12 dic 2020

Qué me importan esos


Fesal Chain

Qué me importan esos 
que acomodan la osamenta 
en el sillón de sus privilegios, 
cuando palpita en mis venas 
la sangre de nuestros muertos, 
y giran en mi cabeza los ojos chilenos 
cual cuerpos celestes
de polvo rocas y hielo.





26 nov 2020

No éramos Maradona


Fesal Chain

En plena dictadura con pérsonal estéreo, una maquina no tan pequeña y en su interior otra cajita aún más delgada, cinta magnética dando vueltas. Audífonos, de esos que uno llevaba al estadio y que se introducían en los oídos doliéndolos. Arriba de una moto, sin casco. Flotando, mareado. Con apenas 20 años y una canción. Giros. Una fuga menor. Un momento nada más, para salirse de la fuga eterna, la más dura, la más riesgosa, la que nos tironeaba el alma. Aquel deber que nos arañaba los ojos, como cuando nos vestíamos de replicantes bajo la luna que llegaba a ti, mientras mi lengua atrapaba tu lengua de esa dulce y amarga boca burla contra los implacables cazadores. 

Existía un cielo, pero también un estado de coma. Y sí, pasábamos de persona en persona, pues teníamos muchos mundos. Aunque a ojos de los viejos vinagres, parecíamos perdidos sin pivote, nosotros sabíamos que éramos nuestro propio pivote. Centro campistas conteniendo la locura insatisfecha, recuperadores de sobre vidas, destructores de fintas enemigas. Más humanos que los humanos, pero jamás superdotados, nunca creadores y goleadores simultáneos, no éramos Maradona sino meros medio campistas defensivos, jugando sin pelota. Sudados reyezuelos, cual Vidales de la tristeza chilena. 

Por ello requeríamos la frívola fuga, para delirar imaginarios lugares queriendo ser otros, aunque siempre tensos, sin quedarnos ni pasarnos, ahí a la espera, medio a medio de la raya. Es que había que dar obligatoria vuelta al afuera, escapar de los antejardines roñosos, saltar de los balcones sembrados de ajados cardenales, de las artificiales primaveras. 

Detengo la moto y te veo desde lejos, rodeada de árboles en fila, bajo la noche de la siempre llovizna gris. Te observo absorto en tu belleza trapecista, mientras agarro una piedra y la tiro al cielo, recordando el día anterior y el anterior al anterior. Fotografías: la explosión fugaz en la puerta de hierro, la tanqueta y sus aullidos en los pasajes de tierra, el cuchillo debajo del poncho, el borgoña sindical cesante, los rebeldes originales en la imprenta flor, escondiéndome en el baño inventando una cagadera, los gorilas zamarreando la puerta y todo, todo, todo, dando vueltas como una gran pelota, antes de la fuga mayor, esa hacia adelante, sin hedonismos ni canciones, la del cóndor sobre la bestia, picoteándola amarrado a ella, hasta hacerla reventar. La piedra ha vuelto a mi mano.




25 nov 2020

Maradona


Fesal Chain 

Barrilete cósmico volando sobre el mundo 
cosmonauta de la finta y el gol
ángel caído de todas las canchas del universo 
estrella de la mañana y de la noche 
risa de los niños y llanto de los viejos 
genio entre los genios 
esperanza y alegría del pueblo.



18 nov 2020

En marcha victoriosa


Fesal Chain

Hoy destrabo mi palabra 
para crear y  alentar al elegido
y a los de harapo y barro embanderados,
reptando entre escombros
bajo la noche y su lucero
haciendo muecas o riendo
llorando sangre o conversando
sigilosos o en algarabía sin freno,
armados hasta los dientes 
o desnudos como niños
en marcha
en marcha
en marcha victoriosa,
aplastando los cuernos
y las pupilas negras del demonio
arrancándole sus hediondas garras
y colmillos,
su lengua viperina 
y machacando su inmundo paladar.






17 nov 2020

Rayo en cielo despejado


Fesal Chain 

Crees que no hay futuro
"y que nada importa, ni el clavel ni la rosa
y que la primavera pasa sin que la veas", 
pero yo te digo que nada es secuencial 
que nada es hijo del ayer por estos días, 
que ha muerto el ayer 
que ha muerto la piel 
pero aún no amanece, 
pues el padre sol no atisba su pupila 
detrás de la montaña 
el hijo no ha nacido 
la hija no sonríe todavía,
y que la hora final viene veloz
como rayo en cielo despejado.




23 oct 2020

La papeleta


Fesal Chain

No vayas a rasgar la papeleta
no vayas a quemar la papeleta
no vayas a sangrar la papeleta
no vayas a eyacular la papeleta
no vayas a vomitar la papeleta
no vayas a matar la papeleta 
eso 
eso
eso 
para después.


17 oct 2020

De la aristocracia al pueblo borracho



Fesal Chain

Me cago en la putrefacta clase media aliada al poder, arribista de tomo y lomo queriendo ser burguesía o chancleteando en los mall y en las grandes tiendas, individualistas tocando trompetas de izquierda o clarines fascistas paseando sus hediondos culos por Chile. Me cago en los pseudo artistas que firman cada causa que se convoca y en todo su marketing añejo mientras elevan a problemas universales sus llorones conflictos personales y familiares y llaman obras a sus piñuflientos diarios de vida. Me cago de capitán a paje, en todas las instituciones de los perros lame botas y sus estatuas, en la aristocracia castellana vasca y en toda su inmundicia, en el libre mercado y en la democracia de patrones. Me cago en los opus dei, en los schoenstatt, en los legionarios de cristo, en los curas, en las monjas, club de pedófilos, pederastas y perversas, en la lógica mágica-católica, en la religión completa y en sus golpeteos de pecho y tetas. Me cago en el cóndor, en el huemul, en el escudo y en la bandera, en el 18 de septiembre y en el 19, en la parada militar y en el 18 chico, en las fondas de ricos y en las fondas del pueblo borracho, en los presidentes, en los ministros y en el obispo.











21 sept 2020

Padres


Fesal Chain 

Mirando al debilucho y porfiado manzano 
al que siempre le sale una sola fruta 
me veo reflejado en el ventanal, 
pensando que siempre he tenido dos padres 
uno antes del golpe y otro después, 
me gusta más el primero 
mientras amo al segundo de carne y hueso
de corteza y médula.



14 sept 2020

Dos poemas

 


Fesal Chain

"Ya soy ángel del demonio"
Silvio Rodríguez
 
***

Y heme aquí cual vagabundo 
libre y sucio, sucio y libre,
clamando estampas y cruces 
de fuego y hiel por la ciudad grande 
heme aquí, 
clavando mis pupilas en las tuyas.

***

Leguleyos 
técnicos 
tibios parlamentarios 
opinólogos 
medios no enteros 
sentaditos en sillones 
marxólogos 
cientificistas 
damas en la cama 
onanistas pornógrafos 
se viene la multitud 
y los arrastrará por el polvo.



11 sept 2020

Como el largo de nuestros ríos



Fesal Chain 

Es la vida, su reproducción y el futuro engendrándose, es el espíritu contra las fuerzas más oscuras. Es la no muerte contra la muerte. Eso somos y somos infinitos. 

Gloria vana, como papeles al viento, fama cual cenizas de un fuego fatuo, nada de aquello me rodea, solo las palabras transmutándose en ideas de aquellos que algún día surgirán. 

Qué importan aquellos que detentan un poder menor, nada. Se solazan entre banderas y expedientes, pero nosotros estamos para grandes cosas, no para minucias y administraciones. Y si esas cosas no llegasen, pues no seremos jamás meros cargos y prebendas. 

Somos la resurrección de la carne ayer chamuscada en las calles grises de la patria, por ello tenemos un camino, una idea y un deber. Los demás son materia inerte. 

Y yo como ustedes me siento gigante y orgulloso, en mi pena y en mi risa, desnudo o caminando por las calles. Yo como ustedes, siento mi humanidad con errores y aciertos superior al verdugo y al ladrón, inmensa como una semilla, pequeña como el sol.





6 ago 2020

Nací así

Fesal Chain 

Estoy lleno de números 
aborrecibles números 
la estadística de contagios 
de muertos 
el monto de los bonos 
de los préstamos 
las claves únicas 
últimas 
unipersonales intransferibles
por las noches ir a los libros 
ya no contables 
y en los oídos el sonido, el silencio y la furia 
de las palabras golpeándome en la frente 
la música de Hindemit 76 
para de pronto acostarme en las mañanas 
dormir los días como cuando trabajaba de barman 
levantándome a almorzar y proseguir 
dejar pasar la luz breve como esperanza chilena 
y entonces los pasos previos de Urondo 
mascaró, el cazador americano de Conti 
o quién mató a rosendo de Walsh 
porque esos tres me rodean
como el ángel de la muerte 
qué le voy a hacer 
nací así 
signado 
nunca persignado.


1 ago 2020

Qué es escribir





























Fesal Chain

¿Qué es escribir en mi taller o poder ver la belleza de los árboles que me rodean o el viento que golpea las ventanas de mi casa que da al mar sin la LIBERTAD anhelada?, nada, no es nada, nada, no es nada, si el hambre y la enfermedad y el látigo golpean a cientos y a miles.

¿Qué es la flor que a duras penas sale de la tierra atisbando el cielo, o los gatos tomando sol en la terraza, qué es el café o la casa sin goteras?, nada, no son nada, si el criminal se enseñorea en la patria, si pocos o nadie sonríe bajo el sol. 

¿Qué es la belleza de una mano tomando otra mano, o el beso que apenas roza tus labios o la silla que me espera para teclear ideas? Nada, no son nada, si la humillación recorre los caminos de la patria. 

¿Qué es el sexo o los párpados pegados, nada no son nada, si las garras y los dientes y los golpes acechan como guadaña en la noche de los estómagos vacíos. 

¿Qué importa el llanto de la tarde o el cuello agarrotado o los ojos que se salen desmesurados, qué importa? Nada, nada interesa sino sales Chain, sino te allegas Chain, sino te juntas y rejuntas Chain con la columna en marcha que aúlla y que hace temblar el suelo y el cielo.





16 jul 2020

Por la tarde


Fesal Chain

Por la tarde
leo a Nika Turbiná,
"mi vida es un borrador
donde las letras son constelaciones..."
y escucho a Manns,
"volviendo a errar y a herrar sin miramientos
sobre un caballo y sobre un brioso brote...",
entonces entiendo casi todo
intento somos, brisa en la niebla.



El gato

Fesal Chain

Acaba de pasar la sombra de un gato
frente a mi ventana,
caminaba entre la enredadera
como si fuese un gato
con sustancia
pero solo era su sombra,
a veces así siento
que caminamos nosotros por la tierra.


6 jul 2020

Pero vendrá la mañana

Fesal Chain

Llora un niño
¿o acaso es el aullido de un perro?,
pero vendrá la mañana
con su tenue luz
que acaricia la quebrada,
grita una mujer
¿o acaso es un pájaro graznando?
pero vendrá la tarde con el sol maravillado
sobre nuestra frente,
un hombre se ahoga en una pieza,
¿o acaso es un caballo bufando?
pero vendrá el ocaso
desinfectando el mundo
con su larga lengua de fuego.



20 jun 2020

DICTADURAS

Fesal Chain

No me gustan las dictaduras
los cuerpos son fustigados
además
no
se
puede
escribir
tranquilo,
qué se va a poder vecino
si ni siquiera
se puede
vivir tranquilo.


14 jun 2020

Caballo de fuego

Fesal Chain

Soy un caballo de fuego
así nací
algunos dicen que me modere
que me dedique solo a las letras
otros que tenga cuidado
que el malo acecha en descampado
que no me acerque a los locos
pero yo sé exactamente lo que hago
y preveo el sol y la noche fría
pues nací con el signo de Caín en la frente
soy Ismael vagando en el desierto
con una madre negada por el padre
así nací
como un simple
errabundo y colérico caballo de fuego
para amigos y enemigos.

2 jun 2020

Ahora llueve

Fesal Chain

Ahora llueve y la humedad
se mete en la madera
en la vid
en el damasco
pero el árbol tiene ojos
manos
tiene tronco de hombre
tronco de mujer tiene
muslos dedos
ahora llueve afuera
y adentro del nervio
llueve demonios y sangre
llueve ira y vergüenza
llueve segadera y martillo.




30 may 2020

¿Que si yo he cambiado?

Fesal Chain

¿Que si yo he cambiado
que si he cambiado?

si
y
no

he cambiado
pues el mundo está cambiando

no he cambiado
pues todo aquello que llevo adentro
siempre ha estado aquí
como una procesión

solo
faltaba
la chispa
para que estallara fuera de mí

y entonces
veo mi luz venir brillando
desde sur a norte
y de norte a sur
como rayo en cielo despejado.

25 may 2020

Aqueronte


Fesal Chain

Ahora salgo al patio
y el calor de la noche
me lleva al Caribe
o al Oriente Medio
o al infierno
y creo que el mar
es una sopa de cebolla
o de letras
o el Aqueronte tibio
y el faro el Can Cerbero
pero solo estoy en este patio
que se evapora y se derrite
bajo mis pies.

23 may 2020

Luis Sepúlveda o el viaje a la verdadera patria

Fesal Chain, novelista

Escribir sobre Luis Sepúlveda no me es fácil por dos razones, una, su inesperada muerte. Ha sido el primer escritor chileno y ojalá el último, en morir por COVID-19. Esta letal pandemia que arrasa el mundo y que nos devela como los animales desvalidos y egoístas que somos. La otra, más personal. La relación que, aunque virtual, habíamos mantenido por años, que se expresó en conversaciones sobre nuestro trabajo y su positiva respuesta a hacerme una presentación escrita para mi Novela LOS INFELICES, que, sin esa suerte de prólogo, ya está circulando por las librerías de Chile. Las prometidas palabras de Luis, se fueron aplazando por sus idas y venidas por España y Portugal, pero ahora lo sé bien, en especial por la enfermedad que lo atacó muy duro desde el primer día. Quién iba a pensar, que el que terminaría haciendo una nota sobre él, sería yo. A veces la muerte nos ofrece nauseabunda, las más inverosímiles y trágicas sorpresas.


Los novísimos

Luis pertenece a la generación de los novísimos o del post boom, lo que clarifica tanto el particular estilo de su obra, como la mirada que es necesario tener sobre ella. Sin ser exhaustivo, podemos decir que este movimiento, desarrollado desde mediados de la década del ´70, nos muestra algunas características significativas: la inversión del realismo mágico en magia de la realidad cotidiana. El testimonio de las propias aventuras en primera persona desde un narrador-personaje. El exilio interior y exterior, y la consecuente fragmentación tanto de la identidad nacional y de los sujetos que sufren el distanciamiento cultural, o de todo aquello que fue y no volverá jamás. Y finalmente, el uso de la alegoría, es decir donde las pequeñas historias de individuos marginales, llegan a simbolizar una realidad mayor o la tragedia de millones.


Patagonia Express

Acaso sea Patagonia Express el más grande ejemplo de la literatura de Sepúlveda, al menos para mí, es su libro central. Primero, porque allí se imbrica su enorme capacidad de relatar historias de personajes inmersos en una diversidad de lugares y atmósferas y su propio yo. También porque es capaz de presentar a cada uno de ellos en toda su marginalidad, nostalgia y sentido común fragmentado, pero desde la riqueza de una poesía de lo concreto. Así, todas las escenas, atmósferas y seres humanos, incluido el mismo autor-protagonista, van deambulando y desplegándose en un gran fresco realista plagado de detalles, que en una primera aproximación parecieran una especie de colección de anécdotas, pero que, sin embargo, si uno profundiza y reflexiona, son los elementos insustituibles que nos esconden y a la vez nos insinúan fugazmente la comedia y la tragedia mayor. En el caso de Sepúlveda su obligatorio desarraigo y su caminata interminable que confronta un entorno adverso y simultáneamente construye una nueva vida.

Parte el texto con las vivencias junto a su abuelo, una especie de padre y formador. Ese viejo que le deja la única misión trascendente, deambular a ninguna parte, que es lo mismo que decir abarcar el mundo, y el volver al pueblo desde donde partió su periplo de emigrante español.



—Este libro será una invitación para un gran viaje. Prométeme que lo harás.
—Lo prometo. Pero, ¿adónde viajaré, Tata?
—Posiblemente a ninguna parte, más te aseguro que vale la pena.
—¿Y la segunda promesa?
—Que un día irás a Martos.
—¿Martos? ¿Dónde queda Martos?
—Aquí —dijo golpeándose el pecho con una mano.

Así, el autor-narrador-personaje, hace un largo recorrido, desde el Santiago antiguo y provinciano, pasando por la cárcel de Temuco y su milico poeta, la casa de putas en la costa ecuatoriana y su cabrona vestida de novia, la asfixiante hacienda de Ambato y el viejo coronel, la viuda arpía y la solterona giganta de olor agrio, hasta llegar a los hombres solos del extremo sur de América, para “volver” definitivamente al bar de viejos y a la casa del hermano del abuelo en Martos.

“El semblante del anciano se tornó serio. Se acomodó en la silla, puso las nervudas manos sobre las rodillas y me examinó de pies a cabeza, de hombro a hombro. ¿Me pediría tal vez un papel? ¿O que me abriera el pecho y le enseñara el corazón?
—María —llamó.
De la casa salió una anciana vestida de riguroso luto. Llevaba el cabello plateado anudado en un moño y se quedó mirándome con expresión cariñosa. Entonces, luego de carraspear, don Ángel dijo el más hermoso poema con que me ha premiado la vida, y yo supe que por fin se había cerrado el círculo, pues me encontraba en el punto de partida del viaje empezado por mi abuelo. Don Ángel dijo:
—Mujer, trae vino, que ha llegado un pariente de América.”



El legado

Aunque el mismo Sepúlveda no terminó viviendo en aquel Jaén “de piedras lunares” de su Tata, lo hizo en Gijón que viene a ser lo mismo. Por ello, es evidente que Patagonia Express nos muestra con gran claridad el sentido de su existencia. El texto es la revelación de su destino, la explicación diáfana del porqué se vio impelido a la vida que llevó. Porque si bien, en palabras de Giardinelli, Luis “fue un volcán patagónico”, también fue un Ovallino del Hotel Chile, un Santiaguino de San Miguel, un GAP en La Moneda en llamas de Salvador Allende, un Temuquense engrillado en el Regimiento Tucapel, un Mapuche del Sur, un Porteño de Valparaíso y de Buenos Aires, un Montevideano nostálgico caminando por la Rambla, un Shuar de Ecuador, un Nica en la revolución sandinista y un obrero de las letras de España, en aquella Asturias “sola en mitad de la Tierra”. Pues Luis no solo nos enseñó a leer y a narrar, sino que nos señaló desde su obra escrita y desde su experiencia, que la patria no es el país rodeado de fronteras, donde uno nace y se ve ilusoriamente obligado a permanecer, sino, sobre todo, aquel territorio interior que viene del corazón y el enorme territorio exterior que nace de la aventura y que no tiene muros, por donde uno debe y requiere vagar, para así resistir y reconstruirse, aunque en ese devenir encontremos la muerte agazapada. Ese lugar sin límites será siempre nuestra verdadera patria.



18 may 2020

Dos poemas en cuarentena



Al otro día
Yo me acosté con hambre y frío
en una pieza de madera
y al otro día escribí aquel poema
que te regalé como mi mayor riqueza.

Cuánto ha pasado
¿Cuánto ha pasado?,
32 años han pasado
cuando se comían los perros
en las poblaciones,
cuando era puro pan y té
y fábricas cerradas,
cuando era hambre y niebla
y yo joven y vital
caminaba de noche por San Miguel
junto a los viejos transidos,
y ahora soy uno de ellos...



Palto

Fesal Chain

El día que comenzó la rebelión
yo estaba recogiendo paltas
de un árbol viejo como mi esperanza
y tu abajo con un canasto te movías
para recibir los frutos
que yo encestaba como un basquetbolista,
por la ventana sonaba Got to get you into my life
y con el alma en el cuerpo
viajé a mi infancia
cuando sacaba
manzanas chancheras
del árbol de mi patio,
y al mismo tiempo viajé al futuro
lleno de antorchas
marchando bajo la noche.

14 may 2020

Déjame decirte


Fesal Chain

Déjame decirte esto
a ti que estás ahí encerrado en tu casa
que llevas mucho tiempo
entre las paredes de tu pequeña casa
que se te acabó hasta la tierra
de los maceteros
o las manos en los bolsillos
o las caderas en la cama
o los hijos en el aire
o la mujer desnudándose
o la comida y la luz o el agua
o el blanco de tus ojos
y la garganta
y el oxígeno de tus pulmones.

Que ya no tienes ni cigarros
ni cartas que leer
ni libros que despedazar
ni fósforos que encender
o que quizás ya no tienes ni escritorio
ni sillas
déjame decirte que eres más
mucho más
muchísimo más
que un pluricelular
o tu sistema nervioso central
o tus ideas
o tus preferencias
o tus orígenes de clase
o tu color de piel
sí, mucho más que tu color
que tus juicios y prejuicios
que tu lengua amoratada
que tu dios y tus demonios
que eres mucho más que un viaje
o dos o tres viajes
por la cintura del mundo.

Déjame decirte que eres la luz de un ciruelo
que atraviesa su follaje
o una mosca que vuela entre la carne y la fruta
que más bien eres el vuelo y no la mosca
que más bien eres la sombra de la luz
para que se vea esa luz
que eres el filamento de la hoja que la sostiene.

O que tan solo eres una columna vertebral
sin pies
ni cabeza
que flota a través
o eres tu nostalgia
de una noche de sudor y eyaculaciones
o que no eres nada de esto ni de aquello
sino un mero puente colgante
que sostiene la sombra sobre el río
o eres el río que observa un pájaro
y cruza su pupila con esa sombra
que atraviesa el puente.

O eres alguien solo alguien
en búsqueda frenética
de aquello que no has palpado jamás
y que no te ha rozado siquiera.

O quizás eres solo un paisaje
el paisaje por donde la vida
camina hacia la muerte.



2 abr 2020

Breve

Fesal Chain


Cuando yo no esté
no leas mis novelas
ni mis crónicas
ni mi política
menos mis exabruptos
todo aquello no sirve para nada,
tan solo lee mis poemas
granito mal cincelado
belleza a medias.