Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
Roberto Matta Echaurren. Munda y desnuda, la libertad contra la opresión. 1988

29 mar. 2009

EL ESPEJO DEL ESPEJO DE LOS DIOSES



Cuando partía yo
por las mañanas
con el pasa montañas de niño
y con los ojos vidriosos de frío
y la escarcha se pegaba a las veredas
formando espejitos y diademas,
y mi madre me miraba
desde la casa girando
ese espejo del espejo de los dioses
me reflejaba como
la bruja del cuento
con su mueca
llena de multitudes varadas
y tu Gitano mío, me hablabas en susurro
hombre de un cerro lejano
escuchado por mi padre
en cintas magnetofónicas:
"...yo andaba enamorando el aire,
trazando un mapa de pájaros y arañas
en esa tierra donde se pierde el ojo
en horizontes como un abismo de agua."
Y cuando las calles
de aquel Temuco
errabundo
gris y con la rabia en la garganta
se me perdían en los zapatos
y daba vueltas mi cabeza a cada esquina blanda
y veía la rojinegra furibunda
en los muros de cemento
y mi madre recibía mis pisadas
con el mismo pasa montaña
lleno de baba
y con la lana picando
en las sienes transpiradas
mi padre en sus cintas
en la pieza de cristal
que derretía las lágrimas
con la mano en la cabeza
te escuchaba:
"...Tierra, horizonte,
juguete del cristal
del terremoto..."
Eras en mi vida
de entonces
gitano mío,
el espejo
del espejo
de los dioses.