Valparaíso

Valparaíso
El primer gol del pueblo chileno. Mural creado por el pintor chileno Roberto Matta en el año 1971 y pintado junto a la Brigada Ramona Parra del Partido Comunista de Chile. Actualmente, se encuentra en el Centro Cultural Espacio Matta, en la comuna de La Granja, Santiago de Chile

26 may. 2015

Veo

Fesal Chain

Veo los rostros de ustedes
sonríen
o hacen gestos enigmáticos
por ejemplo,
veo a un hombre apoyado
sobre un muro de colores,
a una mujer sonriendo junto a una niña
a otra mujer dibujando
y a otro hombre cabeza gacha,
y a ti bajo un cartel que dice seductor,
estarán allí mañana?,
o que sucedería, como dice Prévert:
si la guerra idiota nos explotara
en qué se convertirían ustedes
bajo la lluvia de hierro
de fuego de acero de sangre?
Cuando las sombras cubran
sus rostros
o el mío
por un azar, o por un chiste
de esos que nos cuenta la vida
ahí estaré yo, desde lejos,
en aquel pequeño montículo verde
mirando vuestro último adiós
sin ser visto.


Paulsen, el fin de Análisis y de cómo uno llega tarde

Fesal Chain

Tengo una anécdota con Paulsen que nunca he contado y que seguramente él tampoco recuerda. Desde que salí de la escuela de sociología como licenciado, mi querido amigo Pablo me convocó a trabajar como periodista: "escribí' bien y las técnicas y la rapidez las vai' a aprender en el ejercicio mismo" me dijo, periodismo corporativo, pues ya se estaban cerrando algunas revistas de oposición a la dictadura, dicho sea de paso. Bueno, trabajé varios años en el periodismo, no sólo en empresas sino también en algunas vicarías, comunas, en barrios, en reparticiones públicas, etc.,etc. Entremedio, en plena transición a dedicarme a ser sociólogo, cosa que no deseaba, llamé por teléfono a Paulsen a Revista Análisis, no me conocía y me atendió muy afable, mi idea era poder reportear en la nueva sección de Minería. Me dijo que él no tenía problemas respecto de mi propuesta, pero que en realidad la Revista se cerraba en pocos meses, que aún no era de conocimiento público, y que generarme expectativas sería harto poco ético. Hasta ahí no más llegué con la Análisis y Paulsen, y me quedó un sabor amargo, no por la falta de pega, sino porque supe antes que todos los chilenos de a pie, que con el término de Análisis se cerraba una época gloriosa del periodismo, a la que yo por desgracia, como hijo precoz de la dictadura, llegaba tarde.




25 may. 2015

Interregno, bienvenido mi silencio

Serie "Jeroglíficos en silencio" de Cecilia Scaffo


Fesal Chain

Estoy viviendo una especie de interregno, las circunstancias históricas y mi propio élan vital me lo anuncian. Hoy es la injusticia, el abuso del poder y del dinero, junto con la indignación, la falta de reflexión y conversación, lo dominante de nuestro cotidiano. Y aún creyendo que si bien la palabra es lo único que acaso nos quede, en este clima de época insoportable para el espíritu, uno se va dejando arrastrar por el barullo general y de tanto machacar mal o bien las propias palabras, éstas se convierten en gritos y los gritos en aullidos que se van confundiendo entre las voces, como una más, perdiendo entonces la misión encomendada, y así uno se hace insoportable, y quizás, llega a creer como muchos o demasiados, que lo que hace es estupendo, pues se identifica igual entre los miles, en tanto pareciera que nuestra soledad pierde dominio. Pero soy escritor, ni más ni menos que la masa, ni más ni menos que quienes desean o pretenden dirigirla, pero escritor como un regalo o una maldición, entonces se me hace necesario callar, para no perder lo único que me hace humano, lo único que me permite vivir, el silencio, que da lugar a mi lenguaje, que abre las puertas de mi pensamiento y de la creación de mundos para ustedes, que me permite decirles que ya no griten más, que ya no aullen más, que ya nos se den de dentelladas contra la pared, o unos contra otros, pues esto, esto, nunca nos sirvió. Bienvenido mi silencio.



Manifiesto del poeta sentado en un sillón

Fesal Chain

Vamos por partes, aquí estoy
con mis 48 años que parecen 80,
aquí estoy muchachos y muchachas de abril,
partamos por el principio y luego
que se devele el poeta sentado en el sillón.
Nací apurado, de eso algunos ya están al tanto
así que mirar el cielo y llorar rápido fue mi bautizo,
pupila insomne bajo la selva de este sur
la humedad de sus veredas
la mirada del buey
las bolitas de piedra, el rifle abandonado, en fin,
la sangre bajo los puentes y todo arriba del camión,
periplo en la grasa de las capitales
peligro en la capital de arterias y de venas,
el padre convencido de una rebeldía pasajera
como tren de la tarde, la madre mirando de reojo,
dientes apretados, la cara dura como un cañón de tanque
la ternura en pieza oscura,
marchas en los laberintos de la orina y de la mierda,
los amigos y amigas en los charcos del olvido
con sus bocas abiertas, mirando el cielo
y flotando en cámara lenta,
partí al revés, hijos primero,
matrimonio mientras volaban piedras,
trabajo a contramano y entre las hienas,
todo
todo
todo por la libertad amada, la libertad anhelada,
esa muñeca contrahecha
de loza vieja o trapos manchados,
y aquí estoy
con mis 48 años que parecen 80,
aquí estoy muchachos y muchachas de abril,
y ahora el nuevo trigo, ellos y ellas machacadas en la misma vereda
comiendo la misma mierda, bebiendo la misma orina
en el mismo laberinto,
con sus amigos y amigas en los charcos del olvido
con sus bocas abiertas, mirando el cielo
y flotando en cámara lenta,
todo
todo
todo por la libertad amada, la libertad anhelada
esa muñeca contrahecha
de loza vieja o trapos manchados,
porque no ha llegado el día
porque no ha llegado el día
en que quememos la casa
y este feo sillón de flores estampadas
duro, como un esbirro cañón de tanque.


24 may. 2015

#FuerzaRodrigo


Rodrigo Avilés, joven estudiante de letras de la Universidad Católica, se mantiene en un estado de extrema gravedad tras ser herido por un chorro de un Carro lanzaaguas de las Fuerzas Especiales de Carabineros durante la movilización del 21 de mayo. Rodrigo, de 28 años, ha sido intervenido quirúrgicamente cuatro veces, para intentar reducir los daños del TEC grave que sufrió tras participar en las manifestaciones de este jueves recién pasado.



Nunca

Fesal Chain

(Basado en el poema-canción
El Viaje, de Schwenke y Nilo)

Nunca, aunque nos hayamos hecho viejos y nos vean vinagres,
nunca, aunque este viaje haya sido largo y cansador
nunca, queridos hijos, hemos creído realmente
lo que dicen las noticias
o lo que cuentan los diarios,
porque así como estamos a veces,
un poco cascarrabias
o quizás con una triste nostalgia
amados hijos,
aún nos aprieta la camisa cuando tratamos
de escondernos por dentro,
porque aunque deambulemos en trabajos rutinarios
o con las manos cansadas y ya no tan entrelazadas,
o ustedes se rían, quizás, de estos arrugados puños
o de nuestras voces tratando de elevar cantos de combate,
nunca, nunca, nunca, hemos olvidado esas poblaciones
que fueron nuestra escuela,
o a nuestros niños de ayer
pidiendo monedas de hambre,
y así ha sido hijos queridos,
con nuestros errores y aciertos
este viaje
por nuestra historia,
por los conceptos regalados,
por el paisaje en que nacieron,
y que como a ustedes
todavía nos duele.

23 may. 2015

Se llevaron a mi padre, y me han matado a mi marido

Fesal Chain

El 30 marzo de 1985 yo tenía 18 años
la pieza de la pensión daba al mar
en una de sus paredes había colgado un afiche
con aquella niña de la población de un disco de Víctor
a la Sublevación Nacional, rebelión popular de masas
creo que decía
me gustaba esa cara sucia mirando al horizonte
con esperanza
entonces la radio con su estruendo de miedo
anunció intempestivamente: Cooperativa sabe lo que pasa
tres cadáveres degollados en Quilicura:
“se llevaron a mi padre, y me han matado a mi marido”
“se llevaron a mi padre, y me han matado a mi marido”
gritaba la mujer
y entonces viajé a Santiago desde Valparaíso
marché y marché junto a las familias,
juntos los líderes políticos
un niño de 18 años cubierto de sudor y lágrimas
cubierto de miedo y de ira
cubierto de grito y de silencio
entonces me rodearon ellos, orden y patria era su lema
me golpearon en la cabeza una y otra vez con su laques
una y otra vez en el suelo con sus botas
orden y patria sobre mi cabeza
hasta reventarme un riñón y hacerme orinar sangre
sangre de degollados
sangre de comunistas
corrí hacia el otro lado de la Alameda
y comenzaron a pasar las micros
y salté sobre una para rodar vereda abajo
y entonces los de bigotito nazi de terno impecable
me tomaron para meterme en un auto a empujones
la pieza de la pensión daba al mar
en una de sus paredes había colgado un afiche
con aquella niña de la población de un disco de Víctor
a la Sublevación Nacional, rebelión popular de masas
creo que decía
dos mujeres agarraron mi brazo luchando
contra los esbirros
me sacaron del auto
corrimos Alameda abajo escondiéndonos en un callejón
pasado a la misma orina de mis pantalones
me dieron dinero
tomé una micro a mi casa
donde mi padre horrorizado por mi cara contrahecha
mi espalda doblada y mi entrepierna con sangre
me tomó como un gigante y me llevó al hospital
donde un amigo suyo me atendió por la puerta de atrás
para no ser detenido
orden y patria era el lema
orden y patria en Quilicura
“se llevaron a mi padre, y me han matado a mi marido”
“se llevaron a mi padre, y me han matado a mi marido”
“se llevaron a mi padre, y me han matado a mi marido”
gritaba la mujer,
como les digo, el 30 marzo de 1985 yo tenía 18 años
la pieza de la pensión daba al mar
en una de sus paredes había colgado un afiche
con aquella niña de la población de un disco de Víctor
a la Sublevación Nacional, rebelión popular de masas
creo que decía...

22 may. 2015

Saben que más



Fesal Chain

Saben que más
métanse las empresas
los asesores
la vieja y la nueva constitución
las castas políticas
los funcionarios
la curia romana
los policías
los parlamentos
los parlamentarios
los burócratas
las leyes
los decretos y ordenanzas
las boletas y facturas
el servicio de impuestos internos
los jueces
las reformotas y reformitas
los fascistas y comerciantes
los fiscales y tinterillos
la lola bullante
los partidos y los enteros
la vieja cahuinera
las cocinas y los pucheros
los defensores públicos
los discursos y los lloriqueos
por el recto,
yo,
me voy a dormir la siesta.




Política y literatura


Fesal Chain

La política desparramada al fondo del tacho
la literatura envuelta en papel de diario
el funcionario miope no entiende nada
deambula de noche por las calles
como un muerto viviente.

La política desperdigada entre trozos de pollo
la literatura envuelta en papel de diario
la plaza sin orejas ni ojos
poemas en el fondo del bolso de mano.

Larga espera bajo los viejos toldos
en tanto "miro la garúa,
y mientras miro,
gira la cuchara de café".



18 may. 2015

Me levanté

Estrella de ocho puntas, símbolo de Inanna/Ištar


Fesal Chain

Me levanté temprano sobre mis muertos
me levanté de madrugada sobre sus huesos
me levanté clareando el primer rayo de luz
sobre sus rostros,
y me lavó la lluvia y el viento
pero no sus huellas y demorados gestos
pero no su recuerdo,
pues son ellos el viento que desordena mi pelo
pues son ellos la lluvia que moja mi cara
pues son ellos el amor en mi ventana
pues son ellos la estrella de la mañana.


15 may. 2015

El Vagamundo de Valparaíso / un proyecto cinematográfico de Rodrigo Goncalves



Valparaíso y su poesía son testigos de una intensa historia de amor y reflexión sobre el mundo actual, entre una joven pintora y un famoso fotógrafo que regresa del conflicto de Palestina para recuperarse de una amnesia parcial provocada por una explosión. El azar del destino hará que esta relación se vea enfrentada a los fantasmas aun vigentes del golpe de estado de 1973 y al estigma del puerto, donde los amores fugaces se desgranan con el zarpe de los barcos...

Y ahora?

Fesal Chain

Y ahora?,
que estuve en el lugar donde te desangraste?
Y ahora?,
que caminé por la plaza entre habitantes?.
Y ahora,
que sin nombre propio
dije tu nombre y el tuyo?
Y ahora qué?,
pues la humanidad y la palabra,
pues la comunión y mis manos
tocando tenue vuestros rostros,
hasta desangrarme en una plaza,
hasta desangrarme entre habitantes,
hasta quedar sin nombre en el poema,
flotando levemente entre banderas.


14 may. 2015

Diego Guzmán y Ezequiel Borbarán, por las calles de la vida






Fesal Chain

La niebla ha cubierto el cielo del puerto
que ya llegó la oscuridad, con sus ojos de hiena,
que ya salió la jauría rabiosa, criminal de juventudes,
que ya explotó el plomo fundido, y el anónimo de hiel.

La penumbra cubrió la plaza,
haciendo jirones la sangre y la mirada.

Pero de los lápices y cuadernos, crecen voces
de las manos y pupilas, nacen gargantas y piernas
de mi lengua y de tu lengua, brotan como enredaderas
Diego Guzmán y Ezequiel Borbarán, por las calles de la vida.




10 may. 2015

101


Fesal Chain

Por mi parte
voy a celebrar igual los 101 de Nicanor
total todo el mundo celebró sus 100
y como ustedes saben
no soy todo el mundo
soy yo.



6 may. 2015

La mujer me dijo que yo era un escritor antiguo

Fesal Chain

"Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre", un tal Juan Rulfo. "Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera". Ella no ha muerto o quizás si, no lo recuerdo, pero si el susurro que me recorre la espalda:  "Se llama de otro modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto conocerte." (1)

No debo culpar a nadie, lo hago sí, lo hago, pero no debo. La mujer me dijo que yo era un escritor antiguo, posiblemente, posiblemente… Que de niño me repugnaba esa hombría de puños y cigarros en labio apretado, era un hecho, pero he terminado sino con puño, con cigarros para macharme la hombría. Que la ventana me gustaba más, mucho más que la calle era evidente, sigo igual, la calle me parece extraña todos los días y siempre ando dando explicaciones a los transeúntes cuando salgo a ella.

La borrachera del tango me acompañó en años impropios, pero era en el fondo una ebriedad en el aburrimiento del gesto de los otros. Qué terriblemente aburridos eran y siguen siendo. Qué me perdonen ellos, que me perdonen… Ya más viejo todo este simulacro, no una mentira, no, simulacro de lo que no puedo ser, ni podré llegar a ser jamás. A lo sumo puedo cuidar un animal, ni a mí mismo aunque lo hago algo mejor que ayer. En cuanto a lo primero dicho, he vuelto:

“-¿Y por qué no entra?
Entré. Era una casa con la mitad del techo caída. Las tejas en el suelo.
El techo en el suelo.
Y en la otra mitad un hombre y una mujer.
-¿No están ustedes muertos? -les pregunté.
Y la mujer sonrió. El hombre me miró seriamente.
-Está borracho -dijo el hombre.
-Solamente está asustado -dijo la mujer”. (2)

Recuerdo algunos sueños: como aquel en que mi mujer y yo dormíamos en el lago congelado, debajo y mirábamos, sin poder romperla, a través de la delgada capa de hielo el cielo azul. “Yo me sentía nadar entre el sudor que chorreaba de ella y me faltó el aire que se necesita para respirar. Entonces me levanté. La mujer dormía. De su boca borbotaba un ruido de burbujas muy parecido al del estertor”. (3)

Recuerdo algunos sueños: esa casa azul en una esquina rodeada de agaves y un ventarrón cálido, y la otra casa larga y baja de cortinas americanas con palmeras, luego mirando viejas fotografías eran ciudad de México 1940 y La Habana 1970, jamás he estado en ninguno de aquellos lugares. No debo culpar a nadie, lo hago sí, lo hago, pero no debo, en el fondo es una ebriedad en el aburrimiento del gesto de ustedes. Qué terriblemente aburridos son y siguen siendo. Perdónenme ustedes, perdónenme…



(1), (2), (3) Juan Rulfo, Pedro Páramo.


29 abr. 2015

Mi sueño

Fesal Chain

Mi sueño, mi verdadero sueño
no es la equidad
equidad proviene del latín aequitas-atis
igualdad de ánimo,
aequitas-atis proviene de epiekeia
que según un tal Tomás de Aquino
es lo conveniente o lo decente,
yo no quiero lo conveniente
yo no quiero lo decente
yo deseo lo inconveniente
lo indecente,
no quiero ánimos similares
que no me vengan a mi edad
con ánimos ni ánimas
ni espíritus, ni fantasmas
ni con el "juego" de la ouija,
yo quiero, deseo, profunda y de una vez
que tú, tú, o tú
seamos el espejo y el otro lado del espejo
en simultáneo,
que puedas caminar por los campos de trigo
que puedas conversar mirando el lago
que puedas amar en tu cabaña de madera,
que puedas leer todos los libros
que puedas comer todo el pan, toda la fruta
los vegetales y los peces
y beber todo el vino y el agua de la tierra,
que puedas escuchar todos los pianos
y todos los violines del mundo
en tanto bufan en la niebla
los caballos salvajes sobre la greda,
que puedas respirar hasta marearte
mirando las estrellas y el mar
y alzarte o hundirte en metálicas máquinas
veloces, fugaces, perfectas,
mientras te ríes y lloras en plenitud,
así es, yo no quiero lo conveniente
yo no quiero lo decente,
para eso, funcionarios y tinterillos
para ello, representantes y burócratas,
en cambio, para ti y para mi
la igualdad sin adjetivos
la diáfana y brillante igualdad desnuda
la que corre sudando,
simplemente.

28 abr. 2015

Fotocopia


Fesal Chain

lemebeo por la casa
tu rostro en blanco y negro
pegado en un papel


Ellos y nosotros



Fesal Chain

Pero si siempre han vivido igual, siempre,
lo que sucede es que tú no los conocías,
nada sabías de su verdadera vida,
te habían dibujado caricaturas,
por lo mismo te sorprendes, por lo mismo,
pero siempre han vivido igual,
mucho, mucho
muchísimo mejor que tú,
se solazan en sus cuerpos bronceados
(aunque sea un lugar común decirlo),
se bañan en libros y pinturas,
se educan finamente y cantan esas canciones
de lucha para tí,
cual rondas de divertimento para ellos,
con el mejor vino temperado
y al calor de la chimenea
de troncos con dulce perfumado espino,
y chispas naranjas revoloteando
bajo la noche estrellada,
(aunque sea un lugar común decirlo),
siempre, siempre, siempre
han vivido igual, siempre,
lo que sucede
es que tú
no los conocías,
nada sabías
de ellos,
por lo mismo
te sorprendes,
por lo mismo.

Pero si algún día ganamos
si eso llegase a suceder amigo mío,
entonces podrás solazarte
en tu cuerpo bronceado,
bañarte en libros y pinturas,
y educarte finamente,
y en una noche estrellada
cantarás esas canciones
que fueron de lucha para ti y para mí,
como bellas y dolorosas historias de un ayer,
que ya no volverá jamás
para nosotros.






25 abr. 2015

Y me río

Fesal Chain

Miro mi casa de gitanos
cuadros de mar en desbandada
greñas me acompañan
raídos pantalones
vagabundos de mi historia
cigarros transmutándose
panes en migajas
y las canciones de 1969
le hago muecas a vuestro orden
a vuestra higiene
a vuestra prudencia asexuada
a vuestros oficios y títulos nobiliarios
-vetiver de puig el caballero hernia-
-chanel número 5 la vieja papiloma -
greñas me acompañan
raídos pantalones
vagabundos de mi historia
y me río a mandíbula batiente
de mí y de ustedes.

24 abr. 2015

Vociferan

Fesal Chain

Pueden vociferar su pragmatismo
pero jamas han enamorado a nadie
a menos que sean capaces
de motivar a millones a dar la vida
por la misión corporativa de sus empresas
por su tasa de utilidades.


Héroe



Fesal Chain

En dias infaustos
de mal agüero
se ve caminando al héroe
en la penumbra.


19 abr. 2015

La novela de nuestros días

Fesal Chaín Publicado el 19 abril del 2015, 
especial para SITIOCERO


“Rumbo a la cosecha, cosechero yo seré,
y entre copos blancos, mi esperanza cantaré,
con manos curtidas dejaré en el algodón, mi corazón”.
El Cosechero 

Son los años, los segundos, la vida. Hombres y mujeres zurciendo personajes, que no son sino cosas que la pupila chupa como quien chupa la médula del hueso de la vaca muerta, para que el cerebro las imagine a su antojo y las devuelva hologramas. Campesinas de tierra quemada. Mineros del oro del tonto. Y aquí tú, él, yo, ella, la misma trémula médula desnuda en el aire de una calle que grita como hiena y ríe a la vez, acurrucada cual viejo indio sobre la condición humana que nos ha regalado un dios tuerto...

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Cierta historia

Fesal Chain

No quiero escribir más. Primero porque se me olvidan las palabras. Cuando me separé me dio por hacer el ejercicio de preguntárselas a mi gato, pues mi mujer no estaba. Era obvio que no me contestaría, pero era un ejercicio para buscarlas en alguien, se me escapan del cuerpo. Ahora el gato ha muerto. Y me cansé de preguntárselas a mi mujer. Llevamos suficiente tiempo juntos como para que olvidemos y recordemos lo mismo.

En segundo lugar (si es por listar), no le encuentro demasiado provecho a esto. Es decir no tiene ninguno para mí. Una cierta emoción inicial de saber que ustedes me leen, y bueno con esto del lenguaje cibernético, la espera de que aumente el número de lectores. No por creer en la fama, sino simplemente porque los contadores están allí.

De que las ideas tomen su lugar en el periplo enredado del mundo, si es que alguna vez han tenido ese dichoso lugar, ya perdí toda esperanza. Esto ya es una cuestión predicha. De dinero ni hablar. Y que se me enojen los coetáneos, pero en estos santos lugares está lleno de profesionales. Profesionales del contacto social, de la palabra ciertamente, de tours literarios, de becas, de concursos, de técnicas. Al respecto siempre recuerdo a Faulkner cuando decía eso de que si te vas a dedicar a pulir tu técnica, entonces dedícate a fabricar ladrillos.

Nadie imagina que escribo de corrido, y hago a lo sumo un par de lecturas más al texto. O lo dejo, como los viejos periodistas en el frízer, una noche como mucho. Que escribir como mecánica me resulta incómodo, es decir que el paso de la idea a la mano y de allí al teclado y luego a la pantalla es desesperadamente lento para mí. Al parecer ahora hay programas en que uno le habla a la máquina. Eso me sería más adecuado a mi velocidad. Leo del mismo modo. Con esto no me ufano de nada. Sólo les describo mi naturaleza.

Estamos llenos de puentes cortados, a decir verdad, ahora uno puede escribirle al Papa o a Putin, a algún escritor o editor famoso, que cuando niños mirábamos en el tenue espacio de la bruma. Pero es una ilusión, lo has bajado del pedestal y entonces se incomodan, así que tampoco ha cambiado el mundo como se imaginan. Los pedestales están allí. Las estatuas están allí. Y los que escribimos podemos y debemos cometer todos los pecados posibles, matar inclusive, pero jamás subirnos a esos pedestales cual monos de yeso. Aquella o aquel que lo hace, no sabe nada de la vida, pero menos de escribir y entonces se dedica a ciertas técnicas, a viajar, a concursar, a conversar con sus pares, con sus editores, y nada más. Y se le va la vida. Allá ellos. Al menos a eso yo no pertenezco.

Por todo lo anterior y por lo que vendrá, quiero dejar de escribir. No creo que lo logre, pero me aburrí.


17 abr. 2015

Noche en el Barrio Puerto


Arnaudy López, trompetista del Café-Journal
fotografía de Fesal Chain


Fesal Chaín 
Publicado el 14 abril del 2015 para SITIOCERO

En todo el barrio puerto retumba el jazz, sale y entra por las ventanas, se escucha un lamento de trompeta y de voces aguardentosas, me siento en Storyville y no me importa no dormir. Me recuerdo de niño viendo películas de cine negro y al músico sentado en la escalera de incendios, fumando famélico y hambriento. Recuerdo un tranvía llamado deseo y el zoológico de vidrio y esa mujer, rara mujer bella.

En el callejón un alarido, un hombre arrincona a un hombre, le lanza su vaho a la cara como quien besa a un amante, pero no es sexo. La mano tiembla y empuja, tratando de entrar a la carne, el hombre cede, implora, ruega, solloza, la trompeta vuelve a dar gritos entremezclados con el ulular de la sirena de la cuca (1), con el tam tam de la batería alejada, con los llamados frenéticos de puerta en puerta y la voz de un histérico Jimmy Swaggart porteño.

Soy “un ciego frente al mar”, o quizás Jefferies, el indiscreto. El café me sabe amargo, pienso que es mi lengua o mi paladar o mis dientes, y no me importa. Ahora el Jimmy Swaggart grita un, dos, tres y cuatro, cantando una rumba plegaria a todos los vientos. Nada miraré, ya no soy Jefferies, sólo escucho, como el viejo Borges lo hacía mientras su madre dormía. Mi suegra duerme al final del departamento. ¿Nada del otro mundo?, pues no, todo del otro mundo, pues el barrio meado, sofocante de día, resucita su carne de hace un siglo en cuerpos físicos de lados cambiados y pupilas cuadradas de neón.

La mujer hombre, emplumada empalmada recorre la plaza, se sienta en los bordes de la pileta con zancudos y moscas, con su voz ronca llama al transeúnte que va con su diario envolviendo pescado, borracho a la casa vacía. Sus tacones cojos ahora retumban bajo mi ventana, en tanto el hombre que ruega se convierte de gelatina en acero, y ya no ruega, toma la mano temblorosa del otro que busca la carne, la dobla hacia el cuerpo que exhala vaho, y el escarlata chorrea el callejón, mientras la emplumada ahoga la voz con su mano enorme sobre los labios carnosos, y baila al ritmo de su corazón.

Es todo a la vez alegría y letargo, el cansino menear de caderas de la lolita del puerto o el culo caído de la dependienta de abarrotes, la risa prostibularia o la carcajada colisa, el gargajo bala dum dum, o la meada territorial del choro macho atribulado por días de rutina, la festiva nostalgia de la flora porteña que relaja su semana pobre de cuerpos contrahechos. Acá, nada es como en la infernal capital de la mercancía y de la usura parásita, acá, hasta el más malo o la más dura sudan arquetipos, ternuras, mohines, los humildes gestos del desesperado.

Y así, en multitudinaria procesión pagana que levanta dioses de mármol sin brazos, todos y todas se reunen en una gran columna callejera de vida y muerte; el Jimmy Swaggart grita niño en la mañana pascual, el trompetista y su boca pastosa llora al mar, el paco (2) y el rati (3) entierran sin ánimo las patadas en la llaga morada, el baterista golpea platillos con sus baquetas viscosas hacia los jorobados cerros, el vecino ciego se deja llevar por el vaivén de olas de la gran orquesta popular y nacional, la suegra duerme con su boca abierta como túnel en el fondo de la casa, la empalmada se burla del vecino de pichula lacia y pescado envuelto en diario, el hombre inhala exhala niebla en acto desafiante y su mano se dobla como chispa hacia el propio cuerpo, y así todos y todas, esqueletos danzantes, fantasmas de carne y hueso de rostros contorsionados frente a espejos cóncavos o convexos, estallan sincopados, chorreando su escarlata, cual prieta cruda sobre el callejón.


(1) Camioneta de Carabineros
(2) Carabinero
(3) Policía de civil


10 abr. 2015

La patria malherida

Fesal Chain
Publicado el 10 abril del 2015 especial para SITIOCERO

Es muy tarde ya. No puedo dormir. Y es que a pesar de que he sido una persona que en su vida ha realizado lo que ama y ha aprendido a no culpar al entorno por sus propios actos, es decir a no quejarme por las dificultades inherentes a mi condición de hombre de letras, no debo dejar de escribir esta carta. Quizás por lo mismo. Porque he tratado de ser un hombre libre. No soy un santo, a menos que se entienda que esos personajes han errado una y otra vez sus pasos y que en su momentánea ceguera no han visto al otro en su condición y humanidad. Pero bien, no lo soy en el sentido más común, de andar profetizando por los caminos una supuesta perfección.

Y por lo mismo entonces, estas palabras. Estoy angustiado. Estoy asqueado. Estoy perplejo pero no derrumbado, pero no ingenuo. La condición humana nunca me ha sido lejana, como para creer qué los demás no se caen, pues nada de lo que uno hace o deja de hacer es exclusividad de uno mismo. Pero estoy golpeado. Y no voy a decir que este escrito no tiene influencias, sí las tiene y que bueno que así sea. No somos tampoco inventores de la nueva vida, acaso meramente, buenos o malos cronistas de un pasado que en nuestro caso, no fue mejor...

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