Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
foto Fesal Chain

31 dic. 2009

Es cierto, soy poeta


x Fesal Chain

Es cierto, soy poeta,
es decir que soy
un nostálgico de cierto pasado
y de un futuro que no llega,
y me pongo un poco melancólico
en las fechas celebradas
de un tiempo que se escapa,
llevo en mi espíritu
a los poetas de mi amor:
a García Lorca
para celebrar la diferencia,
la sutil triquiñuela
de dedos al piano
y de duendes tras la puerta,
a Miguel Hernández
dibujando soles
y llorando versos a su hijo
entre cebollas y humedades,
a Pezoa Véliz cuando llueve
cuando veo al vagabundo de la esquina
o vuelvo a oler
los hospitales públicos
pintados de aquel sucio verde,
a Gabriela en su terrible
rebeldía e impostura,
a Neruda en su mirada tímida
de niño del sur siempre escondido,
a De Rokha en su reyerta infinita
que esconde al hombre bueno
y pacífico de Chile,
a Armando Rubio Huidobro
y a toda mi generación
que cayó del mismo balcón
en aquella noche del 80,
a Rodrigo Lira, lindo loco lindo
que en su contrapunto existencial
nos mostró siempre
el degradé de los colores de la vida,
a Roque Dalton
quien me interpela día y noche
o guerrilla o palabra,
¿cuál es el camino de mis
amores y rabietas?
a Walt Whitman, a su potencia
democrática y sexual
y su epopeya,
es cierto, soy poeta
que trata de escapar a esta realidad
que me signa la frente
con una cruz de hierro,
pero cuando abro la puerta de mi casa
vuelvo a encontrarme cara a cara
con el niño triste
que pateaba piedras en Liquiñe,
o con el adolescente
que se mordía la lengua
en la oscuridad de la patria malherida,
o con el joven
recién caminando por el mundo
de la mano de los hijos
por las plazas y capillas,
por los juguetes
de mi Fernanda y de mi Elías,
o todo un hombre
encerrado
pero para libertarse,
siguiendo paso a paso
las enseñanzas de un maestro,
que se negaba a sí mismo
en su plena algarabía
de sueños y futuros,
y me veo hoy en el espejo
soy todos y cada uno
de aquellos
que he dejado en el pasado
de los demás y de mí mismo,
de las mujeres que amé y que amo
con sus delicadas miradas,
y manos
como pequeños pájaros
en un cielo de relámpagos,
es cierto, soy poeta,
y como lo he escrito tantas veces
no olvido a mis amigos y amigas invisibles,
que me aman
y me llenan de inmerecidos atributos,
es cierto
soy poeta,
y volveré al padre y a la madre,
a la hermana
que aún no encuentra su cometa,
a los niños de la patria
y a mi casa
de leños y de viento,
es cierto, más que nada,
soy poeta
y cuando ya no esté entre ustedes,
y ni siquiera se recuerde
mi paso por el mundo,
volveré como un fantasma
colmado de palabras,
para acompañarlos
en el día
de su muerte.

29 dic. 2009

Carta de fin de año a mis amigos y amigas invisibles, la respuesta está en el viento

Fesal Chain

Jorge Luis Borges en una de sus entrevistas, habla de los amigos y amigas invisibles, de las personas que leen los textos del poeta, del escritor y a los que uno no ve realmente. Las nuevas tecnologías que no alcanzó a conocer Borges y que si hubiese tenido la oportunidad, probablemente tampoco las hubiese ocupado, nos permiten conocer en cierta medida a nuestros lectores, al menos leemos sus comentarios, sus críticas y de súbito, estos mismos se convierten en creadores,en escritores, en poetas. Hay más interacción hoy, que en los tiempos de Borges, que también fueron nuestros tiempos.

Como bien dice Faulkner, uno no escribe para Juan lector o para los críticos, sino como una respuesta a los demonios que nos interpelan día a día. La escritura es una maldición, uno no descansa hasta que plasma en el papel lo que requiere decir, lo que imperiosamente necesita exteriorizar al mundo. Pero a su vez es una bendición. Puesto que uno sabe que lo escrito lo leerá alguien, lo tomará suave o burdamente y lo redireccionara a sus propias experiencias, expectativas, deseos e intereses.

En los diarios y sitios digitales, a uno le piden su foto e incluso sin pedírsela la ocupan así, sin más. A mi personalmente me da pudor. No requiero que conozcan mi rostro sino mi obra, y es imperioso que cada uno de los que leen mis artículos, mis poemas y mi trabajo literario, entiendan que en la medida que la obra se separa del autor, esta misma va generando un personaje que no es el autor mismo y a su vez un hablante que es la totalidad de las voces que se van sumando desde cada escrito, y que este hablante no soy yo .

Así que quien escribe, se va transformando en otro, en aquel que no existe y quien lee también sufre una metanoia, una transformación, y ustedes seguramente los sienten cuando leen, no son ustedes sino la suma de quien ha leído a lo largo de los años, un personaje lector. Han ido a la India, han surcado los cielos de los Himalaya, se han adentrado en los recodos de la Ciudad de los Césares, o han sido asesinos en las calles de Bogotá o Nueva York. Han caminado junto al mismo Borges por los parques de Buenos Aires y han conversado con Cortázar y Virginia Woolf (a propósito, ¿quién le teme verdaderamente a Virginia Woolf?). Han sido protagonistas de revoluciones y descubrimientos, de reflexiones a la orilla de un río que nunca es el mismo, de amores tormentosos y de borrascas a la luz de la luna de un país inacabado. No son ustedes, sino la suma de los personajes que han ido construyendo en sus lecturas de siglos, a través de sus bisabuelos, abuelos, padres, bisabuelas, abuelas y madres.

Entonces nos encontramos, el personaje que ustedes son con el personaje y hablante que yo soy en esta página, ambos somos imaginarios y somos amigos.Hemos comenzado a amarnos y a necesitarnos también. Cada día que escribo pienso en ustedes, no lo hago en función de ustedes, pero se que existen y que esperan las palabras. Cada día que leen piensan acaso que este autor, este personaje, este hablante, esta voz, puede estar escribiendo un artículo, un ensayo, un poema y abren las ventanas de la casa para escuchar el sonido del viento y las palabras que este trae.

Soy un poeta, un escritor, un hombre sorprendido por la vida. Nunca pensé que mis palabras serían leídas por tantas personas, nunca lo esperé. Y que a veces estas palabras, acompañaran la soledad de otras vidas, o llevaran alegrías y esperanzas a mujeres y hombres lejanos, de otros países y latitudes.Cuando a los siete años de mi edad, comencé a escribir, pensé que era un ejercicio ególatra de quien desea mostrar sus atributos. Al paso de los años me he dado cuenta que es todo lo contrario y así he tratado de hacerlo y la vida misma y la literatura me lo han exigido. Escribo para que mis propias palabras y las propias lecturas de ustedes, transformen mi cuerpo y mi mente, como lo haría un escultor con la piedra de granito o con el mármol. En mi caso intuyo que soy nada más y nada menos que granito.

Jamás imaginé nada de lo que sucede y me recorre, y sorprendido, gratamente sorprendido, me inclino ante ustedes, maravillosos amigos y amigas invisibles, porque a lo largo de décadas de trabajo persistente, me han hecho el escritor que soy, me han permitido ser y estar en el mundo, me han hecho nacer de nuevo, como en el encuentro entre Nicodemo y Jesús a quien le pregunta: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? (S. Juan 3:4) a lo que el Cristo responde: El viento sopla de donde quiere, y oye su sonido; mas ni sabe de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que ha nacido del Espíritu.(S. Juan 3:5-8). Pues bien, si ustedes no saben ahora, por qué me han renacido, es fácil, abran su ventana, la respuesta, mis amigos y amigas, la respuesta, está en el viento.


27 dic. 2009

Hermanos de mi sangre

"Post tenebras lux".
José Miguel Carrera.


Hermanos míos
hermanas de mi sangre
tiernos humanos
sin resabios,
de la maldad del mundo
y sus rabietas,
han clavado mis manos
en madero
he sufrido
la marginación
y la pobreza,
el ovido por lustros
de mi palabra
que ha tratado
de ser buena.

He sufrido
la burla y el denuesto
de los poderosos
y los ricos,
de las sectas
que trafican influencias
cargos menores
y monedas.

Pero todo ha sido escrito
en mi frente
y en mi espalda
como un vil resumen
de los golpes
ejercidos en vosotros,
y la tela hiriente
sobre mis labios machacados
no ha sido más
que el silenciamiento
de vuestras ideas y cantares,
y son los latigazos de la vida
que sin esoteria
ni esperanzas
construyen en mi cuerpo
tu mañana.

Puesto que ya viene el día
en que el cielo oscurecido de la patria,
como un cataclismo blanco que se abre
hará temblar la mentira y la ignorancia.

Puesto que ya viene ese día
corre y vuela,
en que los señores de la ley y fariseos
en sus púlpitos de lujo y granjerías,
temblarán como los pusilánimes
que han sido,
y los hijos e hijas del dolor
y la miseria
se erguirán como los dueños de su vida.

23 dic. 2009

Cuba de todas mis calles, de todas mis camisas poema

Fesal Chain

Quienes son
los que suman
heroico manantial
y blindado lecho,
en suerte de caminos
de espiral y humo,
cómo corren
las camisas
y los torsos
transpirando calles
marejadas y errantes soles ,
los que ayer
filosos en la carne
de eléctricas guitarras
en fuego y sangre,
los que nos educaron
en los segundos
chispeantes
de la vida,
y para siempre,
si yerras
o caes,
o te critico cual
rechinar de dientes
apretados,
es por el amor
que te debo
y que me tiembla,
por el amor que te muero
y que me entregas,
Cuba mía, mía
de todas mis calles
de todos
mis orgasmos
de todas camisas.





22 dic. 2009

No me sumaré

No me sumo
a la desesperación
ni al desconsuelo,
de quienes lloran
sus prebendas
y sus puestos,
no me sumaré.

No me sumo al miedo
de perder el trabajo
rutinario y burocrático,
donde las únicas palomas
que vuelan son papeles,
timbrados por
el Jefe de Servicio
y bendecidos
por el perfume
del Ministro,
no me sumaré.

No me sumo
a la desesperación
ni al desconsuelo
de aquellos
que perderán
bellos contratos
y fáciles servicios,
y que ya no podrán
viajar almidonados
a las playas del caribe
con la familia feliz
o con amantes y sin hijos,
no me sumaré.

No me sumo
a la desesperación
ni al desconsuelo
de actorcillos
pintores y poetas,
de artistas visuales
gestores culturales
y escultores,
de músicos
titiriteros
y bufones,
que le hacen fiesta
al rey desnudo
recogiendo las migajas
del banquete,
reverenciando
sonrisas burlonas
y billetes,
reflejándose
en el espejo
de los ciegos,
no me sumaré.

No me sumo
a la desesperación
ni al desconsuelo,
ni menos al delirio
de los viejos,
de ver al dictador
resucitado,
de mandíbula trabada
y lentes negros,
y a los
Hawker Hunter
trazando el cielo
de Santiago,
no me sumaré.

No me sumo
a la desesperación
ni al desconsuelo,
ni menos
al chantaje emocional
y lloriqueos,
de los sepultureros
de mis sueños,
no me sumaré.

No me sumo
a la desesperación
de última hora,
de quienes
me han desesperado
veinte años,
los desconsiderados
de la vida y de mi pueblo,
que en su corruptela barata
y sectarismo,
que en su tráfico de influencias
y sus acuerdos
con el momiaje sempiterno,
jamás nos han dado
algún consuelo,
no me sumaré
no me sumaré
que no me sumaré.

9 dic. 2009

A propósito del día de reyes, de Pablo


Quiero que cantes y juegues

para lo que va a pasar,
es algo que hay que buscar
sin esperar a que llegue,
sin magias y sin leyendas
y con lucha y con amor
vendrá la revolución 
sin santos llenos de estrellas...

Pablo Milanés



***

Y en esa casa
de Los Boldos
con rejas
y sin cortinas
bajo la fría tarde
del invierno de la dictadura,
el perro pequeño
jugueteando
con zapatos rotos,
sin café ni carne
sin leña ni frutos,
con El Rebelde
paseando sus páginas
a mimeógrafo,
y el estensil manchado
en tus manos largas
de guitarrista clásica
sin guitarra,
como son hoy
las manos de Fernanda,
en la casa
de Los Boldos
arremetiendo contra
la historia de la infamia
contra el hambre
propio y de los otros,
y tu hermano y hermana
de madrugada
mirando la risa congelada
del padre bajo la diáspora
y el olvido,
nada más que una foto ajada
escondida en el velador
y su risa que no volvió
a la patria,
que se congeló
en la cama
veraniega del exilio,
tu abandono
y el mio,
nuestros sueños
rotos
nuestras rabias
y maldiciones
y las breves alegrías,
en aquella casa
de la madre entre libros
y nerviosa risa,
y el mismo perro
revolcándose en la tierra
y la pieza de atrás
carcomida
por mis manos,
hecha trizas
para calentar las tuyas
en la antigua salamandra,
así era nuestra vida
en la casa antigua
de Los Boldos
en la que escuchábamos
Día de Reyes, de Pablo
guardando
nuestra risa para el mañana,
y secándonos el llanto
en tanto llegaba la libertad.

Carta para mis hijos y los hijos de Graciela

Cuando yo tenía la edad de ustedes, es decir entre los 15 y los 24 años, viví siempre en dictadura. A los 15 era aún más dura que a los 24. A los 15 recién llevábamos 8 años del golpe de estado, las calles de noche eran un desierto, aún no llegaba la crisis económica tan fuerte como después y no había protestas populares. Sólo había una lucha soterrada. Los más valientes, de todos los sectores, se movilizaban callados, clandestinos y eran como les decíamos en mi casa, los patriotas del siglo que vivíamos.

Probablemente lo he escrito antes, pero mi vida y la vida de tantos jóvenes de clase media y populares, era un verdadero infierno. Sabíamos por las escasas redes anti pinochetistas a las que podíamos allegarnos, que cada desaparición era forzada, que cada enfrentamiento era falso, que cada hombre o mujer acusadas de abandonar la casa con el amante, era un detenido y desaparecido, sabíamos algunos que habían casas de tortura, campos de concentración clandestinos, y conocíamos la imagen de los esbirros y sus crueldades.

Eramos minoría, queridos hijos. Eramos acaso una conciencia muy pequeña, como llama de fósforo en la oscuridad de la noche de la tiranía. Y junto a mi hermana y mis padres, a veces temblábamos o llorábamos de impotencia al ver a tanto chileno y chilena negando el horror o lisa y llanamente desconociéndolo como si no existiese. Cuántas veces escuchamos, oh cuántas, que los detenidos desaparecidos eran una mentira, que los grupos que heroicamente daban su vida por la libertad de Chile, eran sólo unos cabezas calientes, cabezas de pistola o terroristas. Cuántas, cuántas veces escuchamos eso, no sólo de los pinochetistas sino también de personas comunes y corrientes.

A los quince años, decidí que me haría un firme opositor, con todas las fuerzas que me diera mi voluntad y la conciencia que había adquirido del horror. En el colegio comenzamos a poner afiches de la matanza, a rayar las paredes cuando nadie nos veía. Es cierto, yo no estaba en un colegio público, pero no era fácil entre el pinochetismo y la desidia, alzar la voz. Fui director de la radio y en un once de septiembre cuando aún no era feriado como después si lo fue, puse a Víctor Jara a todo volumen, luego con mi amigo Felipe dimos públicamente la película Missing y yo mismo escribí un poema contra Perro-chet. Todas esas veces llegó la CNI a nuestro colegio. Estábamos siempre en la mira. Quien fuera mi profesor jefe, Hugo Montes siempre puso el pecho, siempre dio la cara por nosotros aún niños.

Eramos los rebeldes en el antiguo colegio de Machuca, que ya no era de Machuca. Habían echado a nuestros amigos y compañeritos más pobres, por el sólo hecho de serlo. Pero a nosotros no, y tratamos en ese espacio a la vez que privilegiado, peligroso por lo que significó en la historia de Chile y en la Unidad Popular, de seguir siendo la memoria, la conciencia y el grito de la libertad sofocada por mano militar y por los ricos de siempre, que tan cerca se encontraban de nosotros.

Ya luego me fui a estudiar a provincia, de estudio casi nada, lo reconozco. Me dediqué a organizar junto a tantos la resistencia en la Universidad y en los cerros, a dar una pelea más real, más dura, mucho más peligrosa, pero no es la historia de mi vida la que quiero contarles solamente.

Me fui metiendo, como digo siempre, en la medida de mis capacidades y limitaciones, en la lucha contra la dictadura. Conocí a gente maravillosa, mujeres y hombres valientes que nada pedían sino libertad y justicia para todos y un país en que no nos levantáramos en las mañanas y nos encontráramos frente a frente con degollados o quemados, con asesinados en las puertas de las casas, con niñas hechas polvo en bicicleta, con hombres y mujeres vueltas locas por la tortura.

Lo demás que siguió, lo he escrito demasiado. Todo esto lo hicimos por amor, hijos queridos. No queríamos que ustedes y nuestros nietos vivieran la miseria de una tiranía como la que sufrimos tantos años. No queríamos que ustedes al nacer y desarrollarse tuvieran que quedarse callados, ser mudos testigos de la barbarie y no poder expresar libremente sus ideas o sus emociones más sentidas. No queríamos que vivieran los que nosotros vivimos, la destrucción de las familias, de las amistades, el exilio o la muerte de nuestros amigos y amigas. No queríamos más muertes, de ningún tipo, para nadie.

Hoy a casi 20 años del término de la dictadura, puede que gane la derecha en Chile. La misma, la misma derecha que gobernó con Pinochet, sus mismos personeros, sus mismos malditos aliados que callaron tanto tiempo o que fueron cómplices de la violación a los derechos humanos y sociales de todo un pueblo martirizado durante décadas. Los mismos que se llenan la boca con el valor de la vida del que está por nacer, pero que les importó un comino la vida de los que ya estaban más que nacidos. Los mismos que se llenan la boca con la libertad individual, pero que no trepidaron en amordazar al menos a la mitad de Chile, torturar a 20.000 o más chilenos, exiliar a casi un millón, detener y desaparecer a más de 3.000 o ejecutar en falsos enfrentamientos a cientos. Los mismos que negaron el Informe Rettig, que siguen negando sus responsabilidades en crímenes de lesa humanidad como personeros de la dictadura, los mismos que ningunean el asesinato de Frei Montalva, y que siguen hablando en sus casas y en la privacidad, de Allende o de Víctor o de Miguel, como hombre deleznables, los mismos que son capaces de hacer todo lo imaginable y lo inimaginable para preservar sus intereses y riquezas.

Yo los conocí muy bien, a esa clase alta de derecha, puesto que no provengo del mundo popular, sino de una clase media que tuvo acceso a educación y redes que muchos no han tenido. Los vi en sus casas, los escuché, los sentí en mi más profunda sensibilidad de niño y joven, como odiaban a todo lo que oliera a pueblo y a izquierda, como eran capaces de reírse de la empleada doméstica por pololear con el carabinero, de hablar de los "rotos" y de las "chulas", como vivían como reyes mientras las personas que trabajaban para ellos eran mal pagadas y mal vistas, acaso como negros, como hombrecillos y mujercillas inferiores, que sólo servían para el trabajo manual.

En mi casa y en la casa de muchos genuinamente de izquierda y humanistas, aborrecíamos siempre ese imperdonable clasismo, acaso porque sabíamos que nosotros más allá de las oportunidades y logros de nuestros padres, proveníamos de una clase media laica, austera y del mundo popular de los inmigrantes. Y para que estamos con cosas, ni yo, ni mi hermana, ni mis padres, debemos llevar las oportunidades y relativos progresos al menos los educativos, como cruces, cuando demostramos en los hechos hermanarnos con los perseguidos, entender a los luchadores y ayudar en la medida de nuestra realidad, a quien golpeó la puerta de nuestra casa en desesperada huida.

Pero también quiero contarles que conocí a pocos, pero los conocí, hombres y mujeres de la clase alta chilena, que fueron duros y consecuentes luchadores contra la dictadura, que sufrieron el horror de las torturas, la persecución y la marginación y quiebre de sus propias familias, por estar juntos a los sedientos y hambrientos de justicia. A pesar de que yo he optado en mi vida por la literatura y socialmente por los oprimidos, aprendí de esas personas y de una familia en particular proveniente de la oligarquía, gran parte de lo que puedo defender hoy, el amor a la verdad y mi vocación de justicia social y hermanaje, si así se puede decir, con los perseguidos y humillados de la tierra, de los cuales, queridos hijos, orgullosamente me siento parte. Ahí, con esa familia y con la mía, aprendí que vale mil veces ir siempre al pueblo y confundirse en él, en la práctica, que andar esgrimiendo presuntos o reales orígenes populares y traicionarlos.

Hijos míos, esta carta realmente es para ustedes. La escribo con la pena y con el desaliento de saber que probablemente, ni siquiera pasada dos décadas, la infamia y la inhumanidad volverán al palacio de gobierno donde murió nuestro Presidente Mártir, si así sucede, yo ese día a pesar de la racionalidad política, de mis análisis y de mis arengas, lloraré por mi patria. Lloraré como lloré en el pasado cuando impotente, me sentía en los comienzo de la dictadura, parte de una ínfima minoría que sabía del horror y de la lucha y que quería algo más que la conciencia como arma.

Esta carta no esconde una especie de chantaje emocional, que llame a votar de cierta manera u otra, no es el punto. Es sólo una carta para ustedes jóvenes de hoy, quizás suene a derrota, pero no lo es, es más bien una confesión de la vida y de la pena, es también una reflexión sobre nuestro pueblo, casi tan olvidadizo, como aquellos que perdían la memoria en el mismo instante de que los crímenes se cometían o que pensaban en su diario vivir, que sólo el trabajo y la familia era la realidad y todo aquello que no veían, era tan sólo un fantasma o un invención de los comunistas.

Es también, esta carta, de cierta manera una contextualización histórica. Que gane la derecha en Chile, es para mi generación y para todos quienes sufrimos bajo la dictadura, lo mismo que para el pueblo Alemán hubiese sido que los Nazis, sus personeros y esbirros llegaran en plena década de los 60, al gobierno nuevamente.

Como dijo Pablo Milanés en su canción, Si morimos:

Ustedes lo sabrán, mis hijos, lo sabrán
por qué dejamos la canción sin cantar,
el libro sin leer, el trabajo sin hacer
para descansar debajo de la tierra.

No se aflijan más, mis hijos, no más
por la mentira que nos mata,
porque una lágrima inocente y un dolor
llevando alta la frente gritarán.

Ustedes sonreirán, mis hijos, sonreirán
y sobre el verde de la tumba,
cuando triunfemos, el mundo será alegre
y se amarán los hombres en hermandad y paz.

Trabajen y construyan, mis hijos,
y construyan un monumento a la felicidad,
a los valores de la humanidad,
a la fe mantenida hasta el fin,
por ustedes,
para ustedes.


2 dic. 2009

''La Izquierda Imaginaria'' paráfrasis del Hombre imaginario de Parra

La izquierda imaginaria
enarbola sus rojas banderas
imaginarias
por las sombras de las calles
de una patria que no llega.

La izquierda imaginaria
delira mundos nuevos
complejos lenguajes
y símbolos de invierno
también imaginarios.

La izquierda imaginaria
organiza marchas y mitines
junto a grandes masas
imaginarias
que la catapultan al dominio.

La izquierda imaginaria
delira grandes sueños
y altisonantes frases
gritadas en balcones
también imaginarios.

La izquierda imaginaria
imagina
imaginarios
adjetiva realidades
que no son imaginarias.

La izquierda imaginaria
sabe que le basta
enarbolar y adjetivar
vociferar y delirar
en lejanos balcones inventados.

Para así no tener
que organizar a los hombres
y mujeres de la patria,
practicar lo que enarbola
y quemarse en la hoguera
de la lucha y la miseria de la vida.

A la izquierda imaginaria le basta
ser el vocinglero
imaginario
de aquello que sabe bien, nunca hará
para tristemente agotarse
en el intento vano
de hacer palpitar
el corazón imaginario
del hombre imaginario
encerrado en la caverna.


Textos para Víctor Jara


Textos para Víctor Jara
Fesal Chain



Octubre del 2006
QUILLÓN Y DE FONDO
MÚSICA INCIDENTAL DE VÍCTOR PARA LA REMOLIENDA

Me levanto en la mañana
De la octava
Abro la ventana
De par en par la ventana
Miro la laguna
Escuchando a Víctor
La música incidental
Para La Remolienda
Los perros juguetean
En la terraza techada,
Cerca del fogón,
Las mujeres bailan y llevan sábanas
Toallas, recogen la ropa húmeda
Los pájaros, chillidos y aleteos
El viento despierta
A las nubes negras de su largo lamento
Yo escucho La Remolienda de Víctor
Me tomo el primer café del día,
Prendo el primer cigarro
De este nuevo día,
Leo la Historia de Chile
De Encina y Castedo,
El tomo de la Independencia
La vida de José Miguel
Escucho nuevamente la música
Los pájaros, chillidos y aleteos
No hace frío
El viento despierta
A las nubes negras de su lamento
Los perros juguetean
En la terraza techada, cerca del fogón
Siento la fuerza
De un Chile secreto y callado
Lo siento en mi piel y en mi alma
Miro hacia los puentes
Hacia los caminos rurales
Las ovejas se amontonan y nos miran
Los árboles nos saludan
Y se levantan de su sueño monumental,
Veo a Víctor caminando con poncho negro
Bailando al trote
Entre cordillera y cordillera
Como un pájaro negro
Con cierta tristeza y desamparo
Y siento la fuerza
De un Chile secreto y callado
Lo siento en mi piel y en mi alma
Y en mi corazón renovado
Una mujer vieja
Me saluda con cariño
Un hombre bueno me abraza
Un joven
Que vuela entre las piedras
Un joven bello se mira
En nuestro espejo,
Y el fogón chisporrotea,
Se enciende fuerte el fuego
Con el color del
Viento y la lluvia de Quillón
Mientras te doy
Un suave y humilde beso
En tu frente herida
Y en tus ojos tristes de niña.



Julio del 2008
VÍCTOR

En el barrio
El viento llena las calles
Formando pequeños remolinos
Que se llevan los papeles viejos
La mujer camina con su hija
De la mano
Y el trabajador pasa en bicicleta.
Acá en el barrio se camina lento
Y cabizbajo
Se camina gris
Y a veces sin sentido
Y el viento hace girar una y otra vez
Las hojas en las veredas de polvo
Remolinos, remolinos
Mientras los perros vagos en jauría
Rompen las bolsas de basura.
Acá en el barrio,
Tú haces falta compañero
Se echa de menos tu fuerza
Y tu voz pausada, campesina
Yo en tanto miro por la ventana
De la casa tibia
Del pan horneándose redondo,
Y siento tu presencia
En el cielo de llovizna
Cubriendo la ciudad amurallada
Y este viento, una y otra vez,
Y otra y otra vez, girando
Remolinos, remolinos
Llevándose lejos los papeles
Y los perros
Y las miradas turbias y el desánimo
El viento, que con su silbido
Me trae tu canción de andamios,
Tu canto proletario
Que sube a las estrellas.


Septiembre del 2008
Carta a Víctor Jara

Querido Víctor:

Siempre te recordamos el 11 de septiembre, tú lo sabes, fue tan violenta tu muerte, llena de tan grandes dolores. Pero, no sé si estarás de acuerdo, Víctor, a mi se me ocurre que deberíamos recordarte además, y sobretodo, el 18 de septiembre. Hoy con mi mujer, te pusimos en el computador, ahora existen los computadores portátiles y en ellos se puede escuchar música, y yo le decía en la cocina, cerquita, muy cerquita del horno donde se estaban haciendo las empanadas, que a mi parecía que tú eras un músico extraordinario, viajaste en tan corto tiempo de las recopilaciones del folklore tradicional al rock, del neo folklore urbano a la música incidental para teatro y también a la música de orquesta. Que no teniai nada que envidiarle a la Violeta.

Y escucharte ahora, este dieciocho en que estamos trabajando, en ese disco precioso, Cantos por Travesura, hace que uno se ría, se divierta, y se alegre, se le alegra el corazón a uno, y en esa cueca al obrero de la construcción, que no se si se conoce tanto, Parando los tijerales, ahí yo me paré no más, me emocioné y salí a la calle, al frente de mi casa, acá en el viejo barrio Mapocho, y me puse a bailar pu Víctor, y coloqué el parlante pa fuera no má, y dale que dale a hacer palmas con la introducción "ahora son tiempos nuevos y andan a nuestro favor, avanza la clase obrera y avanza la construcción" y ahí me convencí, a ti querido Víctor hay que rendirte homenaje todos los 18 de septiembre, cantando esta cueca, la de la contru, así que si me escuchas ahora, dele no más compañero, aquí mismo entre nosotros o en donde se encuentre, "métele fierro viejito de oro, parando los tijerales".


Mayo del 2009
PASEANDO EN UNA TARDE FRÍA, EN EL BARRIO CHILE, CON VÍCTOR


"Voy soñando, voy caminando, voy
en la arena dejo mis huellas, voy
y el mar me las va borrando, voy.
El viento sube a los cerros,
con el viento mis recuerdos,
corriendo al cerro El Aromo
pelota de trapo al cielo,
corriendo vuelvo a la casa,
mi madre siempre cosiendo,
mi padre donde estará."

Víctor Jara, En algún lugar del puerto.

Año de 1980, mi padre cumplía los cuarenta y dos, siete años del golpe, yo catorce años apenas. Cuál sería el regalo, cuál, acostumbrábamos en la familia a regalarnos libros o música, de esos cassettes baratos, recién inaugurados en un Chile que comenzaba a pavonearse en las vidrieras escandalosas de Las Condes.

En pleno barrio alto una casseteria extraña en avenida Apoquindo, fuimos con mi padre, él ya había ido antes, muchísimo antes. Esa tarde conversamos con un hombre muy cálido, un hombre que no pertenecía a esos tiempos de frío y de miradas distantes de la Patria dividida, que tenía infinidad de música en las vidrieras y estanterías. Éramos sus "clientes", sin embargo, con una mirada cómplice al poco rato nos invitó a una pieza más atrás, abrió la puerta y allí sí que había material y tanto, grabaciones de un sello recién salido y otras importadas de países todavía inexistentes para mí.

Me acuerdo de una grabación en especial, "Chile-México Solidaridad", la cara de Allende en la portada, los discursos del Chicho en su gira a México, también de un libro de toda la historia de Los Beatles, en inglés. Y de un pequeño cassette, con la cara de Víctor Jara sonriendo y cantando a la vez, con el fondo de tierra anaranjada.

Me lleve los dos primeros. El libro me lo regaló aquel hombre, no me lo vendió. Lo perdí en la década de los 90, el cassette del Chicho, lo escuche completo, con fonos, con miedo, con un cuidado casi clandestino y había que devolverlo, era peligroso tenerlo en la casa.
El cassette de Víctor quedó allí. Yo volví sólo un par de veces a aquella tienda, la primera para comprar ese cassette que había quedado arrumbado en la pequeña pieza y lo compré, fue el primer regalo que le hice a mi padre con plata ahorrada. La segunda vez fui con un amigo y el local ya no estaba, no había nada, sólo era un espacio vacío. Vacío como me sentí aquella tarde fría, con mis ganas de volver a encontrar a ese hombre.

Yo no sé si era él, pero todo indica que sí: la colección infinita de esa música prohibida, a todas luces traída del extranjero a contramano de aquellos que nos vigilaban día y noche, otra enorme, de música de los 60, 70 y de algunos grupos nuevos de los 80, bajo el sello Alerce. No sé si era ese hombre, que después de adulto comencé a conocer en historias y documentos. Pero creo que todo indica que era él, Ricardo García, que como buen disjockey, me enganchó con los Beatles, lo mejor de la historia de la música moderna y popular, con Allende, lo mejor de la historia de un país que soñaba y marchaba raudo y con Jara, lo mejor de la historia de la música popular chilena de nuestros últimos 40 años.

Ese fue mi primer encuentro con Víctor, de la mano de mi padre y de Ricardo García. El cassette lo llevé a la casa de un amigo como un tesoro muy preciado, para escucharlo primero, a ver si estaba bien grabado. Lo escuchamos entero, varias personas, algunos jóvenes y otros más viejos. Eran sus últimas canciones: Manifiesto; Cuando voy al trabajo: Cuando el turno termina /y la tarde va /estirando su sombras /por el tijeral /y al volver de la obra /discutiendo entre amigos /razonando cuestiones /de este tiempo y destino, o El pimiento: Debes seguir floreciendo/como un incendio. En el lado b, aún existía el lado b, una interpretación, de música instrumental de Víctor, por Cherubito y Dávalos, en guitarra.

Aún recuerdo que por las calles, llevábamos el cassette, en un actitud quizás sobre actuada, escondido en una mochila entremedio de poleras y trapos, en la casa de mi amigo yo le pasé al plástico limpia vidrios para que brillara la portada con la sonrisa de Víctor. Fue en un 12 de octubre de 1980 cuando se lo regalé a mi padre, se lo di con el amor de un hijo que celebraba su cumpleaños y que sin decirlo, reconocía en él a la sufrida generación de Víctor.

A Víctor seguí escuchándolo en la universidad, año 1985, en aquella combativa e incendiaria UCV, la que todos y todas defendíamos como la madre de las Universidades rebeldes, la primera de la Reforma y la primera de la Rebelión. Yo no era yo, era otro y ella que ya no está, me regaló un cassette de Víctor, que aún existe, con su recital en la Universidad Católica de Valparaíso en el año 1971 o 1972. En ese que conversa con los estudiantes, con su voz proleta, campesina y tira tallas. Algo así como "lo que pasa con los pelos largos es que se le enredan cosas, que andan en el aire, o de a poquitito, de a poquitito, vamos llegando" en una directa alusión al proceso de la UP y su defensa de la política del Partido Comunista. O cuando presentó su Plegaria a un Labrador como ganadora del Festival de la UC y se quedó a medio camino de pura humildad y dijo: bueno salió ganadora y ya... Ese cassette estaba todo cortado y arreglado con scotch y en el lado b, todavía habían lados b, la voz de ella, la que ya no está, cantando una canción de Víctor, con su guitarra de siempre, la que llevaba al Campus, cuando andaba con su Tau al pecho.

Seguí escuchando a Víctor en las poblaciones de Santiago, en el glorioso San Miguel por ahí por el 86, en plena etapa de la Asamblea de la Civilidad y cuando los "viejos" de los sindicatos se reunían en la noche, en alguna casa pobre, en el barrio de viento de Ricardo, preparando el gran paro nacional. Cerca, cerquita estaban Las Industrias y Madeco. Ahora el barrio se llama San Joaquín, ya no es el de antes. Ahí escuchaba María, abre tu ventana, Vamos por ancho camino, mientras Ricardo mudaba a su hija y yo lavaba mi ropa, después de varios días de reuniones y de no llegar a la casa.

El 86, el año decisivo me pilló en Avenida Matta, con Víctor de fondo nuevamente: Si tuviera un martillo, golpearía en la mañana, golpearía en la noche, por todo el país, y para ser sincero a pesar de mi voluntad de fierro y de mi aporte en la lucha en los sindicatos, en la calle y en las poblaciones más algunos trabajitos, yo aún un joven de tan sólo 20 años recién cumplidos, andaba entre Tongoy y Los Vilos y le preguntaba al dueño de casa por qué era el año decisivo, por qué esa calcomanía pegada en el baño. Lo supe al otro día cuando en la micro temprano, yendo a la U, escuché en la radio lo del tiranicidio, frustrado pa` más recacha, la Cuesta/creerlo, le puso el pueblo.

En La Florida, Víctor nos acompañó en las marchas del hambre, o en las convivencias en un patio de tierra y asados con leña, con más vino que carne. Ven, ven conmigo ven, vamos por ancho camino, así nos sentíamos, mi generación la que tenía la oportunidad de vengar a nuestros padres, al mío, devastado por la muerte del Presidente, al de mi mujer y sus amigos, sin poder volver a este Chile torrentoso y triste, rumiando con las maletas listas, las empanadas de pino, el chancho en piedra y una cueca porteña.

Pasaron un par de años y cuando cuidaba por las mañanas a mi primera hija, le ponía una canción de Víctor: Gira gira girasol, gira gira como el sol, La Fernanda se reía mucho y miraba el techo con móviles mientras Víctor rondaba la pieza. Luego llegó Elías, al que le gustaban las canciones de protesta: Los estudiantes chilenos y latinoamericanos, se tomaron de las manos mandandirun dirun din. Y ahí, justo en esa parte de la canción, nos tomábamos de la mano la Fernanda y Elías y jugábamos a una ronda triste.

No hace mucho , comencé a escribir un libro sobre Víctor, elegí las canciones que a mi parecer más hablaban de él mismo, de su sinceridad como ser humano, de su soledad, de su tristeza y de los tiempos que le tocó vivir, VÍCTOR /VICTORIA lo había titulado. Eran cerca de 25 poemas. En un accidente informático perdí ese material, quedaron algunos poemas dispersos: el de Quillón que recrea su música incidental para teatro. O aquel titulado Víctor, que habla del Barrio Mapocho, él anduvo cerca, por acá en La Herminda de la Victoria, a partir de esa toma heroica hizo su disco La Población. Me da pena haber perdido ese trabajo, fue casi un año de investigación, incluso había diseñado las portadas con una foto de Víctor salida en un Diario del puerto de Valparaíso. Elegí entre muchas otras: Abre tu ventana, no basta nacer, crecer, amar, para encontrar la felicidad. La luna siempre es muy linda: No creo en nada /sino en el calor de tu mano /con mi mano, por eso quiero gritar: No creo en nada/ sino en el amor/ de los seres humanos. Paloma quiero contarte: Como quitarme del alma/lo que me dejaron negro, / siempre estar vuelto hacia afuera/para cuidarse por dentro.

Y una anécdota, quizás rara, quizás risible, o quizás esperanzadora. En los tiempos en que por mala o buena suerte, vaya uno a saber, vivíamos con mi familia en una Villa Militar en plena Dictadura, y con ese cassette regalado a mi padre en un personal estéreo como se le decía a esos aparatos, iba yo caminando de noche cruzando mi plaza. Me encontré con un vecino, llamémoslo José, hijo de un militar funcionario del régimen, él ahora es militar. Y en un rapto de sinceridad peligrosa, le puse los fonos para que escuchara Manifiesto, José me observó con calma, extrañado, yo nunca había hablado de Víctor ni de mi mirada política, fui siempre en ese barrio, un mudo, pero no un sordo, ni ciego a la barbarie y sus protagonistas, de eso hablaremos más adelante y de los "ilustres" vecinos y sus "humanidades". José no me dijo nada en un principio, sin embargo, se sentó en un pequeño banco de la plaza y murmuró: Ese hombre nunca debió haber muerto, nunca...

Yo ahora tengo cuarenta y dos, y recuerdo en la penumbra de esta pieza no tan distinta a las mismas piezas que he habitado en mi periplo por el barrio largo y angosto llamado Chile, la interpretación de nuestro Víctor de aquella canción escrita por Eduardo Carrasco, "Solo" y con esta canción me acuerdo de él, imaginando sus últimas horas y también nuestras últimas horas como chilenas y chilenos esperanzados y alegres: Con el alba en la mirada /dijiste adiós y te fuiste /y se nublaron mis ojos /sin dejarme ver los tuyos.


Agosto 2009
Notas breves sobre Víctor Jara, el olvido y la memoria.

Vengo llegando del recital del Quilapayún en homenaje a Víctor Jara. La primera parte que correspondía propiamente al homenaje, fue muy triste, muy triste. Me recordó los funerales. Es que al parecer los chilenos y chilenas, quienes lo conocieron y quienes no, pero lo han escuchado ya tantos años, tenemos clavada una espina de metal en el pecho, que no se puede remover, que no se puede sacar. No hemos enterrado a muchos de nuestros muertos, ni a Víctor realmente. Así, de verdad, con misa o acto recordatorio y recorrido al cementerio.

Tengo una anécdota tragicómica al respecto. Para el funeral y homenaje a Allende en la década de los noventa, yo seguí todo el acto con mi cámara fotográfica, de reportero. Me metí en cuanto tumulto y escondrijo, desde las alturas y entre los cuerpos apretados de la muchedumbre esperanzada. Saqué una carga en blanco y negro completa. Me fui al laboratorio y cuando abrí la cámara, no había rollo. Es cierto, fue un garrafal error de aficionado, pero también era un signo.

Escribí años después, un libro entero sobre y desde Víctor, un completo trabajo de investigación biográfico y de su obra poética, para luego a través de sus textos desarrollar mi poesía, un trabajo ínter-textual y una larga paráfrasis. Una tarde, mi computador se echó a perder para siempre, perdí todo el material. No había respaldado el trabajo, otro error enorme, pero también un signo.

Acaso los dos hombres, junto a Miguel Enríquez que desde niño admiré y seguí siempre, fueron Allende y Jara, y a los dos, los perdí dos veces. Continuaron caminando sin pasar a través de mí, cuando más lo quise, cuando lo añoré más. Hoy cuando escuchaba las canciones de Víctor en la voz de sus amigos y al mirar las imágenes, verdaderas gigantografías de su vida, de su amor y sensibilidad profunda, no pude dejar de pensar que estaba en deuda con ellos y conmigo mismo. Pero no una deuda de trabajo, se trata de una deuda mayor.

Escuchando esta noche, una canción escrita por Eduardo Carrasco, apenas supo del asesinato de Víctor, algo me removió, algo me dio sentido. El autor decía que caminamos hacia el olvido. Es cierto, nacemos, nos desarrollamos, declinamos y morimos. Y como simple mortales, después de décadas o siglos, caemos en un olvido irremediable. Quedamos en fotografías o en el recuerdo de algún heredero de nuestros seres queridos.

Pero ellos, estos hombres magníficos de la historia, vencieron al olvido, caminan siempre en dirección contraria a nuestra existencia corriente. Y si bien, les hacemos funerales porque quedaron inconclusos en nosotros mismos y deseamos una y otra vez retenerlos, sobre todo, los llamamos a cada instante, para que continúen habitándonos y llenándonos de memoria, porque nosotros caminamos hacia el olvido.

En mi caso particular que es también el de muchos creadores y hombres y mujeres de la literatura y de todas las artes, pero que es también la interpelación de la energía universal, de la naturaleza y de la especie humana a cada hombre y mujer de este Chile abandonado, vivo la angustia real y compleja de querer caminar hacia Víctor y hacia Allende, de recuperarlos y reencontrarme con ellos, no en el cielo inexistente, sino en la materialidad de sus vivencias, por eso escribo y escribo, para correr rápido hacia ellos, que van a la velocidad del rayo hacia la vida eterna.

Es que ir hacia ellos, es caminar en el sentido contrario al que nos depara el irremediable destino humano, y es cierto, ya no quiero seguir solo y no poder compartir en plenitud mi amor y mi dolor de Chile, quiero reencontrarme en la memoria de todos y cada uno, quiero reencontrarme en la existencia de cualquiera, del vecino y de la mujer que vende especies en la feria del Camino de Loyola, quiero que sepan que existo cuando existen, que existen también cuando yo existo, que sepan que yo los veo más allá de sus mercancías y sonrisas de tienda y que me vean más allá de mi caminata, quiero llenarlos de belleza y que ella o él me abarroten de sus alegrías y penas, como lo hace Víctor siempre con todos nosotros. Pero quiero hacerlo ahora, aquí y que otros y otras lo hagan ahora, aquí, no hay tiempo que perder, para que todos y todas le ganemos al olvido del ser, al abandono irremediable en la soledad del individuo. Que nuestros muertos que viven eternamente y siempre nos sujetan a la vida eterna nos ayuden a construirla al menos un poco en esta tierra.

Cuando aquello pase y caminemos venciendo el olvido o tratemos al menos de hacerlo, y pasará, yo se los digo, entonces Allende y Víctor, y Miguel y todos nuestros desaparecidos y desaparecidas, serán carne y espíritu viviente entre nosotros el cuerpo de todos, y pasearemos todos, los vivos ya no solos y los supuestamente muertos por las calles, comprando en la feria, caminando entre los pasajes del barrio y cantando en nuestras casas, juntos como antaño.


Junio del 2009
TE RECUERDO, AMANDA

Entré al Ojo, así se le decía en esos tiempos, el año 1986 a la Universidad ARCIS, era una casa pequeña en Avenida Pedro de Valdivia, en los "recreos" todos los estudiantes de las carreras, todos juntos, cabían en el patio que era también pequeño.

Habían hijos e hijas de la gente de izquierda más conocida, ya sea de los que habían vuelto del exilio o de aquellos que habían sido asesinados o hechos desaparecer, que en aquellos tiempos aún no era lo mismo. La divisé de lejos, no era bella, pero a mis 18 años, quizás por lo que evocaba su nombre y el de su padre para tantos, yo la encontré hermosa. No deseo ni puedo caer en infidencias, no la conocí realmente, ni siquiera hablé con ella. A lo más nos vimos un par de veces en esas fiestas un tanto dislocadas y oscuras que armábamos entre gallos y medianoche, entre alcohol y yerba, en esas fiestas que olían a depresión y desasosiego, en el Chile de la dictadura. Creíamos, porque no todo era heroísmo, que esa fiestas o nuestras ropas o nuestros movimientos desganados eran una forma más y cotidiana de sacarle la lengua a la tiranía. También habían amigos y amigas que a pesar de su juventud temprana ya tomaban decisiones y comenzaban por historia familiar especialmente, a formar parte de cuestiones más serias y riesgosas.

Ella, muchas veces caminaba sola. Eso me llamaba la atención, no era realmente una mujer de compañías, algo en ella no cuadraba con todos los que habitaban el Ojo. No sé, probablemente se sentía observada más allá de su propia vida. A veces se le criticaba o se decían cuestiones que no iban al caso, paternales, la cosa es que la observaban y de alguna u otra manera al cuidarla y sobre protegerla desde lejos, la juzgaban, demasiado creía yo.

Mi visión de Amanda era tangencial pero intuitiva, una vez caminé hacia ella para conversar y conocerla, y en realidad, ahí me di cuenta de lo que le pasaba. No me atreví a hablarle, yo sé que su compañeros y amigos sí lo hacían, pero para jóvenes como yo, que de alguna manera se sentían "de prestados" en ese mundo de una izquierda más protagonista y visiblemente víctima, era un paso más difícil. Y eso le pasaba, nunca era ella y cuando era, pertenecía a algo mayor que a sí misma, más que a su íntima biografía. Así lo sentí en ese tiempo y le pido disculpas hoy, si me entrometo más de la cuenta, o me sale un perfil psicológico que no deseo.

Ahora con 40 y tantos a cuestas los mismo de ella, siento que estos recuerdos son un poco absurdos y que acaso esconden solamente mi timidez y lo que de lejos sería, acaso un enamoramiento temprano de una compañera de escuela. Su nombre me alejó pero sobretodo mis juveniles temores.

Tiempo después, leí una entrevista a Amanda realizada por Margarita Serrano, donde ella contaba su historia, sus vivencias como hija de Víctor Jara y como simplemente "la Amanda".Y le decía "Yo siempre he sido la feita. Mi hermana era delgadita, delgadita... y yo siempre gordita, rechonchona, de patitas cortas... (Se ríe y se ridiculiza, semi en broma, semi en serio) Ése ha sido mi sufrimiento..."

Y termina en confidencia, casi en un susurro: "Sí, me arranqué. He podido encapsularme un poquito, hacer el jardín, pintar en el taller, comer lo que el Nego trae del mar, vender unas pinturas cuando tengo suerte... Pero no es una vida placentera, porque a uno se le arruga la cara y se forman callos en las manos. Tengo una huerta que después de años de esfuerzo ahora está produciendo... (Es que) en realidad, lo que yo quería era pintar".

Me gustó la entrevista, de alguna manera confirmaba mis intuiciones adolescentes y me alegré, me alegré mucho por Amanda ahora era verdaderamente ella y también sin saberlo en ese entonces, tomaba lo mejor de su padre, su sencillez creativa y su humilde origen, el de la tierra.


Septiembre del 2010
VÍCTOR 2


El niño que fui
se me parece,
se me aparece,
se me parece
y entonces recuerdo,
pero por sobre todas las cosas
y figuras con sombras o sin sombras
reformulo, reescribo, reelaboro,
trato de subirme a hombros de gigantes
así sin más
en andamios que tambalean
y no alcanzan las estrellas,
trato de alzarme en hombros de gigantes
y por culpa de un temblor oscuro
que no sé si viene desde afuera
o desde adentro
tirito al viento de este puerto,
yo no sueño ni camino
no dejo mis huellas en la arena
ni ningún mar me las va borrando,
ni siquiera tengo
una peineta envuelta en papel
para crear sonidos viejos
o amigos con quien conversar
las cuestiones de este tiempo,
y la respuesta frente a tanto vacío
y desazón
sin espíritu ni fuego
es sencilla,
no es nada más ni nada menos
que la falta de tu cuerpo,
la falta de tu voz que jugueteaba
entre seres y elementos,
es simplemente
porque no estás
porque no estás
porque no estás
querido Víctor.


En cursiva, me remito a Manifiesto; En algún lugar del puerto;
El hombre es un creador: Cuando voy al trabajo y Canto por travesura.


Septiembre del 2010
VÍCTOR 3


No debe ser
ya ese grito insoportable
ni aquella proclama repetida,
no debe ser la marcha fatigada
ni el ojo hinchado de costumbres,
no

debe ser tu cancionero
tus letras, tus poemas
uno a uno,
tus obras de teatro y tus montajes,
tu música entera y soberana
popular atravesando cada calle,
y la incidental sinfónica
derrumbando salones
y lámparas de lágrimas,

debe ser
tu ironía y tu ternura
tu estética girando entre los polos,
tus investigaciones y rescates
y tus interminables recorridos
por viejas latitudes y humedales,
debe ser también
tu rock y tu ecuménica mirada
y la profundidad de tu detalle,

eso sí
eso sí debe ser,
por sobre
la estatua que pretenden
erigirte cada noche,
por sobre el muerto que pretenden
construirte por la tarde,

la profundidad de tu detalle
la profundidad de tu detalle,
la distinción que conformaste
a contrapelo de la cómoda arenga
o del espíritu negro
de un tiempo de chacales,

eso sí
eso sí
debe aprender de tí
tu pueblo,
para amarte.

29 nov. 2009

Por estos dias


Sendic
retina
oído
en las circunvoluciones
de estos días
el Bebe
Rufo
por acá
en las callecitas
en el ojo
línea
fibra apuntando
a las risas
de las fotografías
blanco y negro
setenteras
de Fabiola
y como un deja vu
Sendic
retina
del oído
tímpano de la cámara fotográfica
de mi cuerpo impactado
y un tanto viejo
en las circunvoluciones
de estos días
el Bebe
Rufo
por acá
en las callecitas...

24 nov. 2009

Mi Generación

He escrito suficiente, quizás demasiado de mi generación, las de los `80, aunque al parecer nunca es demasiado. Y escribo y escribo, porque es mi manera de sobrellevar la vida, de como dicen algunos, ponerle el pecho a las balas. Y siempre que lo hago, me cuido mucho de tratar de cumplir con la función de la memoria, no la del protagonismo de una historia que tantas veces no tuve.

Por eso en uno de mis textos sobre Jecar Neghme, comenzaba diciendo que nunca fue mi amigo, pero si mi compañero. O que colaboré acaso con pequeñas tareas y no fui ni mucho menos un combatiente de primera línea. Aunque también a veces pienso, que a lo mejor todos lo fuimos, pero que en esa década del horror, bajo el pinochetismo, no nos dábamos cuenta, que arriesgábamos la piel cotidianamente, aún cuando no fuéramos los dirigentes que fueron Jecar, Toño Román, Maroto, y tantos otros.

Pero debo ser sincero, de la sinceridad que me debo y que les debo a cada momento. Porque no se puede hacer memoria, ni historia, ni escritura alguna, sin la sinceridad mayúscula, que es la que nos interpela en el día a día de la vida, en la calle y en la oscuridad de la pena.Por lo demás poco realmente importa quien fuera o no fuera yo por esos tiempos, puesto que siempre el que escribe es otro y para la visibilidad de otros.

Hoy, cuando supe de la muerte de Toño Román, perdí el control, si así puede decir. Llamé a la municipalidad para saber si efectivamente se velarían sus restos en aquel lugar y antes de preguntar me puse a llorar. Luego llamé a quienes consideré los más cercanos de aquel movimiento rojo y negro, en el que participé durante la década de los `80, como digo, en la medida de mí mismo, puesto que no se puede sino participar más que de ese modo.

Llamé a mis antiguos compañeros para avisarles de su muerte. Pensándolo bien, ellos ya sabrían antes que yo, pero requería con urgencia, vincularme, comunicarme, llorar con aquellos que conocí y que más allá de toda política aún quiero, por lo que de ellos aprendí, por lo que fuimos capaces de hacer y por aquello, que en nuestra marcha más radical, no fuimos capaces también. Con algunos conversé con otros no pude, pero qué importa, no es momento de reyertas, menos en esta hora en que la muerte ha venido a nuestro huerto.

Con la muerte de Toño Román, me acordé de Marco Fuentes, mi amigo de décadas con el que compartí política, trabajo y reflexión, y grité y patalié y lloré maldiciendo a este país y a este orden de mierda, porque de alguna manera ha empujado a mi generación, en la falta del sueño, o en la miseria de un sueño de corto alcance, a la desesperación, a la desesperanza, al individualismo que jamás tuvimos en el pasado, a una cierta desidia del dolor del otro, a una vejestud anticipada.

Porque, citando a Ginsberg, es cierto, más que cierto que "he visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas, histéricas, desnudas,arrastrándose por las calles de los negros al amanecer..." , pero también es cierto y es más que cierto, que he visto a las cabezas de mi generación confundirse y confundirnos en la enorme distancia que hemos construido entre nosotros.

No caeré jamás en la impertinencia de desnudar la vida privada de nadie, puesto que de nada sirve y menos si aquel o aquella ya no está para dar su testimonio. Pero si puedo permitirme decir, que cuando mi amigo Marco cayó en la desesperación y la noche, más allá de la familia, habíamos muy pocos cerca suyo, porque, y por favor, esto no es una interpelación donde yo u otros puedan quedar totalmente eximidos, es el hado de los tiempos, que nos come con su dominio, y nos cerca la voluntad y la conciencia.

Yo no sé si Toño Román estaba demasiado solo o si alguien lo acompañaba en su emoción de sentirse acabado, realmente no lo sé, pero si sé que estamos en un tiempo maldito por los dioses de la vida, en que nos llegan noticias negras como ésta, cual enormes sorpresas, cual emboscadas por la espalda.

Porque hace tiempo que nos damos la espalda y hace mucho tiempo que sólo nos mostramos los dientes. Porque la política nos unió y cual oxímoron y terrible paradoja, también nos dividió y nos enfrentó a tal punto que ya no somos los mismos de ayer,en nuestro espíritu de hermanos y hermanas.

Y a la vez, nos damos la espalda, desde un despedazado modo de vida, en que cada uno en su enervante individualidad, y como mucho, en parcelas y grupúsculos, debemos con sudor y lágrimas, luchar por el pan y por tener o recuperar una voz que se estire con venas hinchadas, más allá de las veredas del barrio, para aullarle a un otro que ya no escucha, que existimos, que somos humanos, que necesitamos estar juntos de nuevo como los hermanos que fuimos, que requerimos desesperadamente las manos del otro, su ternura, su preocupación y su amor .

Yo iré mañana al velatorio de Toño Román, más allá de si fui o no fui su amigo, más allá de si fui más o menos valiente que él u otros, más allá de si los otros que estarán ahí se reconocen entre ellos o me reconocen, iré al velatorio no sólo por lo que fue y representó heroicamente Toño en su lucha contra la dictadura, no sólo porque fue mi compañero, no sólo porque tuvo un lugar en la reconstrucción democrática, sino sobre todo, por lo que representa hoy para cada uno de nosotros, el ser una víctima y un reflejo, entre tantos, entre tantos Toños y Marcos, de esta vida, que como loca y burda carrera de obstáculos, hemos malamente construido para nosotros y para Chile.

Nacimos a la vida para cambiar la vida, y resulta que hoy y muchas veces, es la muerte la que nos hace las jugadas y las fintas, la muerte de una sola güadaña apretada su empañadura por mano ajena o propia, o la muerte lenta del desamparo, del dinero, del poder, de la droga, del hedonismo, y del olvido que alguna vez fuimos más que tristes ciudadanos o padres y madres de familia.

Nunca olvidemos, hermanos y hermanas, compañeros y compañeras,y sobretodo en estos días, cuando se nos van los compañeros de la manera que se fue Toño o Marco, que, como dice el poeta, algunas vez hicimos crecer mil rosas, que fuimos jinetes en un valle de palomas sueltas, que fuimos simplemente el sol.

Como hojas amarillas


Mi generación
deambulando
en el olvido de los otros,
en la miseria de los sueños,
como hojas amarillas
muertas.

22 nov. 2009

Vengo de un tiempo remoto


es cierto,
vengo de un tiempo antiguo
de un tiempo remoto
no soy exactamente
un hombre del siglo 21
ni siquiera del 20,
soy el primogénito de Aristóteles
o probablemente
de Yûhannâ ibn al-Batrîq
quien tradujo su Política,
soy Ismael
hijo de Abraham
y de la esclava egipcia,
y del primer Chain
escritor
perdido en las tinieblas
de al-Andaluz,
soy hijo del judío errante
en los trafalgares
de la Europa craquelada,
y que escribió en su pobreza
y en su soledad húmeda
el Manifiesto Comunista,
soy hijo acaso
de los primeros
vagabundos de la estepa
y de Taras Bulba
y de los marginados y locos
de la Rusia empobrecida
bajo el látigo zarista,
y mi sangre
lleva la sangre de Máximo Gorki
o la de su entrañable amigo
Vladimir Ulianov
de frente amplia
y mano vigorosa,
y atravesando mares y desiertos
soy hijo de Leftraru y Guacolda
y de José Miguel,
y en su nombre adherido
hijo de Georges-Jacques Danton
y del grito de Marie-Jeanne Phlipon
frente a la crueldad de Robespierre,
y soy de uno y otro modo
el hijo nostálgico del sueño
de Thomas Jefferson
pegado a las pupilas
de Arcos, de Bilbao y de Lastarria,
porque no soy un hombre de mi tiempo
realmente,
sino de todos los tiempos
de los que ya se han ido
y de los que vendrán,
hijo de Recabarren
hijo de Blest
hijo de Allende
y el retoño
malherido de Miguel,
de Santucho
de Sendic,
hijo de mi padre y de mi madre
del abuelo palestino
atendiendo el almacén
abandonado
en el valle de Linares,
hijo de mis hijos
y de mis nietos
hijo de todo el pasado
y de todo el mañana
que no llega,
soy
quien vuelve a germinar,
en la manos y en la tinta
de los primeros escritos
del filósofo
que justo ahora,
en este momento
de momentos
más allá de los desiertos
y del mar,
escribe
su Política.

12 nov. 2009

Poética Política (Libro Completo)

Fesal Chain

"... tejer una red, flexible, duradera, que como un todo apunta a la construcción del sueño, el verdadero, a favor nuestro, del espíritu y del sable que trabaja por él, del desamparo aunque sea travestido de inteligencia, contra los demonios de todo signo, contra los amparados y contra la fuerza bruta..."


POÉTICA POLÍTICA 1

Este texto es un collage poético-filosófico y narrativo a través de la cubanidad y nuestros actualísimos días, con Milanés y Latinoamérica de cabeza, todo como un fondo en Sfumato, técnica consistente en difuminar los contornos, así que en ardua tarea a ver si sale una especie de Paseos por la Habana cuando camino por el barrio Mapocho en un país expropiado de patria, a ver a ver, veamos como sale...

La cuestión para mí, es reconocer a Latino américa expatriada, que está de cabeza realmente, usar múltiples voces y géneros, y construir un trasfondo al menos desde la revolución cubana hasta hoy, no olvidando a Lezama Lima y su barroco y las reglas de la poesía, imagen, metáfora, relación no causal. Por otra parte en Milanes notamos la turbación de la sangre, para finalmente ¿o como principio? construir la nostalgia de futuro.

Un dato significativo: "La libertad es un feo retrato destruido, por la fuerza del tiempo en su interior, es un lindo fracaso sostenido, de una buena mirada con amor..." He aquí el nodo esencial, desde Pablo Milanés y justamente no es una frase o una reflexión lineal, que sólo se sitúa en el pro o el anti, está en su seno la contradicción fundamental y la riqueza de lo que significa.

La cuestión o más bien la duda que se transforma en pregunta es si cualquier camino recorrido desde ahora (antepongamos la historia) es o será una tragedia o una comedia, o si cabe la posibilidad de la des-reificación... Consideremos la Reificación como: Verdinglichung, literalmente “sobre cosificación", vgr: que las personas transformen en su conciencia el trabajo humano en mercancía o la libertad en una cosa superior a sí mismos…


***

“La libertad
Es una niña hermosa y pura
Que nos violan al cabo de los años,
Cuando crece
Por encima de los árboles
Sabemos
Que no va a sobrevivir…” (1)

***

Y entonces allá
Donde está
Donde está
El que se nos fue
Y entonces
Hacia adonde
Sobrevoló su muerte
Hacia qué lugar
Flotó su herida
Hacia qué mente
En cuerpo
Se entrometió
Su idea
Para pudrir
La conciencia
De algún verdugo
Horripilante…

***

Y acá
En la franja amarga
El implacable
Perro
No ha muerto
Aún festina
En las fiestas
De los ricos y los dueños…

***

Y allá
El cantor
Sentado
Como un viejo jubilado
Dando de comer a las palomas
Las palomas
Que ya no vuelan
Ni se posan
En algún hombro
Las palomas
Blancas retrucadas
En su color de muerte,
El cantor
Que pide un perdón
Retrasado
Y clama
La piedad
De los que
Encerrados
En pieza oscura
Conversan
Con su locura
Habituada
A la luz
Extinguida...

***

“La libertad
No puede ser más grande
Que nosotros mismos,
No puede ser más bella
Que como la concebimos…”

***

Y acá
Los esbirros en este sur
Y franja larga
Añosos
De nietos
Jorobados
Juegan
Con agujas
Y bisturís
Con juguetes
Metálicos y filosos
Como sus dedos
Cual pinzas de aluminio...

***

Y allá
Huracanes y palmas
Llenas de arengas
Llenas de carteles
Corroídos por el tiempo
Y aquellos
Envalentonados
Y callejeros
Aquellos que rodeaban
Largos
Cabellos
Y hermosas barbas
Los que jugueteaban
Arriba de los faroles y reían
Hoy pidiendo
Entrar
Donde no pueden
Hoy
Queriendo remar
A un horizonte
Borrascoso
Del futuro
De la mercancía
Y el progreso...

***

Y acá
En la franja amarga
Maquillaje liberal demócrata
De la dictadura liberal...

***

“La libertad es un feo retrato destruido
Por la fuerza del tiempo en su interior,
Es un lindo fracaso sostenido
De una buena mirada con amor…”

***

Y allá
Uniformes demasiado lavados
Demasiado planchados
Y las barbas ralas o ya inexistentes,
Y esa cierta rigidez…
Esa rigidez…
De acero rigidez…

***

Y acá
La sobre vida
La sobre vida
Cuando algunos
Se solazan
Como siempre
En la temperatura
Final
Del sosiego y la paz
Pero los mayoritarios
Los que no descansan
Sobre
Viven
Ya el tiempo
Se deshace
No quedan minutos
Ni cuartos
Abiertos a un viento
Fecundo
Sólo olor a mierda
Pocos minutos
Y palabras salteadas
En la olla
Con el aceite negro
De la pobreza
Refrita...

***

Y allá
Funcionarios mentirosos
Elevados
Ministros
Idólatras
Todos y todas
Firmando sentencias
De muerte
En la corte de un rey
Ególatra
Todos menos uno,
menos uno...

***

“La libertad
Es una niña hermosa y pura
que nos violan al cabo de los años,
cuando crece
Por encima de los árboles
Sabemos
Que no va a sobrevivir…”

***

Y acá
Los amigos
Se visitan
Andan recorriendo continentes
Y se encuentran en el viaje
De sol a nieve
Asesores y magnates
Repartiendo las ideas
Del intercambio
Y la ganancia...

***

Y allá
El país
Lleno de extranjeros
Dicen yes
Dicen
Very good
Nuevamente dicen
Yatch
Pederastas y viejos verdes
Empresarios y gerentes
De uno y otro color y signo
Y el poeta
El poeta
Ya no eres tú…

***

“La libertad se va poniendo vieja,
la libertad ya no puede parir,
la libertad como todo en la vida
nació para morir..."

***

Y acá y allá
Ya no hay fronteras
Ni jirones de viento
Que separen
Al pueblo de acá ni al de allá
A los poderosos de acá y de allá
Y la línea del ecuador al sur
Y la franja al norte
Y la isla que berrea
En su estado capital
Estado capital
Encerrada y militar
Y en la ciudad nuestra
Se queman nuevos libros
Y en las plazas de los pobres
El mismo niño de ayer
En la idéntica plaza
Abandonada en la polvareda…

***

“La libertad es un feo retrato destruido
Por la fuerza del tiempo en su interior,
Es un lindo fracaso sostenido
De una buena mirada con amor…”

(1) Entre comillas, Canción La Libertad de Pablo Milanés.


CONTINUIDAD DE LA POÉTICA BORRADOR 2
O PRIMEROS CAMINOS DESDE LEZAMA LIMA


"Apesadumbrado fantasma de nadas conjeturales, el nacido dentro de la poesía siente el peso de su irreal, su otra realidad, continuo. Su testimonio del no ser, su testigo del acto inocente de nacer, va saltando de la barca a una concepción del mundo como imagen. La imagen como un absoluto, la imagen que se sabe imagen, la imagen como la última de las historias posibles. (...)

La semejanza de una imagen y la imagen de una semejanza, unen a la semejanza con la imagen, como el fuego y la franja de sus colores. En realidad, cuando más elaborada y exacta es una semejanza a una Forma, la imagen es el diseño de su progresión. Y es cierto que una imagen ondula y se desvanece sino se dirige, o al menos logra reconstruir un cuerpo o un ente. Ninguna aventura, ningún deseo donde el hombre ha intentado vencer una resistencia, ha dejado de partir de una semejanza y de una imagen; él siempre se ha sentido como un cuerpo que se sabe imagen, pues el cuerpo al tomarse a sí mismo como cuerpo, verifica tomar posesión de una imagen. Y la imagen al verse y reconstruirse como imagen crea una sustancia poética, como una huella o una estela que se cierran con la dureza de un material extremadamente cohesivo". (1)


Deconstruyo entonces
el mito
esta Isla amada
separo la sangre coagulada
del cuerpo
separo el fuego
abrazador
de su franja de colores
estridentes
que removieron
la esperanza
de hermanos y hermanas...

La progresión y su diseño
la ruptura entre el
cuerpo adolorido
y la propia historia:

Y esta era la imagen de la historia
acercándose a la imagen de la vida:

... Ahora, esta masa anónima,
esta América de color, sombría, taciturna,
que canta en todo el Continente
con una misma tristeza y desengaño,
ahora esta masa es la que empieza a entrar
definitivamente en su propia historia,
la empieza a escribir con su sangre,
la empieza a sufrir y a morir. (2)

Cuándo
entonces comenzó
las despatriada
Isla
el gran lagarto verde
a aullar
la desventura
a aullar
la ruptura entre su sueño
vociferado
desde las entrañas
de la muerte
y la marcha cotidiana...

¿Acaso
fue el vuelo de cien
fuegos apagados
el vuelo
del Aparecido
aplastado
en la quebrada
del indio acurrucado
o el vuelo
del poeta susurrante
encerrado en su
contienda?

Cuándo esas imágenes
cuándo
cuándo esa imágenes
se separaron de estas otras
de la historia como imagen
voceada bellamente
cuándo:

Porque ahora, por los campos y las montañas de América,
por las faldas de sus sierras, por sus llanuras y sus selvas,
entre la soledad o en el tráfico de las ciudades
o en las costas de los grandes océanos y ríos,
se empieza a estremecer este mundo lleno de razones,
con los puños calientes de deseos de morir por lo suyo,
de conquistar sus derechos casi quinientos años burlados
por unos y por otros... (3)

Cuándo el largo lagarto verde
comenzó a temblar
ansiando la promesa
por antonomasia
siempre traicionada:
la palabra
que debe viajar
hacia los hechos
la palabra que debe
como imagen
de la imagen futura de la vida
acoplarse a ella
y no lo hace.
Cuándo
nuevamente
el verde lagarto verde
volvió al
"country,
al jailáif,
al tenis y al yacht,
cuando ya Juan
no caminó
de playa en playa y ola en ola,
en ese mar
gigante azul abierto democrático:
en fin, en ese mar". (4)

Y la imagen se repetía
en las radios y en la TV
y ya no era sino mera palabra
que volaba
que flotaba
sin encontrar el cuerpo
la palabra
esa palabra maravillosa
sin encontrar el cuerpo
esa palabra
fecunda
sin encontrar el cuerpo
esa palabra
que ya solamente
ondulaba y se desvanecía
sin encontrar el cuerpo
ay esa palabra, esa palabra
que ya no se dirigía
al cuerpo de la patria...
La palabra que viene y va
que sobrevuela
que flota
repitente
sobre el
largo
lagarto
herido:

Ahora sí, la historia tendrá que contar
con los pobres de América,
con los explotados y vilipendiados
de América Latina,
que han decidido empezar
a escribir ellos mismos,
para siempre, su historia.
Ya se les ve por los caminos
un día y otro,
a pie, en marchas sin término
de cientos de kilómetros,
para llegar hasta los «olimpos» gobernantes
a recabar sus derechos.
Ya se les ve, armados de piedras,
de palos, de machetes,
de un lado y otro, cada día,
ocupando las tierras,
fincando sus garfios en la tierra
que les pertenece y defendiéndola con su vida;
se les ve, llevando sus cartelones,
sus banderas sus consignas;
haciéndolas correr en el viento
por entre las montañas o a lo largo de los llanos... (5)

Cuándo
comenzó la tragedia
y la comedia
cuando comenzó
desde el útero de la madre
a forjarse en el silencio
la ruptura
cuándo
comenzó
desde el amor
a crecer
la muerte endemoniada
de la buena nueva
cuándo
el retrato
comenzó a
deshacerse
a perder el color
y la textura...

Y sin embargo
la palabra,
la palabra como imagen
de la imagen
de la vida futura
se entremezcla con el sueño
se entremezcla con la voluntad
de quienes
creemos en el sueño
pero ya no es
sino la palabra
nada más que la palabra
la imagen de la imagen
de la vida
pero no la vida
pero no la vida
pero ya no la vida
la vida
que amamos
y anhelamos:

Y esa ola de estremecido rencor,
de justicia reclamada, de derecho pisoteado
que se empieza a levantar
por entre las tierras de Latinoamérica,
esa ola ya no parará más.
Esa ola irá creciendo cada día que pase.
Porque esa ola la forman los más mayoritarios
en todos los aspectos,
los que acumulan con su trabajo las riquezas,
crean los valores,
hacen andar las ruedas de la historia
y que ahora despiertan
del largo sueño embrutecedor
a que los sometieron...(6)



(1) Lezama Lima, Analecta del reloj, 1953.
(2) Fidel Castro Ruz, Segunda Declaración de la Habana.EL PUEBLO DE CUBA
La Habana, 4 de febrero de 1962
(3) Ibid 2.
(4) Paráfrasis a "Tengo" de Nicolás Guillén.
(5) Ibid 2.
(6) Ibid 2.


TERCER BORRADOR DE LA POÉTICA ÉXODO DE PABLO MILANÉS FRAGMENTOS Y DECONSTRUCCIÓN

¿Dónde están
los amigos que tuve ayer?
¿Qué les pasó?
¿Qué sucedió?
¿A dónde fueron?
Qué triste estoy.

¿Dónde están ?
Quiero verlos para saber
que soy humano,
que vivo y siento
por mis hermanos
y ellos por mí.

¿Dónde están
los amigos que tuve ayer?
¿Qué les pasó?
¿Qué sucedió?
¿A dónde fueron?
Qué triste estoy
¿Dónde están
los amigos que tuve ayer?
¿Qué les pasó?
¿Qué sucedió?
¿A dónde fueron?
Qué triste estoy
¿Dónde están
los amigos que tuve ayer?
¿Qué les pasó?
¿Qué sucedió?
¿A dónde fueron?
Qué triste estoy

Y Tomás, el pintor,
de esos bellos paisajes
que ya no están.
Y Tomás, el pintor,
de esos bellos paisajes
que ya no están.
Y Tomás, el pintor,
de esos bellos paisajes
que ya no están.
Y Tomás, el pintor,
de esos bellos paisajes
que ya no están.

¿Dónde están ?
Quiero verlos para saber
que soy humano
¿Dónde están ?
Quiero verlos para saber
que soy humano
¿Dónde están ?
Quiero verlos para saber
que soy humano
¿Dónde están ?
Quiero verlos para saber
que soy humano...


CIERTA FRAGILIDAD Y TU NOSTALGIA Y SI MORIMOS
BORRADOR 4 DE LA POÉTICA


Nada se han preguntado
esos filósofos
nada
nada se han preguntado

para qué asaltar el cielo
para qué
asaltar todo el cielo

Si luego tú vienes
con la canción
de turbados versos
y me dices al oído
en la sala repleta
de cruces
de palque:

"Muero al vivir
resucito al pensar
desde aquello que un día soñé
los espejos que se me rompieron
los juguetes de mi amanecer".

La cruz con dos ramitas, amarradas
con una cinta roja
en la entrada de la casa,
los males no entrarán a la casa
las brujas o brujos
no entrarán a la casa...

Y ya antigua letra
cayéndose
del viejo
mueble
de la abuela
muerta:

"Ustedes lo sabrán, mis hijos, lo sabrán
por qué dejamos la canción sin cantar,
el libro sin leer, el trabajo sin hacer
para descansar debajo de la tierra".

Nada se han preguntado
esos filósofos
nada
nada se han preguntado

para qué asaltar el cielo
para qué
asaltar todo el cielo

Si luego tú vienes
con la canción
y turbados versos
me dices al oído
en la sala repleta
de cruces
de palque:

"Años de luz
inocencia y dolor
como estrellas que se cayeron
como un ciclo que nos hicieron
para el odio, para el amor".

Y yo con mi cruz
con dos ramitas,
amarradas
con una cinta roja
en la entrada de la casa,
para que los los males
no entren en nuestra casa
Pablo
para que las brujas o brujos
no entren a la casa
Pablo...

Y el Huracán
que abre la ventana
golpea sus marcos
contra su propios marcos
y dobla el vidrio
y lo derrite
sobre la tierra tibia
y los espejos que se nos rompen
como cáscaras de huevo
y en la madurez de la agonía
"dejamos la canción sin cantar,
el libro sin leer,
el trabajo sin hacer"...


BORRADOR 5 DE LA POETICA, VUELTA A MARTÍ/
CRÍTICA DE LA RAZÓN MATERIAL Y LIBERAL


Poema Teológico-material

transitamos
los adoloridos del amor
sin la calculada

racionalidad
sujeta a fines
luego

(que es el génesis)

devenimos
en horrorosos golpes
recibidos
pactos mortuorios

hilachas
de piel
jirones
de
musculatura

(boca torcida hacia ninguna parte)

el efecto de todo lo anterior
que conforma nuestro cuerpo

es la agitación
y propaganda
de una ideología seca

repetición
de una
formula gastada
para cumplir
con la maldita obligación

de responder al pragmatismo
que nos abofetea la mejilla

una especie de mecánica
de los cuerpos
a fuerza de sangre y lágrima

pero
volveremos
volveremos
volveremos
a nosotros mismos
a dotar nuevamente
a la idea
de su emoción
fundacional

porque
la ternura nos pertenece
y no olvidamos
el amor
al semejante

el sueño de abrazarnos
y mirar los pájaros
en picadas hacia el mar

y la húmeda garúa
y el sol fuerte
sobre nuestros rostros

e incluso
sobre los de aquellos
que nos hirieron
y que nos fustigaron
duramente,

volveremos.


Poesía del bienaventurado
o variación de volaba lejos tu pensamiento...

Acá abajo
no se mira
la promesa
siempre incumplida
de los otros.
Acá abajo miramos
con el propio ojo
con el único ojo
el que nos queda
ya no quemado por asombro
la vida misma
el hogar,
el hombre con la mujer,
el hombre con el hombre,
la mujer con la mujer,
y a nuestros niños y niñas,
y el árbol de la cuadra
y el gato o el perro
que duerme a la berma
del camino de Samaria
y a las cosas que denominamos
por costumbre y uso.
Acá abajo, forjamos la emoción
la disposición corporal
a la acción
y forjamos la acción misma
con el sueño cubriéndonos enteros
con el sueño,
que nos permite sobrellevar la vida.
Acá abajo vivimos
de continuo
abandonados a la utopía,
que hemos construido
porfiadamente
en nuestros
500 años de soledad
y abandono.


Ya no como antes

Caminamos lentamente
ya no como antes
ya no como antes
caminamos pausados
nos detenemos en cada risco
en cada flor silvestre,
en las formas
de las piedras
y en el cielo
que se junta
con el mar,
en el sol que violeta
pintarrajea el horizonte
y en la luna con sus anillos,
en la palabra dada
con lengua cuidadosa
en el oído
perceptivo y recipiente.
En tanto
nos rehacemos
nos edificamos
nos ocupamos
de nuestros cuerpos
que nacen del ser.
Caminamos con pie firme
sobre la roca
juntos sobre la roca
unidos sobre la roca
amándonos
y luchando si es necesario
contra los de afuera y los de adentro
contra el ajeno que nos expropia
contra los oportunistas que se apropian
caminamos lentamente desde nosotros
entregando
y atentos a los lobos de siempre.


El alma en la historia

Si corro tras un trozo
de madera
que se suspende en el aire
o enarbolo la imagen
del que nos da esperanza
si vuelo en el cielo
de una luna brillante
que alumbra
la calle del que camina
la nueva ruta
y fuma en una esquina
si lo hago
es para que el alma
cuente
para que el alma
despierte
desde mi cuerpo
que tiende a detenerse
para que el alma
cuente y despierte
a todas las almas
a todos los cuerpos fatigados
a los ojos de la derrota
y de la pena.


Amor de vida plena

"…es escribir en el libro del pueblo
con sangre y fuego..." Amparo Ochoa

Si te pones de pie
y limpias tus duras rodillas
hermana, hermano
y te sacas los clavos
los duros clavos
y comienzas a mover
el nervio, la carne
los cartílagos enredados
y tus ojos
llenos de lágrimas,
se limpian
en un paño cualquiera
de esos
que están botados en la calle,
y comienzan tus ojos a observar
el movimiento de esas manos,
si comienzas tú a mirar tus manos
y las de quien está a tu lado,
si dejas ya de comerte
la rabia
dejas ya de tragarte
la amarga rabia
y no continúas tan callado,
y te levantas a obtener
lo que es tuyo
porqué es tuyo,
si tú pelo
lleno de aire y lluvia
flota en el día alegre,
y tus labios
se acercan a esos labios
que siempre claman,
si te pones de pie así
de esta manera,
hermana, hermano
y te sacas los duros clavos,
es el amor que te viene
como llega la madre al nido
de los polluelos con hambre,
es el amor y la vida
que te vienen
como un torbellino de sangre
vamos hermano
que no hay tiempo que perder
ni enemigo gigante.



Encarnación de Martí
cuando canta Pablo

1
En el viejo barrio Mapocho
caminas
mirando al pueblo errante
y bajo tu paso
que arrastra tierra
y deja polvareda en el aire
piensas
"que vienes de todas partes
y hacia todas partes vas
y que ocultas en tu pecho bravo
la pena que te lo hiere..."

2
Cuando esa destartalada
máquina tomas
y entre la muchedumbre
aprietas tu destino
ves los rostros
mientras
"vas forjando
los versos
donde crece la luz..."

3
O te das la vuelta en la plaza
antigua del siglo
que ya muerto reverdece
y cuando los ojos
lanzas de llamarada
al cosmos
y a las manos
y a los pies
de los que cansan su estadía
te rebelas
te rebelas
y los apareces como deben
"como implacables
obreros
que a un féretro de bronce
clavetean".

4
Pero te descuidas
y rebanas seso
como ejercicio de la vida
y te comes las uñas a tarascones
por el siglo que mata
y te escondes
y te tiemblas
y te enfrías
"pero sabes que tu verso
es del vigor del acero
con que se funde la espada".


5
Corazón
que tienes corazón
y feliz expropias fundamentos
los entierras en la masa negra
del reino del mundo,
que ya basta sólo amor
que flota
y sabes que nunca
"dejarás en el olvido
a aquel que nunca te deja".

6
Y te desnudarás
por la mañana
y no acapararás nada
no comerás
nada acumularás
en la lucha que vuela
y vas corriendo
al sol veterano
"porque de gorjas son
y rapidez los tiempos
y amas de pie en las calles
y entre polvo de los salones
y plazas".

7
Las hormigas
y las moscas
en turbia
procesión de discursos
murmullan,
son los que levantan
religiosas letras mágicas
y esperanzas banales
y tú desde la ventana
que evaporada respira
"sabes que lo que falta
es que la aventura falta
y que como liebre azorada
el espíritu se esconde..."

8
Porque de niño y joven
y cuando camino a la vejez
caminas
y desde que en la cama fumabas
la angustia de la tirana vida
desde hace medio siglo
presientes
como intuitiva madre
"que tienes sed
mas de un vino que en la tierra
no se sabe beber
y que no has padecido
bastante amor
para romper el muro
que te aparta de tu viñedo..."

9
Pero la vida giganta
de pecho duros
la vida que se enmascara
en la diferencia
no se miente
no se miente
y tú en la empuñadura
tomada hasta apretar
uña y mano
y en ti hecha cuerpo
se enarbola como mástil
valiente
"porque la verdad tiene cetro
y de espadines sabe tu verso".

10
Y entonces,
niño has de nacer en tu piel dura
ojos de asombro
para la invención que clama
tomarás la mano de la que amas
y la mano de la muchedumbre
encabritada
y darás dura batalla
"como el sol
quebrando las nubes negras
que en bandas de colores
la sombra trueca".

11
Y no esperas nada
trabajas en la organización
de la vida que viene
que se mezcla con la antigua costumbre
mordida por aún dientes de leche,
poeta de la calle y de la sangre
gritas al mundo sordo
"y hieres al enemigo brutal
que nos pone fuego a la casa"
y gritas poeta al mundo sordo
entre las dentelladas
"vamos pronto vamos hijo
la niña esta sola
vamos..."

12
Y cuando los ojos grises
lloren de alegría
en plena procesión de besos
y húmedas
lenguas de maravilla
entonces ese día
en que este cielo se haga
fuerte para los débiles
que aún cansado el espíritu llevan
"serás arpa
y salterio
y sabrás que vienes del sol
y al sol vas
que eres todo el amor
todo el verso".

Entre comillas: paráfrasis o extractos de versos de José Martí


También hay que decirlo
A propósito de cómo será de Feliú y Rodríguez

Porque también
hay que decirlo
yo, el pequeño
de grandes huesos
en vosotros,
en todos nosotros
junto semillas
camisas ajadas
bocas de fresa
y cielo de explosiones
con amor
y en vosotros junto ideas
como máquinas que vuelan
y se expanden sin medida,
porque hay que decirlo,
somos los de siempre
de toda estirpe y condición
los que juntamos
vigor de maravillas
fugas veloces
y palabras de valor
y sin remilgos
ni vergüenzas
nos preguntamos
cada día que nacemos
nos preguntamos
ritmo en marcha
y marcha en ristre
cómo será
cómo será
ese día
prometido
ese día iluminado
ese día
almas mías tiernas
carnes de mi carne
cuando al fin, al fin
flamee sin medida
y ondee rutilante
nuestro rojo
y pobre emblema
en el balcón.


Extracto del Capítulo “Éramos en fin, paja molida”
De la Novela breve La mariposa y la Rebelión


A veces se juntaban todos y todas, Cronopio, claro está, Araceli, Danielita, la Negrita, Mario, Ricardo, el Chico, Rodrigo, el Chofer, Alejandro y otras y otros, las bailarinas modernas, el indio, la Flaca, el Pablo, la otra Flaca, el Loco, el Cínico Sergio, la Loca, los cabros de la pobla, el Tuerto, la Carmen, el Ricardo, la otra Negra, la Brasilera y tantos y tantas, allá arriba en el cerro, haciendo un revival posmoderno, medio reviente, medio al peo de una Piedra Roja más parecido a un ladrillo rojo fiscal de un Estado que se caía a pedazos. Los del arte, los políticos, los milicos políticos, los volaos, los esotéricos, los clasemedieros, los popularicos, los negros, los rubios, los trigueños, las minitas del ojo, del peda, de valpo, los artesanos, los cesantes, los clandestinos, los públicos, comunachos, mirachos, socios, los mapu, los fulano, los mengano, los sutano, cristianos, ateos, los olorositos, los hediondo a pata, los rebeldes, los paranoicos, los autoritarios, los anarco, los mapuche, los mestizos, los huinca, los locos, los cuerdos, los estalinistas, los trotskistas, los blindados, los rosados, estudiantado de economía, de marxismo leninismo, de tarot y numerología, colocolinos, chunchos, todos arriba del cerro, llegando en Fitos 600, Citrolas, bicicletas, a pata, en micro, a deo, llegando digamos que llegando, llegando a quedarse en una mediagüa de tapas, entremedio de los yuyos, del pastizal quemado por el sol, con el sol pegando en la frente y el costado, tomando pisco, vino blanco en un melón, fumando yerba, cidrines, anfetas, cigarros Life amargos como la hiel amarga, leyendo a Rojas, a Ginsberg, a Lenin, escuchando a Los Jaivas, a Fulano, a los Electro, a Sumo, sobretodo a los Electro y a Sumo, “mejor no hablar de ciertas cosas…, salta en mi cama la mexicana”, a los Inti en el año decisivo, todos sabíamos que algo pasaría ese año, decisivamente ese año, tomando un sol seco alcohólico, “en el horizonte de mi mente se ha escondido el sol, como un recuerdo que me llega de su corazón, ella no existe más, ella es una nube que el viento conquistó” [10]. Entonces el Chico, bendito loco lindo, leía delirante el poema de Rojas a Miguel y el Aullido y el Oh maestro, de la Caída de América “chúpame la verga, maestro” del judío neoyorquino” y los ojos azules de aquella Lucía y el gato blanco en sus brazos y la luna alumbrándola una y otra vez y todos comiendo quequito de yerba y fumando y las tumbadoras del miedo y las “suaves caricias, tiernos desvelos”, y Lucía para todos “era una nube que un beso ardiente derritió”, y para todos “ella ya no existía más” y en el horizonte de la mente de todos y todas se escondía el sol y la Cordillera de los Andes era entonces un macizo negro y los cuervos graznaban sobre las cabezas de los lindos y lindas muchachas y el poeta Alejandro recitaba al endemoniado de turno, el que se quemó su mejilla y decía que era una santa, “te acuerdas chileno del primer abandono cuando niño, te acuerdas chilena del segundo a los veinte años”[11]. El abandono y la Bestia como un Padre del Infierno mirando todo omnisciente, la Bestia castigándonos una y otra vez y todos nosotros aullando una y otra vez, malditas noches, malditas fiestas, malditas huidas, malditos dedos en los malditos culos de las bailarinas modernas, maldita música del desgarro y malditas las tumbadoras y malditas las guitarras y maldita la yerba y maldito los cidrines y malditos todos nosotros, desesperanzados y desesperados y tristes y violentos y sanguinarios y ensangrentados y maldito lo maldito y la guitarra eléctrica que se enreda en tu pelo y malditos los populáricos que se caían de las graderías del Caupolicán y maldito indio empalado y maldito el que lo empaló y nos empalaba por los siglo de los siglos… En el horizonte de nuestra mente se escondía el sol, pequeños niños ricos y pequeños niñas pobres, dominadas todos, en el nombre del Padre, de la Madre, del Hijo y del Espíritu Santo.

[10] Los Jaivas.; [11] Raúl Zurita, de Canto a su Amor Desaparecido.


Extracto del Capítulo “Parte 3 o Pesadilla de niño 2”
De la Novela breve Tarde Quemada

Quemante UNO

(PESADILLA EN DETALLE) METANOIA DE LOS NIÑOS EN NIÑO SAMSA Y METANOIA DE MUJERES DE LA VIDA VUESTRA EN UNA SOLA GÁRGOLA MALDICIENTE Y CÓPULA DE NIÑO SAMSA Y GÁRGOLA MALDICIENTE…

Mientras Padre 1 mira a Niño 1 de reojo, no le habla, no le dice si, no le dice no, no le habla. Y Padre 2 mira a Niño 2, y se cansa y está aturdido con su niño, y preferiría que todo fuera de otro modo, más ordenado, más fácil de sobrellevar con él. Y mientras Padre 3 mira a Niño 3 como un hijo más entre la muchedumbre de otros hijos. Y prefiere dejarlo con la abuela ahí detenido en el brocal o jugueteando en el patio de luz…, Niño 2 parpadea hacia el sueño en la pieza inmensa solitaria y fría de una casa de provincia, ha pasado largo día con el chirriar de la radio y la muerte de la patria en llamas y el sueño lo vence y el miedo lo vence y la triste serenidad que adultos vieron en él no es más que la incertidumbre de lo que le provoca lo que sabe que viene, nada mas, nada mas… Cierra los ojos el pequeño y ve: En la pieza obscura Niño 1 saca su brazo por la manga de la camisa y sale el brazo de Niño 2 con 25 años de antelación, saca Niño 2 su cabeza infantil de la polera de algodón y sale la cabeza de Niño 3 mirando el barrio de comercio y gritos de mujer en el desierto. Niño 2 saca su cabeza por la ventana de la micro aquella y salen los ojos de Niño 1 mirando la provincia llena de musgo y parapetos de hombres armados. En tanto Niño 3 se prepara para poner su pie en la cabeza del prójimo para no ser pisoteado nuevamente. Llegó el nuevo inmigrante llegó desde la franja seca al valle central, de ojos almendrados cabeza larga, pelo atrás ondulado, de nariz hispánica y labios tenues, de tez aceitunada y mimos de bella dama. Niño 1 saca su brazo por la manga de la camisa y sale la pierna de Niño 3 sobre la cabeza de un prójimo enano, abre la boca y su lengua sale por la boca de aquel de ojos almendrados, cabeza larga, pelo atrás ondulado de nariz hispánica y labios tenues, de tez aceitunada y mimos de bella dama, que abre sus piernas y defeca defeca defeca a Niño 2 en el calor de las calles vacías, donde el maldito sol recalienta el cemento, y en donde los árboles no se mueven, y en donde la radio AM chirría todo pasa todo pasará. En aquel sangriento verano del 76, cuando los pastos secos alrededor de los DFL2 no tan nuevos y la pelota vieja pelada, eran el decorado del silencio de las gentes en las calles vacías. Al mismo tiempo y trasponiéndose a las veredas secas de esas calles vacías, Ella sin miramientos, con el vivo temor fecundo a la ciudad grande. La soprano que paseará la voz por los palacios y errante sin padre ni madre, con ojeras nauseabundas marcadas por el primer abandono de padre y madre en sus ojos de hembra sola. Y así turbulenta en su castración, quebrada y rota desde la provincia, huérfana y sin tregua luchando por su pan y su belleza, escondiendo la vergüenza de su laceración que será la herida floreciente de una batalla donde resulte ¿vencedora? o vencida, probablemente vencida en tanto, en la pieza obscura Niño 1 saca su brazo por la manga de la camisa y sale el brazo de Niño 2 con 25 años de antelación, saca Niño 2 su cabeza infantil de la polera de algodón y sale la cabeza de Niño 3 mirando el barrio de comercio y gritos de mujer en el desierto. Niño 2 saca su cabeza por la ventana de la micro aquella y salen los ojos de Niño 1 mirando la provincia llena de musgo y parapetos de hombres armados. Niño no se qué aún, saca su pene-máquina–herramienta y lo hunde en los ojos de Ella u Otra o Mujer quebrada aún, que sin miramientos y con el vivo temor fecundo a la ciudad grande, lo soporta y lo engulle gritando con su voz por los palacios y errante y con ojeras nauseabundas marcadas por el primer abandono de padre y madre en sus ojos de hembra sola, y lo re/envuelve nuevamente entre rodillas y escupitajos. En tanto Niño 3 o no se qué aún, se prepara para poner su pie en la cabeza del Ella o cualquiera aún y con ojos almendrados, cabeza larga, pelo atrás ondulado de nariz hispánica y labios tenues, de tez aceitunada y mimos de bella dama, danza con la futura Gárgola el baile de la despedida y del inicio. Danza del amor/odio. Y entonces Niño 1 saca su brazo por la manga de la camisa y sale la pierna de Niño 3 sobre la cabeza de un prójimo enano y abre la boca y su lengua sale por la boca del de ojos almendrados, y metamorfoseado entra en Ella metamorfoseada en la lucha interminable de generaciones abandonadas y castradas y los dos, ambos en una sola danza de eyaculación y orgasmo se defecan a sí mismos, a Niño SAMSA y Gárgola MADICIENTE en el espejo de la vida, en el calor de las calles vacías, donde el maldito sol recalienta el cemento, y en donde los árboles no se mueven, y en donde la radio AM chirría todo pasa todo pasará, y el nuevo y sangriento verano del 2006, cuando los pastos secos alrededor de los DFL2 no tan nuevos y la pelota vieja pelada, son el decorado del silencio de la gente en las calles vacías. (FIN DEL MAL SUEÑO)


Carta a los hermanos a través de Pablo

Ya no podemos callar, no podemos callar. Porque grita en la médula de cada uno y retumba este hombre grande y bello, grita en nuestra médula Pablo, Pablo Milanés. Sí, el mismo de "Yo pisaré las calles nuevamente" y no me vengan ahora con la sordera habitual y la ceguera de la ignorancia y la idiotez.

Nosotros, chilenos y chilenas conocemos a la bestia capital, vivimos en sus entrañas, nos duele el dinero como un yugo en el cuello. Como bueyes andamos tristes por la arena negra de un mar sureño. Y este país clama revolución aún cuando no esté, al parecer, a la orden del día, al parecer.

Y conocemos a la social democracia tan "buenita" esa que quiere, como tanta veces he dicho, y también gritado, maquillar, embellecer la explotación, la marginación y acallar la voz del mundo inteligente y bueno, del mundo pobre y triste en su derrota temporal.

En la maldita televisión del régimen, bailan las prostitutas de los ricos, como ayer bailaba Maripepa, la que se acostaba con el mismo esbirro que mataba a nuestros hermanos, la bestia CNI, el ensangrentado Corvalán.

¿Y hoy donde están mis hermanos, donde están, donde Luis Le Bert, donde Francisco Villa y Elena Varela en las pantallas del pueblo que tendría que bailar la belleza y el amor, donde están? ¿Donde el poeta, el líder sindical, el poblador con sus alas que se despliegan al atardecer, donde el pueblo mío eterno, donde en que canal, en que radio o altavoz. Donde los libros, las pinturas del pueblo, la pelota que rebota en los tierrales hermoseados de este Chile asesino de conciencias y de mapuches y del obrero en el montacargas, donde están los muertos de hoy?

Y en Cuba, grita Pablito, si, el que nos ayudo a sobrevivir, a soñar y a amar en los tiempos de la rabia de la Bestia Militar, burguesa plagada de salas de tortura, ese mismo Pablo que se escuchaba en las mentes y en las lenguas de las hermanas y hermanos de Villa Grimaldi, en José Domingo Cañas, en Londres 38 y en tantas y tantas partes más. Ese que nos ayudó a vivir y a luchar.

¿Ahora lo vas a abandonar? El no te deja ni te olvida hermano, hermana.

Pablo clama al cielo y también dice: "Donde están, los amigos que tuve ayer, los amigos que tuve ayer, qué les pasó, qué sucedió, adonde fueron, que triste estoy". Y sigue junto a nosotros cantando "donde están , quiero verlos para saber, que soy humano que vivo y siento por mis hermanos y ellos por mí, donde estén, un saludo para decir, que los he amado y he deseado, más de una vez, verlos conmigo aquí morir". En esa Cuba hoy tan militar llena de aparatos y de exilio.

No podemos callar, gritar la verdad no es volver atrás o estar en la derecha ni en la social democracia eunuca, NO, NO, NO es eso. Gritar y vociferar y actuar es amar, es volver a la izquierda que debemos SER, a la izquierda de la justicia y del poder popular, esa SI. A la izquierda radical y libertaria, no la liberal, la de la lucha armada si es preciso, pero en participación real, en fraternidad, en la igualdad real. No más dirigentes sobre el pueblo mismo, aunque parezca una ficción, una ilusión. No más mal menor para justificar y defender procesos. En ninguna parte, ni aquí, ni en Cuba, ni en Nicaragua, ni en Venezuela. No más.

Y Pablo miren a Pablo llorar la libertad: " La libertad es una niña hermosa y pura que nos violan al cabo de los años cuando crece por encima de los árboles, sabemos que no va a sobrevivir...Es un feo retrato destruido por la fuerza del tiempo en su interior, es un lindo fracaso sostenido de una buena mirada con amor...La libertad se va poniendo vieja, la libertad ya no puede parir, la libertad como todo en la vida nació para morir...."

Y ahora lo vas a acusar, lo vas a hacer tu enemigo? No seas ciego o ciega, no seas burdo, burda en tu pensar. Y termina Pablo " Ha valido la pena, respondo, no sé, respondo no sé".


La realidad no alberga nuestros sueños

En la casa aislada
aislado también,
bello niño
bello.

No ver la realidad
de los mutilados
de los reventados
en bicicleta por una bomba
de los quemados
o atravesadas
sus gargantas por un corvo
era tan criminal
como su barbarie al por mayor
frecuente y a granel
pensaba...

Salir a la realidad
el niño pega y bufa
el primer resoplido
el primer
batallón de la sangre
en sus venas.

¿Y ahora
y ahora hermanos
hermanas
brillantes del lucero
de esta madrugada
que pretende
correr por rieles
de viejos trenes de acero,
y ahora
en que
encierro
estamos?

¿Donde están las nuevas
cárceles
donde el exilio solitario
en que mar
el ahogado
y las olas feroces
en su espalda llagada
donde el que no entra ni sale
donde?

En el encierro del niño,
Milanés,
y en los viejos discos
clandestinos
albergados
sus sueños:
Si, porque
"Havemos de Voltar
Às casas, às nossas lavras
às praias, aos nossos campos
havemos de voltar." (1)

Hoy encerrado pero
en el frescor de un jardín
que releva
la nube de sus ojos
escucha el regalo
de la lucidez
porque todo gira
como un trompo en el suelo
del niño que fue...

"Vuelta de tuerca otra vez...
el hombre indaga y no ve
que lo que busca
está ahí...
dudas
intentos
pedir
muros
lamentos
seguir
vuelta otra vez a la tuerca
esperanza muerta
me intenta regir..." (2)

(1) Havemos de Voltar; Agostinho Neto - Pablo Milanés
(2) Regalo de Pablo Milanés


Muero al volar
A propósito de Nostalgias

Muero al volar
cuando el cielo
como una bomba
al estallar
fractal revienta.
Muero al volar
y esa libertad
que me gano
con mi alas abiertas
hacia el sol
me latiga
el cuerpo
cual
millones de agujas
calientes.
Muero al volar
y la vida nueva
que me viene
en velocidad
y hartazgo
me hace temblar
y llorar.
Muero al volar
cuando el cielo
como una bomba
al estallar
fractal revienta.


FILOSOFÍA ERGUIDA O BORRADOR 6 DE LA POÉTICA

"Va prisionero del placer
y siervo de la vanidad,
busca la luz de la verdad,
mas la mentira está a sus pies..."

Cantores que reflexionan.
Violeta Parra.


El esquisma de la sociedad reside en su mentira. Tal como lo dice mi amiga anónima, mi ella, decir para no hacer lo que se dice y además consciente o inconscientemente creer que lo que se dice se hará realmente y luego hacer lo contrario de lo que se dice, pero creyendo que realmente se hizo lo que se dijo inicialmente.

Aunque la multitud se los refriegue en la cara que no fue así. Bueno, ahí hay una clave. La multitud no lo dice, acaso ni siquiera lo ve en su real dimensión y entonces sigue al abanderado o lo engaña. Quiere creerle o que él crea que le creen. La política es una síntesis de esto.

Violeta lo canta más simple "busca la luz de la verdad,mas la mentira está a sus pies". Simple. Pero la mentira no esta sólo en los pies del que oferta verdades, sino en el que las escucha, ambos buscan la luz, pero ambos como seres humanos son "prisioneros del placer y siervos de la vanidad" de la propia como destacamentos estancos..

En la jaula de oro de la promesa y la esperanza,
el pueblo y sus dirigentes conviven en feroz engaño
hasta que llega el poeta
hasta que llega
el que grita:

¡¡El rey
el rey
el rey
esta desnudo!!

¡¡El pueblo
el pueblo
por miedo
o por descaro
lo viste
con oropeles
y roja seda!!


RUGE CAMILO CIENFUEGOS DESDE EL FONDO DE LA TIERRA o desde el fondo del mar recordando/te BORRADOR 7 DE LA POÉTICA

«Que no piensen los que envían los aviones,
que no piensen los que tripulan los aviones
que vamos a postrarnos de rodillas
y que vamos a inclinar nuestras frentes.
De rodillas nos pondremos una vez,
y una vez inclinaremos nuestras frentes,
y será el día que lleguemos a la tierra cubana,
(...) para decirles:

¡¡Hermanos, la Revolución está hecha,
vuestra sangre no cayó en balde!!».

¡¡Hermanos, la Revolución está hecha,
vuestra sangre no cayó en balde!!

¡¡Hermanos, la Revolución está hecha,
vuestra sangre no cayó en balde!!

¡¡Hermanos, la Revolución está hecha,
vuestra sangre no cayó en balde!!

¡¡Hermanos, la Revolución está hecha,
vuestra sangre no cayó en balde!!

¡¡Hermanos, la Revolución está hecha,
vuestra sangre no cayó en balde!!


BORRADOR 8 DE LA POÉTICA

Pero es mentira
que la masa
engaña o se deje engañar
es mentira
a veces
como alas en desuso
esa masa
esa barriada en marcha
esas mujeres
y niños
en coro y en fila
por las carreteras atiborradas
de uniformes
salen a la calle
a gritar la espeluznante
canción del elegido
a gritar
un apoyo dulce y profundo
al guía mayor
entonces
20 millones
o 30 millones
de alemanas y alemancitos
histéricos y gloriosos
millones de chilenos y chilenas
enrabiados
en la alameda
esa noche de 1978
con las banderas
de la araña negra
y mi padre llorando
en el portal de la casa
y entonces
la enorme y vigorosa
masa argentina
celebrando
la mascarada
de guerra contra
la británica fiera
y entonces
los que no ven
ni escuchan
ni saben
los que miran al otro lado
del grito en rojo
y negro
de la casa verde
acaso la negritud y el guajiro
levantando banderitas
mientras las voces acalladas
en ciertas cárceles
o piezas abandonadas
se confunden en su gesto
sin oídos
con la algarabía
de los cómplices
y entonces o acaso
o quizás
la masa informe
no es más que la imagen
y la semejanza
del que arriba del podio
lee y relee
los días de gloria
y alienta el alarido
y acaso o quizás o entonces
el que indica la fiesta
y la insufla de palabras
salió de aquella masa
caliente
de aquella feroz
barriada y marcha
hace 20
o 30
o 40
o 50
o 100 años
y se vistió
de clarines
para señalar la hora
de la muerte
y la venganza.


BORRADOR 9 o la cubanía en Lina de Feria (*)
fragmentos de Ante la pérdida del safari a la jungla

Ahh Lina
Lina de Feria
te fuiste de tu Cuba
amada
y volviste a ella,
tu compañera de cárcel nos decía:
"Lina estuvo condenada a prisión
injustamente en los primeros años
de la década de los ochenta.
Yo, en los últimos.
En la cárcel Manto Negro
la recordaban
como una muchacha triste y callada” (1).
El hijo de Eliseo Diego
te describe en tu exilio:
"Me contó por qué la habían detenido.
Un día de 1981, Lina decidió pedir asilo político
en la embajada de México en La Habana
pero sabía que los custodios estaban allí
para impedírselo.
Lo pensó mejor:
se acercó a uno de ellos
y mirándolo a los ojos,
le dijo: “¡Mátame!”.
La condenaron al olvido".
Ahh Lina de Feria
No pudiste
sinceramente vivir ahí
tranquila
escribiendo
pausadamente
los derrumbados caminos del ser
cuando nos dijiste:
“toma el camino inverso/
que este conduce a la desesperación/
y hay una mutilada sombra/
en el rostro del pueblo/
que me mira pasar insomne/
como si cargara los arreos/
de una sincronía perpetua/
hacia los espacios vacíos”. (2)
pero no pudiste sinceramente
estar en otra parte
menos en Miami
tan tranquila.
Lina
Lina

la mujer
de ninguna parte
que en Manto Negro,
camino al policlínico,
"en la misma entrada,
estabas
(...) tirada bocabajo
en el piso,
y los que estaban alrededor
no te prestaban atención.." (3)
Lina
nos dijiste en tu martirio:
“Querían enloquecerme
y lo lograron”,(4)
y volviste
para ser premiada
y agasajada
por los mismos
que te
encarcelaron
y te hicieron mansa,
Lina
pequeña Lina
víctima de la historia
y de los crueles
buscaste el amor
aún en aquellos
que te odiaron
y en eso reside
tu miedo
locura
y sufrimiento...


II

(...) ya Milton lo predijo

el paraíso se acaba perdiendo siempre

y en la giba que crece

los ojos torturados de Caravaggio,

la cabeza pendiente

y Goliat en uno mismo

partido el talón de Aquiles

en un puñado de terrones y sueños.

la circunstancia es grave

la soledad enorme

persiguiéndonos. (5)



(1) Tania Díaz Castro
(2) La rebelión de los indemnes de Lina de Feria
(3) Presencia de Lina, por Teresa Cruz.
(4) Eliseo Alberto Diego.
(5) Fragmentos de Ante la pérdida del safari de Lina de Feria.



(*) Lina de Feria, poeta cubana. Entre otros reconocimientos, obtuvo en 1967 el Premio David por su poemario fundacional Casa que no existía, y el Premio de la Crítica Literaria en 1991, 1996 y 1997, por los volúmenes A mansalva de los años, El ojo milenario y Rituales del inocente, respectivamente.

Estuvo presa en la cárcel denominada Manto Negro desde 1981 a 1983. En octubre del año 2005, la escritora pidió asilo político en Estados Unidos tras cruzar la frontera con México. Meses más tarde, y después de hacer varias presentaciones, regresó a la Isla y dijo que "fue una tergiversación" la noticia sobre su exilio. De Feria había comentado en Miami el porqué de su decisión de abandonar la Isla: "fundamentalmente porque el libro último que escribí, El ángulo de los ocasos, era prácticamente impublicable en mi país. Ya estaba teniendo una objetividad frente a determinados problemas que impedían que mi lenguaje fuera exactamente como era antes: ahora es un poco más agresivo".


No ha sido fácil fragmentos BORRADOR 10 DE LA POÉTICA

"Yo, vine creciendo y me forjé
cual mi generación distinta
a la de ayer.
Soy, continuidad de mi niñez,
que es hija del sudor
de los brazos que ame".(1)
Una piedra
otra y otra piedra
en ese camino,
Liquiñe arriba
Liquiñe abajo.
La esquina húmeda
frente al lago
la lluvia diagonal
en la cara de niño
y las caras de ellos
y ellas
que defendían
lo indefendible
que justificaban
lo injustificable
que amaban
lo odiable
ellos
ellas
hombres y mujeres
fieles a las bestias
sagradas
al matón
cotidiano
y yo
con mis pequeños
cassettes
escuchándote Pablo
poniendo mi corazón
en tu boca
Pablo
y añorando
alas
islas
fusiles
y flores
añorando
amaneceres
sin miedo
y eras pariendo.
Es tan cierto
tu lo dijiste
en aquel Teatro Mella
con tantos hermanas
y hermanos
cantando de pie,

cantando con los mismos
que eran niños
cuando yo lo fui,
cuando el tirano
cortaba
nuestras manos
cuando el tirano
cortaba
nuestro canto
han pasado tantos
y tantos años
y siempre y aquí
sin salir de Chile,
"No ha sido fácil tener
una opinión que haga
valer mi vocación
mi libertad para escoger".
Siempre negado
negado hasta el hartazgo
porque voy
porque vamos
a contramano Pablo
a contramano.
Ellos
los ricos
los ordenaditos
burgueses pequeños
los duros cuadros
o stalinianos con fervor
los voluntariosos
de verde olivo
o aquellos avaros
en busca de
la más alta tasa
de ganancia,
ellos
ellas
hombres y mujeres
fieles a las bestias
sagradas
al matón
cotidiano y yo
como tú:
"(...) sólo tengo la razón
de quien quisiera ser
mejor de lo que ayer".
vamos niño, niña
vamos niño,
niña de acá y de allá:
"Sube conmigo a encontrar el escalón
que evocaré para llegar
a ese lugar que un día soñé".
Mientras tanto
en la esquina húmeda
frente al lago
la lluvia diagonal
en la cara
de los libres.


(1) No ha sido fácil. Pablo Milanés.


BORRADOR 11 DE LA POÉTICA o conversaciones con Boris Pasternak

Me dijo al oído:
"Los descubrimientos
más extraordinarios
se hacen
cuando el artista
es abrumado
por lo que tiene que decir" (1)
Y es que en la mañana
o en la tarde del cuervo
en la ventana
cuando tengo algunos minutos
para observar
la vida sin darle la espalda
o en la noche cansada
de disturbios
y ladridos
a lo lejos
entro en la Isla
no me dejo estar
sino que la escudriño
y la miro
desde la estadía
en este país
provinciano
y muerto,
en este país
donde reina el dinero
y la ignominia
y la arqueología de esa
vida y de la mía
los descubrimientos que hago
como quien en un microscopio
observa los bacilos,
me abruman, enormes
como un castillo negro
en el vacío
y entonces sé
que tengo
tengo
que decir lo que digo
escribir lo que escribo
componer esta música
de difuntos y traiciones
como si mis días
transcurrieran flotando
por los pasillos de Elsinor
y que en la soledad
y el desamparo
aparecerán
los fantasmas del dogma
la negación de los amigos
y de quienes se dicen
camaradas
y que tendré
que dormirme
abandonado
frente
a la horrible pintura
del museo mayor
de mi utopía.


(1) El oficio de escritor, conversaciones con Boris Pasternak, Editorial Era 1968.


BORRADOR 12 DE LA POÉTICA

Busco en mí ser
Aquello que me
Reconstruye
Que alcanza la emoción
Fundacional de la vida
Que promete
Mucho más que el poder
Y la gloria
O la inmediata satisfacción
De la mercancía
Proposición délfica
Escucho los arreglos
De Gershwin
En mi vieja casa
Abandonada por el sol
De esta crisis en otoño
Violines desencantados
Que plañen sus desgarros
Nocturnos
Junto a Gershwin
Un cansancio que trasciende
La actividad diaria
Me envuelve
Después de haber escuchado
A Pablo
A Martí
A Lezama Lima
A Fidel Castro
A mí mismo leyendo
Y haber hecho
Rechinar los dientes
Y los mecanismos de la miseria
Después de haber escuchado
Al enano liberal
Correteando por los pasillos
De la casa abandonada
Por el sol de esta crisis de otoño
Mientras la madre
Aúlla su desencanto habitual
En el traje de hombre
Mal cortado
Y el cuerpo de la hija flota
En el Río de La Plata
Y la otra hija nueva
Le da de dentelladas
Como debió haber sido
Hace mucho
Escucho en la radio a un hombre
Convencido de sí mismo
Dice que no juega el juego
De los códigos de la política
Habitual
Que busca héroes
Y que las pérdidas humanas
No pertenecen a la trascendencia
Busco en mí ser
Aquello que me
Reconstruye
Y me gusta ese hombre
Sin embargo
Fue un asesino
Un esbirro de la bestia capital
Busco en mí ser
Aquello que me
Reconstruye
Y la revuelta de hace 50 años
Me estremece
Sin embargo
Las traiciones y las cárceles
Se suceden
Una tras otra
Y los gritos ahogados de la libertad
Que ya no llega
Se suceden
Como lamentos
Sin pausa
Sin detenimiento
La franja y la isla se hermanan
En su largo dolor de siglos
Provocados
Por unos y por otros
Busco en mí ser
Aquello que me
Reconstruye
Y la taza de té me da acidez
Y la soledad de este tiempo ido
Que ya no hará nacer ninguna criatura
Esta era sin parto ni partida
Ni meta
Me muestra la podredumbre
Y las promesas
Como troncos y ramas
Negras que se lleva un río
Profundo
Lleno de alimañas
Y ahogados de otro tiempo
Escucho los arreglos
De Gershwin
En mi vieja casa
Abandonada por el sol
Los violines permanecen
Gritan furiosos
Con chillidos cortos y largos
Mientras la madre
Aúlla su desencanto habitual
En el traje de hombre
Mal cortado
Y la hija nueva
Le da de dentelladas
En su cerebro muerto
Busco en mí ser
Aquello que me
Reconstruye
Que alcanza la emoción
Fundacional de la vida
Que promete
Mucho más que el poder
Y la gloria
O la inmediata satisfacción
De la mercancía
Y heme aquí
Escuchando la monumental
Música
De la gran manzana
Violines y timbales
Flautas dulces y traversas
Pianos desbaratados
Negros también
Como aquel río de muertos
Y de sacos de arena
Que se confunden con los muertos
El nogal que me desahucia el tiempo
Y la palabra
El agua que corre sobre la tierra del patio
Y la orada también habitualmente
La poesía que es un flujo
Continuo de hace ya
Treinta y seis años
Y unos meses
La unidad sin medida
Sin distancias
Sin relojes
Ni bodegas
El artesano en vidrio y en metales
Que me muestra el taller desvencijado
La caminata en la vereda ácida
Llena de piojos
Y de perros
Soñolientos
El olor de mi cuerpo
En las mañanas
Y el concierto
Para violín y orquesta
Para Sofía
Que ha terminado
Abruptamente
Con la respuesta
Diáfana a mi búsqueda
A mi proposición délfica
A mí mismo
Con su melodía que flota
Como una sola
Bruma
Como en Fray Jorge
O a orillas del mar
Invernal de mis caricias
Como arcanos
Dibujados en mi piel
Con tinta china
O como los arquetipos
Gigantes
De mí memoria antigua
Que no se traiciona a sí misma.


Borrador 13 de la poética

Si tu amor se revuelca
En torno a los cuerpos
Que un día estuvieron
Aquí
Que compartieron
Tu mañana y tu sábana
Arrugada y gris
Tu comida en el suelo
Tu mirada al mar
Que se no se deja
Atrapar
Por las manos
Que un día se entrelazaron…
Si el amor que añoras
Es la negación de tu sueño
Pero aparece y se restriega
Horroroso
En tu cuerpo viejo
Y no te deja
Aunque lo corras
Como un desmemoriado…
Si ese pueblo que amas
Se enmierda
En el dinero
Y en la pérdida de la palabra
Y en su sexualidad
Golpeada por una rata
En la tierra húmeda
O sólo quiere huir
O mendigar dolorosos dólares…
Escucharás entonces
Al cantor
En la pieza que te mira
Y te espera cada tarde
Leerás el libro
Que te debes y te hermana
Para matar la soledad….
Si tú escribes
En el país del muerto de ayer
Y en el de mañana
Y tus manos se hieren a cada golpeteo
De la letra esfumadas en la nada
O de las cuerdas metálicas
Resonando en el vacío
Si miras al horizonte
Y ves un bombardero
Una balsa sin balseros
Surcando una línea casi curva
Y cayéndose en los márgenes
Y si ves una Isla
Una isla
Llena de espejos
Frente a espejos y fusiles
O un país muerto
En la ordinaria barbarie liberal…
Escucharás entonces
Al cantor
En la pieza que te mira
Y te espera cada tarde
Leerás el libro
Que te debes y te hermana
Para matar la muerte….
Si ya no perteneces
Ni aquí
Ni perteneces a allá
Y la humanidad golpea la puerta
De tu casa deshabitada…

Cantor en la bruma o poeta
Sin retorno
También golpearás la palabra
Letra por letra
La palabra
Y continuarán tus manos regidas
Dando feroces golpeteos
De letras esfumadas en la nada
Dando feroces golpeteos
A las cuerdas metálicas
Resonando en el vacío…
Y seguirás
Caminando
Seguirás
Porque amas al mundo…
Seguirás
En el país del muerto de ayer
Y en el de mañana
O en la Isla Lagarto
Seguirás
Aun que sea temblando
Seguirás
En este mar
Plagado de bestias
Y alineadas columnas
Seguirás…


Himno final de Pablo Milanes "No ha sido fácil"
como ÚLTIMO POEMA DE LA POÉTICA


Yo
Vine creciendo y me forjé
Cual mi generación
Distinta a la de ayer

Soy
Continuidad de mi niñez
Que es hija del sudor
De los brazos que amé

Soy como quisieron ser
Pero tratando de ser yo
Ni menos mal
Pero en verdad
Ni menos bien

No ha sido fácil tener
Una opinión
Que haga valer mi vocación
Mi libertad para escoger

Amo sin ver
Lo que en el futuro
Tenga que acontecer
Dejo al sentir más puro
Florecer

Ámame sin temor alguno
Que yo he de prometer
Fidelidad a mi modo de ser

Yo
Yo sólo tengo la razón
De quien quisiera ser
Mejor de lo que ayer

Yo
Pongo en tu mano
El corazón
Con toda mi virtud
Mi egoísmo también

Sufre conmigo el error
Que cometeré
Goza también lo que de bien
Se ha de lograr, sin pretender

Sube conmigo a encontrar
El escalón
Que evocaré para llegar
A ese lugar que un día soñé