Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
El pago de Chile. Artefacto de Nicanor Parra

21 jul. 2011

Vuelo de Aguila


Fesal Chain

Que les pueda parecer extraño o increíble este relato, me es absolutamente indiferente. Soy una pequeña energía volátil, sin cuerpo, que recorre desde lo alto un puente colgante de madera, tal cual lo haría un águila (de hecho mi apellido en castellano significa águila). El río helado y caudaloso mueve una rueda de molino. Sigo bajando y entre el follaje húmedo y verde musgo, se esconde una casa antigua con ventanales brillantes que siento me espera hace tantos años. Ahora continúo bajando en picada como si fuese a atrapar una huidiza presa o más bien como succionado por una fuerza mayor a mi propia voluntad de fugaz planeamiento. Entro por la única ventana abierta de la casa y observo, (sin dejar de tener toda la visión del puente, del río, del molino y del follaje), una mesa de vidrio ovalada, y sobre ella una tetera roja de loza, de esas que conteniendo agua caliente, a la vez humedecen en un vaso interior, suaves y largas hojas de te, también de color rojo. Entonces, convirtiéndome de súbito en un delgadísimo hilo de gas, penetro a mucha velocidad a la vasija caliente. La mujer sonríe sola o quizás con otra mujer. Se sirve una taza y la lleva a sus labios rojos como la loza. Y así he entrado en ella por su boca que se endulza. Al comparar su rostro, que hoy veo en esta fotografía antigua y casi velada, con el recuerdo de la única vez que fui águila en vuelo rasante, reconozco entonces a mi madre.