado una represión violenta. Aunque es cierto que el presidente Ibáñez personalmente expresó simpatía por mi candidatura, no intervino ni me apoyó decididamente. Ni yo le pedí eso. No había ninguna condición, ninguna posibilidad concreta.



Ahora, sí creo que hemos demostrado conciencia política. Aquella misma noche yo les dije a los trabajadores que habíamos perdido una batalla, no la guerra. Y debíamos seguir preparándonos. Creo que este precedente, entre otros, es lo que ahora me permite tener autoridad moral. La gente sabe que soy un político realista y que, además, mantengo las promesas.

Hace más de 30 años, me correspondió participar en forma activa en la erección del Frente Popular, movimiento unitario de izquierda que con el sacrificio de legítimas aspiraciones de los partidos de la clase obrera —como el Socialista—, hizo posible el triunfo del presidente Pedro Aguirre Cerda, en cuyo gobierno tuve el honor de ser ministro de Salubridad, como personero de mi colectividad.

En 1952, en momentos difíciles para la clase trabajadora y sus colectividades políticas, enfrenté la dura tarea de encabezar un movimiento de esclarecimiento ideológico, asumiendo su representación en una contienda sin posibilidad alguna de buen éxito electoral.

En 1958 y en 1964, fortalecido ya el proceso iniciado en 1951, me correspondió personificar al Frente de Acción Popular en dos campañas presidenciales, que si bien no culminaron en la conquista del poder, contribuyeron de manera decidida a esclarecer y ampliar el proceso revolucionario.

El esfuerzo para unificar los partidos populares tiene ahora importancia aún más relevante. La Unidad Popular se plantea como la alternativa de un gobierno diferente; es la conquista del poder para el pueblo, precisamente después que el país ha experimentado el fracaso del reformismo demócrata-cristiano y aún están a la vista los resultados del anterior régimen, inspirados ambos en el capitalismo tradicional.

El panorama internacional nos señala la urgencia de enfrentar la intromisión imperialista, cada día más insolente y traducida en el fortalecimiento de las fuerzas represivas y contrarrevolucionarias, y de la cual es gráfica demostración el informe del gobernador Rockefeller.

Bolívar decía: “Los Estados Unidos quieren sujetarnos en la miseria en nombre de la libertad.” Y Martí ha dicho frases mucho más duras. No quiero repetirlas, porque en realidad yo distingo entre el pueblo norteamericano y sus pensadores, y la actitud —a veces transitoria— de alguno de sus gobernantes; y entre la política del Departamento de Estado y los intereses privados que han contado con apoyo norteamericano.

En realidad, la doctrina Monroe consagró un principio: “América para los americanos.” Pero éste no ha sido efectivamente observado, porque en América del Norte hay un desarrollo económico que no hay en Centro y Sudamérica. El problema no ha sido resuelto sobre la base de igualdad de intereses, de comunidad de intereses. Defender el principio de “América para los americanos” a través de la doctrina Monroe ha querido decir siempre “América para los norteamericanos”.

Conocemos bien el drama de América del Sur, que siendo un continente potencialmente rico, es un continente pobre, fundamentalmente por la explotación de la cual es víctima por parte del capital privado norteamericano.

Nosotros luchamos fundamentalmente por la integración de los países latinoamericanos. Creemos que es justo el camino indicado por los padres de la patria, que soñaron la unidad latinoamericana para poder disponer de una voz continental frente al mundo. Esto naturalmente no impide que miremos no sólo con simpatía sino también con profundidad el significado de la presencia del pensamiento del Tercer Mundo. Podría sintetizar mi pensamiento diciendo que luchamos, antes que nada, por hacer de América un auténtico continente en sus realizaciones y por ligarnos cada vez más a los países del Tercer Mundo. Es claro que creemos que el diálogo es fundamental. Los pueblos como el nuestro luchan por la paz y no por la guerra. Por la cooperación económica y no por la explotación. Por la convivencia social y no por la injusticia.

Si el hombre de los países industrializados ha llegado a la luna, es porque ha sido capaz de dominar la naturaleza. El problema es que, si bien es justo que el hombre ponga los pies sobre la luna, es más justo que los grandes países —para hablar simbólicamente— pongan los pies sobre la tierra y se den cuenta de que hay millones de seres humanos que sufren hambre, que no tienen trabajo, que no tienen educación.

Por eso pienso que el hombre del siglo XXI debe ser un hombre con una concepción distinta, con otra escala de valores, un hombre que no sea movido esencial y fundamentalmente por el dinero, un hombre que piense que existe para la fortuna una medida distinta, en la cual la inteligencia sea la gran fuerza creadora.

Quiero decirles que tengo confianza en el hombre, pero en el hombre humanizado, el hombre fraterno, y no el que vive de la explotación de los otros.

La tarea que tiene ante sí la Unidad Popular es de tal urgencia histórica, que, si no se cumple con prontitud, incontenibles tensiones sociales arrastrarán a Chile al caos, como consecuencia del fracaso del sistema. Hasta un ciego puede ver las proyecciones y el significado que han tenido y tienen las huelgas del Poder Judicial y del regimiento Tacna. La hoguera de rebeldía juvenil no se apaga sino con su presencia activa y creadora en la construcción del socialismo.

Si los partidos que reivindican para sí la responsabilidad de vanguardia no son capaces de cumplir adecuada y unitariamente su papel revolucionario, surgirán en forma inevitable la insurgencia desesperada o la dictadura como proyección de la insuficiencia cada vez más notoria del régimen.

No es el camino de la asonada, sin conducción política responsable,la solución que puedan sustentar los verdaderos revolucionarios. Luchamos por crear el más amplio y decidido movimiento antiimperialista, destinado a que se cumpla la revolución chilena. Los emboscados que hubieran podido llegar hasta nosotros, serán aplastados por la clarividencia revolucionaria del pueblo. No somos sectarios ni tampoco excluyentes; somos y seremos, sí, exigentes, para que en Chile el pueblo no aparezca burlado en sus ansias de independencia económica y política. La dictadura contrarrevolucionaria no será capaz, por cierto, de abrir posibilidades al país ni de acallar, por el imperio de la fuerza, la legítima rebeldía de los chilenos altivos y combatientes.

El cuadro nacional nuestro es muy claro. La frustración se expresa desde el intelectual al campesino, y la juventud busca tácticas de lucha que señalan su decisión de desafiar resueltamente el actual estado de cosas, aunque aquellas no sean las más convenientes para el desarrollo orgánico del proceso revolucionario. Quienes tenemos serias responsabilidades en el movimiento popular y hemos fundido nuestra suerte con la suya, nos hallamos más obligados aún para sumir una actitud de desprendimiento y de consecuencia moral.

Personalmente, sólo aliento un anhelo íntimo: que vaya donde vaya, esté donde esté, seguiré siendo para el pueblo el “compañero Allende”.


12 ago. 2018

Nuestra aristocracia

Fesal Chaín

*
Tengo Cartas en mi casa llenas de borrones, un poco sucias, arrugadas y también ciertas Cartas, que forman mi propia aristocracia, la de haber combatido a la noche más oscura de Chile.

**
Somos seres humanos llenos de errores, pero tenemos algo precioso que guardamos como un tesoro en nuestro pecho,resistimos y luchamos contra el genocidio, por amor.

***
Nuestros muertos vuelan sobre las cabezas de sus verdugos.

****
¿Te acuerdas cuando niño que escuchábamos sobre chilenos y chilenas que desaparecían, así sin más, como evaporados de las calles? ¿Te acuerdas?

*****
Tener 12 años y encontrarte con una foto del gran Luis Navarro, de Hornos donde fueron enterrados campesinos chilenos, fue una de las experiencias mas duras de mi vida de niño, ahí me prometí que cuanto antes haría lo posible para que la dictadura acabase.

24 jul. 2018

El Peluquero

Fesal Chain

Durante dos semanas pensé que mi peluquero había muerto, pues iba y no estaba y se veían los sillones antiguos, las tijeras, las máquinas demasiado ordenadas. Luego el hombre del kiosco me dijo que sí, que efectivamente había muerto, que se lo habían contado los funcionarios de impuestos internos que trabajaban cerca y se atendían con él. Hoy fui de nuevo a la peluquería, para ratificar la historia y despedirme del lugar o algo así, a pesar que mi mujer me dijo en el colectivo que lo dejara descansar en paz. Pero al llegar, él estaba ahí, me abrió la puerta de vidrio y me cortó el pelo, como lo viene haciendo hace ocho años. Mientras lo hacía yo me sentía en Comala, y que el fantasma del peluquero había vuelto para despedirse de mi. Luego salí y me fui a comprar un libro y mientras le contaba todo la historia al librero, se acercó otro cliente y me dijo, no, el fantasma es usted.


23 jul. 2018

Un fusil o una bomba

Fesal Chain

Recordaba los tiempos en que iba al pueblito, ese de artesanos, a comprar libros, no todo tiempo pasado fue mejor, ese fue de mierda, pero había una mesa, se tomaba nescafé en el patio de tierra, no express y la librería estaba atiborrada de ediciones Era. La época, de mierda como te digo, plagada de muertos, pero en el aire se respiraban promesas, yo elegí dos libros: Imágenes de Lenin de León Trotsky y Nicaragua tan violentamente dulce de Cortázar, me los encaleté debajo del chaquetón y salí mirando para todos lados, como quien lleva un fusil o una bomba.



22 jul. 2018

No he cambiado ni lo haré nunca

Fesal Chain

"La vida no vale nada
si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga".

Pablo Milanés

Los que quieran ver un cambio político en mí, les aviso que no lo es. Tengo los mismos valores y esperanzas que cuando tenía 15 años, más bien lo que he ido construyendo en más de tres décadas es el ser ser humano que deseo. No soy yo quien ha cambiado, sino ustedes. No sé cuando comenzó el tiempo en que los muertos, los torturados y los desaparecidos comenzaron a ser un fundamento de vuestra visión del mundo. No sé cuando una caravana de la muerte como en los pueblos y ciudades de Nicaragua, como así le llaman a los paramilitares, es más deseable que aquella caravana de la muerte que asoló Chile hace 45 años. No sé cuando fue que sobre las víctimas se comenzó a construir la justificación de vuestros sueños. Quizás empezó cuando los otros se convirtieron en gusanos, o en guarimberos o ahora en demonios terroristas, quizás fue en el gulag de vuestras buenas intenciones y añoranzas. Por mi parte les aviso que no he cambiado nada. Sigo creyendo en la soberanía del pueblo, en su alegría, en su potestad por sobre ustedes y sus ídolos con pies de barro. No he cambiado ni lo haré nunca para ser parte, desde el halo de vuestra superioridad moral y supuesta bondad, de la tropa podrida de los verdugos del mundo.

21 jul. 2018

Cancerbero

Fesal Chain

Oye niño cuerpo
siempre ha triunfado el cancerbero
oye niño, escucha como chasquea su cola serpiente
siente en tu nervadura el sonido
de su cola serpiente, quizás llegue a tu alma,
huele sus tres hocicos
que permiten bailar a los muertos
que permiten que los vivos se pudran,
oye niño material, aprende
el perro infernal ensangrentado
siempre gana.