Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo

29 may. 2019

Intimidar


Fesal Chain

Un tipo me dijo en una fiesta
que a lo mejor yo intimidaba a la gente
¿pero por qué?
si yo sólo escribo, le contesté,
pero luego que bajé por esa escalera ancha y antigua,
de comienzos del siglo XX y me paré frente al edificio
también de comienzos de aquel siglo
y no había nadie ahí afuera
y la noche estaba fría,
pensé que a lo mejor yo sí intimidaba a la gente,
a mi mujer
a mis hijos
a mis amigos
a mis enemigos
a mis padres
a mis vecinos
a todo el mundo,
y que quizás lo hacía para protegerme
porque toda mi vida me he sentido intimidado
por todos ellos,
pues nunca supe salir victorioso de la derrota del sur
¿y dime tú, quien sabe salir victorioso de una derrota?,
pues nunca supe salir de la niñez de esa derrota
que jamás logré soportar el desarraigo,
esa falta
de bosques
de lluvias
de tierra húmeda
de huerta
de cocina a leña
de mesones repletos de telas
de las camionetas rebosantes de sacos de legumbres
del aceite a granel,
que mejor hubiese sido morir con esa muerte.

31 mar. 2019

Valparaíso 2019

Fesal Chain

No queda más que esconderse
en la última pieza de la casa,
rezar tres Padre Nuestro y dos Ave María
con el Nuevo Testamento sobre las rodillas,
hojear los pasajes más preclaros del Corán
y el Pentateuco,
mirar de soslayo por la ventana
a los pájaros sin mar
y al mar sin pájaros,
observar con un catalejo de pirata
las veredas repletas
de vendedores ambulantes,
las calles asfaltadas con mierda de perro
y los grifos vomitando orina humana.
Con binoculares de marino mercante jubilado
contar los peldaños
de las escaleras más largas,
y los segundos infinitos de los viajes
para arriba y para abajo
de los ascensores que aún se mueven,
y para terminar, y antes de que los fuegos de artificio
anuncien la llegada en gloria y majestad
de sustancias prohibidas,
no quedará más
que encender la lámpara de pie de la madre muerta
y leer las obras completas de Miguel Serrano.




29 mar. 2019

No pudieron

Fesal Chain

Hoy la luz rebota
en los techos de zinc
de la casa recién construida,
el puerto se encuentra frente a mí
velado por una pátina de leche,
mi pecho se expande
porque Eduardo y Patricia respiran
este aire,
porque Manuel, ah querido Manuel,
y sus hermanas
se llenan los pulmones
de la fragancia del mar,
Porque Javiera y Camilo y sus hermanos
miran más allá de la película lechosa
y sus pupilas se llenan de luz y despiden luz
a la vez,
porque no pudieron contra ustedes
porque no pudieron contra nosotros
ni con tanto henchido corazón.




Tu degüello

Fesal Chain

Llevo en mi riñón aquel 29 de marzo
cuando al salir a gritar por tu degüello
me molieron a patadas y a palos
y oriné tu sangre
en una esquina de Santiago.

21 mar. 2019

La Poesía

Fesal Chain

Yo no sería nada sin la poesía. De niño fue mi refugio ante los hombres brutos, que taladraban los bosques y solo contaban monedas. En la dictadura, fue mi escudo frente al crimen y los ríos de sangre, y ya en mi adultez, el puente colgante entre mi soledad y los sensibles. La poesía me ha constituido más que mis nervios, mi musculatura y mi carne, más que mi padre y mi madre, más que mis hijos y todos mis amores. Ha sido mi columna vertebral, mi dios y mis demonios. Mi militancia y mi derrotero. Nada sería si ella no me hubiese elegido.






12 mar. 2019

Miro

Fesal Chain

Miro a través y la silla se derrite
contra la ventana
mientras escucho el último disco de Jorge González,
el tipo es un genio, o lo fue.
Mi generación está derritiéndose y yo la miro a través
nunca me escucharon
pero eso es un dato de la causa,
no hay nada peor que el lamento
la queja obtusa
golpeándose contra otra queja,
ya no puedo hacer nada más
y todo se derrite incluso mi carne
quedarán mis palabras escritas
o tachadas,
y la pregunta
¿cuándo ustedes verán?



Peor o mejor

Fesal Chain

¿Soy mejor o peor que a los quince?,
para empezar más feo, ya no tengo
la piel tersa, ni eso que llaman
tonicidad muscular, aquella que ayuda
a mantenernos erguidos
como si fuésemos esculturas de Miguel Ángel .
Luego esta cara, que se me cae
y se va llenando de grietas profundas
como los riachuelos de mi pueblo natal,
y el oído derecho que ya no escucha ciertos pájaros
y cada vez menos tu voz.
En cuanto a mis pensamientos y emociones
no sé si será peor o mejor,
pero ya no creo en promesas de mejores mundos
ni tampoco pienso que todo esté por descubrirse,
algunos dirán que es más realista
otros, que he perdido mi fe en la abstracta humanidad,
por mi parte, no tengo idea, pero siento
polvo de óxido en la boca
y menos aire que respirar
y no se trata del cigarro, te lo aseguro.

Y nuestros muertos


Fesal Chain

¿Y nuestros muertos?
qué les puedo decir
están muertos
ni yo ni nadie los puede revivir,
me imagino
que ese cuento de la resurrección
ya no se lo tragan,
no es cierto que viven en el corazón de nadie
pues la humanidad
es el corazón de las tinieblas,
me imagino que el cuento de la luz interior
tampoco se lo tragan,
entonces los muertos están muertos
y los vivos en penumbras,
así que dejen el parloteo
no jodan más con su concepción mágica
del mundo,
en realidad, si es que esta existe,
no esperen
ni se jodan más con nada.

7 mar. 2019

Lennon

Fesal Chain

Aquel ocho de diciembre
yo cumplía catorce años y un mes
exactos
y jugaba con un cofre de plata
de mi madre
mientras ella estaba sentada en su cama,
entonces dijeron por televisión
que Lennon había sido asesinado
en la puerta del edificio
de su departamento
desde donde no había salido en mucho tiempo.
Esa tarde yo no sabía
que había llegado la noche
que la tierra empezaba a hacerse oscura
que el cielo que mirábamos comenzaba a caer
como en El Amante de Lady Chatterley.
Aquella tarde
la montaña se derrumbó hacia el mar
y mi madre estaba a mi lado..




3 mar. 2019

La ventana se ha atascado

Fesal Chain

Encerrado en esta casa que como barco volando apunta con su proa al mar que también se eleva, le puse picaportes a todas las puertas, ni los gatos salen. No quiero ver a los hombres ni a esas mujeres que suman y restan. Pero abro la ventana, aire, necesito aire, me digo, entonces la niebla bruta comienza a llenar las piezas de pared a pared, de techo a suelo. Niebla bárbara, exhalación helada de no se qué bichos, alimañas, seres roncos fétidos que trepan la quebrada. Erguidos o reptando. No tengo escapatoria, el vaho ha comenzado a solidificarse adentro, bloques de hielo putrefacto en la casa que vuela y detrás aquellas sombras de cuerpos o cuerpos de sombras subiendo. Enciendo un fuego en medio del comedor con tablitas, pequeños troncos, astillas de mi madre, pero no prende, se ahoga como yo mismo de tanta materia que castañea dientes. Por la noche, nada escurre excepto mi espalda bajo las sábanas, mi mano como lagartija, mi pierna como lenguado. Pero no duermo. El cuello endurecido me manda que no duerma, la lengua escucha el sonido de ciertas agujas, el ojo palpa la arenilla de hielo que clava. La ventana se ha atascado para siempre.





1 mar. 2019

El Imperialismo es la única semilla

Fesal Chain

Maduro no dispara contra su pueblo
son los guarimberos que disparan contra sí mismos,
Ortega no dispara contra su pueblo
en el tranque los jóvenes se balean sus propios pies,
los opositores se apresan solos,
los desaparecidos viven en comunidades
en selvas y montañas
que son siempre una estepa verde,
los exiliados son turistas,
pues el Imperialismo es la única semilla,
en el Este no hubo Purgas, ni Gran Terror
mucho menos Gulags, para qué hablar
de vigilantes y micrófonos,
todos eran fieles guardianes de la alegría enmurallada,
todos marchaban con la estrella del Ejército Rojo
pegada al corazón
y los que murieron
sólo murieron en la Gran Guerra Patria,
pues el Imperialismo es la única semilla,
Castro jamás tuvo
centros de detención prolongada
ni existió Villa Marista,
los balseros son pescadores
emulando al Viejo y el Mar
de Papa Jemingüei,
pues el Imperialismo es la única semilla,
porque tú ya sabes
en los sistemas de la plenitud eterna
no hay recintos secretos
plagados de insectos y ratas
ni nadie que disienta,
pues el Imperialismo es la única semilla.






16 feb. 2019

Entre sábanas blancas


Fesal Chain

A Ernesto Cardenal

Hace mucho mucho tiempo dijiste
que la guardia nacional
andaba buscando a un hombre.
Ahora aquel mismo hombre es perseguido
mientras tú estás en una cama de hospital muriendo.
Dijiste que el nombre de ese hombre no se sabía
y hoy tampoco se conoce.
En esta noche
los paramilitares del pederasta y la bruja
andan buscando a muchos
que esperan salir de Nicaragua,
mientras tú agonizas entre sábanas blancas
como tu alma .

Yo, el de la bandera

Fesal Chain

Yo, el de la bandera
nunca el del tanque,
yo con rostro humano
no con metralla ni cañón,
yo el del pelo largo
no cubierto con boina o casco,
mirando de frente a aquel
que me apunta con su maquinaria
extensión de su verdad única implacable
de su eterno fálico orden,
yo como siempre
el abanderado.


La Política

Fesal Chain

Fascistas antifascistas
projudíos antijudíos
con su culos bien puestos
sobre los enemigos de cada quien
gulag o cámara de gas
con toda su política de mierda hirviendo
sobre las cabezas quemadas
de cada cual.


15 ene. 2019

Empuñas tu mano

Fesal Chain

Tú te quejas
lloras
gritas
te enojas
luego empuñas una mano al cielo
al marchar calles donde te pican los ojos y la garganta
mientras ellos a veces te apalean
y muchas veces patean el culo de otros
de otras,
sí, quieres cambiar el mundo
quieres darlo vuelta como un calcetín
eso deseas
con tu bandera nueva,
luego si tienes suerte
la pones en lo alto de un palacio
gritas y cantas en el balcón
mirando a la muchedumbre
mientras los discurseas
para que ondeen sus banderas nuevas
y se emocionen con tus palabras
con tus promesas,
los acunas como niños
los mimas como niños
dándoles juguetes que en suma llamas libertad
hasta que dejan de estar de acuerdo
hasta que se enojan
hasta que tratan de marchar en tu contra,
entonces ahí los tuyos les patean el culo
los hacen vomitar con tus gases
con tus palos
con tus rabias
con tu mano empuñada,
para que no cambien tus sueños
para que no cambien tu mundo.


11 ene. 2019

Giros

Fesal Chain

En mi sueño éramos tres
en giro derviche
un flujo constante
en sentido contrario
a las agujas del reloj
y al medio, el alienado mundo,
pero mañana
"de las tres rosas rojas
quedará una chamuscada,
ya que morirán las otras
no serviré de nada".



1 ene. 2019

El Estanque

Fesal Chain

Después de almuerzo siempre íbamos al estanque verde esmeralda, donde se suponía se encontraban los peces más grandes y gordos de toda la localidad. Era una circunferencia rodeada de arbustos a la que uno no debía meterse nunca, pues podía ser succionado por algún túnel subacuático que nos llevaría río abajo y desde su cauce turbulento a la China. Se decía que era tan profundo que los peces que lo habitaban eran ciegos y sin colores. Mi amigo y yo, siempre llevábamos un par de carretes con suficiente hilo, como para que las carnadas exploraran sin problemas aquel fondo infinito. Y ahí nos sentábamos en el pasto, entre una hierba amarilla que nos tapaba por completo bajo el sol. Por eso, cuando en el único almacén, vi aquel sombrero de paja, le rogué a mi padre que me lo regalara. Así, todas las tardes con una canasta con pan con mermelada de mosqueta, íbamos a sacar los famosos peces que en la noche arderían con mantequilla en una paila de gitanos en la cocina a leña. Lo único que perturbaba mi pacífica estadía en el estanque, eran los ladridos del perro lobo, encerrado en una jaula de madera a pocos metros de allí. De todos los años que fuimos nunca pescamos nada. Y crecimos a tal punto, que sentados, la hierba ya no nos cubría más que las rodillas. Mi sombrero de paja se fue deshilachando y un día cualquiera, con una piedra en su interior, lo tiré para verlo hundirse formando un pequeño remolino. De mi amigo no recuerdo ni su rostro. Al parecer, el estanque no era sino una poza que se llenaba con las cascadas que bajaban desde las cordilleras negras, y que luego continuaba drenando subterráneo hacia el camino de tierra frente a la casa. Los carretes aún los tengo, envueltos en una bolsa plástica. Desde que tuvimos que escapar, jamás volví a aquel lugar. Lo último que supe fue que el padre de mi amigo nunca fue como nosotros, sino un tipo que, al almuerzo, mientras el perro lobo no paraba de ladrar rabioso, esbozaba una sonrisa al saber que algunos vecinos habían terminado flotando por el río, ese que se suponía llegaba a la China.