Ilabaca

Ilabaca
Cuadro de Gonzalo Ilabaca Incendio Valparaíso 2014 (30 cm x 26 cm)

19/4/2014

No se dejen engañar


Fesal Chain

No se dejen engañar
no se dejen,
ven cuerpos, ven política
ven razones y aún emociones
pero no se dejen engañar
no se dejen,
y aunque no me crean
o boten mis palabras
o ni siquiera las lean
nada de lo que ven es cierto,
no se dejen engañar
no se dejen,
les comparto mi secreto
para que ya no lo sea más
para que no se dejen engañar
para que despierten
y rían,
detrás de la nervadura
de toda sangre
y del cerebro
de la lágrima y de las clases
de las ideas y del lenguaje
y de la mano fraterna o con puñal,
detrás de todo ello y de aquello
y de esto otro
son las fuerzas
como neblinas sobre la atmósfera
que esperan y no esperan
que encarnan y no encarnan
son las fuerzas,
unas de disfraz bondadoso
frías, racionales nacidas del fuego
y con respuestas exactas
diciéndote triunfa,
otras diáfanas como mis palabras
desnudas como mis manos
con preguntas y ojos mirando ojos
aplacando distancias
actuando en silencio
con un beso y una flor,
diciéndote
nada de lo que ves es cierto
no te dejes engañar
no te dejes,
porque no vengo ni del ni calor
que nos quema
ni del frío que nos hiela,
como el acróbata y el equilibrista
del circo pobre que somos
te digo:"Hay que medir el silencio,
hay que medir las palabras,
sin que’arse ni pasarse
medio a medio de la raya". (1)


(1) Violeta Parra, El albertío.


Mis cadenas


Fesal Chain

Esclavo de la palabra escrita y hablada,
voy definitivamente
por mis cadenas y por mí,
como dijo Cadícamo:
"¡Qué importa que se rían
y nos llamen los mareados!"

16/4/2014

VALPARAÍSO: El caos, el orden, la columna vertebral

Cuadro de Gonzalo Ilabaca Incendio Valparaíso 2014 (30 cm x 26 cm)


"Cuando la tierra despierta
Valparaíso
llevando el diablo en la piel
y alegre inicia su baile
Valparaíso
vertiginoso y brutal
hay tanto albañil
dispuesto al ritual
de los andamios alzados otra vez
Valparaíso".


Fesal Chain


En Valparaíso en las calles, en los cafés, en los cerros, en las casas, muchos hablan del incendio, muchos actúan desperdigados aunque parecen columnas y otros en causas particulares y supuestamente pequeñas, si es que la vida de un ser humano es pequeña y la de muchos es amplia, cuestión meramente abstracta y que depende del ojo. Los intelectuales de una y otra trinchera arrastran y lanzan sus discursos, ya sea a favor de un ordenamiento tecnocrático, ya sea a favor de lo "natural" del porteño o de un rol más fuerte del Estado, o de las comunidades. El caos no es meramente falta de ariete.

A riesgo de locura, afirmo que pocos leen el conflicto fundamental y determinante, pues existe. ¿Porqué en televisión de todos los invitados al foro de El Informante, sólo uno habló, - y medianamente-, de las empresas forestales abandonadas que como cordón maldito acechan al puerto y a las cuales no se le puede normar en absoluto? ¿Porqué Televisión Nacional invita personajes, -a excepción de Agustín Squella,- , que parten denostando al habitante en general y al poblador en particular  y sus supuestas responsabilidades como lo hace fácilmente el Sr. Navia desde Washington, y no hablan de que el incendio comenzó en un basural que luego avanzó sobre esos bosques abandonados para arrasar con la ciudad?

¿Porqué todos los invitados colocan a la poesía, a la literatura, la reflexión histórica, a la historia misma de los asentamientos y la determinación de la geografía sobre estos, sobre la cultura, sobre la heterogeneidad de clases y estratos que conviven en los territorios como un problema central a modificar de modo radical? ¿Porque no fueron invitados, los intelectuales y artistas porteños de las comunidades y sólo fueron a la gran pantalla humoristas y músicos de farándula sin discurso elaborado, y frente a ellos pusieron como esfinge al tecnócrata Poduje, hijo granado del más radical pinochetismo, que denosta justamente a la poesía, a la literatura, a la reflexión histórica, al habitante y al poblador, a la heterogeneidad social y habla sólo de la podredumbre de Valparaiso y su suciedad como lo único existente?

¿Porqué los medios escritos y audiovisuales muestran que sólo se quemaron las tomas y los pobres, cuando todos los porteños, -sabemos-, (sí, sabemos, soy porteño por merecimiento e historia familiar) que no hay, como afirmé antes, límites estrictos entre clases y estratos en los barrios y cerros, como en Santiago o las ciudades construidas en cuadrículas, y que acá nos quemamos todos sin distinción?

Pero continúo, a riesgo de juicios de locura, el conflicto fundamental es entre el bien, expresado justamente en la reflexión sanguínea, dolorosa, telúrica y poética, -y no por ello menos técnica-, de la realidad geopolítica y social que aún representa Valparaíso en la vida de Chile, y esa mirada maléfica de hielo, de los tecnócratas que defienden -escondiéndolo-, el gran poder transnacional, financiero y usurario de los grupos económicos, que esperan el fin del infierno provocado por sus mismos terrenos abandonados, para deshabitar definitivamente los cerros, los asentamientos populares y ciudadanos y la vida real del porteño.

Ya no meramente el conflicto entre una derecha liberal y una centro izquierda mas o menos estatista, sino la confrontación subterránea entre el frío de la mirada desprovista de toda comprensión del otro en su diversidad y en su situación inmediata e histórica, caricaturizándolo, cosificándolo y expropiándolo, y la mirada llena de quienes creemos en la comunidad efectiva como una continuidad espiritual construida desde la historia individual y social asentada en la geografía loca y tumultuosa, ésta última como parte integrante de cada cuerpo de cada porteño y porteña y sus hijos allegados, y constitutiva de todo el cuerpo social.

El caos no es el fuego y su destrucción, el incendio de Valparaíso es la trágica oportunidad de que los comunitarios y el mundo social logremos ver desde él al hielo, a los hombres y mujeres de hielo y su distanciamiento de lo humano, la existencia de los críticos elitistas de lo comunitario, de lo ciudadano, de lo popular y  regional-nacional, de los que en la sorna del dolor o en el panegírico fararadulesco del llanto infantil, o desde discurso hiper racional del economista y el urbanista privado, tratan de imponer sus propias concepciones e intereses que dejan de lado lo realmente existente.

Pues el verdadero el orden será que la comunidad se visibilize sobre la tecnocracia financiera y la mass media, -si el Estado llegara a elegir el puerto como realidad, deberá elegir entonces al porteño y porteña en su soberanía histórica, espiritual, cultural y geográfica-, y sobre todo ello y desde ello reformular la nueva vida. La columna vertebral hoy necesariamente es la reflexión, -aunque se crea maniquea-, del conflicto soterrado, entre la dignidad sanguínea y el frío egoísmo cerebral nacido de este infierno.

15/4/2014

Sobre los muertos

Fesal Chain
Sobre los muertos, nuestros muertos de terremotos e infiernos, sí sobre nuestros muertos, sesudos análisis queriendo impactar en dos tres frases. Pues bien, si quiero puedo hacer análisis, pues bien, me paseo y re paseo con determinaciones y efectos, con externalidades y causas, me paseo y re paseo en dialécticas y silogismos, los atravieso con cogniciones y lenguaje, con supremas inteligencias y los envuelvo a ustedes sesudos verborreicos queriendo erguirse sobre los cadáveres como trampolines, pero NO QUIERO, NO QUIERO, NO QUIERO, elijo enterrar hermanos y hermanas y resucitarlas para las generaciones del porvenir en mis palabras.



Cuando eramos ese Chile



Fesal Chain

Cuando eramos ese Chile y no otro, no había hombres ni mujeres frías, estábamos tan en desacuerdo, polarizados pero por lo mismo ardientes cada uno en su certeza, pero hoy hay hombres y mujeres que ni se inmutan, ya sé, muchos dirán que no te importen, haz lo tuyo, pero no se trata de eso, no, sino que del frío nacen frases de hielo, análisis sesudos o sarcasmos, donde la emoción está divorciada de la razón, donde cualquiera se siente con plenos poderes para pisotear el dolor de otros con palabras como cuchillos e ingenios como hachas. Pues si es así, yo quiero, necesito, grito un país ardiente, aunque eso conlleve penas con rabias.


La historia de un joven


Fesal Chain

Les voy a contar una historia de un joven que cayó al infierno: Nació bello, nació sensible, nació con una risa y una lágrima y su madre lo acariciaba riéndose y su padre lo abrazaba y lo subía al techo como un avión. Pero sin quererlo él ni nadie, fuerzas muy oscuras lo atacaban, lo visitaban de cuando en vez y más que de cuando en vez; le susurraban: no debes amar, debes vengarte de cada herida infringida en tu carne rosada. Y así lo hizo y poderoso se creyó, hasta que una tarde en la cocina el ruido de una pequeña cuchara en el suelo sonó como un rayo atronador, y ningún humano ni animal se veía ni el niño ni la amada, sino la sombra. Y el mundo que construyó lo atacó aún con más dolor del que él había creado. Pero no era sino enseñanza: así supo que debía pasar por todo aquello en su carne ya no rosada, para saber lo que otros siempre sufren, lo que los pobres en encierro eterno y en barro y fetidez sufren, lo que los presos de su propia consciencia sufren, lo que la mujer ninguneada y vista como cosa y el niño sin juguetes sufren. Ahora tiene alas y comprende: no hay ángeles que no hayan caído y no hay caídos que no puedan ser ángeles, y que para vivir en otros largamente y amarlos, hay que alguna vez sufrir y morir como otros mueren y sufren día a día. Con una risa y una lágrima.


Cantología de Valparaíso


Fesal Chain

Fuego Fuego Fuego!!
Mar congelado hielo hielo!!
Calva que clava
clava que clava que clava
Si, No , Si , No, Si, No
Sin equilibrios!!

Desparramado sobre la bahía
vómito de manos
garra agarra la garra
garra agarra la garra
águila devorando
lengua en chicote
afilados dientes tristes
caídos labios de lo que vendrá
Si, No , Si , No, Si, No
Sin equilibrios!!

Techo caído del cielo
arrodillados hombres
barriendo carbón de tus alaridos
Viento de aullidos
aullidos, aullidos, aullidos
perros vagos
gatos de desespero
mujeres que no lavan
niños sin el volantín estelar
Si, No , Si , No, Si, No
Sin equilibrios!!


Valparaíso poema cuatro

Fesal Chain

Pensé que nada tenía que ver contigo
pero me jalonaban tus cerros
con dientes y uñas,
así llegué a ti en 1985
recorriendo el viejo Cerro Las Cañas
hoy arrasado,
donde con el poeta Alejandro Pérez
chapurréabamos Jazz con los balcones
cayéndonos en la espalda,
donde murió mi primera novia
donde mis amigos marchaban
desgarrados,
así retorné el 2010 como siempre
con la casa arriba del camión
bajo el aguacero y la noche,
nos recibiste con gatos y sin plata
llegamos al barrio de mi abuelo
con los Teatros Iris y Odeón
mirándonos de reojo,
pensé que nada tenía que ver contigo
pero me jalonaban mis muertos
con dientes y uñas,
y los antepasados fantasmales
caminando por mis calles
saludándome a mi paso,
puerto viejo
donde los escribidores me reciben
con sus brazos abiertos
y su dureza tierna,
donde los basureros
me abrazan como niños,
donde mi voz en el éter
se distribuye como alimento
obligatorio,
puerto, puerto
donde mis tristezas y mis risas
mis hambres y mis fiestas
mis fuerzas y mis miedos
mi corazón y mi viento
se despliegan
pero contigo
pero contigo
pero contigo.



10/4/2014

Viejos amigos


Fesal Chain


Trap trap trap la bicicleta saltaba a lo largo del camino, por esa franja angosta sobre el montículo de tierra hacia un abajo posible, podría ser que se ronceara a lo largo y terminara sin frenos tirada ahí, en la zanja junto a los abedules, junto a la cerca. Pero no, siempre llegó al final. Trap trap trap de nuevo arriba y de vuelta al abajo posible. Vuelve a la casa ahí, están tus compañeros bailando, no te aísles...

A time it was
It was a time
A time of innocence
A time of confidences

La grabadora en una esquina de la pieza, el volumen imperceptible...eso no está muerto, no me lo han matado... Lo que nos pasa en Chile amigo, lo que nos pasa...

Dedícate, dedícate a escribir, lo haces bien...

Mira te traje este disco, y este afiche, Nueva York es muy frío, pero es deslumbrante amigo...

Estoy solo, cometí graves errores... El silencio...

Long ago it must be
I have a photograph
Preserve your memories
They're all that's left you...

Trap trap trap la bicicleta saltaba a lo largo del camino, por esa franja angosta sobre el montículo de tierra hacia un abajo posible, podría ser que el se ronceara a lo largo y terminara sin frenos tirado ahí, en la zanja junto a los abedules, junto a la cerca. Pero no, siempre llegó al final. Trap trap trap de nuevo arriba y de vuelta al abajo posible. Vuelve a la casa, ahí están tus compañeros bailando, no te aísles...