Transitamos poema teológico material

transitamos
los adoloridos del amor
sin la calculada
racionalidad
sujeta a fines
luego
(que ese el genésis)
devenimos
en horrorosos golpes
recibidos
pactos mortuorios
hilachas
de piel
girones
de
musculatura
(boca torcida hacia ninguna parte)
el efecto de todo lo anterior
que conforma nuestro cuerpo
es la agitación
y propaganda
de una ideología seca
repetición
de una
formula gastada
para cumplir
con la maldita obligación
de responder al pragmatismo
que nos abofetea la mejilla
una especie de mecánica
de los cuerpos
a fuerza de sangre y lágrima
pero
volveremos
volveremos
volveremos
a nosotros mismos
a dotar nuevamente
a la idea
de su emoción
fundacional
porque
la ternura nos pertenece
y no olvidamos
el amor
al semejante
el sueño de abrazarnos
y mirar los pájaros
en picadas hacia el mar
y la húmeda garúa
y el sol fuerte
sobre nuestros rostros
e
incluso
sobre los de aquellos
que nos hirieron
y que nos fustigaron
duramente,
volveremos.