Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
Roberto Matta Echaurren. Munda y desnuda, la libertad contra la opresión. 1988

23 may. 2018

El gallinero

Fesal Chain

Ayer limpié el gallinero
un túnel del tiempo abarrotado de largos árboles secos
como sueños,
una boya, un sillón carcomido donde se sentaba
la mujer junto a la cocina a leña
cientos de sacos de leña cortada exacta
para alimentar esa cocina,
bebederos y pocillos para el grano
un baúl de madera y cuero lleno de herramientas
con las cuales el hombre de la casa
arreglaba desperfectos después de haberla construído
con el sudor de su sangre,
un barril con agua oxidada en las noches sin habitantes
túneles de ratones muertos
una rueda de la bicicleta del hijo mayor
o del primer nieto,
techumbres desvencijadas
tierra, polvo, una vid enredada entre las cosas
comiéndose la estructura,
mi padrino mirándome tras el vidrio
mi madrina bebiendo el tercer mate
de la jornada
mientras yo, en el gallinero,
juego con las lombrices enroscadas en mis dedos
en mi túnel del tiempo
abarrotado de árboles secos
como sueños.


22 may. 2018

Piazzolla

Fesal Chain

Recuerdo de noche a mi padre escuchando Adiós Nonino de Astor Piazzolla, en nuestra primera pequeña cassettera. 1978. Yo lo miraba desde el pasillo, sentado en su sillón verde, con su rostro ladeado y su mano derecha sosteniéndolo, todo a media luz. No sabía si su tristeza era por la muerte de mi abuelo, o por alguna pelea con mi madre, o por lo que pasaba en Chile. Lo que nos había sucedido es que efectivamente se había muerto mi abuelo, que ellos se peleaban bastante y que Chile era un larga noche de gritos en la lejanía, y de seres humanos que dejaban de existir como si se evaporaran en el aire. Con Adiós Nonino como música de fondo de las imágenes de nuestra vida, la cosa se ponía aún más triste, a pesar del comienzo del fin de la cesantía de mi padre, de las vitrinas llenas de importaciones, de la plata dulce con el dólar a 39, de los paseos en el auto nuevo. Eso era el decorado de nuestro silencio público, la superficie de nuestra angustia privada, de los discos fondeados en el entretecho, de las visitas clandestinas de amigos, de los tíos que no querían ir más al Estadio Nacional a ver el fútbol, de mis ruegos de cada Pascua, para que se fuera el culpable de nuestra pena infinita.




Todos todos

Fesal Chain

Todos, todos, tenían algún sentimiento, una opinión, todos poseían cual tesoro escondido, un sarcasmo y una autoconstrucción de sí mismos como personas muy sagaces o al menos como sujetos a los cuales no se les vende cualquier cosa. Todos, todos.Pero eran unos niños. Creían que el juego de ellos era el juego de los demás. Creían que los otros carecían de seriedad y que dada ciertas condiciones horrorosas, tendrían cierta consideración, algún pudor, conmiseración.Cuan equivocados estaban y cuan ingenuos seguían siendo. Mientras bailaban al son de la orquesta tropical, los otros bajo el sol de la tarde, afilaban sus cuchillos y observaban el baile sin decir nada y el bailarín más dotado, guiñaba un ojo al que sería el más cruel de la jauría.


16 may. 2018

Shalumit Firestone

Fesal Chain

Leí hace muchos años
a Shalumit Firestone
ella me gustaba
como también la RAF
o los colectivos contra culturales alemanes,
la Firestone era seria como Ulrike Meinhof
así de seria,
también leí revistas
donde los grupos de teatro del desnudo
mostraban las garras que se cernían sobre la juventud
del capitalismo desarrollado,
pero de todo lo que estudié, me quedé con la Firestone
ni siquiera con su hermana Kate Millet,
sólo con la Firestone
la incendiaria
la bola de fuego
la incandescente
la cibernética quien nos decía:
el embarazo es una barbaridad
el parto es como cagar una calabaza
y que la infancia era una pesadilla supervisada.
Ella la que se negaba a ser
la señorona auxiliar de la izquierda
ella, que en lugar de la belleza y el poder ocasionales
deseaba un mundo en el que estuviesen ahí todo el tiempo
en cada palabra y cada pincelada.
Ella, que murió abandonada
en un pequeño departamento
de un edificio en la East Tenth Street,
ella que ya no podía leer
que ya no podía escribir
que a veces se reconocía en los rostros de los demás,
pero que tenía su vida en ruinas
y no tenía plan de salvamento.

15 may. 2018

Le dijeron

Fesal Chain

Durante la guerra
le dijeron que el mundo
de la posguerra sería mejor
mucho mejor
y luego tuvo que salir
de su casa
de su barrio
de su aldea
de su patria
con lo puesto y un carrito de madera
con ollas, alfombras, niños y un perro
con su mujer a un costado arrastrando los pies,
la larga marcha tenía un color de sangre y tierra
la larga serpiente amoratada de sangre seca
la infinita lengua violácea de sangre muerta
y los cañones de los fusiles punzando en las espaldas
y sobre la cabeza del perro,
le habían repetido tantas veces
que el mundo
sería mejor
mucho mejor
pero nunca le dijeron para quién.


13 may. 2018

Salmo a Nicaragua

Fesal Chain

Bienaventurado los poetas y las poetas de Nicaragua
la flor más linda de mi querer,
bienaventurada Gioconda Belli leona enmarañada en la línea de fuego
bienaventurado Ernesto Cardenal añoso árbol plantado junto a la fuente
bienventurado Sergio Ramírez muchacho compañero de nuestras vidas
bienaventurados Carlos y Luis Mejía Godoy caudalosos ríos de leche y miel
bienaventurado Darío padre azul de nuestra lengua girasol en tren de cabalgar,
bienaventurados ustedes, hombres y mujeres
que no se sientan en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra,
bienaventurados genuinos hijos de Sandino
que no se venden a las consignas del decrépito partido
ni veneran la hedionada figura del traidor del pueblo
en los mitines.

11 may. 2018

D

Fesal Chain

Antes de leer el Guardián entre el centeno, y no fue hace mucho, conocí a D. No puedo nombrarla, tampoco dar detalles de su historia. En realidad su historia es muy triste, aunque ella no lo sabe. Su padre está en la cárcel y su madre camina por la delgada línea que hay entre el mundo y la cárcel. D. es una niña bella. Y buena. A mí me dan ganas de salvarla, sí , tal cual, salvarla. Es decir, que deje de caminar por la delgada línea que hay entre ser una niña feliz y una atormentada. He planeado varios caminos y creo que si lo hago bien, podría resultar. No puedo dar detalles, se trata de la privacidad de ella, porque hasta los niños y sobre todo ellos deben tener privacidad. Si todo resulta, ella podría ver el mar desde un cerro, tomar leche con sabor en su pieza, acostarse con su muñeca, al despertar mirar los pájaros por la ventana y por la tarde leer cuentos, por ejemplo de Mark Twain. En un principio no le causarían gracia, pero sé que terminaría por entender el humor negro de Mark Twain. También podría tener su propio perro. A D. le encantaría un cachorro de pastor alemán, un ovillo gordo de lana que le ladrara por la mañana antes de ir a la escuela. Cuando pienso en todo eso, más ganas me dan de salvarla, sí, salvarla, como cuando Holden le decía a su hermana, que imaginaba a un montón de niños jugando en un campo de centeno a punto de caer a un precipicio y a él tomándolos justo antes del vuelo. Bueno, así fue, cuando leí aquello volví a pensar en D., como ahora, que yo podría ser su guardián hasta que creciera y pudiese tener una vida, una verdadera vida.


9 may. 2018

Corazón Solitario

Fesal Chain

Hubo un tiempo en que escribía en una máquina adler en el barrio Matta, en un segundo piso que daba a la zona sur de Santiago. Desde el ventanal era posible mirar en perspectiva una colección de techos de zinc, con hombres jóvenes y viejos agachados poniendo tapa goteras o erguidos de torso desnudo tomando el sol de la tarde. En la mesa tenía mi máquina y al costado una estufa a parafina, sobre ella una tetera hirviendo y un tarro con hojas de eucaliptos. En esa época combinaba mi escritura con un trabajo de ayudante de electricista y con transcripciones de audios de mujeres pertenecientes a ollas comunes, que hablaban muy rápido y a las cuales había que plasmar en el papel del modo más genuino posible. Cansado de teclear muchas horas, me ponía a pintar al óleo las mismas techumbres repetidas que se podían ver desde el ventanal, colocando en el centro de distintas telas al hombre viejo que observaba con una lupa el trabajo de reparación. De esos cuadros, una treintena al menos, no tengo ninguno. A veces escuchaba el único disco que había en la casa, Sargent Pepper's Lonely Hearts Club Band, esperando a una mujer que había sido mi mujer un tiempo. No tenía teléfono ni como ubicarla, así que pensaba que poniendo el disco ella podría sentir a lo lejos mi llamado. Era una invocación absurda. Sin embargo, una tarde en que ya no tenía papel, ni óleos, ni tampoco comida, puse el long play y en la mitad del tema Fixing a Hole (Arreglo un agujero por el cual entra la lluvia, que no deja viajar a mi mente errante), sentí unos golpes en la puerta. Al abrirla, la vi a ella con su cámara fotográfica colgando de un hombro y con un pan con mortadela en su mano derecha. Así fue como comencé a vivir con aquella mujer durante casi diez años.


8 may. 2018

Escondrijos

Fesal Chain

Escucho a Philip Glass y miro por la ventana todo el cielo y una parte ínfima de los cerros que bajan al mar. El mar se confunde con el cielo, la niebla iguala realidades distintas. Pienso en mi vida que pocos conocen, han visto la exterioridad pero no mis escondrijos. También pienso que eso no importa nada, ¿a quién le interesa mi vida sino a mí? En estos días las personas inflan su ego como si fuesen celebridades y no entienden que quienes trabajan en serio, digo bien en serio, es decir pelándose el lomo y quemándose las neuronas, aquello les produce risa, una risa burlesca escondida en sus escondrijos que no pueden ser vistos.


5 may. 2018

El Negro Jorquera


Fesal Chain

Yo no era habitué de su mesa, la primera a mano izquierda entrando a Las Lanzas, local ya mítico de Ñuñoa, sin embargo, fui a ese restaurant casi todos los días durante diez años, y ahí, como les cuento, en aquella mesa, siempre estaba el Negro Jorquera, quien fuera secretario de prensa del Presidente Allende, periodista de una generación brillante junto a Lira Massi, el Perro Olivares, Carlos Berger, Máximo Gedda o Tito Mundt, por nombrar a algunos. Habitante fustigado de Isla Dawson y obligado al ostracismo en Venezuela. Un par de veces conversé con él, con la única finalidad de estar cerca de la historia y del periodismo de máquina de escribir y calco, pero sobre todo de la Historia y del Periodismo escrito con mayúscula, ese que hizo carne el titular heroico de la vida de Chile, que jamás deseamos que se escribiese: Morir es la Noticia. También me acerqué a él para conocer al gran autor de uno de los libros más humanos y sabrosos sobre el Presidente: El Chicho Allende. En Las Lanzas, Jorquera era parco con los desconocidos, pero en algunas ocasiones con su vaso de vino y con el cigarro eterno entre sus dedos, sonreía con la mitad de la boca, mientras sobre la plaza comenzaba a caer la noche. Una mueca sarcástica que en conjunto con sus ojos mirando hacia la nada, parecía más bien un hundimiento en sus recuerdos, en sus nostalgias, pero sin el derrumbe de la derrota definitiva. Hoy la mesa estará vacía y pasarán muchos meses o quizás años para que los parroquianos se acostumbren a no ver más a ese hombre bueno. Carlos, "el Negro" Jorquera ha muerto y con él va desapareciendo un modo de ser, la de una clase media austera, culta, consecuente hasta el final y hecha a pulso, que soñó porfiada con el socialismo con vino tinto y empanadas. Una clase social compuesta por hombres y mujeres que dieron la vida por aquel sueño.


28 abr. 2018

Joane Florvil

Fesal Chain

En agosto de 2017
pleno siglo XXI señor, señora
apresaron a Joane Florvil
negra mujer negra
haitiana mujer haitiana
madre mujer madre
doce horas detenida
para terminar en un hospital público
con el riñón inservible
en un país angosto
angosto de entendimiento
pero bien ancho para fustigar espaldas
inmigrantes,
su hija, señor, señora
fue llevada al servicio nacional de menores
Joane agonizó en el hospital
sin tierra
sin biblia sin hombre sin padre sin madre
sin hermanos y hermanas
sin país sin hija que le mamara
sin manos para acariciarla
chillando rasgando sus ropas
enterrándose las uñas en sus pechos
Joane Florvil ya muerta
fue declarada inocente
en pleno siglo XXI señor, señora
en un país angosto
angosto de entendimiento
pero bien ancho para fustigar espaldas
de mujer.


Fieras

Fesal Chain

Las fieras humanas
de un lado y otro
se limpian el hocico
de sangre coagulada
y de aquella aún líquida
que ha chorreado
desde las venas y arterias
del cuerpo ya inerte de la víctima,
siempre lo hicieron
ahora mismo lo hacen
y continuarán,
mientras otras bestiecillas
gritan atormentadas arriba de los árboles
o escondidas entre el follaje,
nada es perfecto
pero si habitual.


Una casa

Fesal Chain

Cuando una casa empieza a ser deshabitada, vuelve paulatinamente el frío a su espacio interior. El hombre, la mujer, los niños, los animales y las plantas con sus ondas calóricas se van retirando de a poco, nunca de una sola vez, y lo gélido llega lento y proporcional en velocidad y volumen a la retirada de quienes ocupaban la casa. Una vez que se han ido todos, el frío habita en majestad lo que el calor ha abandonado en forma definitiva, y entonces aparecen aquellos seres que se escondían temblorosos, comenzando su reinado de muerte.


22 abr. 2018

Qué












Fesal Chain

Qué le diré al fétido fascismo
de falocracia eterna
de negras garras negras
desgarrando el corazón del hombre
en las tinieblas
si todo el pueblo sencillo
esperanzado en su dilema
forjador de amaneceres y de soles
ha sido traicionado
por viejos gorilas de rojas charreteras
por hediondos pederastas de barba rala
por patriarcas otoñales paranoides
egomaníacos iluminados sin la estrella,
¿qué le dire yo
dime, qué?





21 abr. 2018

La Montaña es algo más que una inmensa estepa verde

Fesal Chain

Pues cuando la montaña
era algo más que una inmensa estepa verde
yo miraba el mar desde un balcón
más bien pequeño burgués
pero miraba el mar desde un balcón
de la familia de un héroe chileno
que antes había disparado con Allende
pero que estaba desaparecido
y entre mis manos tenía una revista de curas
que contaba la historia de esa montaña
que como les digo
era más mucho más que una inmensa estepa verde
y como Omar me dije a mí mismo:
"parece que aquí todo es para adelante,
yo voy a hacer una vida,
yo también voy
a pintar mi vida..."
recordando que hacía pocas semanas
había recibido además un cassette
todo cantado de como hacer bombas
de como desarmar, limpiar y armar un diablo
y que entre las instrucciones así cantaditas
había una contra Pinochet, ay este pino pino
pino chet, gorilín gorilón o algo así
entonces como Omar me dije:
"voy a pintar la historia de mi vida
del color que más me guste
y cada quien pintará la historieta de su vida
del color que le parezca"
y cuando llegué el lunes al colegio
muy temprano
antes que todos, llené el diario mural del curso
de esa montaña que era algo más
que una inmensa estepa verde
mucho más que una inmensa estepa verde
mucho más
y quedó la cagada un griterio y un abucheo
de los niñitos y niñitas tiranas
pues debajo de la cruz del diario mural
estaban pegadas las metralletas y los pasamontañas
debajo de la cruz estaban pegadas las molotov y las barricadas
y preguntaron que quién había sido
y yo ni huevón me iba delatar
entonces pensé como Omar
desde el fondo de la sala que
si bien la montaña era el culo del mundo
también podía pasar por mi casa
y que a lo mejor estaría mi mamá en la puerta
o mi hermana jugando con el perro
mientras el pino pino pino chet
el gorilón
terminaba reventado en la calle
hecho pebre
como le pasó a ese tal Somoza.



29 mar. 2018

En aquel tiempo aciago/En aquella época

Fesal Chain

En aquel tiempo aciago
yo hacía teatro dirigido por un maestro,
en ese tiempo negro yo quería expresarme
como un caballo brioso,
deseaba bufar, correr,
con pelo de Medusa
hecho de serpientes
que me defendiesen de las bestias,
en aquel tiempo yo hacía teatro
y era un niño...
un niño que había perdido la inocencia
porque esas mismas bestias negras
deseaban cercenarle la cabeza...

***

En aquella época
Todos los años nuevos
Pedía una sola cosa
Fueron treintaitres años
Pidiendo sólo una cosa
Que se fuera el Perro
Que ya no nos atormentara más
Con su hocico hediondo
Con su espuma venenosa
Con su lomo erizado
Todos los santos años nuevos
Clamando al cielo
Para que el perro ya no nos siguiera
Acosando
Pero cuando murió
De muerte natural
Sin épica alguna ni heroísmo
No fui feliz la tarde
De aquel día
Ni a la mañana siguiente
Sólo pensé caminando
Por una playa del litoral
Que al fin
Después de tantos y tantos años
Podría cambiar
Definitivamente mi deseo.



15 feb. 2018

Tropa de chacales

Fesal Chain

Después de esto, el poeta se manifestó
otra vez junto al mar
Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer?
Le respondieron: No.
Cómo que no, les contestó,
¿acaso yo he vuelto
para que me tengan cagado de hambre?
Tropa de chacales.
Vayan a pescar, flojos de mierda,
o sino me voy de nuevo
y los dejo con sus miserias.
Esta era ya la tercera vez que el poeta
se manifestaba
después de haber resucitado
de entre los muertos.


Parece que me quiero resfriar

Fesal Chain

Debe ser que me estoy poniendo viejo
(a propósito como que me quiero resfriar)
pero anoche soñé con Nicanor
él estaba con un chaleco café clarito oiga
y con un sombrero de esos que se usan para pescar
peces en el río,
(la Virgen se está peinando
entre cortina y cortina
los cabellos son de oro
y el peine de plata fina),
y yo le decía pero cómo está parado ahí
Nicanor
si usted está muerto,
debe ser que me estoy poniendo viejo
y parece que me quiero resfriar,
(la Virgen está lavando
y tendiendo en el romero
los pajaritos cantando
y el romero floreciendo).


9 feb. 2018

Space Oddity 2

Fesal Chain

Aunque viva en el país
donde quiebran el alma
de quienes aman a aquel
que viaja al sol
atravesaré la puerta
para flotar de un modo muy peculiar.
Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco
cuatro, tres, dos, uno, despego.
Díganle a mi mujer que la amo,
ella sabe.


Para qué perder el tiempo


Fesal Chain

Para qué perder el tiempo
para qué
veamoslo así, acaso vivirás ochenta
o noventa
o menos años, tendrás hijos, hijas
bellas y feas amantes
o acaso no dejarás prole
ni féminas de distintas cualidades,
para qué entonces
perder los millones de segundos de la vida
para qué perder la vida
digamos en cuestiones accesorias
y no hablemos de las cuentas de luz,
de agua, de gas
de arriendos y compra ventas varias,
sino de ceños fruncidos
de molestas verdades
de televisoras mentiras
de radiales preguntas llorosas.
Para qué perder el tiempo
a velocidad de rayo trastornado
ven, ven conmigo, ven
mira el trumaq
este polvo suelto de tierra colorada
que nos tiñe las legañas.


No tengo terreno

Fesal Chain

No tengo terreno ni cabaña
ni mediagua en el litoral
visité durante años
una pequeña casa que era de una amiga
la que me invitaba de cuando en cuando
a cambio de eternas caminatas por las rocas,
ahí miraba el mar tempetuoso
sus olas gaseosas elevándose al cielo de Chile
pero no era mi casa
de hecho el único perro que daba vueltas
por el lugar
me mostraba los dientes diciéndome:
esta no es tu casa
ni tu terreno
así que lo único que te queda
son esos ojos
sobre el mar que vamos a ver
si es tan tuyo como crees,
pero humildemente se los digo
cuando muera y no antes
quiero ser enterrado en la costa chilena
como el pequeños dios
como la vaca sagrada
como el de la montaña rusa.


Me deprimí

Fesal Chain

Me deprimí
pensé que era el cansancio
del logro
o el tramadol
pero no, me deprimí,
demasiada muerte a mi alrededor
mi vecino el del café
mi vecino el momio que aprendí a querer
a fuerza de conversar,
demasiada pelá que anda rondando
entre pinturas y libros además
que sé me dejará solo
sin aquellos con quienes he aprendido de la vida
pues no me bastaba mi propio yo
para entenderla,
y entonces con quién
¿con quién
compartiré mis alegrías
si ya he compartido con largueza mis quejas
y mis derrotas?
Me deprimí y no era el tramadol
fue el viejo Parra quien me dio la última patada
en el culo
para darme cuenta
que se me hace intolerable
la demasiada muerte que me ronda
la demasiada muerte
que me muerde.


Recuerdo



Fesal Chain

Recuerdo
a José Donoso
recostado en el pasto
comiendo una brizna de hierba de verano
dándole la espalda
a la Cordillera de Los Andes
esperando miope
a los compradores de libros
y de vez en cuando fijando su mirada
en los borrosos murallones del Mapocho.


No fui

Fesal Chain

No te fui a leer mi ego
ni me saqué fotos contigo,
el culto a la personalidad
es poética modernista.


Nicanor

Fesal Chain

Yo tenía 15 años, era el año 1981 y era un niño joven muy nerudiano que venía de Temuco. En la casa de mi padre y de mi madre habían tres libros de poesía: las obras completas de Neruda en su primer tomo, uno de Antonio Machado y otro de Nicolás Guillén. Una tarde cualquiera visité a un amigo que vivía a algunas cuadras de mi casa. Encima de su cama desplegado, había un libro enorme de tapas de cuerina, la Obra Gruesa de Parra, primera edición, con fotos de Sergio Larraín. Fui muchas veces con la excusa de conversar con mi amigo, pero en realidad iba a escudriñar lo que me parecía una extraña criatura de palabras. Finalmente le pedí prestado el ejemplar que abracé hasta llegar a mi casa. Lo tuve unos días en mi pieza. Lo investigaba de noche hasta muy tarde, incluso con linterna. Desde esa Obra Gruesa y como un descubrimiento esencial, supe que al fin podía escribir lo que quisiese y como quisiese y no desde unas reglas implícitas que yo suponía existían como una camisa de fuerza. Mi alegría fue desbordante. Entonces comencé con pasión a construir una voz propia, porque era posible, porque había un poeta que lo estaba haciendo y se reía a carcajadas desde su montaña rusa. Han pasado treintaisiete años y no he parado hasta hoy. Eso fue Parra para mi.


21 ene. 2018

Prometo

Fesal Chain

Prometo no gastarme el dinero
en un Jaguar E Type
o aunque pensándolo bien
por qué no,
así podría pasear junto a ti
por la Carretera Noruega del Atlántico
atravesando fugaces
los puentes que se alzan sobre el mar,
o deteniéndonos en los panorámicos miradores
para escudriñar el sol hundiéndose en el horizonte
mientras escuchamos por la radio
las más bellas melodías de jazz
del Festival de Molde.
Y si la divina providencia
nos toca con su fulgor mágico
a lo mejor morimos instantáneos
y aún jóvenes
derrapando una curva húmeda y fría
como Camus.


Muerte

Fesal Chain

Que yo no quiero la muerte
no
que no la quiero
vieja tartufa payasa de la noche
hedor de piedras volátiles
absceso de la sangre
gárgola fatua
que en mis dominios no te quiero
ni en el jardín de los amantes
vieja tartufa loba estéril
de la ronda de la vida.