Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo
El pago de Chile. Artefacto de Nicanor Parra

8 abr. 2010

Yo los llevo en mi piel

Fesal Chain

A los detenidos desaparecidos y sus familiares,
a los torturados y ejecutados políticos y sus familiares.


Es cierto
yo los llevo en mi piel,
acaso no soy
un manifestante habitual
ni el activista incensante,
pero créanme
yo los llevo en mi piel,
como llevo esta camisa
y aún más,
como llevo estas heridas
que me hicieron cuando niño,
ese bisturí
que me atravesó la carne
y dejó los organos al descubierto,
y no es mentira
los llevo en mi piel,
como las marcas
de las caídas y revuelcos,
acaso
no soy quien ustedes quisieran
que yo fuese,
acaso no soy ni siquiera
el que yo quisiera,
pero los llevo en mi piel
como mis errores y mis amores,
como mis orgullos y arrepentimientos,
los llevo siempre
porque en esta carne
no desaparecen
ustedes,
porque en esta carne
las picanas
y los pau de arara
se reproducen
cuando me pongo en el lugar
de sus aullidos,
porque siento
silbando en mi cabeza,
la muchedumbre de balas
que en todos los puente del sur
atravesaron los ríos,
llenos de bolsas negras
con cadáveres,
yo los siento siempre
como siento esos corvos helados
en mi cuello,
y el dolor eléctrico
atravesando mis arterias,
y las vértebras cervicales
de los sueños y esperanzas,
hermanos y hermanas
de mi sangre,
yo los llevo en mi piel
y me recuerdo,
con ojos bien abiertos
y con pelos erizados
de miedo y de tormento,
al reconocer su cuerpos
en dibujos y fotografías clandestinas,
y en el detalle de las bocas
de sus propios familiares,
contando las historias
de la muerte encarnizada,
yo los llevo en mi piel,
más aún cuando el tiempo
y la vida de esta patria,
no los deja descansar
como se debe,
les levanta monumentos
y memorias de hormigón
placas y museos,
pero los continúa golpeando
cual si fueran
animales de costumbres
cual si fueran materiales
del escarnio,
yo los llevo en la piel
y en mis palabras como flechas,
este es mi único compromiso militante,
hermanos y hermanas de mi sangre,
y cada vez que a ustedes
los barren
con la falta elemental de la justicia
y del amor que se merecen,
o los mercaderes y asesinos
siguen ninguneando sus martirios,
es a mí,
a quien
atacan con sus dientes,
es a mí,
a quien maltratan
con sus garras,
es a mí,
a quien
olvidan nuevamente.