Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
El pago de Chile. Artefacto de Nicanor Parra

31 dic. 2009

Es cierto, soy poeta


x Fesal Chain

Es cierto, soy poeta,
es decir que soy
un nostálgico de cierto pasado
y de un futuro que no llega,
y me pongo un poco melancólico
en las fechas celebradas
de un tiempo que se escapa,
llevo en mi espíritu
a los poetas de mi amor:
a García Lorca
para celebrar la diferencia,
la sutil triquiñuela
de dedos al piano
y de duendes tras la puerta,
a Miguel Hernández
dibujando soles
y llorando versos a su hijo
entre cebollas y humedades,
a Pezoa Véliz cuando llueve
cuando veo al vagabundo de la esquina
o vuelvo a oler
los hospitales públicos
pintados de aquel sucio verde,
a Gabriela en su terrible
rebeldía e impostura,
a Neruda en su mirada tímida
de niño del sur siempre escondido,
a De Rokha en su reyerta infinita
que esconde al hombre bueno
y pacífico de Chile,
a Armando Rubio Huidobro
y a toda mi generación
que cayó del mismo balcón
en aquella noche del 80,
a Rodrigo Lira, lindo loco lindo
que en su contrapunto existencial
nos mostró siempre
el degradé de los colores de la vida,
a Roque Dalton
quien me interpela día y noche
o guerrilla o palabra,
¿cuál es el camino de mis
amores y rabietas?
a Walt Whitman, a su potencia
democrática y sexual
y su epopeya,
es cierto, soy poeta
que trata de escapar a esta realidad
que me signa la frente
con una cruz de hierro,
pero cuando abro la puerta de mi casa
vuelvo a encontrarme cara a cara
con el niño triste
que pateaba piedras en Liquiñe,
o con el adolescente
que se mordía la lengua
en la oscuridad de la patria malherida,
o con el joven
recién caminando por el mundo
de la mano de los hijos
por las plazas y capillas,
por los juguetes
de mi Fernanda y de mi Elías,
o todo un hombre
encerrado
pero para libertarse,
siguiendo paso a paso
las enseñanzas de un maestro,
que se negaba a sí mismo
en su plena algarabía
de sueños y futuros,
y me veo hoy en el espejo
soy todos y cada uno
de aquellos
que he dejado en el pasado
de los demás y de mí mismo,
de las mujeres que amé y que amo
con sus delicadas miradas,
y manos
como pequeños pájaros
en un cielo de relámpagos,
es cierto, soy poeta,
y como lo he escrito tantas veces
no olvido a mis amigos y amigas invisibles,
que me aman
y me llenan de inmerecidos atributos,
es cierto
soy poeta,
y volveré al padre y a la madre,
a la hermana
que aún no encuentra su cometa,
a los niños de la patria
y a mi casa
de leños y de viento,
es cierto, más que nada,
soy poeta
y cuando ya no esté entre ustedes,
y ni siquiera se recuerde
mi paso por el mundo,
volveré como un fantasma
colmado de palabras,
para acompañarlos
en el día
de su muerte.