Ando en Alto Cielo

Ando en Alto Cielo

15 mar. 2010

Ahora, justamente ahora

Fesal Chain

Ahora, justamente ahora
cuando el torbellino
y la marejada,
cuando el tembloroso pavor
y los aullidos,

me han devuelto
la humanidad
y el llanto amargo,

ahora
cuando ha llegado el tiempo
del luto y de la sombra,
de mi figura reflejándose
en la pieza,
de paredes de barro
que se caen,

y se me han ido las furias
y la espuma,
que convertía en látigo mi boca,

ahora
ahora pueblo mío,
te apareces
cual fantasma del olvido:
hombre concreto
mujer de cada día,
con tu ropa triste
y tus zapatos,
tus
pequeña boletas
amasadas,
después de haber comprado
en el viejo almacén
del barrio que se ha ido,

te apareces con tu hija de la mano,
o abrazado al compadre que se quiebra,

o con la muñeca de lana y trapo
que te regalo tu padre en primavera.

Ay, que pena tan profunda
que vacío tengo
entre carne y calavera,

que angustia siento en esta noche
cuando recuerdo
a los niños en la escuela,
a los hombres yendo a pescar
al mar adentro,
y a las mujeres lavando
aquellas telas,

que ya no se pegan a sus cuerpos,
que no son más
que andrajosos colores
que se pudren,
o jirones de algodón
en aquel viento,
cual pequeñas golondrinas
borrachas,
entre la tierra podrida
y las estrellas.

Ahora fue justamente ahora,
que me reencontré con mi
pueblo en sus entrañas,
en las calles
que se caen a pedazos
en la Quinta Normal
o allá en Dichato,
al ver a mis vecinos cabizbajos,
o al ver las imágenes
de Sánchez Elvicher, el poeta,
con su amargo homenaje
al desamparo.