Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
La Patria Dibujada. El Niño Rodríguez

31 oct. 2008

Poesía del bienaventurado


Acá abajo
no se mira
la promesa
siempre incumplida
de los otros.
Acá abajo miramos
con el propio ojo
con el único ojo
el que nos queda
ya no quemado por asombro
la vida misma
el hogar,
el hombre con la mujer,
el hombre con el hombre,
la mujer con la mujer,
y a nuestros niños y niñas,
y el árbol de la cuadra
y el gato o el perro
que duerme a la berma
del camino de Samaria
y a las cosas que denominamos
por costumbre y uso.
Acá abajo, forjamos la emoción
la disposición corporal
a la acción
y forjamos la acción misma
con el sueño cubriéndonos enteros
con el sueño,
que nos permite vivir.
Acá abajo vivimos
de continuo
abandonados a la utopía,
que hemos construido
porfiadamente
en nuestros
500 años de abandono 
y soledad.

Cáliz

ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,
SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,
QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS
Y POR TODOS LOS HOMBRES


y antes de terminar la frase                
parapetado                           
en la vieja bodega 

le volaron el mentón                                                   
con una ráfaga de la
Avtomat Kalashnikov
modelo 1947.

24 oct. 2008

Poesía religiosa

Cuando el pueblo dice
que un héroe u otro
este o aquel
vive en el corazón
del pueblo
que lo nombra
dice 
que la resurreción 
existe.

23 oct. 2008

Cuando me encontré



La paradoja
es simple
si te ves siempre
cara a cara con tu  cara
si te saludas soberbio 
orgulloso de tus gestos 
y vuelan en la página 
de tu insuflado cerebro 
las palabras
si es  poza de agua de Narciso 
tu espejo de mañanas
no te encuentras
no te encuentras nunca.

Si tirita de frío tu espina dorsal
y a cada minuto del día 
un llanto se encoje
por no llorar
cuando ves 
la alegria de la vida 
y el dolor humano y sus cotidianas
entonces te encuentras 
te vuelves a mirar
te encuentras pleno
por amar.


22 oct. 2008

Sendic por estos días

Sendic
retina 
oído
en las circunvoluciones
de estos días
el Bebe
Ruffo
por acá
en las callecitas
en el ojo
línea
fibra apuntando
a las risas
de las fotografías 
blanco y negro
setenteras
de Fabiola
y como un deja vu
Sendic
retina 
del oído
tímpano de la cámara fotográfica
de mi cuerpo impactado y un tanto viejo
en las circunvoluciones
de estos días
el Bebe
Ruffo
por acá
en las callecitas...



16 oct. 2008

Escucho tu voz

Una mujer me dijo 
que mi palabra estaba
caída, demasiado  triste
es la noche que regresa
y escucho tu voz esa que estalla,
tu boca nueva 
y es la noche que regresa primavera 
escucho tu inconfundible conversación y arenga.

Acá la misma ventana
ojo de siempre iconoclasta
que piensa y devanea
antes de salir, 
antes de echar a andar
y escucha huele y mira
tu boca llena de conquistas,
porque triste es la palabra
triste en la espera de su vuelo
por los aires y caminos.

12 oct. 2008

Poema Militante



Tantos han partido
en esta breve
pero fecunda historia
de nuestro rojo y negro,
tantos han partido,
ayer Martín, el sencillo,
en aquel departamento
de Rotonda Rodrigo de Araya
los dos sentados en el suelo
discutiendo, conversando, analizando
y hoy Nelson, el preclaro
brillante en sus propuestas
valiente en sus afrentas
y yo tan joven en mi pieza
secando la tinta en sus papeles
documentos
doblándolos
armando cuadernillos
para el pueblo militante
nuestro pueblo rojo y negro
que brillara con luz propia
en el cielo azul de Chile,
y que pese a los que parten
no cae en el olvido
con el soplo de la muerte.

11 oct. 2008

Diálogo


Niño 1: Ya ves, tu sueñas, sueñas, soñador, implacable soñador/
Niño 2: Y en las cárceles del mundo se caen las cabezas, se caen los mentones quebrados y el ojo de la mirada, el mismo ojo come mierda en el pocillo de metal/
Niño 1:  Ya ves, tu sueñas, sueñas, soñador, implacable soñador/
Niño 2: Y en el principio fue el Verbo/


Traición

Camino al mar
camino a su arrullo
vierten agua mis ojos
mi grito se llena de sal.
Camino al mar
y la historia se repite
traiciones a la deriva
traiciones que vuelven
y se quedan,
son los  mismos
los de siempre
ángeles caídos
ratas a sueldo
en las cloacas
de la patria.



Invierno en la patria

Ayer cantábamos
de noches frías 
del dolor furioso
y la dura vida.

Ayer se nos cerraban
las puertas y ventanas
de la patria.

Ayer, nada más que ayer.

Hoy sentados en un restaurán
tomando vino fino
eligiendo el postre
conversando 
con esos 
tan, pero tan educados
dueños del destino humano.

Mientral detrás del vidrio
que da a la calle
o detras de la barra del bar
o detras del muro
que esconde la cocina
los sencillos
siguen en lo mismo
en la noche
transida
de desesperanzas
y  rutinas.



8 oct. 2008

El tiempo

Hoy por hoy
la bandera del vecino
todavía flamea
mientras pasa
la vieja carretela
tirada por caballos...

Hoy por hoy
la misma ventana 
me muestra el mismo viento
el mismo sol de primavera
los mismos aromos amarillos...

Hoy por hoy
he retrocedido un poco
me había arrimado al sueño
me había arrimado al sol
como Ícaro...

Y entonces lo de siempre
como lluvia sureña
como poncho negro
como la húmeda
caminata del indio en silencio
como la tetera
humeando en la vieja cocina
a leña
como la calle de tierra y piedras
llena de pozas de agua
y reflejos de ampolletas antiguas...

Se me vino el tiempo presente
el verdadero
el que transa e intercambia
las monedas
el que transa y trueca
documentos 
palabras grandilocuentes
el de siempre
el tiempo 
que había engañado
con mi sueño...




3 oct. 2008

Auto retrato sin mitología


Siempre trata uno en literatura, incluso cuando se trata de auto retratos, de hacer cierto tipo de mitología, de uno mismo como personaje, y de la vida que nos tocó vivir. Yo he pasado por muchos procesos en donde he tenido que ver mi realidad al blanco de su ojos. Sin mitos, sin mentiras, sin engaños. 

Me parece que es la transformación personal de la que hablan ustedes, la he hecho para comenzar nuevamente a transformar, como ustedes también dicen, los procesos y las estructuras, me siento ahora más preparado que ayer. 

Tuve que ver mis oscuridades y perdonarme y perdonar. No fue fácil el camino, porque como dice el poeta no hay camino realmente sino los pasos que damos. Yo participe de la generación de los '80, en el MDP de la Universidad Católica de Valparaíso, en el ARCIS donde hicimos la memorable Rosa Blindada, en el MIR único y cuando ya no lo era, en algunas de estas orgánicas tuve responsabilidades importantes, no públicas y bueno las tomé acorde a mi edad y a mis fortalezas y limitaciones. 

En ese trayecto, la mitad de mi vida, vi morir compañeros y aún en estos tiempos a otros los veo caerse en el fragor de la existencia y a algunos resistir. Mi historia es la de un joven de los '80 que dio una pelea sin transar contra la dictadura, pero que siente hoy con el paso de los años también, que no dio lo suficiente, acaso sea una culpa inmerecida, producto de ver que tantos y tantas dejaron sus vidas o sus cuerpos torturados en la lucha fratricida. 

A veces, mágicamente, no quisiera que hubiéramos nacido en la turbia represión más cruenta, esa que nos enfermó y nos debilitó lo más sagrado nuestro, pero que no fue destruido. Nosotros la generación que fuimos niños en el golpe, que leíamos Mampato o Cabro chico, que veíamos Tevito y Música Libre, ya veníamos como dice Lemebel, con la alita quebrada y a pesar de eso, fuimos silenciosos ayudistas o parafernálicos encapuchados o duros militantes, duros cuadros y también blandos locos lindos que paseaban su cuerpo enclenque en el Trolley y en El Castillo, bailando tomando y fumando una cierta decepción y angustia del ser. Fuimos todo eso. No fuimos ni ángeles ni demonios, fuimos seres humanos. 

Yo he tratado de buscar fotos de mi estadía en la noche oscura de la dictadura, cuando salí en un afiche cuasi homenaje o en alguna manifestación del hambre, de los degollados, de los quemados, de los hermanos Vergara-Toledo, del funeral de Jécar, no encuentro ninguna. Porque también a la vez que organicé ciertas cosas, fui un ser anónimo y uno más de la calle, en San Miguel, en La Florida, en Fleming o en la Exequiel Fernández o en Las Condes, donde era más fácil esconder lo prohibido. 

En fin, esta carta es desde el corazón, desde el orgullo de ser un joven de los '80, de la pena pero no del derrotismo, del tremendo coraje pero no del odio. Hoy soy papá de dos hijos maravillosos, Elías y Fernanda, convivo con mi pareja en el viejo barrio Mapocho, hago empanadas para vivir y clases de sociología en un Instituto donde los jóvenes no son tan distintos a lo que fuimos nosotros. 

Me he reconstruido, poco a poco, paso a paso. Participo en política acá en Cerro Navia con jóvenes de 20 o 25 o menos que creen en lo mismo que creíamos nosotros y que también se ven traicionados por los señores de la política de siempre. Soy escritor, soy poeta, soy nada menos que todo un hombre, con mis rebeldías de siempre, con mis valentías y con mis temores en esta sociedad cerrada y prejuiciosa, conservadora y de mentira. 

La ideología no ocupa gran lugar en mi vida, no es lo que me mueve realmente para ser un inconformista y seguir luchando, me mueve el amor y el querer también recuperar algo del tiempo de ayer, porque fue épico, pero fue de pérdidas y abandonos de los demás y de uno mismo. 

Probablemente algunos tengan un juicio diferente y yo sea demasiado descarnado sobre mi realidad y de la vida que vivimos, pero sé que luché y gané experiencia y que ahora es mi tiempo nuevamente, porque no he muerto, es mi tiempo de luchar con más consciencia que ayer, con mas inteligencia, con mas amor a los demás y a mi mismo, por que hoy, soy más hombre que ayer, y sigo pensando como en aquellos tiempos, en que nacíamos al sueño maravilloso y siempre por construir, de la igualdad y el amor entre los hombres y mujeres de esta patria aún inexistente.


2 oct. 2008

Juramento

Cuando en la pequeña casa
hice mi juramento
cuando tomé
ese pequeño carné
como un librito colorado
de niños
miré alrededor
mire las máquinas de coser
y me ví
alrededor de mis tías
costureras
del día y de la noche
cansados los párpados
trabajando
para subsistir.
Cuando en esa pequeña casa
hice mi juramento
prometí nunca irme
siempre quedarme
nunca abandonar
siempre persistir
nunca me imaginé
ese día,
ni en la noche
alegre
bajo las estellas
de mi pobreza
que se irían los otros
que abandonaran
que no persistieran
los otros
los que mi juramento
de amor
tomaron.


Un pajarito gris

Un hueco
en la caja toráxica
un túnel
que se apaga en medio
de todo el viaje
y tan solo
un pajarito gris
son las palabras:
no estaré
más
junto a tí...