Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
foto Fesal Chain

31 dic. 2010

En el Cerro Cárcel con Robert Allen Zimmerman


Fesal Chain

Por la tarde
vagabundeando por el Cerro Cárcel
me encontré con Robert Allen Zimmerman,
sin emoción ni abandono
sin pena ni gloria
"sin afecto ni gratitud...", (1)
recorrimos callados sus calles y pasajes
y nos sentamos en una vieja fuente de soda
a beber un café tibio,
"una taza más de café para el camino
una taza más de café antes de que ambos
marchásemos al valle de abajo". (2)



(1 y 2) Paráfrasis a "One More Cup of Coffee (Valley Below)" del Disco "Desire" (1976) de Bob Dylan

Y nada más


Fesal Chain

Hijos de la ruina sobre ruinas
no somos ni seremos nunca
los habitantes
del viento del norte y más allá
ni siquiera sus herederos,
hijos del cuchillo bajo el poncho
y de la hipocresía
del capital y su dios fétido
de monedas y cruces incrustadas
como cuencas de vidrio
en la espada mortuoria,
lloramos endurecidos en la desesperación
de un tiempo sin tiempo para el triunfo,
y de una fuerza finita freno implacable
de la verdadera vida que estremece,
hijos de la ruina sobre ruinas
sólo nos resta tejer la luz
desperdigada en el reino de este mundo,
encerrarla condensada en el nosotros
como los niños que con una lupa
convierten el sol en fuego
sobre una hoja de papel o sobre una lagartija,
y nada más
y nada más
y nada más.

28 dic. 2010

Lo que nunca será

Fesal Chain

Lo que nunca será
y así un soplo sin vasija
que lo contenga
eres tú hombre
tú mujer,
que buscas a un dios revelado
en la noche luminosa detenida,
cuando los lobos y el mirlo
le gritan a tu alma,
desde el barro que palpita.

http://www.youtube.com/watch?v=GD1R0LAebI8&feature=player_embedded

26 dic. 2010

Yo Modugno


Fesal Chaín

Un instante fulgura
en tu pasado
como hace 40 años
como hace 50 años o más,
y me visto de gala y las luces
encandilan todo espacio
todo espacio,
entonces
sólo entonces como una hoja
escrita con tu sangre
la sábana blanca se extiende derretida
sobre la pared blanca
se colma de Pajaritos y pajarracos, (1)
mientras la barca navega sobre el mar
la primavera nace bajo el sol
la mariposa aletea sobre la flor,
un niño camina de la mano de su madre
un perro deambula por los cerros pero sin dueño
y el volantín atraviesa el viento que da más viento,
y yo
siempre cerca de ti
en cada instante de mi vida.(2)



(1) Pier Paolo Pasolini usó canciones de Modugno
para la banda sonora de Pajaritos y pajarracos,
una de sus películas fundamentales
(2) En cursiva paráfrasis a Cómo has hecho de Domenico Modugno

Yo Modugno 2


Fesal Chaín

Por las mañanas
visito siempre a la muerte,
los cigarros
desperdigados en la mesa
aplastados o aún humeando,
por las mañanas yo Modugno
pensando justamente en ti
extrañando el tiempo y el lugar donde todo acabó
mientras duermes a escasos metros
de mi estadía que vaga desterrada,
o tus pies se afirman sobre un piso húmedo
o me sonríes,
creo estar soñando y en cambio no es así
pero eres tú sí eres tú
y ya no somos los mismos.



(1) En cursiva paráfrasis a Cómo estás de Domenico Modugno

Telúrica (diálogos con Luis Alberto Spinetta)


Fesal Chain

Tu me dices:
Últimamente he ingerido demasiados demonios
he practicado por los alambres,
alambres que quemaban mi corazón
y ungüentaban mi conciencia
Conciencia dormida o muerta
me da lo mismo. (1)
Yo, te digo, soy Jonathan Harker,
y se muy bien que el castillo,
esa "especie de mancha de luz gris
adelante de nosotros,
como (...) una hendidura en las colinas" (2)
es "El trono de Dios", y que como tú
bebiendo el mismo vino,
jamás subiré nuevamente a ese carruaje,
pues ya nos los dijo "Leonora" de Burger:
"Denn die Todten reiten schnell"
(Los muertos viajan velozmente). (3)
y ambos embriagados lo sabemos "no hay fe
en un cielo de crepúsculos cerrados".(4)




(1) Luis Alberto Spinetta, de Guitarra Negra.
(2) Del Diario de Jonathan Harker, en Drácula de Bram Stocker.
(3) Ibíd 2.
(4) Ibíd 1

La misma fiesta


Fesal Chain

Que un poeta tal o cual
anda dejando su espíritu
famélico
en los bancos de los parques
imposible de sanar,
que una mujer tal o cual
camina con el miedo
a flor de arterias por la quinta,
porque un hombre enfermo
confunde amor con cuchillos mohosos
y emboscadas,
que una mujer viajante tal o cual
busca al hombre prometido
por sus sueños y respira agitada en un café,
que un hombre busca el santo grial
desde sus odios ancestrales y arquetipos,
arrastrando barcos y casas en ruinas
arrastrando padres y madres
arrastrando a la novia engalanada
la delicada que siempre se irá,
que una muchacha abandonada camina por escaleras
dejando telas y tejidos sobre la última cama
donde copuló con su nuevo amor,
que mujeres y hombres cotidianos
bajo un cielo de penumbra
esperan rutinarios
la misma fiesta
la misma Navidad.

17 dic. 2010

Líbranos de todo mal


Fesal Chain

Ahora que todos se han vuelto
y revuelto liberales
ser-en-el-mundo
no nos dejes caer en tentación
y líbranos de todo mal.

Paisaje

Fotografía de Carlos Julio Carpio L. Chile


Fesal Chain

Que mi palabras silenciadas por los príncipes, sean mañana, cuando haya muerto, parte del paisaje de Chile

Escribir


Fesal Chain

Sólo escribir, que la tierra se caiga a pedazos, sólo escribir y pensar, que el cielo se derrumbe sobre los trozos del mundo y sobre el mar, sólo escribir, que la vida continué pudriéndose, sólo escribir, para escribir, y escribir, acaso mañana un niño leerá las hojas arrugadas entre los escombros.

Ulrike líbranos de todo mal


Fesal Chain

Ahora que todos se han vuelto
y revuelto liberales
Ulrike
no nos dejes caer en tentación
y líbranos de todo mal.

Soy el cristo a pata pelá

Fesal Chain

Soy el cristo a pata pelá/
soy el cristo sin salario y sin mar que caminar/
soy el cristo en la carrera por el pan/
soy el cristo a pata pelá/
no tengo borla ni anillo de oro/
que los borrachos y vagabundos/
vengan a besar/
soy el cristo a pata pelá/

Tu país no es mi país


Fesal Chain

Tu país no es mi país
ese territorio fantasioso
donde todo avanza en progresión
donde todo se ordena sin esfuerzo
donde nada se dice por vil miedo
donde las conversaciones
se tornan "agradables"
las visitas "deseadas"
los amigos y amigas "siempre amadas"
las esposas y las madres en altares
y la sexualidad se encierra en una pieza
de floreadas cubre camas
donde viejos políticos se afectan
en su lenguaje de salones y de vinos
ese país no es mi país
ni siquiera es el tuyo
es el territorio ficcionado
desde tu horripilante pervertido secreto
mierda que escondes
en aquellos papeles arrugados y fétidos
que viajan por las alcantarillas
pequeño
pequeño burgués locionado enjabonado
de vida siútica y católica
proyectada imagen sanitizada y perfecta
de aperitivos y risas mirando hacia la playa
tu país no es mi país
pequeño
pequeño burgués y mal nacido.

Adorno


Fesal Chain

Cuando los poetas son comedidos,
la poesía se hace adorno.

3 dic. 2010

Tiempos vagabundos


Fesal Chain

Tiempos vagabundos
tiempos que corren,
como un caballo al galope
o una mueca,
tiempos que se escapan
como el viento norte entre los cerros.

El espíritu


Fesal Chain

"De acuerdo, no hicimos nunca el temporal”, como dicen los versos de Santiago del Nuevo Extremo, en esta tierra para siempre cerrada, tierra quemada de un país que a pesar de todo amamos, deambulando sus senderos sin poder transformarnos y transformarlo.

Parecen ustedes no buscar nada, pero no es cierto, buscan aquella patria que ya no existe, sino en vuestros corazones. Y paradojalmente, lo hacen recordando aquel tiempo en el que vivíamos en el miedo extremo y del que somos sus sobrevivientes. Porque esas horas negras tenían espíritu. Si alguien era fustigado, nuestras emociones latían y volaban como un corazón alado enorme. No aquel de la caridad teletonesca, vil negocio, sino como hijo del horror, que cual motor de disposiciones corporales jamás buscó beneficios y siempre estuvo dispuesto a pagar todos los costos en pos de la libertad mayoritaria y el futuro heroico.

Tierra enferma. Porque aquellos que dieron su vida y vencieron toda parálisis, jamás pertenecieron al imaginario. Fueron y son en el discurso nacional, los sempiternos parias. Y así, la pregunta se repite en el inconsciente colectivo: ¿Dónde está el espíritu entonces?, ¿acaso siempre estuvo muerto bajo el reinado de un cuerpo atiborrado de bienes o que cree llegar a obtenerlos a cualquier precio?

Los árboles florecen y el mar a veces calmo a veces tempestuoso, permanecen. El mundo completo tiembla y deja a sus hijos palpitantes entre escombros. Mientras unos y otros trabajan día y noche por derretidas mercancías. Algunos aman, algunos entrelazan sus cuerpos sólo por ansiedad y placer. En tanto los ignorantes y conformistas de la historia, nos des-gobiernan en función de utilidades.

Y probablemente el odio que es hijo del miedo aparecerá. Frente al sistema completo y perfecto, como un buen aceitado mecanismo alimentado por la usura y el consumo, algunos amantes de la tierra y de la patria, buscarán venganza, y ya no el fundamento ni la palabra, sino el acto. Entonces el suicida de ayer, el que viera todos sus caminos cerrados, el que no logró la unidad en sí mismo ni en los otros, se transformará en el destructor de un presente fatuo. El incapaz de politizar al cuerpo herido, revivirá la sangre de un pueblo a fuerza de más sangre, de aquella que se enseñorea con sus lujos y riquezas.

¿O todo lo anterior no es más que ficción y ya no existe siquiera el odio? ¿Y a quien le importa esto realmente? Los árboles florecen y el mar a veces calmo, a veces tempestuoso, permanecen. El mundo completo tiembla y deja a sus hijos palpitantes entre escombros. En tanto por siempre, unos y otros trabajan día y noche, por algunas blandas mercancías e incólumes ganancias

Benjamín Vicuña Mackenna y el General Carlos Prats: contra la fronda y las masas desterradas

General Carlos Prats González, Comandante en Jefe del Ejército de Chile
y su Señora Sofía Cuthbert Chiarleoni


“Pero precisamente esta nostalgia de la luz me da la razón:
ese sentimiento me habla de otro mundo, de mi verdadera patria...”
Albert Camus

Fesal Chain

Vendo libros en el Puerto. Por las tardes camino tranquilo hacia la Plaza con algunos textos viejos. Converso con los hombres y las cosas me hablan. Me gusta este trabajo. Siempre me ha deleitado el estar en contacto con las ideas, con las palabras de autores ya inexistentes o de los escritores y escritoras de este tiempo. Aún cuando deba caminar como el abuelo que fui. Es una manera más que digna de colocarse, al decir de Walter Benjamin, frente a frente a la mercancía que es apariencia y ensueño. Y nombro a Benjamin, pues recuerdo en este instante aquella breve reflexión sobre el Ángel de Paul Klee. Un ser de luz, que le da la espalda al futuro hacia donde justamente va, y que con ojos desmesurados y boca abierta mira al pasado. Que en desamparado veloz viaje, observa las ruinas de ayer, incapacitado completamente de anticiparse a lo que viene. Sobrevivir entre las ruinas es el nombre. Maldito viaje que todo poder no duda en catalogar y clasificar como el anhelado progreso hacia la captura de las cosas.

Y pienso que es tan similar la reflexión de Benjamin a la de Heidegger, que en trinchera opuesta y aparentemente enemiga, nos decía rescatando la alienación en Marx, que el hombre está desterrado, que el ser le da la espalda, y que en la negación de su vida debe descubrir el habitar poético que efectivamente lo configura. O pienso en Camus: “El hombre actual cree que es menester primero liberar el cuerpo aún cuando el espíritu tenga momentáneamente que morir, ¿pero es que el espíritu puede morir momentáneamente?” ¿Quién puede afirmar que estos grandes filósofos, no fueron acallados en su reflexión fundante, por el sable defensor de viejas mercancías, y por aquella masa anónima que besó las manos de los dueños del infierno, que les prometían histéricamente desde sus altavoces, un progreso ilimitado?

Vendo libros. Ya van varios días en que la historia, tal cual la filosofía lo ha hecho en mi vida, me roza la piel. Uno de los vendedores de aquella plaza luchó contra la dictadura como el que más, otro desea escribir sus memorias y las de los torturados de Chile. Otro viaja entre el pan y los brezos. Es la patria voraz que expulsa a sus hijos inconformistas a la calle, a los bordes de la ciudad amurallada donde en su centro enjoyado, la elite se solaza ciega. Era tarde. Los trabajadores guardaban sus materiales en grandes cajas de cartón. Mientras hablábamos de la vida que no fue.

El clan Piñera y sus bárbaras huestes han determinado disminuir las horas de historia en las escuelas de la Patria. Cerrar, a como de lugar, retazos del pasado. Acaso el mismo Presidente colmado de la ideología expansionista del intercambio y de la usura, no recuerda que su hermana es profesora de historia, y que convivió en la disciplina junto a la hija de otro Presidente, el primero post Pinochet y también junto a la hija de un Jurista tan profundamente reaccionario como brillante y notable. Tríada que no es sino la metáfora de ese clan oligárquico y orgánico, que más allá de diferencias políticas o coyunturas, mantiene amistad y afectos familiares y sobretodo a nuestro Chile mayoritario en la penumbra. En una concepción decadente y superficial del relato de la vida, susceptible de disminuirse o aumentarse según los designios de una política chabacana y altisonante, que entre demócratas, mercanchifles y tecnócratas anuncia desarrollos y riquezas.

Era tarde. Mientras hablábamos de lo que no fue, entre los muchos libros guardados, observé uno bello, era el rostro sombreado de Benjamín Vicuña Mackenna en un fondo amarillo oro. Lo compré sin detenerme en su autor ni en su título. La tarde caía como en un hospital, Pezoa Veliz y Manuel Bandeiras me acompañan, en tanto en el café las personas sorbeteaban sus brebajes y miraban por un gran ventanal el cortejo fúnebre de un vecino cualquiera. Tomé el volumen, su título era: “Benjamín Vicuña Mackenna y las Glorias de Chile”, su autor: el General Carlos Prats González. La primera página estaba arrancada, pero en la segunda, una dedicatoria: “ Al amigo Oscar, orgulloso Servidor de Chile, Carlos”.

En estos días en que la barbarie sigue imponiéndose como se ha impuesto en muchas décadas, el pasado me horada la piel. Tengo en mis manos una parte de la vida del que fuera el Comandante en Jefe del Ejército de Chile y Ministro del Interior del Presidente Salvador Allende; de quien fuera asesinado como un perro por las huestes fascistas del pinochetismo y sus pseudos cristianos aliados de ayer, hoy arrepentidos, pero no lo suficiente. Volado bajo las estrellas por el mismo grupo social que ha marcado en sus atenuados hijos gobernantes, el olvido sutil pero persistente y sistemático de los sucesos de la Patria, nada menos que como política de Estado.

Pregunto a los jóvenes y a una señora de edad quién era Carlos Prats González, la señora me mira como un extraterrestre, una de las jóvenes me dice que es un escritor chileno, los otros dos ni siquiera responden, no les interesa. Este es el pueblo que han formado ellos, en su falsa memoria, congoja y humanismo.

Por la noche leo el texto en que el General Prats cita a Vicuña Mackenna. “No hemos vacilado, por consiguiente, en escribir las historia de los hombres, puesto que otros han escrito las historias de las cosas. Y era preciso que se entendiera bajo este concepto la difícil misión del historiador. Hasta aquí sólo se ha tolerado de buen grado el que hubiera en nuestra literatura cronistas áridos o biógrafos indulgentes, preocupaciones lamentables, porque ¿qué otra cosa es la historia sino el trasunto de las acciones humanas en todos sus significados íntimos o exteriores, en su audacia desembarazada como en sus arcanos impenetrables, en su noble y responsable franqueza como en las tímidas excusas de su cobarde egoísmo? Por eso cada capítulo de la historia es la vida del hombre, y la historia misma, puede decirse así, no es sino la vida de la humanidad. Por eso también, buscar al hombre, desenterrar sus cenizas sin profanarlas, exhumar su pensamiento y su corazón sin lisonja ni calumnia, estudiarlo en todas sus fases (...) es trazar la existencia misma de una época con todas sus sombras y sus espacios luminosos y hacer revivir como en un cuadro animado la sociedad, el pueblo y los gobiernos que las generaciones, esas lápidas mudas que se van renovando periódicamente sobre el vasto sepulcro del linaje humano, han ido cubriendo y olvidando. Tal manera de concebir la historia no hace de ésta solo una enseñanza, constituye casi una resurrección”.

Vendo libros y al apagarse el día, miro las mercancías como ruinas, y sé ciertamente que la masa anónima también es mercancía, y siento una triste rabia. Autoridades arrogantes y un pueblo idiotizado dan la espalda a su espíritu, viajan entre las cosas como cosas, como rastrojos humanos, con los ojos desmesurados hacia un futuro promisorio de tan sólo riquezas y bienes, ignorantes de aquello que destruyen, que no es sino la única esperanza posible, la anhelada resurrección de los hombres.