Ando en Alto Cielo

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29 ago. 2015

Hornos de Lonquén

Fesal Chain

Ya en noviembre de 1978 yo sabía los de Hornos de Lonquén, por razones que no creo ético contar, fui a mi corta edad uno de los primeros chilenos en saberlo junto a otros, pero la cuestión es la siguiente: agradezco haber trabajado años después con el querido Luis Navarro, el fotógrafo de aquel descubrimiento trágico, y que décadas después los hijos y nietos de los Maureira, con algunos de los cuales me une un gran cariño, (en especial con Carlos Maureira), me hayan elegido tan generosamente como el poeta que soy para acompañarlos en su dolor, lucha y esperanza con mis poemas, al igual que se han leído mis textos en Villa Grimaldi. Siempre he dicho que con esto yo estoy más que pagado como escritor. Agradecido, agradecido, emocionado, mis respetos y mi cariño.





La Señora Elena Muñoz, esposa de Sergio Maureira Lillo, actualmente de 92 años


Poema del tríptico publicado por la familia Maureira
Variaciones libres en torno a Desapariciones de Rubén Blades
Fesal Chain

"¿Adónde van los desaparecidos?
Busca en el agua y en los matorrales".

Busca
en la boca
de quien
los trae a la mesa,
y los abraza sin pena.

Busca en la mirada
de sus herederos,
y de los que vendrán
tras sus sueños.

"¿Y por qué es que se desaparecen?
Porque no todos somos iguales".

Si cae el olvido
sobre espinas y rosas,
y sobre la mente
de nuestros amigos.

"¿Y cuándo vuelve el desaparecido?
Cada vez que lo trae el pensamiento".

Cada vez que una foto
recorre tu frente,
o se pega en tu pecho
lleno de lamentos.

Cada vez que el nombre bendito
se dice en la calle,
se grita y susurra
traspasa rincones,
y sin monumentos.

Cuando tu hijo, tu nieto
mujeres y niños
dibujan su rostro
aunque caiga la tarde.

Cada vez que te ríes
con su risa pareja,
o te enojas
con sus desaciertos,
y te deslumbras
con sus bellas proezas.

"¿Cómo se le habla al desaparecido?
Con la emoción apretando por dentro".

Se le escucha
en silencio
mirando sus ojos,
con todo tu afecto
acariciándole el pelo,
besando sus manos
soplando tu aliento,
porque aún
aún
está contigo,
aún sigue siendo.




"La primera noticia que ayudó a aclarar el puzle fue saber que los cuerpos eran solo quince. Y más tarde, ya en febrero de 1979, la boleta de una fuente de soda de Isla de Maipo que apareció en una de las chaquetas recuperadas de los hornos. Recién entonces la búsqueda se centró en los familiares de Isla de Maipo. Se trataba de varones de tres familias de campesinos que trabajaban en el fundo Naguayán, y de cuatro jóvenes capturados en la plaza de Isla de Maipo: Sergio Maureira Lillo, de 46 años, detenido junto a sus hijos Sergio Miguel (27), José Manuel (26), Rodolfo Antonio (22) y Segundo Armando (24); Enrique René Astudillo Alvarez (51), junto a sus hijos Ramón (27) y Omar (19); Carlos Segundo Hernández Flores (39 años), junto a sus hermanos Nelson (32) y Óscar (30). Los muchachos capturados en la plaza de Isla de Maipo eran Iván Ordóñez Lama, de 17 años, y sus amigos José Herrera Villegas (17), Miguel Brant Bustamante (19) y Manuel Navarro Salinas (20)".