Valparaíso

Valparaíso
Del Trailer el Vagamundo de Valparaíso. Un film de Rodrigo Goncalves sobre Sergio Larrain

14/9/2014

Qué se puede amar de este país


Fesal Chain

Qué se puede amar de este país?
el sol?
el voy y vuelvo y nunca llegó?
el entre socho y socho y media
y acá como los huevones esperando hasta las nueve?
el préstame una luca de ahí te la devuelvo?
el voy saliendo
y uno nunca sabe si va viajando a Marte o a Júpiter?
el te apoyo moralmente viejo?
el tengo un programita de lujo
que les va a cambiar la vida pero la vida me lo cambió?
el no leo nunca, ¿tiene el Condorito?
el yo mataría a todos estos gallos mano dura no más?
Qué se puede amar de este país?
la luna?
el mar?
las cordilleras?
a sus poetas?
el sacar a 100?
el todo a mil?
el yo no vengo a molestar
si no a pedirle humildemente
que tenga bien a considerar
mi hígado hecho bolsa
mi hijo sin piernas
mi mujer con cataratas
una contribución por el amor de dios?
el les vengo a ofrecer a precio módico
esta hermosa y funcional tarjetera
cosida a mano
que en las mejores tiendas del rubro
excede por mucho los 3000 pesos
y acá como oferta excepcional
se lleva 3 por mil
y además esta linda lapicera de tinta indeleble
y por si fuera poco, un llavero con linterna
y una regla del mejor plástico nacional
para que su hijo o hija
pueda hacer las tareas
medirse los pies y las uñas,
si atrás, voy inmediatamente
Qué se puede amar de este país?
el te compro la idea
el te vendo el reloj?
la lotería de Concepción?
el chao jefe?
el culo de la Yendelyn?
qué se puede amar?
díganme ustedes
qué.

Brindo dijo un escritor

Fesal Chain

A Ricardo Casas y Viviana Rantul

Brindo dijo un escritor
soy un escritor cazurro
los amigos de mi tierra
sabrán que no me amurro
yo les atino en el gusto
a todos en general
contento voy a brindar
por letras y artesanias
y brindo por las chiquillas
que saborean mi risa.

Viva el hombre tan sencillo
y su compañera Rantul
cuando celebran mis letras
como afrentas de un gandul
del puerto pintado de azul
con pasión voy a deletrear
con sinceras ganas de amar
a peñis de vida sana
de libertad tan buscada
como vuelo de bandadas.

13/9/2014

Por todo espacio por todo tiempo

Video de Fesal Chain
Nota: Las lustraciones fueron tomadas del blog de la ilustradora Francisca Yáñez por el autor del video.






Puzzle postmoderno paráfrasis y variaciones de You've got to hide your love away

Fesal Chain

Aquí estoy con una sola mano en mi cabeza
apoyándola como si se fuese hundir bajo la tierra
como una avestruz histérica,
doy vuelta mi cara hacia este muro
que se me imagina el de los lamentos
o aquel divisiorio que deja a los nativos encerrados
sobre montículos de tierra,
sé que ya no puedo ir hacia adelante
con estos pies pequeños
y que en todas partes la gente me mira fijamente
riéndose de mi,
pues la muchacha gritaba por las calles
ya encontrarás el camino de tu amor,
pero no hizo más que dejarme abandondo con las mano en mi cabeza
dando vuelta mi cara hacia este muro
que podrá ser el de los lamentos
o aquel divisorio que deja a los nativos encerrados
sobre montículos de tierra,
sólo me queda imitar a Dylan y llamarlo con mi canción.



Clase Obrera

Fesal Chain

No provengo de la clase obrera
pero aunque ustedes no lo sepan ni lo crean
tal cual he vivido mi vida
a salto e mata
y sin ningún interés por la acumulación originaria
o ampliada
soy un héroe de la clase obrera
porque ejemplo de los pelafustantes
que esquilman,
o de los aspiracionales que arriban
eso no soy
me conocen los primeros y me ven como el juglar de la corte
y los segundos jamás me han leído
ni me leerán sus hijos ni sus nietos
no quepo en sus imaginerías
ni en sus tarjetas de crédito
o débito.



Nada me es molesto

 
Fesal Chain

Nada me es molesto realmente
nada que esté fuera de mi ventana
ayer atropellaron a un perro
y me dije:
malditos prepotentes
que corren por las calles
como si la máquina
fuera la extensión de su pene
malditos impotentes
de 2000 cc,
pero, también pensé
los perros mueren atropellados
en estos tiempos de penes con ruedas
asi murió mi perro
tres veces consecutivas
porque todos mis animales muertos
Pelusa, Matías, y el Quiltro blanco
que se rascaba el culo en la alfombra
son el arquetipo de mi único perro
mi amigo
que con ojos tristes
sabía lo que me pasaba
y que ningún humano
con vagina o o auto veloz
pudiera haber llegado a entender jamás,
y me recluí tras la ventana
nuevamente.

Palabras de viento y sal

Fesal Chain

Palabras de viento y sal
-no puedo tocar piano con estas palabras-
no puedo
y sólo quiero recorrer blancas y negritas
pues me regalaron estas manos
que pueden acariciar todo el teclado
y mis oidos
que pueden sentir todos los sonidos del mundo
pues en mí están
pero con estas palabras no puedo
como ayer, como siempre ayer
que caía en cámara lenta
el acordeón desde el el viejo mueble
y se hacía pedazos en el suelo de madera
mientras el queltehue
se reía a carcajadas
y yo
no toqué el cielo
ni mis lágrimas subieron al techo
pero quizas pueda
poner acá aquella partitura perdida
y que ustedes la escucharan
como si yo tocara las antiguas teclas de polvo
que nunca volvieron.





12/9/2014

Siempre se puede recuperar la inocencia/Hermann Hesse

Fesal Chain

Cada vez me siento más identificado y genuinamente con Hermann Hesse:

"Lo único entonces que me diferenciaba de otros era que carecía de un gran consuelo que solazaba a tantos: el entusiasmo. (...) De nuevo vi abrirse un abismo insalvable entre la realidad y lo que me parecía deseable, razonable y bueno. (...) No tardé mucho en verme obligado a seguir buscando la causa de mi sufrimiento no fuera de mí, sino en mí mismo. En efecto, comprendía perfectamente que ningún hombre ni dios, y mucho menos yo, tenía derecho a acusar de locura y rudeza al mundo entero (...) y así fui aprendiendo a que los asuntos del mundo siguieran su curso y pude ocuparme de la parte que me correspondía en el desconcierto y la culpabilidad generales. (...) Y sin embargo, sigo abrigando la secreta esperanza de que con el tiempo mi pueblo también pasará por una prueba parecida, no en si globalidad, sino como un conjunto de muchísimas individualidades despiertas y responsables, y que en vez de quejarse y culpar a la mala guerra y los malos enemigos y la mala revolución, millones de corazones se preguntarán: ¿Habré tenido también mi parte de culpa? y, ¿cómo recuperar la inocencia? Pues siempre se puede recuperar la inocencia, si se admite el mal y la culpa y se sufren hasta el fin, en vez de intentar descargar la culpabilidad sobre otros."

10/9/2014

A propósito del 11 de septiembre; Carlos Cerda y este Chile

Fesal Chain

En este 11 de septiembre, fecha que jamás olvidaré hasta mi muerte, quiero recordar no a los compañeros y amigos muertos, no el horror, sino que a Carlos Cerda, que a mi juicio es el escritor chileno al que hay remitirse inexorablemente en estos tiempos, en los cuales, parafraseando a un amigo muy cercano, pareciera que este país nuevamente cae en picada y sin frenos:

"Si hay algo de lo que estoy absolutamente convencido es de que hay una pérdida que es la peor de todas, la pérdida del sentido, porque es el comienzo del no ser, en definitiva, es la pérdida de todo. En `Sombras que caminan´ el protagonista es un actor que ha estado en un campo de concentración, donde fue tratado muy cruelmente, lo que incluso le provocó algo que en la novela no queda claro si es impotencia o esterilidad. Este hombre vive en el miedo, en la miseria, en la marginalidad, en la cesantía y en el alcoholismo. Pero ocurre que en cierta ocasión va en busca de un prestamista a esas oficinas en el centro de Santiago donde intencionalmente se han apagado las luces de los pasillos y en las puertas hay nombres como Inversiones Futuro o cosas de ese tipo, y se encuentra con un viejo compañero del campo de concentración. Gran abrazo, pero se va notando en el diálogo que hay un abismo enorme, porque mientras uno está pobre como las ratas el otro se ha hecho bastante rico... En un momento dado el prestamista le dice que no le puede prestar nada si no tiene cheques, pero que sí se acuerda del flaco Galessi. El capitán Gómez Galessi era el que estaba a cargo del campo de concentración y lo había torturado, y ahora tiene su oficina tres o cuatro puertas más allá. Entonces se informa de que con el paso de los años se han hecho muy amigos, se han hecho socios en el mundo de la usura y además se juntan a almorzar todos los viernes. Esa fue una experiencia que tuve muy cercana y siempre me hizo pensar. Por eso lo puse en la novela y por eso me importaba tanto el personaje cuando hace esta reflexión: cualquier cosa que me hagan es menos grave que robarle el sentido a mi pasado, yo perdí mi capacidad de tener hijos, perdí a mi mujer, perdí la confianza en mí mismo, perdí mi trabajo para siempre, pero todo eso hasta ahora para mí tenía un sentido, esté o no esté equivocado. Y dice también que al que ha estado en un campo de concentración, ese dolor, esa humillación, esa vergüenza y ese desencanto del género humano lo acompañan para siempre. Esta idea me parecía importantísima, que la pérdida del sentido de todo aquello, por doloroso que fuera, era peor incluso que ese dolor. En esa especie de `reconciliación´, que yo retrato un poco irónica en estas parrilladas de los viernes, se abrazan y se besan graciosamente de chunchules los que en un momento se consideraron adversarios con sentido y que ahora son compadres sin destino. Yo no quisiera que la reconciliación en este país, que es tan necesaria y tan urgente, se hiciera a ese precio. No nos pueden quitar el sentido de nuestro pasado; no nos pueden quitar el sentido de nuestra historia porque por algo la vivimos".

Entrevista por María Teresa Cárdenas
El Mercurio, 23 de diciembre de 2001
en suplemento Artes y Letras de El Mercurio.
Domingo 23 de diciembre de 2001







9/9/2014

Los recuerdos del Golpe del último periodista que entrevistó a Miguel Enríquez

Jean-Noël Darde es un destacado periodista francés que llegó a Chile en 1972 para cubrir la "vía chilena al socialismo" para importantes medios europeos. En tal condición se fue empapando del proceso chileno, incluso hasta después del golpe militar. He aquí sus recuerdos.

Por Nancy Guzman | 09/09/2014

El Desconcierto - logoFuente: 



“La primera vez que estuve en Chile fue de julio a octubre 1972”, dice Jean-Noël Darde, periodista francés que llegó para escribir y documentar el proceso político más interesante de Latinoamérica en el siglo XX, iniciado con la llegada de un presidente socialista a La Moneda, Salvador Allende, y su propuesta de revolución “con empanadas y vino tinto”.

“Era un momento muy feliz, de gran optimismo y de mucha discusión política”, recuerda. “Llegué con Isabel Santi, franco-argentina, que conocí en la Universidad de Vincennes. En diciembre volvimos a París y a principios de marzo de 1973, en la víspera de las elecciones legislativas del 26 de marzo de 1973, llegamos nuevamente a Santiago.”

Su segundo aterrizaje fue distinto, el optimismo que había visto meses atrás comenzaba a decaer y se percibía la tragedia que vendría, “La situación había cambiado radicalmente. La derecha pensaba tener dos tercios de la votación y no alcanzó, eso desató la reacción odiosa contra la U.P. y comenzamos a darnos cuenta que había un proceso muy violento en marcha”.

En esa época “Los dos colaborábamos con Le Monde Diplomatique, el periódico La Croix y las agencias fotográficas Sipahioglu y Fotolib.

Su llegada a Chile había estado influenciada por Fania, una amiga de Isabel Santi que trabajaba en La Moneda, en la OIR. Ésta, sabiendo el desengaño que Isabel había vivido en Cuba (agosto del 1968) cuando Fidel avaló el ingreso a tanques soviéticos a Praga para reprimir el “socialismo con rostro humano” prometido por Alexander Dubcek, tenía claro que este Chile lleno de canto nuevo y espíritu internacionalista les gustaría.

“Para Isabel y sus compañeros latino-americanos de la universidad de Vincennes, Allende aparecía como el garante de un socialismo realmente democrático que no tendría los aspectos policiales del ‘socialismo real’, el del la URSS y de los ‘países hermanos.”

Darde, hijo de un general de la aviación francesa, había militado entre 1969 y 1970 dentro del movimiento de la Gauche prolétarienne, un movimiento de extrema izquierda francés que figuraba ente los más activos, siendo condenado por la Corte de Seguridad Estatal, a varios meses encarcelamiento el año 1970. También tenía una mirada crítica del socialismo real de la Unión Soviética.

¿Cuál era su visión sobre los sucesos políticos de esos años?

“Durante nuestra estadía en 1972, viajamos al norte, a Putre, que era un pueblito a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar, y nos encontramos con todo tipo de gente, conversamos con militares y carabineros sin encontrar que había expresiones de rechazo violento hacia el gobierno. Había distintas opiniones pero no violencia. Viajamos al sur durante la huelga de camioneros y conversamos con campesinos, pescadores y terratenientes. Ahí ya se mostraba cierta tensión violenta por parte de los terratenientes.

¿Recuerda algunos reportajes de manera especial que realizó en ese viaje?

Un documental en Chuquicamata en 1972, pero sobre todo una entrevista sobre la reforma agraria en el territorio mapuche realizado en abril 1973.

Me acuerdo de Juan Porma, presidente del Consejo Comunal Campesino de Nueva Imperial, a quien encontramos durante el reportaje. El articulo y las fotos fueron publicadas en junio de 1973 a cinco páginas en la revista española Triunfo… por desgracia tenían una conclusión demasiado optimista: “Cualquiera que sean las vicisitudes por las que atraviese el gobierno de la Unidad Popular, es hasta improbable que se logre volver a despojar de sus tierras al campesino mapuche “.

Después del golpe volvimos a Nueva Imperial, a mediados de octubre, y nos volvimos a encontrar con Juan Porma. En esa ocasión escribimos en Libération: “Hemos encontrado a un antiguo responsable del “consejo campesino” de la provincia de Cautín [se trataba del mismo Juan Porma], un mapuche de 70 años. Ha sido detenido durante un mes, golpeado y torturado. Liberado el día anterior, rapado, con los ojos turbados, nos ha reconocido y hablado por unos minutos, con dificultad. No quiere saber y ver nada más de eso. La inmensa esperanza de los mapuche, nacida con el movimiento de recuperación de sus tierras usurpadas, se ha derrumbado en unas pocas horas”.

Entre otros recuerdos, hay una toma de terreno en Chillan con Nelson Ugarte[1], un cuadro político del MIR. Recuerdo que conversamos y él no se hacía ninguna ilusión respecto a su futuro personal. Luego del golpe de Estado fue detenido cuando trataba de escapar a Argentina junto a un grupo de personas y ejecutado al día siguiente (12 de septiembre de 1973).

También está el recuerdo de nuestro encuentro con León Villarin, de nuestras entrevistas en el 73′ con los terratenientes a quienes contactamos bajo el pretexto de un interés por el caballo criollo y el rodeo chileno. Siempre en 1973, hicimos una entrevista con Rafael Agustín Gumucio, quien nos llevó hasta Bernardo Leighton de la DC. Este recuento es largo y podría seguir por mucho tiempo…

Tengo entendido que conoció a Miguel Enríquez en circunstancias profesionales ¿Cuál era la imagen política que proyectaba Miguel Enríquez y del MIR en esos años?

Isabel Santi y yo entrevistamos in vivo a Bautista van Schowen, en marzo del 1973. Si bien recuerdo, a Miguel Enríquez solo lo fotografiamos durante los encuentros del MIR, nunca tuvimos entrevista en vivo con él.

Nosotros teníamos una mirada particular sobre el MIR. Una simple constatación – pero no lo escribí entonces, la consigna del MIR, “Pueblo, conciencia, fusil, Mir, Mir” hacía pensar que el MIR estaba dispuesta a la confrontación. Era un juego particularmente peligroso, ya que no disponía de los recursos suficientes.

Usted realizó la primera entrevista a Miguel Enríquez después del golpe de Estado y la última de su vida ¿Cómo fue la historia de esa entrevista y cuáles fueron las circunstancias que le permitieron tomar contacto con el líder revolucionario en la clandestinidad?

En 1972 conocimos a Mónica Echeverría, a través de su prima Carmen Yáñez, con quién nos habíamos encontrado en San Pedro de Atacama y habíamos simpatizado entonces. Fue en agosto o en Septiembre de 1972, en La Reina, en casa de Mónica Echeverría, que conocimos a Carmen Castillo, de quien sabíamos que era la compañera de Miguel Enríquez.

Siendo un antiguo militante de extrema izquierda, tenía natural simpatía por el Mir, pero también una reserva respecto a varios aspectos de sus intervenciones en la Reforma Agraria. A la víspera del golpe de Estado, Isabel y yo estábamos más afines con la Izquierda Cristiana que con el MIR.

Al día siguiente del golpe de Estado, las dudas que teníamos sobre el MIR poco contaban, por la situación que se vivía. El Mir se había convertido en el blanco privilegiado de los militares. Por eso volvimos a contactar a Carmen Castillo por intermedio de Mónica Echeverría y le propusimos poner a disposición nuestra citroneta como taxi para militantes del Mir, especialmente para los más buscados. Es así que durante varios días, o más bien, varias mañanas, recorrí las calles de Santiago con Víctor Toro, líder del FRP (Frente de Pobladoras Revolucionarios) cuya cabeza tenía un precio. Su foto aparecía con otra docena con el letrero de “Detener y ubicar” en las portadas de los periódicos y sobre la paredes de Santiago. Después de acompañar a Víctor Toro una mañana, podía asistir por la tarde a conferencias de prensa con el General Bonilla o Federico Willoughby.

En ese contexto, nos reunimos tres a cuatro veces con Carmen Castillo. En esas circunstancias le entregamos las preguntas destinadas a Miguel Enríquez, que sería la primera entrevista desde la clandestinidad. Nosotros no tuvimos contacto directo con él.

En el documento que nos entregó Carmen unos días después, el líder del Mir había modificado ciertas preguntas y obviado otras. Es por eso que hoy nos parece más preciso hablar de “las declaraciones de Miguel Enríquez”, que de una autentica entrevista.

¿Por qué firmó la entrevista con el nombre de María Leone?

Carlos Altamirano y Miguel Enríquez estaban entre los hombres más buscados de Chile, hubiera sido particularmente imprudente firmar con nuestros verdaderos nombres. Además, no teníamos idea de la fecha de publicación. La entrevista a Miguel Enríquez salió en Libération el 16 de Octubre de 1973. Ese día, estábamos en Temuco, en la zona de jurisdicción del coronel Hernán Ramírez Ramírez, intendente militar de la Provincia de Cautín y responsable de varias desapariciones. Al día siguiente, estuvimos ante el general Héctor Bravo Muñoz en Valdivia, y por la noche, nos alojamos en un hotel de la región de Panguipulli con el teniente-coronel Alejandro Burgos de Beer, que había instalado allí su puesto de comando. Más nos valía que los militares buscasen a una periodista “María Leone” antes que a Isabel Santi y Jean-Noël Darde.

Aparte de Libération, las declaraciones fueron publicadas en La Opinión (en Buenos Aires, el excelente periódico de Jacobo Timerman) y en el semanario alemán (RFA) Der Spiegel. L’Agence France Presse lo había difundido y creo que eso le dio una mayor difusión internacional.

Tengo entendido que la foto en blanco y negro que ha recorrido el mundo y sigue siendo portada de libros es suya, algo muy parecido a lo sucedido con la foto del Che Guevara de Korda ¿Alguna vez ha cobrado derechos de autor? ¿Se la han solicitado antes de usarla?

Esta foto del rostro de Miguel Enriquez en blanco y negro, de la cual soy efectivamente el autor, se convirtió en su retrato más conocido. Pero es poco probable que alcance la celebridad de la foto de Korda.

Creo que esta foto fue publicada por primera vez en Libération, el 16 de Octubre del 1973, para acompañar a la “entrevista” de Miguel Enríquez. A finales de 1973 y en el 74′, la agencia Fotolib (ligado al periódico Libération) puso, con mi previo acuerdo, esta foto y una foto de Bautista Van Schowen a disposición de quienes producían documentos para la campaña de solidaridad con Chile. Es así, que la foto de Miguel Enríquez ha sido difundido en principio y luego retomadas muchas veces.

La ausencia de derecho de autor no es aquí mi principal problema. No obstante, sería correcto que los que usan esta foto, hoy en día, precisen el nombre del autor.

Por otra parte, tengo bastante suerte que nadie ha pretendido ser al autor de la foto en mi lugar.

Eso pasó con las fotos, las entrevistas y los documentales grabados de Miguel Herberg, periodista español que ha trabajó en condiciones particularmente peligrosas y hasta ahora, ningún periodista chileno, de derecha o de izquierda ha sido capaz de restablecer la verdad sobre el excepcional trabajo de Herberg en chile en el 1973 y en 1974.

¿Puede contar cómo y en qué circunstancias fue tomada esa foto?

Tomé esta foto durante un meeting del Mir al Teatro Caupolicán de Santiago. Creo que es el meeting del 17 de julio de 1973.

Durante este mismo meeting tomé otra foto con un encuadre más amplio. Esto podría confirmar la fecha. Bautista van Schowen y Edgardo Enríquez están al lado de Miguel Enríquez. A la izquierda de la foto, está, si no cometo un error, Víctor Toro (N de la R: es Nelson Gutiérrez). La foto, una vez recuadrada con el rostro de Bautista Van Schowen, fue usada muchas veces en Europa desde finales del 73 hasta 74 para las campañas de solidaridad ligadas a su detención y desaparición.

Usted viajó a la zona de Neltume después del golpe de Estado ¿Cuál fue su percepción sobre lo que ocurría en esa zona tan aislada, considerando que ahí se cometieron crímenes atroces contra trabajadores madereros?

Una vez los problemas de circulación en Santiago de Víctor Toro resueltos, – era más seguro que se desplazara con otro chileno – decidimos con Carmen Castillo que partiríamos el 15 de octubre con la citroneta hacia el sur. Sería una oportunidad de comprobar la frecuencia de los cordones policiales y militares, así como las condiciones de circulación en esas regiones, pero también intentar recabar informaciones sobre la suerte del “comandante Pepe”, José Liendo, del Complejo Maderero y Forestal Panguipulli.

Un día antes de partir nos encontramos en el Hotel Carrera con Pierre Kalfon, corresponsal de Le Monde, para decirle que viajaríamos al sur. Él nos dijo que “era una locura”, así que establecimos con él un sistema de chequeo por si algo nos ocurría. El hotel era un lugar muy especial. Ahí había periodistas, turistas pescadores de trucha y militares.

En la carretera hacía el sur paramos en Chillan, en el campamento “Por la razón o la fuerza”, instalado después de una toma de terreno dirigida por Nelson Ugarte. Constatamos que había sido destruido. Luego nos quedamos a pasar la noche en Temuco. Al día siguiente nos encontramos con el coronel Ramírez que se solazaba de “la vuelta a la calma”. Gracias a una pareja de amigos americanos – ella era enfermera y él hacía en Temuco su doctorado sobre la reforma agraria – y por dos profesoras socialistas fuimos informados de la represión que había seguido al golpe, particularmente se nos informó sobre la ejecución de Hernán Henríquez, director provincial del Servicio Nacional de Salud.

Luego seguimos. Dormimos en Valdivia y al día siguiente, un entusiasta pro-Pinochet que encontramos en el hotel nos presentó al general Héctor Bravo Muñoz, quién tuvo ante nosotros un discurso menos brutal que el del coronel Ramírez, en Temuco, el día anterior. Gracias a una piadosa mentira, logramos conseguir un salvoconducto que nos autorizaba a circular “sin restricciones dentro de la zona jurisdiccional de la división de Caballería”. Con el salvoconducto en el bolsillo, tomamos de inmediato la carretera de Panguipulli.

Al pie de la cordillera, nos cruzamos con vehículos militares que volvían de patrulla. Nos fuimos a la hostería, donde el teniente coronel Alejandro Burgos de Beer había instalado su puesto de mando. Una vez ganada su confianza – hablando sobre mi padre que había sido general de aviación – Burgos de Beer se mostró orgulloso y nos relató haber sido quien dirigió el pelotón de ejecución del comandante Pepe a principios de Octubre.

También supimos que otros militantes del Mir fueron arrestados junto con José Liendo y fusilados (recuerdo que sus muertes habían sido anunciadas unos días antes en la prensa de Valdivia). Pero no nos enteramos de la masacre de los 15 campesinos en Liquiñe, que ocurrió unos días previos a nuestra llegada en la región. Según lo que Burgos de Beer nos contó, no daba la impresión que se tratase de una operación militar de gran envergadura.

Hay que precisar que durante todo nuestro periplo en el sur, no me acuerdo de haber sido controlado en los cordones de carretera. Nos sorprendió la calma, claramente relativa, de la región mientras que las noticias que circulaban y los rumores en Santiago hablaban de numerosos y masivos enfrentamientos.

¿Hubo algún hecho que le impactara y que no pudiera reportar?

Llegamos a París a mitad de Noviembre de 1973, después de una larga escala en Buenos Aires. Al regresar a Francia, nuevamente rendimos testimonios de la violencia de la represión, de la torturas y de las numerosas ejecuciones, a partir de testimonios que recolectamos personalmente y que nos parecían creíbles.

Entonces nos era difícil decir que dudábamos de la seriedad de numerosos relatos que denunciaban una “represión al estilo de Yakarta”. Por ejemplo, dudábamos que hubiese habido, como se ha afirmaba a menudo, centenas de muertos en la Universidad Técnica del Estado durante la resistencia estudiantil y de los profesores.

Gracias al valioso testimonio que Isabel y yo recogimos alrededor del 20 de septiembre con el Dr. Humberto Rhea Clavijo, médico del Servicio Médico Legal, sabíamos que para Santiago había que hablar de centenares de muertos, no de miles (El doctor Humberto Rhea, era un boliviano refugiado en Chile, que había participado en 1966, desde La Paz, apoyo logístico a la guerrilla de Ernesto Guevara, el Che lo cita como tal en su Diario de Bolivia).

¿Sintió temor y cuáles fueron las circunstancias que lo llevaron a vivir esa situación?

Aún que parezca sorprendente hoy, no tengo recuerdos de haber tenido miedo durante todo el periodo que ha seguido el Golpe de Estado. Sin duda y sobre todo por inconsciencia. Isabel tampoco recuerda haber sentido miedo, a excepción de los primeros temblores del terremoto – afortunadamente sin consecuencias – que, a unos días del golpe, nos había precipitado en plena noche por las escaleras, cuyas bajamos cuatro por cuatro desde nuestro octavo piso hasta la calle.

Momento de aprensión, sin duda, como por ejemplo cuando hemos entendido que nuestros pasaportes – esperando un visa de residente permanente – se habían quemado en el incendio de la Moneda o cuando una llamada telefónica de una refugiada en la embajada de Venezuela nos informó que el inocente paquete que nos había entregado un refugiado en esa embajada y que estaba sobre el asiento trasero de la citroneta, hacía 24 horas, contenía una pistola y dos cajas de municiones, o durante nuestra ida el 26 de octubre en los controles del aeropuerto de Pudahuel.

[1] No aparece en ninguna lista de víctimas de la represión política, a pesar que fue ejecutado el 12 de septiembre de 1973.



Poema de paz


Fesal Chain

Vivo en un pueblo
donde el hombre de la basura conversa conmigo
y me dice poeta,
vivo en un pueblo donde si no tienes plata
caminas al centro y cantas una canción,
vivo, sí, vivo en este pueblo
donde no importa demasiado si tu vecino piensa distinto,
donde el sol por estas mañanas azules con gaviotas
no me deja mirar el horizonte de tan directo y amarillo
en mi frente a veces de viejo, a veces de niño,
vivo en un pueblo donde el pintor es vecino del gásfiter
donde el escribidor hace radio y el marino pasea al perro,
vivo en este pueblo
donde todas las mujeres sin excepción
tienen las piernas más torneadas del universo
y son valientes,
vivo en este pueblo de bares y escaleras
de teatros y plazas
de libros y presidentes con banda
haciendo gestos demorados y moviendo manos al aire,
donde el dueño del café me regala sus cigarros
o el almacenero su harina,
donde el parroquiano más chileno que los porotos
me habla en inglés y el gato mira como si nada,
vivo en este pueblo donde quiero morir
escribiendo, conversando
o riendo frente al mar,
y nada más
y nada más
y nada más.


8/9/2014

NICANOR 100 años y tres días


Fesal Chain

Ahora que te celebraron con bombos y platillos
tus 100 años
pasarás poco a poco al olvido callejero
no serás más que el viejo aquel que vive solo en una playa
volverás al hombre imaginario,
entonces las gentes seguirán su periplo de rutinas
del trabajo a la casa y viceversa
leyendo a lo sumo cajas de remedios
o el diario,
así es la pega nuestra Nicanor y tu lo sabes
de involuntarios juglares de la corte
o de causas humanas perdidas para siempre
a la pieza oscura donde teclean nuestras manos.
Te olvidarán sin quererlo, lentamente,
Como todas las cosas de la vida.


7/9/2014

Me aburrí



































 Fesal Chain

Me aburrí
mi silencio fue suficiente
me sacaron los choros del canasto
ahora prepárense
no dejaré títere con cabeza
alerta los funcionarios
que resucité
ya esta güeno
ya está güeno
mi oposición será inclemente
como hormigón armado
como muro de Berlín
rueguen perdón por vuestros pecados
de rodillas
una súplica
o no respondo por mis actos.

6/9/2014

Algunos otros textos parra Parra

Fesal Chain

***

No es azar
que Neruda haya nacido
en Parral.

***

En este país
todos
de una manera o de otra
son unos hijos de Parra.

***

Eso no más sería
perdone por lo poco...