Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
El pago de Chile. Artefacto de Nicanor Parra

20 ago. 2008

Hay que decirlo

Me miro
es simple,
siempre me miro
hacia adentro me miro
y uno y otro ojo
me acompañan,
fue mi amiga
el agua
ya como caída infinita
sin descanso
desde las cumbres
negras de mi selva
o pequeña hecha espejo
en los callejones de barro
de mi pueblo muerto,
y las ventanas también
siempre me acompañan
porque hay que decirlo
de una vez,
estoy adentro
adentro de mí mismo
y cada casa que ocupo
en verdad inhabitadas
no son sino la mala metáfora
de mi encierro
de mi mirada a los hombres
y mujeres que pasan idos
por la calle que exuda
húmedas historias de familia
y flores que se pudren
en la greda.
Es que soy de esa raza
de ese fenotipo
de seres que nacieron
entre sacos de harina
montoneras de yerba mate
variadas legumbres
y olor a abarrotes
que de niño tuvieron que adivinar
la torva pupila del indio
y su lengua cortante
y entregarles lo debido,
soy de esa raza de seres
que esperaban
largas horas
saltar naranjos peces
de un lago inmenso
como mar
y que jugueteaban
entre los puños de gigantes
socavando la mañana y el ocaso.
Soy de esa raza taciturna
y tímida
hay que decirlo,
y todo lo que veis
mis bravatas
mis exultantes gestos y palabras
mi bandera
nos son más que el extraño ropaje
que me pongo cada día
para salir
a la capital del reino
y no mostrar el desgarro
de la planta arrancada
de la berma del camino
y puesta por mano ajena
en el falso jardín
de la urbe maltratada.