Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
Roberto Matta Echaurren. Munda y desnuda, la libertad contra la opresión. 1988

4 nov. 2009

ODA AL PUEBLO DE CHILE


x Fesal Chain

Pueblo mío
que arrastra
sus pies por las mañanas
en la vieja cocina
de la madre enferma,
pueblo mio que camina
sobre la larga y angosta
franja de tierra,
pueblo mio encerrado
en oscuro bodegón
y mueca dialéctica,
escucha los lamentos en sordina
de los muertos de ayer
de los quemados de ayer
de los degollados de ayer,
de aquellos colgados
en el pau de arara,
parrillados sin clemencia
hechos jirones
de carne húmeda
e hilos de baba coagulada,
escucha los lamentos en sordina
de los encerrados en estadios
y en las casas secretas de la DINA,
escucha los lamentos
de los desaparecidos en la calle
como nubes evaporadas
de un cielo inexistente,
pueblo mio
vecinas pobres
barriendo tierra en los barrios
de la patria,
niños queridos
caminando temprano a la escuela,
cansadas profesoras primarias,
obreros
recorriendo la capital en bicicleta,
mujeres viejas
que han olvidado su rostro,
caballeros grises
que toman café
mirando las piernas
de las nuevas proletarias,
escuchen el susurro en sus oídos
de los muertos de ayer que gimotean,
escuchen y miren lo que hacen
los nuevos traidores de Chile
los Perez Yoma, los Rosende
los Carvajal, los Tironi,
los Viera -Gallo y sus secuaces,
los parlamentarios de pacotilla
los funcionarios obsecuentes
de un gobierno decadente,
los funcionarios de inteligencia
del régimen socialdemócrata
liberal,
lo que hacen los hombres
del orden y de la paz de cementerios,
todos han incumplido la promesa
se han vestido de nuevo ropaje
y chucherías,
para seguir matando hermanos
y baleando niños
y ocupando escuelas
al sur de Chile,
para seguir mintiendo
y escondiendo
sus verdaderos intereses
sus prebendas,
con artilugios y cuencas de colores
con bonos y canciones,
para mantener sus riquezas
sus negocios y privilegios,
oh pueblo mio
despierta de una vez
del largo sueño
embrutecedor
en que te encuentras,
escucha a los muertos de ayer
escucha
a quienes dieron su sangre
en las trincheras
y en las catacumbas
del horror,
escucha pueblo mio
no te escondas
en tu trabajo habitual
ni en tus
necesidades públicas,
despierta
despierta pueblo amado,
no dejes que en nombre
de una democracia
de plástico y tarjetas de crédito,
de una democracia vacía
de meros votantes y clientes,
que en nombre
de la simpatía y de la risa
presidencial,
que en nombre de las promesas
que no llegan,
te escondan la realidad real
la trágica realidad real
de los nuevos muertos
de los nuevos perseguidos
y humillados de la tierra,
de los nuevos marginados
y silenciados
de la economía mercantil
de bucaneros y piratas,
de los nuevos entristecidos
y condenados de la cultura
y la palabra,
despierta pueblo mío
levanta tu coraje
que se esconde
en la lucha obligatoria
por el pan de cada día
negado por los viejos y nuevos ricos
y su séquito de alimañas,
levántate pueblo mio amado
y haz que los multicolores
dominadores de la alegría,
se arrodillen frente
a tu cuerpo enorme,
arrepentidos
del engaño
y la ignominia.