Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
El pago de Chile. Artefacto de Nicanor Parra

3 abr. 2010

Caminata


Fesal Chain

Un vaso de leche,
otro más,
un cigarro amargo
otro vaso más,
la foto de Sartre de costado
y su hija atrás,
el dolor de cabeza
que inaugura todo periplo,
volver a las cosas olvidadas,
a las palabras de Prévert,
cuando caminaba por tu barrio
y te asemejabas a Bárbara,
no contestar más los llamados
no responder jamás
con un leninismo
de manual de feria,
ni de libros complejos,
ni de prácticas suicidas,
volver siempre volver
a la conciencia olvidada,
no pedir ni dar,
no buscar editoriales
ni trabajo
ni oportunidades
ni amores
ni padre
ni madre
ni hijo
ni placer
ni dolor
ni vanidad
ni humildad,
no buscar,
no contestar
el teléfono,
no esconderse
ni buscarse,
sólo
despertar una mañana
como la de hoy
gritando a la pared derruida,
NÁMASTE
NÁMASTE
NÁMASTE,
sin tener idea de lo que significaba,
sin haber escuchado
esa palabra nunca antes.


En la novela The Journey of the Fool (el viaje de los tontos), de Fady Bahig, el gurú ficticio Sri Bakashānanda explica el sentido de námaste: Significa ‘yo saludo a la luz de Dios que está en ti. De hecho, significa que la luz de Dios en mí saluda a la luz de Dios en ti. Pero tú sabes que no hay ninguna diferencia entre la luz de Dios que está en mí y a la luz de Dios que está en ti. Y ya que los saludos sólo se realizan entre dos entidades separadas, para nosotros sería mejor no hablar en absoluto de saludos, sino decir que la luz de Dios en nosotros celebra su presencia eternamente en nuestros corazones.