Kamchatka

Kamchatka
Kamchatka

30 jun. 2015

Pieza Oscura



Fesal Chain


Esto no tiene nada que ver con el fútbol
pero sí,
¿donde estará ese estudiante peruano
al que le regalé hace 32 años
la primera edición de La pieza oscura
firmada de puño y letra por su autor?,
de camisa blanca y delgadísimos pantalones de tela
escribiendo también en la penumbra
su tesis de grado sobre Enrique Lihn,
tenía esa fina estampa de aquella
que antaño caminaba
recogiendo "la risa de la brisa del río
desde el puente a la alameda",
como en un vaivén infinito
tal como ellos conversan
o bailan
o juegan al fútbol.

OSVALDO "GITANO" RODRÍGUEZ LOS PÁJAROS SIN MAR

Osvaldo "Gitano" Rodríguez. Fotografía inédita tomada en Lüttenklein/Rostock, donde vivió su primer exilio en Europa. Regalo de José Secall a Fesal Chain. Colección privada.


Artículo para la edición especial de LAKÚMA-PUSÁKI, dedicada a Osvaldo Gitano Rodríguez.

Fesal Chain

Escribir sobre Osvaldo Rodríguez, es escribir sobre la pérdida de la memoria de Chile. Es escribir sobre un Chile que ya no existe y que no existirá jamás. Pero no hablo del Chile anterior al Golpe, sino de uno profundo que fue nuestro territorio, nuestro lugar de constitución y que de modo abrupto, como en un cataclismo desapareció, coincidentemente en las décadas de la matanza. Al respecto es reveladora la reflexión del poeta porteño Juan Cameron:

“La figura del Gitano Rodríguez es un paradigma para nuestra conducta y nuestra práctica cultural. En el país, y en especial en este puerto, era un tipo querido por sus pares y por la juventud, a raíz de su famoso vals, 'Valparaíso'. Al regresar a Chile las puertas le fueron cerradas. Es cierto que le ofrecieron y concedieron algunas pequeñas ayudantías y regalías, mas resultaron insuficientes para sobrevivir con su familia. Cuando pidió más se le trató de farsante, de poco realista, de querer mantener en Chile el status económico que tenía en el extranjero. Para muchos provincianos, el extranjero todavía significa riqueza y bienestar”. (1)

Todo lo que plantea Cameron es cierto, es la relación histórica de Chile y de sus creadores, especialmente con aquellos que han triunfado o han sido reconocidos en el extranjero. Pero la historia del Gitano en Chile, antes y después del golpe y en su periplo siempre obligatorio, fue mucho más que el vals Valparaíso, o la negación de su figura por parte de la mentalidad provinciana de los porteños en particular, y de los chilenos en general. Lo de Cameron es una consideración obligatoria, pero a mi juicio insuficiente.

Para mí la vida y obra de Osvaldo Rodríguez, fue y sigue siendo sobretodo la historia de la pérdida del lar, la del exilio interior, la del migrante y su nostalgia de pasado y de futuro, pero ya hablaremos de esto.

CONTINUAR LEYENDO EN ESTE LINK LAKÚMA-PUSÁKI


29 jun. 2015

LAKÚMA-PUSÁKI Especial Vida y obra de Osvaldo "Gitano" Rodríguez



PERTENECER A VALPARAÍSO

Sin duda alguna, la obra por la que Osvaldo "Gitano" Rodríguez pasará a la historia cultural de Chile, y quizás del mundo, es su hermosa canción "Valparaíso": "Yo no he sabido nunca de su historia / un día nace allí sencillamente". Esbozo sus dos primeros versos ante la posibilidad de que muchos jóvenes no hayan escuchado hablar de él, pero estos versos y su melodía en vals son totalmente reconocibles. Sin embargo, el "Gitano" Rodríguez es mucho más que este acierto creativo, aparte de músico, fue escritor de prosa y poesía, artista visual, profesor, actor (pueden ver su intervención en la película "Ya no basta con rezar" de Aldo Francia filmada en 1972), es decir un completo artista al que, con este número especial de Lakúma-Pusáki, le hacemos un justo homenaje y reconocimiento.

El "Gitano" siempre estuvo muy ligado al mar y a la vida del puerto de Valparaíso. Llevó sus paisajes por los distintos lugares en que le tocó vivir ya sea por sus actividades culturales, el exilio político y el otro exilio al que de alguna manera se le empujó una vez vuelta la democracia a Chile. Esa pertenencia la reflejó en toda su obra y a través de esta podemos adentrarnos en la respiración profunda del puerto, su geografía terrena y humana.

El 26 de Julio se cumple un aniversario más del nacimiento del "Gitano" Rodríguez, sea este un aporte en conservar la memoria del hombre y su obra. Esperamos que la Fundación que lleva su nombre, la que está próxima a concretarse, mantenga su completo legado. Agradecemos a su viuda, Silvia Rühl, por las palabras y el permiso en la construcción de esta edición.

Bienvenidos a un nuevo número de Lakúma-Pusáki, el fuego en el agua.

Miguel Moreno Duhamel




Redes y recuerdos



Fesal Chain

Para mí las redes tienen un significado muy preciso e importante, desde ellas emplazo mi trabajo literario y radial. Partí muy temprano en el uso del computador, los años 1986-87, y ciertamente cuando comenzó Internet. A principios de los 80', me acerqué al conocimiento cibernético antes que a las máquinas, por dos lecturas, una el año 1982: De Máquinas y Seres Vivos de Humberto Maturana y Francisco Varela, y la otra en 1984: El Árbol del Conocimiento, también de ambos autores. Luego por la Sicología Sistémica a través de conversaciones con Fernando Coddou y Carmen Luz Méndez, que venían llegando de Inglaterra, posteriormente con Fernando Riquelme del equipo de Humberto Maturana en la Universidad de Chile.

Durante la década de los 90' conversé muy suscintamente con Maturana, luego estudié las Super Carreteras de la Información en textos de Al Gore, y lo que trajo especialmente Fernando Flores desde el MIT con Terry Winograd y posteriormente con Negroponte. También participé de algunos seminarios con Flores y reuniones con su equipo REDCOM y llevé sus conocimientos y aplicaciones a las poblaciones, para potenciar a los inventores populares que construían máquinas. En fin, no son estas palabras un despliegue de mi conocimiento y experiencias, sino un breve repaso de mi pasión, para explicarles, primero por qué tome la decisión de escribir desde las redes (y que en absoluto ha sido sólo por mis limitaciones de poder publicar en papel). En segundo lugar por qué me resulta indignante que en Chile no se entienda hoy a nivel estatal y de la cultura, la importancia de lo digital y su integracion a otros ámbitos,  

Con toda probabilidad es un ejemplo particular, pero leer en las bases de los nuevos concursos estatales de la cultura, que el trabajo literario y periodístico de redes no puede postular a publicaciones o transformarse en libros, es negar todo el trabajo de cientos de escritores y el desarrollo de los medios digitales y de comunidades independientes del poder estatal y privado, en esta era cibernética. Con la justificación de igualar las publicaciones digitales a los libros como originales, no susceptibles de concursabilidad, en realidad se expropia, desde el Estado, la relevancia al medio digital como parte de la comunidad nacional,  y se le obliga a mantenerse en un espacio delimitado, que no moleste, que no vuele al mundo editorial y a otros públicos, que no tenga el mismo status que el libro, que no se mezcle, que en suma no dialogue.

Pues el mundo del Internet, de las redes, de la sistémica, no es como a primera vista aparece, como máquinas humanas ultra modernas supeditadas a la construcción de un espacio o malla de máquinas no humanas interconectadas, y de creación de mensajes particulares e irrelevantes al desarrollo humano, sino que es el espacio masivo y democrático de personas que conversan, crean y recrean socialmente la realidad, construyen el presente y las nuevas posibilidades de futuro. Por lo mismo se sobreponen y superan desde sus identidades el monopolio informativo de quienes desean controlar los emisores, los mensajes y a los públicos. Y que por tanto, tienen derecho a volar donde deseen, mantenerse en espacio digitales o viajar a espacios distintos, y en especial cuando de fondos públicos se trata. 

Es cierto que el Estado no ha constreñido esta posibilidad de modo represivo, pero al impedir la concursabilidad de los creadores y periodistas con textos publicados en medios digitales, igualándolos erradamente a libros como originales como ya he explicado, lo que hace es atentar por una parte contra la igualdad de derechos de acceso a estos fondos, pero, lo que es más grave, contra la libre expresión de muchos chilenos y chilenas en todos los espacios posibles de publicación. Así mi indignación no es fruto de emociones negativas producto de una posición anterior o de mi historia personal o conveniencias, sino que nace de la impotencia de ver como las élites no son capaces ni desean observar a las comunidades y la creación de otros mundos y conversaciones e integrarlos a los espacios de diálogo nacional, tradicionales o no. 

Cuando nos compramos con un grupo de amigos, en ese decisivo año 86' nuestro primer computador Epson, (era muy caro comprarlo individualmente) gracias a un Ingeniero Civil Industrial chileno que venía del MIT que nos aconsejó tener una máquina sólo y sólo si teníamos un proyecto comunitario, al salir de esa reunión con nuestros 20 años, sin idealizar, soñábamos que que la consciencia de millones de hombres y mujeres postergados, y que su futuro y el nuestro, sería más luminoso gracias a este nuevo conocimiento y a las nuevas tecnologías. Que pondríamos al servicio de ellos y de nosotros mismos este mundo nuevo, para una mayor realización humana. 

Sin embargo, hoy veo con pena, que un Estado que se dice reformista, sus tecnócratas, funcionarios y burócratas postergan a quienes desarrollan y crean desde el espacio digital, y que no reconocen el trabajo y la conversación de las comunidades en este ámbito y el derecho de emplazarse a otros espacio sociales e institucionales. Aquí justamente el discurso de los mayores grados de igualdad y de la superación de la exclusión, se cae a pedazos por mantener los privilegios de un mundo cultural y editorial controlador y  cerrado que sólo conversa consigo mismo. Quizás es carencia de biología sistémica o de la falta de la biología del amor de quienes dicen luchar por la justicia social y la igualdad, entre otras cosas.


27 jun. 2015

Laborando el comienzo de una historia, sin saber el fin


Fesal Chain

Hay una cultura en Chile, que no es necesario nombrarla o titularla, pues no es lo esencial, que huele la tragedia o la posible tragedia mientras el resto o está en cualquier otra cosa, o en el trabajo, o si está en el mundo social cree también cualquier cosa, porque está funcionando muy rápido en el engranaje de sus propios proyectos o de sus ideas y esperanzas, confiados en una cierta normalidad. Todos muy legítimos por lo demás, no hay en esto una crítica, ni una intención sarcástica, ni una descalificación a sus prácticas. Pero hay también en esta diversidad histórica una cultura transversal educada en oler los vientos tristes o el aire enrarecido de los tiempos.

Hoy caminaba por el barrio puerto a comprarle comida a la gata y un poco incómodo porque estoy convaleciente de una enfermedad, y de repente me encuentro con un amigo, un compañero, y no está de más decir, sencillo, un obrero del puerto que hace 30 años lucha día a día por cambiar esta realidad injusta, y nos pusimos a conversar sobre nuestra imposibilidad de hacer las cosas bien, de funcionar, de organizarnos en lo más mínimo al menos para realizar proyectos concretos. Y lo que más me llamó la atención de toda la charla parados ahí en plena plaza, fue su frase intercalada entremedio de esta reafirmación de tener que trabajar de buena manera: "es que además en este contexto, nos puede costar muy caro creer en los que creemos, nos jugamos la vida quizás, y tanta gente incluso nuestra, no lo entiende".

Chuta, pensé, quizás no son los tiempos de la muerte o de la represión, pero este gallo huele lo que podría pasar o al menos no lo niega como posibilidad. Y a la vez pensé en Gonzalo Rojas, el poeta, que cuando le preguntaron en su última entrevista, si era posible que volviera la larga noche sobre la patria, contestó mirando el mar, "siempre es posible en Chile". Con esto no quiero caer en la típica emoción del miedo o la política del chantaje, si no se hace esto o lo otro, estaremos en riesgo, o nos van hacer lo de allá y de acullá, no. Y menos construir una realidad desde el lenguaje, como anuncio de lo que vendrá. Sólo creo que es bueno saber, como dijo el cantor, que siempre, siempre, cuando discutimos entre amigos, razonando cuestiones de este tiempo y destino, laboramos el comienzo de una historia sin saber el fin.

Cueca Brava de las Letras

Fesal Chain

Aunque las letras no cuenten
pal' estao y su parentela
yo canto y alzo mi frente
bailando con mi Graciela.

Soy macho viejo y no llorón
ni pedigüeño
con mis versos doy sablazos
como porteño
como porteño sí
los doy sin asco
porque doy la pelea
soy perro guapo.

Nada de codo vuelto
yo voy al pleito.



26 jun. 2015

Caballos


Fesal Chain

Tal como dice la vieja canción ahora soy minoría
y no tengo trabajo que hacer pues son los tractores
los que marchan,
mientras los remolones no creen en ninguna insurrección
ni interna ni externa, pero yo sí escucho
la vieja canción donde un caballo pesado galopa
en tanto el cielo se cae a pedazos sobre los restos
que ha dejado la tormenta,
entonces tomo mi muñeca izquierda con mi mano derecha
la aprieto como empuñadura de metal bajo mis ojos abiertos
que miran la hierba, escuchando la vieja canción,
y mi entrecejo se arruga como los brazos
de mi bisabuela y mi pecho se agita,
porque yo sé que mi caminata en estos pueblos oscuros
es como la de un caballo pesado que pasa como trueno,
mientras la gente duerme.



12 jun. 2015

Héroe (dos)

Fesal Chain

Cuando los que se llenan la boca
se escondan en sus madrigueras
el héroe actuará en silencio.


9 jun. 2015

Construyendo la historia

Fesal Chain

Tú camino al trabajo,
tú, por esa calle, tú en la micro
tú la nunca protesta
tú el siempre papeles,

el que jamás metralla,
tú, la siempre oficina;
tú la mujer y los hijos
tú la paralela por el río viejo que va,
tú el nunca loco vaivén,
y acá yo antigua emoción
camino largo y lento
explotando la siempre rutina,
carcomiendo la milicada
carcomiendo la privada privativa empresa
carcomiendo la sangre seca
en la vieja citroneta,
enterrando la gris vestimenta de muerte
dejándonos la mira y la pupila
paleando la nueva vida que ya vendría
que ya vendría
o que no, pero el corazón latiendo
como nunca más lo hizo y así
construyendo la historia
tejiendo y bombeando el relato frente al fuego
para los hijos y los nietos que aún no nacían.