Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
La Patria Dibujada. El Niño Rodríguez

20 jul. 2010

Por qué Isabel Allende SI


X Fesal Chain

Yo defiendo, aunque no lo requiere, a Isabel Allende. Quiero que se gané el Nacional de Literatura. Quienes crean que la escritora nació recién en 1982, no tienen idea de la historia del periodismo de reportajes desenfadado y liberador en Chile. Quienes crean que la escritora chilena y latinoamericana más leída en Chile y en el mundo, nació con Carmen Balcells, andan muy perdidos, por decirlo menos.

Desde mediados de la década del 60 fue una importante colaboradora de Revista Paula, esa que dirigió la gran periodista Delia Vergara entre 1967 y 1974, y mientras Hernán Millas y otros ilustres, afilaban sus cuchillos contra la Unidad Popular en la Revista Ercilla, la Allende realizó reportajes verdaderamente revolucionarios para la época, la píldora, la infidelidad femenina y otros. Publicó una colección de artículos titulada "Civilice a su troglodita" y además trabajó en dos canales de televisión. En 1973 estrenó su obra de teatro "El embajador" y en 1975, en el exilio, su primera novela, "La Casa de los Siete Espejos". En 1982 obtuvo un éxito sin precedentes, en Chile y en el mundo con su novela "La Casa de los Espíritus".

Para el conocimiento de aquellos y aquellas trogloditas escribidores que sólo son celebrados por un grupo reducido de seguidores y por su familia, les recuerdo que durante su trayectoria, Isabel Allende ha obtenido 27 premios:

Novela del año (Chile, 1983). Panorama Literario (Chile, 1983). Autor del año (Alemania, 1984). Libro del año (Alemania, 1984). Grand Prix d’Evasion (Francia, 1984). Grand Prix de la Radio Télévision Belge (Point de Mire, 1985). Mejor Novela (México, 1985). Premio Literario Colima (México, 1986). Quality Paperback Book Club New Voice (Estados Unidos; nominación en 1986). Autor del año (Alemania, 1986). XV Premio Internazionale I Migliori Dell’Anno (Italia, 1987). Premio Mulheres a la Mejor Novela Extranjera (Portugal, 1987). Nominación al Los Angeles Times Book Prize (Estados Unidos, 1987). Library Journal’s Best Book (Estados Unidos, 1988). Before Columbus Foundation Award (Estados Unidos, 1988). Premio Literario XLI Bancarella (Italia, 1993). Independent Foreign Fiction Award (Inglaterra, junio-julio de 1993). Brandeis University Major Book Collection Award (Estados Unidos, 1993). Feminist of the Year Award, The Feminist; Majority Foundation (Estados Unidos, 1994). Critics’ Choice (Estados Unidos, 1996). Books to Remember, American Library Assoc. (Estados Unidos, 1996). Hispanic Heritage Award for Literature (Estados Unidos, 1996). Malaparte Amici di Capri (Italia, 1998).Donna Citta Di Roma (Italia, 1998). Dorothy and Lillian Gish Award (Estados Unidos, 1998). Sara Lee Foundation (Estados Unidos, 1998). Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, Universidad de Talca (Chile 2003). Premio Honoris Causa ,Università di Trento en “lingue e letteratura moderne euroamericane” (Trento,Italia , mayo 2007).

En relación a la calidad literaria de su obra, que tantas veces se le impugna por moros y cristianos, a mi juicio todos los análisis que se puedan realizar, no deben dejar de lado, que Isabel Allende pertenece a la ya antiquísima y vilipendiada tradición del periodismo literario, que se entronca con las Novelas de Entretención, esas que nacen con las Novelas de Caballería y se extendieron en el tiempo y en la historia de la literatura mundial con las Novela de Viajes y Aventuras, con las Novelas de Anticipación, con las Novelas de No Ficción y por supuesto con el Realismo Mágico latinoamericano.

Pertenecer a dicha tradición, no es de manera alguna un pecado literario, sino una apuesta consciente y un aporte innegable a la masificación de la lectura por parte de amplias capas, grupos y clases sociales de Chile y el mundo, y especialmente en este país de incultos y arribistas, plagado de lectores que no entienden lo que leen y de escritores y escritoras que no los lee nadie o que son a lo sumo los regalones inverterados de los "agentes" literarios de las escasas y pituteras editoriales existentes. El famoso boom chileno de los 90 en adelante, no ha sido sino, con las escasas figuras de la talla de Hernán Rivera Letelier, Pedro Lemebel y Carlos Franz, y anteriores a ellos de Diamela Eltit, una suma de escritores y escritoras mediocres que escriben al estilo de los Best Sellers, pero que no logran, en modo alguno, vender sus obras como si lo logran los Best Sellers de verdad.

Quienes se han transformado en enemigos enconados de la Isabel Allende, a excepción de Roberto Bolaño o Elena Poniatowska, son en gran parte escritorcillos desconocidos o viejos carcamales que lo único que desean es obtener el preciado premio. Más de alguno de ellos, en todo caso, se dedicaron durante la dictadura militar a escribir desde espacios oficiales sobre temas muy "vendedores" pero que no ponían en peligro su vida o su continuidad escritural en los medios más reaccionarios del país. Fue bastante fácil para Jorge Edwards escribir Persona Non Grata, cuando era un protegido de Allende y la Unidad Popular y más fácil republicarlo cuando al momento del Golpe Militar, ese tema era caldo de cultivo para la avanzada fascista neoliberal en la Patria. Mientras Isabel Allende en pleno año 1982, es decir a sólo a 9 años de la entronización de la barbarie y en pleno exilio, se atrevió a escribir la Historia de Chile en clave mágica, rescatar la figura de Víctor Jara y en el último capítulo de la Casa De Los Espíritus, describir crudamente los centros de detención de la DINA,y la tortura con pelos y señales a las mujeres chilenas, amigas y compañeras que defendían la libertad y la vida.Y valga el detalle, cuando los partidos políticos tradicionales y amigos de los escritores de salón al estilo Lafourcade, ni siquiera salían a la calle y la verdad del Informe Rettig, aún no despertaba del sueño embrutecedor en que la mayoría de los periodistas, escritores mercuriales y místicos lo mantenían.

Finalmente, una cuestión no menor desde mi muy personal perspectiva. De la totalidad de las obras de Isabel Allende, yo rescato poco, no me gusta su literatura realmente, sin embargo la sola existencia de La Casa de Los Espíritus, la coloca como una escritora de calidad y con capacidad enorme de seducción, y emplazo a todos quienes andan mirando en menos a Isabel, a escribir al menos una parte ínfima de ese libro, de lograr lanzarlo en el imaginario nacional e internacional como ella lo ha hecho y a vivir tan dignamente y con tanta paz interior cuando sean discriminados dura e implacablemente como lo ha sido ella. Aseguro, sin temor a equivocarme, que andarían arrastrando sus pies por las calles, pidiendo conmiseración y favores al estado y a los partidos políticos, para que los apañaran en su terrible travesía y dolor de supuestas víctimas del "pago de Chile".

Que Isabel Allende gane el Nacional de Literatura haría por lo demás plena justicia a su capacidad creativa, y especialmente a las mujeres escritoras de mi país, que desde su creación en 1942, de cuarenta y nueve galardones sólo ha premiado a tres: a Gabriela Mistral ( y nada menos que después del Nobel) a Marta Brunet y a Marcela Paz.

14 jul. 2010

Pueblo mío


x Fesal Chain

Pueblo mio del cual no soy
más que una partícula,
qué has hecho de ti mismo
qué has hecho,
acaso has comprado con desánimo
la ideología del ser natural
y del mercado,
de la lucha individual
en los socavones de tus días,
la ley del más fuerte
y la aceptación acrítica
de todo lo podrido,
pueblo mío, mío
del cual soy sólo una partícula
la pequeña voz
que se rebela,
el diezmado en su vida cotidiana
con cadenas
subiendo de los pies
a las costillas,
el cretinizado
por los animales del Demiurgo,
yo te digo
con la voz ronca de un grito
en Atacama,
o con la garganta enrojecida
y húmeda desde el Toltén
al centro y sur de la patria abandonada,
que no es cierto
que desagregado y dividido
debas caminar
pegándole codazos
a tu hermano,
que no es cierto
que debas poner el papel y la moneda
en el altar de tus ruegos
sin clemencia,
que no es cierto aquello
ni la historia escrita en viejos pergaminos,
ni las promesas de los ricos
ni de la clase media acomodada,
porque lo que clama al cielo y a la tierra
es que de sangre y fuego en explosiones
modeles pueblo amado,
tu cuerpo llenándolo de cólera,
no contra el mundo y sus esclavos
sino contra ti mismo y tu indolencia,
sino contra ti mismo y tu miedo dromedario,
y hagas de tu voluntad
el fusil mas preciado y eficiente,
la herramienta más bella y acerada
para que la vida se vuelva flores y aire fresco.

Conversaciones en la sala solitaria


x Fesal Chain


Una sala de 10 por 5, de al menos 4 metros 20 de alto, solitaria, en medio de ella cuelga una lampara de papel larguísima, una especie de tubo o aunque más parece un espiral que gira y gira lentamente. La luz de la sala es tenue, cual vaga neblina, que teje blancos y grises sobre objetos quietos, como en una narración de Musil. El hombre conversa consigo mismo, en una fría noche lúgubre de julio. Todo se ha ido descomponiendo, con la lentitud de su vida que le parece desperdiciada. Ayer quedaron los juegos del niño a través de los manzanos y de la tierra quemada, o los pasos aterrorizados en el laberinto de enanos torturadores. Ayer quedó la marcha de la juventud idealista, enarbolando supuestas humanidades que no eran sino los látigos que no dieron resultado. La vocación del poder tiránico recubierta de amor al hombre. Ayer quedaron los hijos, en el silencio de las calles y detrás de las banderas ondeando en su lujuria. Ayer quedaron las bien y mal amadas, las que con una sonrisa o una mueca de dolor vieron al hombre que partió arrastrando sus orgullos, sus veleidades, sus promesas y sus sueños sin substancia. Ayer quedo todo el ayer, y bajo el cielo raso de la casa de los otros, el hombre recibe sus monedas, los vueltos y el sencillo de sus compras inmateriales, de sus visitas a los supermercados del espíritu, donde alargó manos y huesos, para recibir papeles que escondían sólo dibujos, sin trabajo que los sostuvieran.

Tomó el libro sobre la mesa gigante, que parecía un animal prehistórico esperando, y leyó los fragmentos de aquel que se fue:

“Quienes somos nosotros, sino los que engrillados debemos caminar con la frente en alto, sabiendo que preservamos al antiguo hombre, que se encuentra en el subterráneo de la historia. Quienes somos, sino los que envueltos al paso de la marejada, colocamos el viejo colchón en el suelo y nos tapamos con frazadas hecha jirones, porque intuimos que vendrán los tiempos de un sol apenas tibio, que marcará descolorido nuestras frentes y nos permitirá correr tras esa luz parpadeando en el ocaso. Quienes somos, sino los que podemos compartir una palabra, un abrazo, un beso de camaradas, y la ilusión del fin de todo sufrimiento, en la penumbra de los días repitiéndose. Quienes somos, sino los que nos erguimos cuando a través y sobre nuestros cuerpos, el frío y la humedad del barro que cala los huesos, pretende pulverizarnos. Quienes somos, sino los que observamos calmos, el pan y el agua hervida en los calderos negros de un patio de cenizas. Aquellos que no hablamos de lo que no conocemos, ni dibujamos trazos en el aire, que no hubiesen sido tatuados en nuestra espalda por los guardianes del infierno. Quienes somos nosotros, sino aquellos que sentados en una silla de metal, en algún pasillo de viejas instituciones, fijamos la pupila en los que administran el juego de poderes y riquezas, y que a la par de manchar papeles con reglamentos y leyes, de letra muerta, hilvanan a golpes de partículas atómicas y sangre viscosa, el nacimiento del nuevo Prometeo”.

Entonces, el hombre dejó el libro sobre la mesa, que comenzó a moverse lentamente, mientras el espiral daba vueltas enloquecido en su propio eje, y dio la espalda a la pieza fantasmal, sabiendo esa noche más que nunca, que los desperdiciados eran ellos, los que lo esperaban, afuera bajo la ventana, en el tráfago de la vida, ellos, los muertos vivos, demasiado orgullosos y demasiado convencidos, de no estar atados a ninguna estrella.

El camino


X Fesal Chain


“Los caminos
los caminos
que encontramos hechos
son deshechos
son deshechos de viejos destinos
no crucemos
no crucemos por esos caminos
porque sólo
porque sólo son caminos muertos...”


(Tamborileo
permanente
sin tregua
en la noche negra,
el tam tam
sin descanso
en frenesí
bajo la noche negra),
se atraviesa el hombre sin los sueños
aplastado por tu fuego,
se atraviesa el hombre sin el hombre
aplastado por tu fuego,
se atraviesa la mujer devota
aplastada por tu fuego,
se atraviesa el perro guacho
lamentándose entre garrapatas,
y en la madera del viscoso árbol
se arrastra la hiel de los cuerpos secos,

(tamborileo
permanente
sin tregua
en la noche negra,
el tam tam
sin descanso
en frenesí
bajo la noche negra),

con un lucero.

6 jul. 2010

La basura del poeta

Fesal Chain

Ninguna política, ninguna imagen histórica de héroes proletarios o burgueses, ningún eslogan, ningún discurso, ningún crecimiento del PIB o elección de diputados, ninguna bandera, ninguna estatua ecuestre de héroes o de mártires, nada, ni bocinas, ni trombones, ninguna canción de agitación y propaganda, nada, nada, despierta al chileno medio de su abúlica caminata, de su consumo desenfrenado y desarraigo, cual paloma ciega comiéndose una fruta podrida rodando calle abajo.

No se trata de llorar la larga marcha de la vida, sino de fijar el “espíritu de la época”. Para qué, se preguntarán ustedes, para qué queremos mirarnos en un espejo opaco y trizado más encima, con su marco de oropel gastado en la vieja casona, llena de viento por dentro, que mira al mar. Probablemente, para poco. Probablemente para acompañar en un futuro, con balances y memorias, la caminata de los otros, de los hoy siempre olvidados o de los que vendrán mañana a relevarnos.

Porque no tenemos murga, ni tango, ni canción nueva, ni boleros, pero tenemos la palabra, la telúrica, que nos surca las venas y espesa la sangre. Tenemos la palabra palpitante y vendedores ambulantes de libros o detrás de empolvados anaqueles. Tenemos creadores vagando por las calles y flotando en el ambiente, pero por sobretodo aún al loco pueblo, pobre entre los pobres, que aplaude y se emociona con sus escritores. En esa maravillosa algarabía reside firmemente la triste estadía del que crea, su pesar pero también su esperanza, tal como dice el tango, del que somos su remedo:

“Por seguir tras de su huella
yo bebí incansablemente
en mi copa de dolor
pero nadie comprendía
que si todo yo lo daba
en cada vuelta dejaba
pedazos de corazón...”

Pues la palabra es sembrado de sístoles y diástoles, sobre la tierra fértil del pueblo que sufre tanto o más y desde otros territorios más concretos, que aquel que llena hojas de papel con ideas, imágenes y sonidos. Por eso cuando apenas llegado a Valparaíso caminando por el cerro, me acerqué muy temprano por la mañana a conversar con el recién conocido hombre de la basura, para pedirle que recogiera cajas y escombros delante de mi casa, y recibí por respuesta un giro de su cuerpo y un grito a sus compañeros: ¡¡ ehhh miren, es el poeta, recojamos la basura del poeta ¡¡, fui el hombre menos perplejo, el más emocionado y agradecido de mi oficio y el más futurista habitante de sus viejos laberintos.



5 jul. 2010

Y loco pero tuyo, que sé yo


Fesal Chain

a Graciela

“Nos sale a saludar la gente linda
y loco pero tuyo, que sé yo
a ver, provoco campanarios
con la risa
y al fin te miro...”

Astor Piazolla, Balada para un loco


cuadraturas
normas
reglas
estructuras,
me quedan como poncho
si ni el baile y su orden
libre me sujeta, ¿ves?,
trastabillo
en descompás y me sonrío
y qué quieres amor
yo no sé
o qué sé yo,
sólo siento
ebullición
como el tubo fluorescente
lleno de arenillas estallando
que hay en mí,
cuerpo-flujo
lanzado a esa estrella
amor,
al mismo lucero
que tu ves
que tu siempre ves
así lanzada,
amor.

La respuesta


Fesal Chain

“No puedes volver atrás,
no tienes más que seguir,

que no te aturda el engaño

sigue y sigue hasta el final,

la herida que va contigo

quién la puede mejorar...”


No puedes volver atrás; Víctor Jara.



Si el mundo no me ama,
acaso, ¿no soy del mundo?,
¿acaso soy el que siempre amo,
o formo parte
de aquel ejército de reserva del odio
que viaja junto al viento?,
¿acaso tendré que golpear
como aquel trovador judío
las puertas del cielo?

Si el mundo,
cual imagen de un Polansky
ensangrentado y goteando
sobre una cuna, ha hecho el concilio
y construido el supremo secreto,
el conciliábulo de fuego
bajo la ventana de un hombre,
¿tendré que escapar
de la caldera que me observa?,
o deberé aferrarme
a la costilla sudorosa
y seguir saludando
a los seres sin la esfera brillante
sobre sus nucas desnudas,
con una mano adelante
y una cínica sonrisa?

Hospitales, cárceles,
psiquiátricos, pasos de ganso,
visitan y revisitan
en eterno retorno,
la gloria del último hombre
que sostiene la hebilla inexistente
de su cinturón.

¿ Son cada día y cada noche,
menores las consecuencias
de las consecuencias de su hacer,
de sus errores y aciertos
de sus esperas y voluntades
o aumentarán hasta lo indecible
como un grito seco,
bajo una cámara de hormigón?

Si el mundo no me ama, acaso
¿no soy del mundo?,
es cierto, no lo supe ayer,
y hoy no lo sé,
como no lo lograré saber mañana,
el conciliábulo bajo la ventana
de este hombre, nubla su mirada,
es cierto, tan cierto, tan cierto
sólo la intuición flotando
tiene la respuesta.

1 jul. 2010

POEMA DEL SIGLO XXI


Fesal Chain

Es de noche, escucho el primer disco
de Edward Sharpe and the Magnetic Zeros
una banda de 11 músicos que viven en comunidad,
y que recorren como un circo pobre chileno
los Estados Unidos en un bus escolar.
Hoy por la mañana, después de un café-no-es-café
y el mismo cigarro de humo azul,
me fui al ciber café-no-es-café
busqué Becas para escritores
me encontré con una, bordeando Ciudad Juárez,
sí, el mismo pueblo de soplidos de mujeres sin cuerpos
en pleno desierto de Arizona, el Comala del Siglo XXI,
nota al margen: -uno de los capítulos obligados
en la vida de cualquier lector lúcido
aquel de Los Detectives Salvajes
de mi hermano inexistente-,
mientras tanto, la música de la banda es delirio,
oscura como un mar de noche, y no deja de dar cierto temor
o más bien despierta aquel escondido temblor
que a veces llevas dentro,
el miedo del buen paranoico del siglo XXI,
y me duele la ingle, tengo puntadas en el bajo vientre
e imagino como un buen hipocondríaco
que puede ser una infección enorme o cáncer
el cáncer del Escorpión bajo la sombra de Neptuno,
y desde la puerta del Internet vacío
el barrio es extraño, se pasea un pintor triste
y maestros de hoteles para turistas,
los comerciantes y vecinos escudriñan
te observan detenidamente, detenidos
detrás de sus puertas batientes,
mientras los compadritos
y los traficantes pululan, con sus caras de sádicos payasos
alrededor de una plaza sin niños y sin extranjero alguno,
y si hay belleza hoy, es porque en la oscuridad
nuevamente el mar refleja a la luna
mientras los barcos titilan,
con sus lucecitas blancas como esa luna
o viejas fotografías de mis maestros y maestras,
viajan a través del aire,
y creo como un buen neurótico del siglo XXI
que me estoy volviendo loco, que ya no aguantaré
al siglo que se estira como plástico caliente,
o los dolores bajando por mi pierna, ni al bisturí en mi carne
maloliente y sudorosa, mientras curvo la espalda
bajo las manos de la doctora alemana-manos de tijera,
que caminar en las mañanas cerro arriba en busca de recursos
y diálogos fugaces de celular-cajita de música
o escribir sobre una izquierda inexistente
para lectores virtuales
no me dejará jamás vivir tranquilo,
que puede que El Paso sea sólo un sueño vidriado
como que sea la realidad real que brillará
en la bruma de la vida bajo la nueva forma
de mis textos desperdigados-repatriados,
que la serpiente del desierto de Arizona
marcará con su cuerpo cascabel y lengua delgada
mi errante camino en el silencio de la tarde anaranjada
con una voz milenaria susurrando sobre mi cabeza,
que me encontraré con esos músicos de terror
y los escucharé desenchufados, de rodillas en la arena
con la pupila de mi ojo derecho pegada al fuego,
cuando el águila estire su plumaje entre las nubes,
en la penumbra de la paloma,
y que en un azaroso tiempo, sin estaciones ni días
decidido a rodar, me casaré cual gringo viejo
con la próxima mujer muerta
de Ciudad Juárez.

Oficios


x Fesal Chain

Instalador de letreros luminosos y cableador
periodista minero en yacimientos de cobre y oro
impresor de panfletos y boletines
vendedor de pan amasado y empanadas
maestro cocinero de colaciones y galletas
asesor en micro empresas para comunas pobres
lugarteniente en ascenso
vendedor de suscripciones de revistas
reponedor de botellas de supermercado
profesor y encuestador del censo
trabajador social en prevención de drogas
periodista deportivo de clubes de barrio
asesor en comunicaciones
aprendiz de caricaturista
repartidor de pan de pascua en motocicleta
administrador de restaurante
microempresario de publicaciones comunales
profesor de preuniversitario popular
diseñador y aplicador de encuestas
jefe de proyectos en universidad pública
fotógrafo
contador de cuentos en restobar
aprendiz de prevencionista de riesgos
militante revolucionario contra la dictadura
microempresario gastronómico
transcriptor de entrevistas a mujeres de ollas comunes
reportero para servicios de salud
lector de tarot
barman y cajero
instalador de escenarios
ayudante de cocina
aprendiz de cuadro político militar
supervisor y evaluador social de proyectos
sociólogo
comunista por vocación y opción
editor de libros y memorias
profesor universitario y de institutos profesionales
garzón, tarea que incluía limpiar baños
diagramador
vendedor de libros en librerías y en la calle
dirigente político juvenil
controlador de imprenta
postulante a vendedor de farmacia del Dr. Simi en Curacaví
narrador y poeta
atentamente Fesal Chain,
un servidor